jueves, 29 de septiembre de 2016

No es la sonrisa lo que hace 'sexy' a un dinosaurio, son los cuernos

Vinculan los ornamentos craneales a la selección sexual de terópodos gigantes como el Tyranossaurus Rex.


Ilustración de 1896 que muestra a dos Dryptosaurus saltando. Charles R. Knight
¿En qué se fija primero una dinosaurio hembra al buscar pareja? No es un test de Cuore Cretácico sino una pregunta a la que los científicos llevan años dando vueltas para comprender la evolución de los saurópodos, y qué ha podido quedar de ellos en las especies actuales.

Esta semana, un nuevo estudio aparecido en la revista NatureCommunications pone a los ornamentos craneales -como crestas o cuernos- en el centro del debate. Tradicionalmente, se pensaba que los cuernos o las crestas, especialmente en los terópodos como el Carnotaurus, el Ceratosaurus o el conocido Tyrannosaurus tenían una función principalmente defensiva. Ahora, paleontólogos de las universidades del Estado de Carolina del Norte (NCSU) y Montana apuntan al rol de estos ornamentos en la selección sexual de los grandes dinosaurios carnívoros.

Un Carnotaurus, depredador que habitaba lo que hoy es Sudamérica. 
Lida Xing and Yi Liu
Las características de la cabeza parecen tener una correlación directa con el volumen corporal, ya que según este estudio, que evaluó más de un centenar de terópodos, tener cresta o cuernos significa una evolución más rápida hacia el gigantismo. "Las observaciones generales indican que 20 de los 22 dinosaurios terópodos más grandes de los que hemos encontrado cráneos poseen algún tipo de ornamento óseo", indica Terry Gates, de la NCSU. "Por otro lado, especies más pequeñas carecen en su mayoría de tales estructuras lo que apoya nuestra hipótesis".

Además, los científicos han hallado un umbral de peso por debajo del cual los ornamentos de hueso craneal no se originan. Este umbral -orientativo ya que sólo cotejaron 38 especies con ornamentos craneales- es de 1.000 kilogramos. Es decir, según los científicos, tener cresta o cuernos en la cabeza equivalía a evolucionar hasta 20 veces más rápido hasta lograr superar la tonelada de peso.

Curiosamente, las especies más pequeñas y que no desarrollaron ornamentos craneales coinciden también con las que acabaron desarrollando plumas, aunque los autores puntualizan que "estas hipótesis evolutivas son generalizaciones y no incluyen factores ecológicos como la presión predativa, la tierra disponible o la expansión a otros nichos".

Un camaleón gigante de Madagascar, de colores vivos. Bernard Gagnon
Sin embargo, el trabajo resultará útil para tratar de entender por qué los camaleones que viven en hábitats abiertos, como la sabana, son más pequeños que los que viven, por ejemplo, en selvas, y sus ornamentos craneales más pequeños y de colores menos brillantes.

El ‘Parque Jurásico’ de Bolivia

Sucre, la capital del país andino, se ha convertido en el yacimiento de huellas de dinosaurios más importante del planeta

Huellas de dinosaurios en el yacimiento de Cal Orck'o en Humaca. 
DIRECCIÓN DE TURISMO DE SUCRE
Al sur de Bolivia, a 693 kilómetros de La Paz —la sede del Gobierno—, se encuentra Sucre, la capital constitucional del país y del departamento de Chuquisaca. En este territorio, el director Steven Spielberg podría haberse imaginado otra continuación de su exitosa película ParqueJurásico. La región cuenta con el yacimiento con más huellas de dinosaurio del mundo. Además de ser un referente de la paleoicnología, la rama de la paleontología que se encarga del estudio de los icnofósiles, las marcas o pistas dejadas por organismos del pasado. 

Placa con 100 metros de huellas seguidas de dinosaurios en la comunidad 
de Humaca, en el departamento de Chuquisaca (Bolivia).
En el mismo corazón de la denominada Ciudad Blanca de América, se encuentra el yacimiento de Cal Orck’o (cerro de cal en quechua), un promontorio rocoso de 1,5 kilómetros de longitud y 120 metros de altura. Descubierto en 1994 por el geólogo chuquisaqueño Hugo Heymman, cuenta con una extensión similar a la de seis canchas de fútbol y tiene la estampa grabada de los reptiles prehistóricos del período Cretácico, que comenzó hace 145 millonesde años y terminó hace 66 millones. El doctor Mario Suárez Riglos escribió el primer informe preliminar, en el que indicaba que había más de 6.000 huellas. Pero estaba equivocado. De acuerdo con el último recuento que se hizo en abril de 2015, llevado a cabo por Christian Meyer, paleontólogo suizo y director del Museo de Historia Natural de Basilea, se han contabilizado 12.000 pisadas de 294 especies.

Hasta su descubrimiento, el sitio más grande e importante, con 3.000 huellas, era Khjoda-Pil-ata, en Turkmenistán (Asia Central). “En CalOrck’o se han batido los récords en cuanto al número de especies que han habitado esta zona”, afirma Omar Medina, secretario de la Red Boliviana de Paleontología.

Sin embargo, el departamento de Chuquisaca tiene más tesoros paleontológicos. En Maragua y Marca Quila Quila, a 70 kilómetros de la capital, en medio de laderas arenosas de tonalidades púrpura y cañones con vistas imponentes, se encuentra uno de los recientes hallazgos. Se trata de la huellamás grande del mundo de un dinosaurio terópodo. Esta especie se caracterizaba por tener una dieta carnívora y el andar bípedo. Marcial Barrientos, técnico de la Dirección de Turismo de Sucre, cuenta que el guía Grover Marquina encontró la pisada casi por intuición. “En su totalidad mide 1,15 metros. Ya es considerada la más grande del mundo de esta especie”, precisa Barrientos.

La validación científica de este descubrimiento la realizó Sebastián Apesteguía, paleontólogo argentino y doctor en ciencias naturales de la Universidad de La Plata. De acuerdo con su primera lectura, se creía que la huella podía pertenecer a un Abelisaurio, pero tampoco se descartaba que podría tratarse de un Megaraptor, una especie un poco más grande. “Empecé a tomarmedidas, a ver cuánto medían las falanges y los ángulos entre los dedos, y parece más propio de un Tetanuro [una especie de terópodo], el gran grupo que incluye a los megaraptores. Nunca habíamos registrado en los hallazgos de huesos de esta especie algo mayor a los siete u ocho metros, mientras que esta huella se trataría de un animal de 14 o 15 metros”, agrega el especialista en reptiles del Cretácico.

