viernes, 10 de febrero de 2017

La artista María José Castaño nueva Amiga Protectora de la Fundación Dinosaurios CyL

Recientemente, la prolífica y polifacética artista, María José Castaño se ha hecho Amiga protectora de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León.

Desde nuestras redes sociales, queremos agradecerle, de corazón, que forme parte de la Famila de la Fundación Dinosaurios CyL y, aprovechamos estas líneas para animar, tanto a empresas como a personas individuales y familias a hacerse Amigos de nuestra fundación.

Una vez más queremos agradecerte tu apoyo para poder llevar a cabo nuestro trabajo en el estudio, la protección y la difusión del patrimonio paleontológico.

La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León invita a todos aquellos que quieran apoyarles a través de las distintas categorías de "Amigos de la Fundación". Cada una de ellas requiere de una determinada aportación económica, que va desde los 12 € en adelante. Entrar a formar parte de “Amigos de la Fundación” permite a sus miembros disfrutar de una amplia serie de ventajas y beneficios.

Más información en el siguiente enlace:


miércoles, 8 de febrero de 2017

Un agricultor descubre un nuevo yacimiento con huesos de dinosaurios en Hortigüela (Burgos)

En la comarca de Salas de los Infantes se han documentado aproximadamente 180 yacimientos que contienen fósiles de dinosaurios, si bien esa cantidad va incrementándose con el descubrimiento de yacimientos hasta ahora inéditos.

La colección de Salas de los Infantes es una de las más importantes en Europa, 
con ejemplares reconocidos internacionalmente -como el Demandasaurus darwini-.
C.A.S.
Un nuevo yacimiento con restos de dinosaurios ha sido descubierto en la Sierra de la Demanda burgalesa, en las proximidades de Hortigüela. Los fósiles fueron hallados casualmente por Donato Blanco García, vecino de esa localidad, cuando desarrollaba labores agrícolas en su finca, quien se puso en contacto con el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes y donó al museo los restos recogidos. Posteriormente, miembros del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.) visitaron el yacimiento para valorar su importancia desde el punto de vista paleontológico. La presencia de un número alto de piezas--completas o astilladas--induce a pensar en que aún se conservan enterrados una gran cantidad de fósiles.

La edad del yacimiento se sitúa en torno a 125 millones de años, en el Cretácico inicial. Los restos recogidos, incluyendo las astillas, se acercan a las 200 unidades. Consisten en piezas pertenecientes a varias zonas anatómicas: cráneo, vértebras de la cola y la cadera, costillas y extremidades, en general en un buen estado de conservación. Una identificación previa permite citar la presencia de dinosaurios de hasta cinco tipos diferentes: fitófagos (o herbívoros) como iguanodóntidos; pequeños euornitópodos, grandes saurópodos y tireóforos (dinosaurios acorazados, con espinas y placas óseas). También hay evidencias de terópodos (dinosaurios carnívoros). Esta variedad en un solo enclave, refleja la biodiversidad encontrada a lo largo y ancho de toda la comarca, lo cual es indicio claro del potencial científico del yacimiento descubierto, según informan fuentes de C.A.S.

INTERÉS POR MÁS EXCAVACIONES

Podría considerarse un yacimiento complejo por la diversidad de dinosaurios registrada. Como aparecen huesos fósiles prácticamente completos y sin señales de haber sido transportados, la hipótesis con la que trabajan los investigadores es que la mayoría de los dinosaurios murieron en ese lugar o muy cerca de él. Esta interpretación lleva a plantear el interés de trabajar en el yacimiento por medio de una excavación que permitiría recuperar el máximo número posible de fósiles.

El descubrimiento de este yacimiento refuerza la gran riqueza e importancia de la Sierra de la Demanda como territorio rico en dinosaurios. La colección que conserva el Museo de Dinosaurios en Salas de los Infantes es una de las más importantes en Europa, con ejemplares reconocidos por distintos especialistas de trascendencia internacional: el caso más emblemático es Demandasaurus darwini, la única especie de dinosaurio rebaquisáurido descrita en el hemisferio norte.

En ese sentido es importante la colaboración entre los habitantes de la comarca y las instituciones que investigan y velan por la conservación y la difusión de nuestro patrimonio paleontológico. Tomar conciencia de la singularidad de este patrimonio cultural--como ha sido el caso de Donato Blanco en Hortigüela--resulta necesario, por lo que los representantes de varias entidades de la comarca han comenzado a apostar en serio por su recuperación.

Investigadores de la UNED descubren la utilidad de la armadura ósea de los últimos dinosaurios gigantes

La revista Scientific Reports, perteneciente al grupo Nature, publicó ayer un artículo firmado por el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, al que pertenece el profesor Francisco Ortega, en el que se afirma que los osteodermos eran empleados como fuente de minerales para la formación de la cáscara de los huevos por las hembras de los titanosaurios

Reconstrucción del aspecto en vida de un titanosaurio acorazado de Lo Hueco
 en el que se muestra una reconstrucción 3D de su esqueleto y la disposición
 de los elementos de la armadura dérmica. (Francisco Gascó y G.B.E.-UNED)
Durante el Cretácico Superior, la actual serranía de Cuenca estaba habitada por dinosaurios saurópodos gigantes que pertenecían al grupo de los titanosaurios, algunos de los cuales presentaban una coraza compuesta por huesos incluidos en la piel llamados osteodermos. Hoy, más de 70 millones de años después y gracias a los fósiles hallados en el yacimiento de Lo Hueco, en la localidad conquense de Fuentes, los investigadores del Grupo de Biología de la UNED, encabezado por el profesor Francisco Ortega, han podido averiguar que, además de su posible función defensiva, esta armadura –poco frecuente en el registro fósil de estos animales- cumplía una misión distinta, ya que era empleada por las hembras como fuente de minerales para la formación de la cáscara de los huevos. Así lo han reflejado en el artículo que se publica hoy en Scientific Reports, la revista digital Open Acces del grupo Nature, y que firman junto a investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid en el marco de un proyecto de investigación del MINECO.

De izda. a drcha.: Francisco Gascó, José Luis Sanz, Daniel Vidal, Francisco Ortega
 y Alejandro Serrano(G.B.E.-UNED)
Los investigadores han podido llegar a la conclusión de que los osteodermos podrían ser una fuente natural de calcio para las hembras de titanosaurio gracias, por un lado, a la excepcional concentración de restos de titanosaurios de Lo Hueco (la muestra de osteodermos del yacimiento depositada en el Museo de Paleontología de Castilla La Mancha es, de hecho, una de las colecciones más representativas a nivel mundial) y, por otro lado, a las nuevas tecnologías,” que están permitiendo una novedosa aproximación a algunos de los enigmas que proponen los fósiles”, señala Daniel Vidal, el autor que ha liderado esta investigación.   

“En este caso”, continúa el investigador, “mediante tomografía axial computerizada (TAC), se ha podido analizar la estructura interna de los osteodermos sin necesidad de cortarlos o dañarlos. Este análisis ha permitido constatar la disposición de alguna de sus estructuras internas, como la presencia y recorrido de venas y nervios y la distribución y características del tejido óseo”. 

Desmineralización activa y no accidental

Secuencia de desmineralización obtenida mediante el TAC
de los osteodermos de Lo Hueco. En verde
se muestran los canales neurovasculares y en morado
 las áreas de hueso desmineralizado. (G.B.E. - UNED)
A lo largo del estudio se ha reconocido que algunos osteodermos presentaban zonas de muy baja densidad ósea, siempre asociadas a la red vascular. Ésta es la primera vez que se ha obtenido una asociación de procesos de desmineralización del tejido óseo de los osteodermos y los canales neurovasculares, confirmando que la baja densidad de algunos osteodermos es probablemente debida a una desmineralización activa y no accidental. En este contexto, Francisco Ortega explica que “en principio resulta extraño que se produzca una desmineralización de los huesos que forman una estructura aparentemente defensiva, lo que indicaría que estas armadura dérmicas desarrollaron otras funciones”.

Por todo ello, y a partir de la comparación del material de Lo Hueco con el registro fósil disponible y con la biología de los cocodrilos actuales (los parientes vivos con armadura dérmica más próximos a los dinosaurios), los autores discuten un escenario que refuerza la hipótesis de que las hembras de titanosaurios utilizarían el calcio almacenado en su armadura dérmica para la formación de la cáscara de los huevos.   
    