El paleontólogo argentino Sebastián Apesteguía posa junto a las huellas de un 
pequeño dinosaurio terópodo, ubicadas en la localidad de Niñu Mayu,
 en el departamento de Chuquisaca (Bolivia).
Apesteguía incluso se anima a plantear la hipótesis de que podría tratarse de un Tetanuro del que no se tiene registro o conocimiento. Para llegar a donde se encuentra la pisada hay que recorrer caminos poco transitados por las montañas, con un guía y con el permiso de las autoridades de la Nación Qhara Qhara, las comunidades originarias de ese territorio que exigen su reconocimiento ancestral sobre la tierra.

El novedoso rastro de una cría de anquilosaurio, o el cráneo y la mandíbula de un cocodrilo cretácico de unos 67 a 70 millones de antigüedad son algunos de los hallazgos que figuran en la zona de Maragua y sus alrededores, en municipios como Potolo, Marca Quila Quila o el Cañón de Icla. Medina dice que es “muy complicado” sacar un número exacto de las huellas en esas zonas, por la gran cantidad de planchones de piedra que existe. Sin embargo, estima que la cifra es superior a la de Cal Orck’o.
PATRIMONIO NATURAL DE LA HUMANIDAD

Chuquisaca se ha convertido en el kilómetro cero para los hallazgos de huellas de dinosaurio. Marcial Barrientos, técnico de la Dirección de Turismo de Sucre, explica que la gran cantidad de restos encontrados evidencia que la zona tenía, hace 66 millones de años, muchas lagunas y un clima tropical muy propicio para que los dinosaurios pudiesen desarrollar su vida.
Los sorprendentes hallazgos, año tras año, han convertido a este departamento en la meca de la paleoicnología mundial, motivo por el cual Cal Orck’o será postulado este año ante la Unesco —la agencia de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la cultura— como Patrimonio Natural de la Humanidad. Después se hará lo mismo con Maragua, Marca Quila Quila y Potolo.

martes, 27 de septiembre de 2016

Pangea y los dinosaurios

















Enrique Leite 26/09/2016
Que aparezcan fósiles de especies comunes en todos los continentes no es algo que deba de extrañarnos. Los hoy cinco continentes eran hace doscientos millones uno, Pangea, que se fue fracturando poco a poco.

Así que, la movilidad de las especies terrestres era  posible. Además, este proceso de fractura fue lento hasta la completa separación existieron inmensos ‘puentes’ de tierra. Esta hipótesis la sugiere un estudio que afirma que los dinosaurios llegaron de África y Europa a Norteamérica a través de ellos.

Según publica la revista Earth-Science Reviews, uno de estos puentes conectaría la Península Ibérica con Norteamérica hace entre 154 y 151 millones de años. El otro se extendía desde Escandinavia hace entre 131 y 129 millones de años.

Franjas de tierra de entre 80 y 160 kilómetros que permitieron el paso de reptiles, mamíferos primitivos y dinosaurios. Rutas que acabaron siendo anegadas por las aguas con el paso de los años.

Una controvertida teoría, no obstante, que ya ha sido rebatida por otros paleontólogos.

¿Qué color tenían los dinosaurios?

Un nuevo sistema de rayos X permite descubrir los colores de animales extintos como los dinosaurios

La melanina es el pigmento dominante en los mamíferos. EFE
EP/MADRID Un método de rayos X de última generación permite analizar la composición química de las plumas de las aves, con el fin de descubrir los colores de animales extintos como los dinosaurios.

La melanina es el pigmento dominante en los mamíferos y las aves que les da ya sea un color negro/marrón oscuro, por ejemplo, en los cuervos, o una tonalidad amarilla/rojiza, como en los zorros. El pigmento negro se llama eumelanina, mientras que el tipo de color rojizo es feomelanina.

Una investigación pionera en el Centro Interdisciplinario de la Universidad de Manchester para la Vida Antigua ha estudiado las plumas de las aves modernas con el fin de encontrar marcadores químicos de larga vida para estos pigmentos diferentes, por lo que los rastros pueden ser reconstruidos en especímenes fósiles.

En colaboración con el laboratorio de rayos X del Diamond Light Source del Reino Unido y la Universidad de Stanford en Estados Unidos, los científicos analizaron plumas desprendidas de aves alojadas en santuarios de animales. Su investigación ha sido capaz de demostrar que las trazas del metal zinc, cuando están unidas a compuestos de azufre de una manera específica, constituyen un indicador fiable y sensible para la presencia de feomelanina dentro de las plumas de diferentes aves de presa.

Este notable descubrimiento significa que los científicos pueden quizás ahora ser capaces de ir más allá de las representaciones monocromáticas de criaturas extintas, y dar los primeros pasos para representar los colores basados en la evidencia química.

"Una regla fundamental en la geología es que el presente es la clave del pasado", dijo Roy Wogelius, profesor de Geoquímica de la Universidad de Manchester y el autor principal del estudio. "Este trabajo sobre los animales modernos ahora ofrece otra 'clave' química para ayudarnos a reconstruir con precisión la apariencia de grandes animales extintos".

"La melanina es un componente muy importante en la biología, pero su composición química exacta todavía no se conoce con precisión, sobre todo en cuanto a cómo metales como el calcio, el cobre y el zinc interactúan con ella", dijo Nick Edwards, autor principal del estudio. "Aquí hemos utilizado un nuevo enfoque para investigar estos componentes de la melanina y hemos encontrado que hay sutiles pero medibles diferencias entre los diferentes tipos de melanina con respecto a ciertos elementos".

"Los descendientes de los dinosaurios aviares han mantenido la clave química para desbloquear con precisión el color bloqueado en la química de su pluma", añadió Phil Manning, co-autor del estudio.

sábado, 24 de septiembre de 2016

¿Cómo divertirte con tus hijos este fin de semana?

Hoy os proponemos diferentes y originales planes familiares: desde las mejores alternativas didácticas hasta parques temáticos donde pasar un día realmente divertido.

Parece que el verano no quiere abandonarnos de momento... Y esto puede ser una gran oportunidad para poder seguir disfrutando del buen tiempo y realizar así divertidas escapadas en familia. Aunque la mayoría ya estamos casi acostumbrados a la rutina, los sábados y domingos son días para olvidarnos de nuestras obligaciones y apostar por los mejores planes para que tanto papás como niños se diviertan. Por eso, este fin de semana no podía ser menos y hemos recopilado una variedad de alternativas para elijáis la que más os apetezca.

-Una de las mejores formas de conocer la era de los dinosaurios es adentrarse en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, en Burgos.-

¿Nos vamos al parque de atracciones?
El parque Tibidabo de Barcelona es un lugar ideal para disfrutar sin límites. Pues, dispone de más de 30 atracciones únicas para toda la familia como la clásica montaña rusa, la sillas voladoras o el tren Tibidabo Express.

Además, en este parque temático podréis visitar el Área Panorámica, la cima del Tibidabo, situada en el punto más alto de la ciudad y donde observaréis unas maravillosas vistas de Barcelona.

Museo - Teatro Caesaraugusta en Zaragoza
Este plan resulta ideal para viajar en el tiempo hasta la época del Imperio Romano gracias al Museo del Teatro CaesarAugusta situado en Zaragoza. En este museo único, podréis conocer la vida de los romanos en esta ciudad, que contaba con una capacidad de más de 6000 personas. Esto revela su importancia dentro del conjunto de provincias romanas.

Este museo, junto con todo el itinerario de CaesarAugusta, os servirá para conocer la actividad comercial, económica, política y social, cultural y religiosa de la época. La visita al monumento se realiza por medio de una pasarela, que recorre la galería inferior del edificio y el 'pulpitum' situada al mismo nivel que se transitaba en la época romana.

¿Qué sabes del intrigante mundo de los dinosaurios?
Si os interesa adentraros en el mundo de los temibles dinosaurios, no os podéis perder el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos). En el podréis encontarar gran cantidad de maquetas, ilustraciones, reconstrucciones y piezas arqueológicas y paleontológicas que conforman un recorrido de gran valor didáctico, adecuado a todo tipo de edades.

La primera sala del museo está dedicada por completo a nuestros antepasados humanos que habitaron en la zona. La segunda sala nos servirá para conocer a fondo todo acerca de los dinosaurios así como ver algunas piezas fósiles únicas en el mundo.

El tesoro de Huelva: La Gruta de las Maravillas
La Gruta de las Maravillas, en el municipio de Aracena, es un lugar único para todos aquellos a los que les guste la naturaleza y la geología. Con esta visita, de unos 45 min aproximadamente, podréis conocer el interior de esta montaña cargado de estalactitas, estalagmitas y otras formaciones creadas con el paso de miles de años.

Una visita con la que los niños podrán aprender más a fondo sobre lo que se esconde bajo el suelo y descubrir las increíbles estructuras formadas por el agua, la piedra y el paso del tiempo.

Loma Campana tiene su dinosaurio no convencional

El hallazgo. Un fémur completo de un dinosaurio herbívoro. (gentileza)
Neuquén - El hueso más largo de la pata de un dinosaurio herbívoro fue hallado fosilizado en la zona de Loma Campana, en cercanías de Añelo. Se estima que tiene una antigüedad de 85 millones de años. Un equipo de Cultura de la provincia lo rescató para realizarle estudios paleontológicos.

El organismo, del que depende la dirección Provincial de Patrimonio Cultural, también informó que se encontraron en el yacimiento de la empresa Tecpetrol Los Bastos, a unos pocos kilómetros al noroeste de Senillosa, fósiles que estaban expuestos y también incluidos en la roca madre, propios de un ecosistema de hace 85 millones de años.

En el yacimiento YPF de Loma Campana se encontraron varios fósiles de vertebrados, probablemente dinosaurios, la mayoría de los cuales fragmentados y en mal estado de preservación. Sin embargo, en la ladera de una pequeña loma, se corroboró la presencia de un fémur completo de dinosaurio saurópodo de gran tamaño, de acuerdo a un documento que difundió el organismo público.

Se informó que el hallazgo se realizó gracias a las indicaciones de unos trabajadores del sector, y el hueso pudo rescatarse exitosamente luego de varias horas de trabajo y una vez envuelto en un bochón de yeso y arpillera.

La exploración de la zona permitió detectar varios sitios con materiales fósiles en la roca madre, los cuales necesitaran una rápida intervención para preservar su integridad y las informaciones útiles a las futuras investigaciones.

“Gracias a los materiales y a los datos recolectados durante estas primeras campañas, consideramos ambos sitios recorridos como de alto potencial paleontológico, y serán objeto de futuras investigaciones y campañas paleontológicas para preservar, proteger y valorizar el patrimonio que todavía esconden”, escribieron en el texto citado.

En Senillosa también se recolectaron varios fragmentos de huesos de dinosaurios saurópodos, cocodrilos, y tortugas.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Un paleontólogo de la UZ halla el cráneo de una nueva especie de dinosaurio

Una expedición dirigida por el paleontólogo José Ignacio Canudo, del IUCA, halla el cráneo de una nueva especie de dinosaurio. Las excavaciones continuarán en noviembre en una zona desértica de la Patagonia argentina. El trabajo ha sido presentado en la reunión científica más importante de Europa sobre dinosaurios.

El cráneo ha sido localizado en la Patagonia.
Zaragoza.- Un cráneo bastante completo perteneciente a un dinosaurio rebaquisáurido del Cretácico Inferior, hallado en la Patagonia argentina por una expedición dirigida por José Ignacio Canudo, paleontólogo e investigador del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA) de la Universidad de Zaragoza, ha sido la novedad más destacada de las recientes VII Jornadas internacionales sobre dinosaurios, celebradas en Salas de los Infantes (Burgos).

Canudo, también director del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, que presentó este hallazgo a la comunidad científica, explicó que se trata de un ejemplar semiarticulado que pertenece a una nueva especie que próximamente va a describir, pero que presenta similitudes con dinosaurios ibéricos.

La expedición, que proseguirá el próximo mes de noviembre, forma parte de un proyecto que estudia la conexión ibero-patagónica con dinosaurios en el Cretácico Inferior entre los 110–130 millones de años cuando Europa estaba unida con África y América del Sur.

En las VII Jornadas internacionales sobre dinosaurios en Salas de los Infantes, que se celebran cada tres años y que constituyen una de las reuniones científicas más importantes en Europa sobre dinosaurios, la Universidad de Zaragoza y el IUCA han tenido un papel destacado por la calidad y la cantidad de sus novedades científicas.