Escena que recrea un grupo de titanosaurias en el momento de la puesta.
 (José Antonio Peñas Artero)
“Se conocen zonas de puesta de titanosaurios en distintos puntos de Europa”, añaden los autores, “particularmente algunas de la misma edad que el yacimiento de Lo Hueco, como Portilla en Cuenca o Buendía en Guadalajara, pero también en los Pirineos o en la Patagonia Argentina. El análisis de estas áreas de puesta muestra como las hembras de titanosaurios depositaban miles de huevos en amplias extensiones, lo que implicaría un importante estrés fisiológico”.

De esta forma, los autores concluyen que, “a partir del estudio realizado sobre el material de Lo Hueco, sabemos que la armadura dérmica, además de su posible papel defensivo, tenía un importante papel en la estrategia reproductora de estos últimos dinosaurios gigantes”.

Referencia bibliográfica:

Daniel Vidal, Francisco Ortega, Francisco Gascó, Alejandro Serrano Martínez & José Luis Sanz: The internal anatomy of titanosaur osteoderms from the Upper Cretaceous of Spain is compatible with a role in oogenesis. Disponible en www.nature.com/articles/srep42035

portal.uned.es

La vida supera al cine - Por Fidel Torcida-

El autor, Fidel Torcida Fernández-Baldor (Director del Museo de Dinosaurios y Gerente de la Fundación Dinosaurios CyL) reflexiona sobre cómo el estudio de los fósiles revela un mundo cambiante. Y pone como ejemplo los dinosaurios, un grupo, asegura, que por sí solo muestra de manera inequívoca el potencial creativo de la evolución

El Correo de Burgos (El Mundo). Texto íntegro legigle: más abajo.
























“Bien, la evolución es una teoría. También es un hecho.” (Stephen Jay Gould)

Será por deformación profesional, pero cada vez que veo una película en la que intervienen monstruos alienígenas, hago un inevitable repaso mental de especies animales “raras” que conozco. Insectos, peces abisales, mamíferos lampiños, un amplio elenco de “gusanos”o parásitos varios son probablemente las referencias que han utilizado los creadores de tales criaturas que amenazan en la pantalla a los aterrados actores. No se trata solo de bucear en nuestras fobias y miedos más íntimos, realmente hay mucho donde elegir entre tanto “bicho” feo o estrafalario. Y, si nos falla el primer recurso, podemos usar un microscopio: las cabezas ampliadas de muchos pueden parecer un estremecedor arsenal de dolor y sangre asegurados.

Por supuesto que podemos anteponer a lo anterior la belleza del mundo natural -siempre bajo una visión humana-, porque si en algo destaca la vida es su gran diversidad, sus numerosas alternativas. La vida de este planeta tiene una herramienta muy eficaz y creativa, la evolución biológica. El gran hallazgo intelectual de Charles Darwin (y del casi olvidado Alfred Wallace) fue desentrañar las causas de esa evolución y así dar sentido a la Biología, que hoy no puede entenderse sin los principios darwinianos. La evolución es una auténtica factoría de creación de especies, basada en pruebas, errores, fracasos y aciertos, siempre de la mano de la imperfección y del azar. El auténtico argumento evolutivo en la historia de la vida es adaptarse al medio y a sus cambios, y conseguir sobrevivir y mantenerse en el tiempo.

Ese proceso de creación constante de biodiversidad ha sido un hecho a lo largo de miles de millones de años. No tenemos más que mirar al pasado para comprobarlo; los fósiles revelan un mundo cambiante, siempre diverso y en constante adaptación. Conocemos razonablemente bien una etapa del pasado, el Mesozoico, apodado “Era de los reptiles” por el predominio en tierra, mar y aire de una amplia fauna de reptiles. Fue el momento de los dinosaurios, un grupo que por sí solo muestra de manera inequívoca el potencial creativo de la evolución. Los dinosaurios nos han fascinado desde que los intuíamos, cuando hace siglos sus huesos inspiraron mitos como los dragones chinos, los grifos de origen mesopotámico o escita y los monstruos de culturas indígenas americanas.

Cuando la Ciencia descubrió a los dinosaurios en el siglo XIX la fascinación contagió a los paleontólogos que los estudiaron. El tamaño exagerado de muchos dinosaurios nos sigue resultando sorprendente, pero también las formas variadas, singulares, insólitas. Por citar algunos casos: garras de 70 cm. de longitud, brazos como simples muñones, crestas craneales que hacían las veces de trombón, “velas” de piel y huesos en la espalda o el cuello, colmillos de vampiro junto a espinas de puercoespín en todo el cuerpo, etc.