A este respecto, la comunicación encabezada por la paleontóloga e investigadora del IUCA, Gloria Cuenca, en la que destacó la gran variedad de mamíferos que había en la Península Ibérica en el tiempo de los dinosaurios. Eran de pequeño tamaño, pero muy diversos, de manera que en algunos yacimientos de Aragón se han encontrado más de cinco especies diferentes conocidos solo por su dientes. Algunas de estas especies han sido descritas por la UZ-IUCA en localidades turolenses como Aliaga, Castellote, Galve o Josa.

Otra gran novedad fue la presentada por la también investigadora del IUCA Jara Parrilla que estudió un fragmento de un cráneo de un cocodrilo marino de hace 130 millones de años procedente de Obón. Pertenece a un grupo de cocodrilos que fue muy abundante en el Terciario llamado tetisuquios, pero desconocido en los niveles geológicos tan antiguos. Sería, por tanto, el cocodrilo marino tetisuquio más antiguo del mundo y abre la posibilidad a que estos cocodrilos aparecieran por primera vez en la Península ibérica.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Joan Wiffen, la dama de los dinosaurios

Hoy dedicamos la sección de científicas a una mujer cuya pasión por el mundo de los fósiles la llevó a convertirse en un referente del campo de la paleontología, aún sin haber obtenido ningún tipo de formación académica al respecto.

Se trata de Joan Wiffen, una mujer australiana que, como tantas otras, tuvo que dejar el colegio a una edad muy temprana para dedicarse a las tareas que supuestamente le correspondían a una chica de su época.

Afortunadamente, no se resignó a ser sólo “hija, esposa y madre”, sino que poco a poco fue dedicando su tiempo al estudio de la rama de la ciencia que más la apasionaba, centrando la segunda mitad de su vida en ella y ganándose a pulso ser bautizada como “la dama de los dinosaurios“. Hoy os contamos por qué, a la vez que le hacemos el merecido homenaje de daros a conocer su interesante vida.

¿Quién fue Joan Wiffen?

Nacida en Nueva Zelanda en 1922, Joan Pederson (su nombre de nacimiento) tuvo que abandonar muy pronto la escuela, pues en esa época no estaba bien visto que las mujeres se desarrollaran profesionalmente.

Sin embargo, en ningún momento dejó de cultivar su inmensa afición por la naturaleza, que la llevaba especialmente a recolectar todo tipo de rocas y conchas, guardándolas como si de verdaderos tesoros se tratase, a pesar de no saber nada sobre su nombre o su procedencia.

Así transcurrieron los primeros años de su vida hasta que, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, decidió alistarse en la Fuerza Aérea Auxiliar Femenina, donde sirvió durante seis años, tras los cuáles se casó con Pont Wiffen, que se convertiría no sólo en su marido y padre de sus hijos, sino también en su posterior compañero de aventuras.

Trabajos en paleontología de Joan Wiffen

Contagiado de la pasión por la ciencia de su mujer, Pont se inscribió en clases nocturnas de geología, a las que asistió hasta que una enfermedad le impidió seguir estudiando.

El matrimonio temía perder el dinero de la matrícula, por lo que Joan comenzó a sustituir a su marido cada noche, alcanzando los conocimientos que le faltaban para estar totalmente segura de querer dedicarse a la búsqueda de fósiles.

Y así lo hizo. Por ese entonces la mayoría de paleontólogos aseguraban que en Nueva Zelanda jamás habían vivido los dinosaurios, pues no se había encontrado ningún fósil con sus restos, aunque existían unos pocos escépticos, como Charles Fleming, que consideraban que no haber encontrado evidencias no significaba que nunca hubiesen estado allí. Así, alentada por estas teorías, Joan Wiffen recabó toda la información y el material necesarios para realizar una expedición a una región en la que sí que se habían hallado restos fosilizados de otros reptiles, iniciando en compañía de su marido la que sería la primera de muchas búsquedas.

No tardaron en empezar a aparecer restos de reptiles y algunos animales marinos, pero los dinosaurios parecían resistirse hasta que, un buen día de 1975, encontró un curioso hueso, muy distinto a cualquiera de los que había visto hasta el momento; que después de consultar con algunos expertos resultó pertenecer a un dinosaurio carnívoro del que sí que se habían encontrado fósiles en otros puntos del planeta.

Éste podría haber supuesto un magnífico fin para su aventura, pero para ella no había hecho más que empezar, pues ahí comenzó a centrarse de nuevo en su formación, aprendiendo tanto sobre paleontología que, a pesar de no tener estudios universitarios, pudo escribir todo tipo de ensayos, desde artículos científicos de gran interés hasta libros de divulgación muy interesantes, con los que consiguió llegar también hasta el público infantil, al que fascinó con sus historias sobre dinosaurios.

Joan Wiffen murió siendo ya una mujer octogenaria, que en sus últimas décadas había conseguido el deseo de su vida: convertirse en una científica aventurera, que logró sus objetivos a pesar de los obstáculos impuestos por la sociedad más machista, los terrenos escarpados en los que se escondían sus fósiles y todas y cada una de las personas que le dijeron que no podría conseguirlo. Una historia muy inspiradora, sin duda.

Imágenes: Science learn

martes, 20 de septiembre de 2016

Las cerdas en la cola de un dinosaurio, precursoras de las plumas

Mediante el uso de una nueva tecnología, los investigadores liderado por Gerald Mayr, del Museo Senckenberg de Historia Natural, consiguieron describir los detalles hasta ahora desconocidos de los pelos de la cola de este pequeño dinosaurio, que se revelan en las revistas 'Palaeontolgy' y 'Current Biology'.

Científicos han examinado las estructuras de tejido blando de un fósil excepcionalmente bien conservado de un dinosaurio del cretácico del genéro psitacosaurio. 

Mediante el uso de una nueva tecnología, los investigadores liderado por Gerald Mayr, del Museo Senckenberg de Historia Natural, consiguieron describir los detalles hasta ahora desconocidos de los pelos de la cola de este pequeño dinosaurio, que se revelan en las revistas 'Palaeontolgy' y 'Current Biology'. 

Por primera vez, estas estructuras se compararon con la "barba" de los pavos y otras estructuras en forma de pelos presentes en las aves actuales e identificadas como precursores evolutivos de las plumas modernas. Además, los científicos fueron capaces de demostrar que la cara dorsal del dinosaurio era más oscura que el color de su cara inferior, lo que interpretan como una coloración de camuflaje en los hábitats forestales cerrados. 

Podría decirse que el rasgo más notable del fósil psitacosaurio de China en exhibición en el Museo de la Naturaleza Senckenberg son las largas estructuras en forma de pelos o cerdas en su cola. "Hemos examinado este detalle ahora más de cerca, usando un nuevo método de imagen de fluorescencia estimulada por láser", explica el doctor Gerald Mayr, del Instituto de Investigación Senckenberg, y continúa: "Nuestros estudios muestran claramente que estas cerdas en realidad representan estructuras integumentales". 

POSIBLES PRECURSORES DE LAS PLUMAS 

"Hasta la fecha, ha sido motivo de controversia entre los expertos si los pelos de los psitacosaurios son comparables a las plumas de las aves modernas. La comparación con los pelos del pavo muestra que los apéndices de la piel del fósil pueden considerarse precursores evolutivos de las plumas", subraya Mayr en relación a su trabajo publicado en 'Palaeontolgy'. 

En el caso de los psitacosaurios, esto es una verdadera sorpresa. "A pesar de que en los últimos años se han descrito numerosos dinosaurios emplumados desde China, los psitacosaurios están sólo remotamente relacionados con las aves de hoy en día", explica el ornitólogo de Frankfurt. 

Por medio de las imágenes de fluorescencia, Mayr y sus colegas demostraron que los pelos se produjeron en paquetes de 3 a 6 cerdas individuales. Dado que la cola estaba cubierta sólo parcialmente con las cerdas, los científicos suponen que no servían para el aislamiento térmico, como sucedía en otras especies de dinosaurios. "Preferimos asumir que los dinosaurios utilizan los pelos para fines de comunicación, por ejemplo, durante su exhibición", añade Mayr. 

Otro estudio recientemente publicado en la revista 'Current Biology', describe características adicionales de la piel excepcionalmente bien conservada de casi dos metros de largo de los dinosaurios: la parte superior del animal tiene un color más oscuro que su parte inferior. El equipo de científicos presume que esta coloración sirve como camuflaje. 

"Sobre la base de nuestro análisis de la distribución de los pigmentos en la piel, hemos creado un modelo de 'Psittacosaurus' y expuesto a diferentes condiciones de luz. De este modo, pudimos demostrar que esta especie de dinosaurio fue capaz de mezclarse especialmente bien en áreas con bosques cerrados --explica Mayr--. Por lo tanto, suponemos que éste fue también el hábitat preferido de los psitacosaurios".

domingo, 18 de septiembre de 2016

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes en el magacín "Vamos a ver" de RTVCYL

El pasado jueves, 15 de septiembre, el magacín conducido por Cristina Camell, conecta en directo con el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos), en la que la periodista Beatriz Casado hace un breve recorrido por el Museo de Dinosaurios.

Vamos a ver es un magacín de actualidad social de Castilla y León que se emite de lunes a jueves a las 16.30 h y estrena secciones de temáticas muy variadas, que van desde el ámbito de la televisión a los deportes autóctonos, pasando por las raíces de la lengua castellana.


Tiempo para la actualidad y el entretenimiento en un programa lleno de sorpresas diarias en el que la tertulia de actualidad social y los castellanos y leoneses tienen gran protagonismo.

Conectan con el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes desde los minutos:
  • Del 2:28 al 3:29
  • Del 6:28 al 10:33
  • Y del 25:07 al 29:09

sábado, 17 de septiembre de 2016

Paul C. Sereno y Juan Luis Arsuaga coinciden en Burgos en el final del VII Congreso de Dinosaurios

Valoración muy positiva de los organizadores. Durante varios días, Salas de los Infantes ha sido el centro de la divulgación científica de los dinosaurios. Una visita al cementerio de Sad Hill y al Museo de la Evolución Humana, sirvieron de colofón a la actividad desarrollada con ponencias y encuentro de investigadores.


Paul C. Sereno, Fidel Torcida y Juan Luis Arsuaga. / CAS
El programa comenzó el jueves 8 y se extendió hasta el sábado 10 de septiembre

La celebración de las VII Jornadas internacionales de Dinosaurios de Salas ha dejado una foto única con dos referentes de la paleontología y de la evolución, uno relacionado con la paleontología del Mesozoico, otro con la evolución humana: Paul C. Sereno (Universidad de Chicago) y Juan Luis Arsuaga (EIA). Tanto por sus trabajos de investigación como por su carisma mediático, estos dos científicos son bien conocidos  por expertos y público en general de gran parte del planeta. El encuentro se produjo en una visita de congresistas de las Jornadas salenses al MEH, que fue guiada por Arsuaga en la jornada del sábado 10 de septiembre.

Los organizadores de las jornadas, con el Colectivo Arqueológico a la cabeza, hacen un balance muy positivo del desarrollo del programa, que comenzaba el jueves 8 de septiembre, y culminaba el día 10.

En la jornada del viernes, y tras las ponencias del jueves que tuvieron a Paul Sereno como uno de los protagonistas,  continuaron  las sesiones de conferencias y comunicaciones que han presentado en Salas nuevos estudios y hallazgos relacionados con la paleontología del Mesozoico. Se ha reiterado la calidad y el alto nivel de los trabajos presentados y los conferenciantes y congresistas han reiterado las felicitaciones a los organizadores de Salas de los Infantes, lo que refuerza el papel de referente del Congreso en España y su trascendencia internacional gracias a la publicación de los trabajos en el Journal of Iberian Geology.
Ha destacado la muy didáctica y rigurosa disertación de Miguel Moreno-Azanza,  de la Universidad Nova de Lisboa, sobre los huevos de dinosaurios. La principal tesis de su investigación es que nuevas técnicas microscópicas van a suponer una auténtica revolución en el estudio de esos fósiles. El Dr. Moreno es el primer autor de una publicación impactante, realizada hace escasos meses centrada en cáscaras fósiles procedentes de Espinosa de Cervera (Burgos).
Nathalie Bardet, del CNRS de París, ha dado a conocer los resultados de varias campañas de excavaciones en minas de fosfatos del oeste del Sáhara, donde aparecen miles de fósiles de animales marinos y también dinosaurios y mamíferos. Se ha mostrado esperanzada en que pronto se abra un museo en Khoubriga.