Estos animales conformaban un mundo ya desaparecido, pero que agita nuestra imaginación en la infancia y -a muchos de nosotros- en la edad adulta. Y es algo positivo, porque primero jugamos con ellos y luego nos motivan a indagar, descubrir y seguir disfrutando del espectáculo de la vida en este planeta. Pues es posible pensar que, aún existiendo películas de una imaginación desbordante, al explorar la historia de la Tierra nos permitamos decir que, a veces, la realidad supera a la ficción (y la vida al cine).

jueves, 2 de febrero de 2017

Los dinosaurios reviven en Burgos - Revista Quo- Febrero

DINOSCIENCE

Ayer salió publicada en la última revista de Quo, la número 257 correspondiente a febrero de 2017.

El día a día de los buscadores y estudiosos de dinosaurios se mueve entre los fósiles y mucha mucha tierra. Es una profesión en tonos ocres. La impresionante variedad de formas y colores, la ferocidad y rotundidad con que las evocamos los aficionados son fruto de otro tipo de esfuerzo, el de los paleoartistas. Su labor nos permite revivir tanto el aspecto como los comportamientos de aquellos seres extintos, siempre a partir de la información que nos proporciona la ciencia. Para darles visibilidad, la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León y el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos) convocan desde hace ocho años un Concurso Internacional de Ilustraciones de Dinosaurios, cuyos ganadores presiden esta página...



























www.quo.es (reportaje únicamente publicado en su edición de papel)


Boletín Informativo nº 66, otoño 2016

Ya tenemos disponible el Boletín informativo número 66 de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León. Podéis descargaros aquí el sexagésimo sexto boletín de nuestra Fundación Dinosaurios CyL.





































sábado, 28 de enero de 2017

Fósiles de un pterosaurio gigante encontrados en Transilvania

Olvida el T-Rex: este dinosaurio volador de 12 metros de envergadura cazaba presas del tamaño de un caballo

Aspecto probable del Hatzegopteryx. Ilustración: Mark Witton
Fósiles de un pterosaurio gigante han sido hallados en Transilvania (Rumanía), un musculoso reptil volador que habría sido capaz de comer presas tan grandes como un caballo pequeño.   

En su artículo publicado en la revista PeerJ, Mark Witton de la Universidad de Portsmouth y Darren Naish, con la Universidad de Southampton describir los fósiles de esta criatura, que han denominado Hatzegopteryx.

Se han encontrado restos fósiles de tipos de pterosaurios en muchos sitios alrededor del mundo, generalmente tenían cuellos largos y patas y eran capaces de comer presas tan grandes como una rata moderna.

También se sabe que varían considerablemente en tamaño, desde el de un avión de combate a un simple gorrión moderno. Hatzegopteryx es bastante diferente, según los investigadores. Tenían un cuello corto y grueso, con huesos extremadamente anchos y un relleno esponjoso que le daba aún más fuerza. También tenía una boca mucho más ancha que otros en la familia de pterosaurios, lo que le permitió tomar y tragar presas mucho más grandes.

Los fósiles hallados hasta el momento sugieren que la criatura era probablemente gruesa en general con un ala fuerte, y los músculos de la espalda y las piernas posiblemente pesaban tanto como un cuarto de tonelada.

Los fósiles fueron fechados a finales del Cretácico (aproximadamente 70 millones de años) y fueron encontrados en una parte de Rumania que los científicos creen que alguna vez fue parte de la isla de Hateg en el Mar de Tethys. Antes de excavar en el área aparecieron fósiles de dinosaurios enanos y un tipo de caballo antiguo, de cuello largo, pero no grandes dientes que sugieren algo más grande. Eso sugiere que Hatzegopteryx era probablemente el depredador dominante en la isla, capaz de derribar y asir dinosaurios jóvenes o un caballo a voluntad sin miedo de ser atacado por algo más grande o más fuerte.

Los científicos aún no han llegado a un acuerdo sobre la historia evolutiva de los pterosaurios, muchos creen que están relacionados con los cocodrilos modernos y los dinosaurios antiguos, y por lo tanto deben pertenecer al grupo de los archosaurios, pero eso no puede ocurrir hasta que se encuentre más evidencia.