Shibata, Torcida, Sereno, Rauhut, Pérez García, Barret y 
Fortuny en Las Sereas, Quintanilla de las Viñas. / CAS
Oliver Rauhut, de la Universidad de Munich, ha expuesto la importancia de la evolución de dinosaurios en el Jurásico. Este periodo es fundamental para entender el éxito evolutivo de estos seres, así como su expansión posterior por todo el planeta. El Dr. Rauhut ha trabajado principalmente en Argentina para analizar este tema tan atractivo entre los especialistas.
Se han expuesto también las cinco ponencias centradas en restos de la Sierra de la Demanda. Una de las que más ha llamado la atención es la que investiga un yacimiento donde apareció un gran dinosaurio herbívoro junto a una amplia colección de dientes de carnívoros; la hipótesis inicial de los investigadores es que especies distintas carroñearon el cadáver del gigante dinosaurio. Las extrañas y singulares icnitas de Las Sereas 8, en Quintanilla de las Viñas, y la primera descripción de pterosaurios (“reptiles voladores”) han destacado en relación a los fósiles de la sierra burgalesa.

Parte de los congresistas en el Cementerio de Sad Hill. / CAS
La jornada ha concluido con una actividad complementaria, abierta al público, al igual que la charla del jueves de Paul Sereno. Se trata del concierto de la pianista japonesa Mine Kawakami, que ha sido ovacionada por el numeroso público que casi completaba el aforo del Teatro Auditorio “Gran Casino”
El sábado ha habido dos salidas al campo: una a los yacimientos de huellas de la zona de Lara, y otra con carácter de explicación geológico-cinematográfica al “cementerio” Sad Hill de la película de Leone, El bueno, el feo y el malo, donde en un ambiente relajado se han explicado curiosidades como que el enlosado circular donde se desarrolla el trielo entre Eastwood, Wallach y Van Cleef está lleno de oncolitos, unas formaciones fosilíferas que se pueden apreciar en la película.

La Jornada de tarde se ha programado para que los conferenciantes visitaran el Museo de la Evolución Humana, en Burgos.

viernes, 16 de septiembre de 2016

¿Cómo se camuflaba este dinosaurio en el Cretáceo?

Los restos fósiles perfectamente conservados de este dinosaurio demuestran que poseía 
colores oscuros y claros para camuflarse./ Por Jakob Vinther, Universidad de Bristol
Rodeado de depredadores hambrientos, este pequeño dinosaurio herbívoro de principios del Cretáceo hizo lo más sensato que podía hacer: ponerse camuflaje.

El análisis de estos restos fósiles perfectamente conservados han revelado uno de los "trabajos de pintura" más elaborados jamás observados en un dinosaurio, que incluyen un color marrón oscuro en el lomo y un color más claro sobre el abdomen. Hoy en día, los antílopes, los peces y otros animales tienen zonas similares, oscuras y claras, que confunden a los depredadores, pero este es el primer descubrimiento de unas marcas similares en un dinosaurio.

"Este es caso único", explica el paleontólogo Jakob Vinther, de la Universidad británica de Bristol, co-autor del estudio que describe el fósil, publicado en la revista científica Current Biology. "Podemos observar claramente que hay patrones de colores... rayas, puntos".

El fósil también es memorable por una razón más bien vergonzosa: parece que estaba defecando. Una protuberancia que sale de su trasero, con forma redondeada, se parece mucho a las deposiciones perrunas. Los investigadores afirman que el objeto podría ser un hueso, pero su composición sugiere que es material fecal.

Aun así, el animal "probablemente no murió mientras defecaba", explicó Vinther por email. "Los gases de los restos del animal podrían haber expulsado esos desperdicios, o quizá los intestinos del dinosaurio seguían moviéndose después de su muerte".

Este tipo de reptil se conoce como Psittacosaurus, o "lagarto loro". Tenía el tamaño de un golden retriever, con espinas regorditas en sus mejillas y una mandíbula en forma de pico. A lo largo de su cola sobresalían plumas exuberantes, como si fueran púas de un cepillo de dientes.

Este Psittacosaurus en particular vivió hace 120 millones de añosen el territorio de la actual China. Y no era un vecindario seguro. Los depredadores locales incluían el Yutyrannus, un gigante parecido al T-rex que pesaba más de una tonelada, y un pariente más pequeño del T-rex conocido como Dilong.

La espalda oscura y el vientre más claro del Psittacosaurus, visibles en las escamas que quedaban del espécimen, podrían haberle ayudado a escapar de las garras de los hambrientos carnívoros. Los depredadores modernos utilizan la sombra de un objeto para evaluar su forma, según explica Vinther, y cuando la presa es más oscura en la parte superior que en la inferior -un patrón de colores conocido como contrasombreado- las sombras se minimizan y los animales parecen más planos.

Un dinosaurio de jungla

Para saber más sobre el entorno del dinosaurio, los investigadores construyeron un modelo a escala real del Psittacosaurus y lo pintaron de gris. El modelo fue fotografiado en un jardín botánico en días claros y nublados, tanto al aire libre como cubierto de vegetación.

Las imágenes muestran que el color del Psittacosaurus proporcionaba un mejor camuflaje en luz difusa, no a pleno sol. Por lo tanto, el reptil probablemente vivía en la jungla y no en la sabana, según concluyeron los investigadores.

La pigmentación oscura del dinosaurio probablemente servía a otros propósitos también. Las rayas oscuras de la parte interior de sus piernas podría haber mantenido a raya a los insectos, como las barras oblicuas que adornan las piernas de las cebras actuales. Y las manchas en la parte exterior de las piernas delanteras podrían haber servido para curtir la piel, gracias a las propiedades endurecedoras de las moléculas del pigmento.

Otros científicos afirman que, debido a la dificultad de reconstruir a animales extintos y su entorno, el nuevo estudio presenta un argumento excelente a favor de que este animal recurriera al camuflaje.

"No supone una sorpresa que un dinosaurio hiciera algo como esto", afirma el paleontólogo David Hone de la Queen Mary University of London. Pero "es muy importante, ya que demuestra que estos patrones estaban presentes en realidad... Nos da esperanzas de encontrar más, y después podremos empezar a ver cómo estas cosas cambiaron a través del tiempo".

Los nuevos resultados "molan mucho", en palabras del paleontólogo Gareth Dyke, de la Universidad de Debrecen (Hungría), quien ha descubierto que los reptiles extintos conocidos como mosasaurus tenían espaldas oscuras y podrían haber tenido vientres claros. Lo que es interesante, según Dyke, es "la variedad de colores que se observa en un único fósil. No vemos esto, al menos que yo sepa, en muchos, por no decir en ningún fósil de dinosaurio".

Se sabe que los dinosaurios con plumas exhibían un plumaje con un colorido muy hermoso, pero Vinther argumenta que este espécimen tenía escamas, y no plumas. Y eso hace al Psittacosaurus el claro ganador en este concurso de belleza de dinosaurios.

"Este es definitivamente el mejor espécimen", concluye Vinther, "el Santo Grial de los dinosaurios".

jueves, 15 de septiembre de 2016

Los aragosaureros en las VII Jornadas Internacionales sobre Dinosaurios

Artículo publicado en el Blog Aragosaurus (de la Universidad de Zaragoza) con los que tenemos una intensa y duradera colaboración.


13/09/2016 (Salas de los Infantes, Burgos, España)

Durante la semana pasada se celebraron las VII Jornadas internacionales sobre dinosaurios en Salas de los Infantes (Burgos). Se trata de un congreso que se celebra cada tres años, siendo una de las reuniones científicas más importantes en Europa sobre dinosaurios. Es un congreso organizado por el CAS y el Museo de Dinosaurios de Salas, en el que los aragosaureros hemos tenido un papel fundamental por la calidad y la cantidad de las novedades científicas que hemos presentado. Ahí va un breve resumen algunas de nuestras comunicaciones y ponencias.

Nuestro aragosaurero portugués Miguel Moreno desarrollo una de las ponencias invitadas al congreso. Se atrevió con un tema tan complicado como hablar de las técnicas usadas en el estudio de las cáscaras de huevo fósiles. Desde un punto de vista histórico fue indicando como cada nueva revolución y nuevos instrumentos suponían una mejora en la comprensión de la estructura de los huevos. Todo ello con ejemplos reales de su investigación. Muchos aprendimos sobre un tema complicado a priori

Gloria Cuenca en las VII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios 
y Mesozoic Mammals of the iberian peninsula: An approach to their paleoecology 
Se puede destacar el comunicación encabezada por Gloria Cuenca en el que demostró la gran variedad de mamíferos que había en la Península Ibérica en el tiempo de los dinosaurios. Eran de pequeño tamaño, pero muy diversos, de manera que en algunos yacimientos de Aragón se han encontrado más de 5 especies diferentes conocidos solo por su dientes. Algunas de estas especies han sido descritas por la UZ-IUCA en localidades turolenses como Aliaga, Castellote, Galve o Josa. En su ponen Gloria demuestra como la diversidad de los mamíferos ibéricos del tiempo de los dinosaurios es la mayor de Europa.

Una gran novedad fue la presento Jara Parrilla que estudio un fragmento de un cráneo de un cocodrilo marino de hace 130 millones de años procedentes de Obón. Pertenece a un grupo de cocodrilos que fue muy abundante en el Terciario llamados tetisuquios, pero desconocido en los niveles geológicos tan antiguos. Sería por tanto el cocodrilo marino tetisuquio mas antiguo del mundo y abre la posibilidad que estos cocodrilos aparecieran por primera vez en la Península ibérica.

Un trabajo superchulo fue el que lidero Antonio Alonso. Presento una investigación de los dientes aislados del yacimiento el Oterillo de Salas de los Infantes. En este yacimiento se encontró la carcasa semiarticulada de un gran saurópodo, en relación a esta carcasa estaban los dientes de terópodo que ha estudiado Tony. Esta asociación se suele relacionar con el carroñeo de los carnívoros sobre los esqueletos. Además identifica y estudia las marcas de dientes que se han encontrado en algunos de los huesos. Un trabajo bien chulo.

Otras de las grandes novedades del congreso ha sido la presentación por primera vez del cráneo de un dinosaurio rebaquisáurido del Cretácico Inferior de la Patagonia. Se trata de un ejemplar articulado que pertenece a una nueva especie sin describir, pero que presenta similitudes con dinosaurios ibéricos. El grupo dirigido por José Ignacio Canudo (IUCA-Museo de Ciencias Naturales de la UZ) excavo este ejemplar a finales hace 8 años y tras una larga preparación en el Museo de Zapala por primera vez se ha mostrado al resto de especialistas. Forma parte de un proyecto que estudia la conexión ibero-patagónica con dinosaurios en el Cretácico Inferior entre los 110 – 130 millones de años cuando se podía ir desde Aragón hasta la Patagonia sin necesidad de nadar.

Diego Castanera, nuestro aragosaurero alemán se atrevido con un yacimiento con unas enigmáticas icnitas del Berriasiense de Soria. Se trata del yacimiento de Serrantes donde se describió el icnotaxón Archaeornithipus meijidei y se asigno a aves. En la literatura ha habido polémica entre los que lo consideraban de ave y los que pensaban que era de un terópodo no aviano. Son icnitas, sin duda, interesantes al presentar un alto ángulo interdigitar y unos dedos muy estrechos. Por otra parte su tamaño es demasiado grande para los fósiles de Aves de la base del Cretácico. El tema no está cerrado, pero cabe la posibilidad que los caracteres más avianos puedan ser un artefacto tafonómico y no reflejen la morfología real del autopodo del pie.

Por último citar el trabajo de Pablo Navarro que se ha estrenado presentado una vértebra aislada de un reptil marino del Triásico superior en facies Keuper en Alpartir (Zaragoza). Es un fósil que hacía años estaba en el museo y que hasta ahora no había sido estudiado. Pablo lo ha clasificado eosauropterigido, lo que supone la primera cita de este grupo en esta parte de la Cordillera Ibérica. Esperemos que sea el primer resto de una línea de trabajo que hasta ahora no habíamos trabajado como es Triásico.

martes, 13 de septiembre de 2016

Las VII Jornadas sobre dinosaurios confirman la importancia de Salas

Los investigadores del CAS hacen un balance muy satisfactorio tras reunir a cerca de 80 participantes / Pedirán a la Junta ayuda para dar forma a un programa estable de visitas

Los congresistas también tuvieron oportunidad este fin de semana de acercarse a visitar
 las excavaciones. -ECB
Investigar sobre una posible nueva especie «a la que aún le estamos buscando nombre»; urgir a la Junta a que retome el proyecto de construcción de un mayor museo y pedirle ayuda para dar forma a un programa estable de visitas, y estrechar contactos con la región japonesa de Fukui y sus investigadores, son tres de las tareas que los miembros del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS) tienen ya sobre la mesa. Todo ello una vez clausuradas el sábado las VII Jornadas Internacionales sobre dinosaurios de Salas que, como cada tres años, volvieron a reunir en la localidad a algunos de los mayores expertos nacionales e internacionales en investigación paleontológica.

«Ahora queremos ponernos a analizar todo lo aprendido, que ha sido mucho, pues en las ponencias se han puesto sobre la mesa cuestiones que abren el debate sobre todo lo que rodea a los dinosaurios», afirma Fidel Torcida, miembro del CAS y director del Museo de los Dinosaurios de Salas. A pesar del intenso trabajo que lleva consigo la organización del evento -«ya que somos apenas diez miembros por lo que agradecemos a todos la ayuda que nos prestan»-, hace hincapié en el balance «muy positivo» que extrae de las jornadas, en las que han contado con la participación de casi 80 expertos, que han expuesto sus trabajos e investigaciones a lo largo de una serie de ponencias y encuentros.

«Han abierto el debate sobre cuestiones que creíamos firmes y que van variando según se profundiza en la investigación en torno a estos animales, a la que sin embargo nos dedicamos muy pocos», explica Torcida. «Además de habernos confirmado quienes han venido de fuera, lo que ya sabíamos: el enorme potencial investigador que hay en esta comarca», añade Torcida, «aunque les extrañó también su escasa potenciación».

Destacó cómo muchos de ellos alabaron el formato del evento, ya que ha congregado a expertos de todo el mundo «que logran así un intercambio directo, pues son en citas como éstas en las que coinciden y entrecruzan impresiones».

Programa de actos que comenzó el jueves y que se extendió hasta el sábado, dando cabida a interesantes ponencias por parte de los conferenciantes invitados, que dejaron patente a su vez, la variedad de trabajos que están desarrollando los investigadores en España, «a pesar de ser el mundo de los dinosaurios un gran desconocido aquí, y pocos los que nos dedicamos a ello», argumentó Torcida.

También se dio lectura a cinco ponencias centradas en diferentes restos de la Sierra de la Demanda, en las que se remarcó, por ejemplo, la importancia de las singulares icnitas de Las Sereas 8, en Quintanilla de las Viñas.

Las jornadas incluyeron actividades complementarias y abiertas al público -al igual que algunas de las charlas-, como fue el concierto de la pianista japonesa Mine Kawakami, en el Teatro Auditorio ‘Gran Casino’. Así como salidas al campo: una a los yacimientos de huellas de la zona de Lara, y otra con carácter de explicación geológico-cinematográfica al ‘cementerio Sad Hill, que se completó con una visita de los conferenciantes al Museo de la Evolución Humana (MEH).

Investigadores de aquí y de allá
Las VII Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su entorno fueron organizadas por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS), el Museo de Dinosaurios de Salas y la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, con quienes han colaborado las Universidades de Salamanca, Zaragoza y País Vasco, entre otras entidades.

Inauguradas este jueves en Salas de los Infantes y clausuradas el sábado 10, han contado con expertos que han mostrado la variedad de áreas de estudio posibles sobre estos animales. La primera de las charlas la impartió Paul Barret (Natural History Museum, Londres), consistente en un amplio análisis sobre la forma de andar de estos animales.

El programa lo completaron Paul C. Sereno (de la Universidad de Chicago), el paleontólogo japonés Masateru Sibhata; el investigador del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont y del Museo Nacional de Historia Natural, de París, Josep Fortuny; Víctor Urién, del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas; Fidel Torcida, coordinador de las jornadas y director del Museo de Dinosaurios de Salas; Miguel Moreno-Azanza, de la Universidad Nova de Lisboa; Nathalie Bardet, del CNRS de París y Oliver Rauhut, de la Universidad de Munich.

FIDEL TORCIDA / DIRECTOR DEL MUSEO DE SALAS DE LOS INFANTES
«Castilla y León está perdiendo una gran oportunidad con los dinosaurios»
Cántabro ‘adoptado’ desde su infancia por Salas, el investigador confiesa sentir predilección por la belleza de la zona, mucho más remarcada desde que en 1975 se creara el CAS del que forma parte, y que le permite descubrir día tras día la enorme riqueza histórica e investigadora que la vinculan al pasado de los dinosaurios.

Pregunta.- Expertos de todo el mundo hablan de Salas y sus dinosaurios, éstos son algunos de los seres más atractivos de la historia, en la zona hay un magnífico equipo de investigadores que la está dando a conocer a público de todas las edades, hay un anteproyecto ya trazado del nuevo museo.... ¿Por qué no es ya una realidad un gran Museo de los Dinosaurios?
Respuesta.-Pues es una buena pregunta, porque todo lo demás está: los impresionantes hallazgos y piezas únicas en el mundo que los confirman; investigadores locales y de fuera que vienen hasta aquí a investigar y a publicar sobre ello en todo el mundo; un programa de excavaciones y de convenios con universidades nacionales e internacionales, un programa educativo que acerca la historia a los colegios, una ruta turística por los yacimientos y localidades de la zona que cada vez recibe más visitas... Nosotros no podemos hacer más que lo que hacemos, investigar, que es lo que nos gusta.

P.- ¿Cuánto hace que se les quedó pequeño el actual museo?
R.-Hace mucho, porque llevamos años haciendo excavaciones de las que se extraen cientos de piezas que nos tienen todo el año investigando, algunas de ellas de gran tamaño.

P.-¿Piden un museo más grande o la luna? Porque el tema lleva una década bailando...
R.-Pues sólo pedimos un museo que albergue en condiciones adecuadas estas piezas. Y a la vez, que tenga espacios que la gente pueda visitar y en un rinconcito, donde nosotros podamos investigar. Aunque lo ideal sería que el museo fuera parte de un proyecto mayor, pues se está perdiendo una gran oportunidad no sólo investigadora sino turística y de desarrollo económica de la zona. Un ejemplo nos lo contaba estos días Masateru Sibhata sobre el museo de su ciudad, Fukui, que con apenas 20.000 habitantes, recibe anualmente más de un millón de visitas....

P.- Y más cuando ustedes han convertido al público en un aliado.
R.-Sí, porque los dinosaurios siempre han tenido mucho atractivo, a lo que nosotros sumanos propuestas con las que acercar su historia aún más, ya que junto a la investigadora, la mayor labor del CAS y del Museo es didáctica. Lo hacemos con invitaciones guiadas a colegios y asociaciones, organización de semanas de la ciencia -de hecho ya estamos ultimando la próxima para noviembre-, el trazado de rutas de visitas que ayudan también a conocer las localidades de la zona y concursos para los niños, a lo que se suma la reciente puesta en marcha de una app para el móvil.

P.-Y eso que son apenas 10 personas las que pertenecen al CAS.

R.-Sí, se creó en 1975 y desde entonces trabajamos por divulgar lo que vamos encontrando como podemos ya que no damos para más. El resto se lo dejamos ya a los políticos ... Yo me voy a investigar...