viernes, 16 de septiembre de 2022

Vivir rápido y morir jóvenes, así era la historia vital de los primeros grandes mamíferos

Cráneo de 'Pantolambda'. / G Funston.
El momento de estos animales en la Tierra llegó tras la desaparición de los dinosaurios, cuando comenzaron a cobrar protagonismo. Un equipo científico ha estudiado la historia evolutiva de los pantodontes, unos seres de apariencia extraña entre perro, cerdo y oso, para concluir que crecían el doble de rápido que los mamíferos actuales de tamaño equivalente.

Cuando el asteroide eliminó a los dinosaurios hace 66 millones de años, algunos mamíferos sobrevivieron y aumentaron de tamaño muy rápidamente para ocupar los nichos ecológicos que dejaron vacantes el Tyrannosaurus rex, el Triceratops y otros dinosaurios gigantes.

Los pantodontes (Pantodonta) son unas antiguas bestias, de unos 62 millones de años de antigüedad, que fueron el primer grupo conocido de grandes herbívoros que evolucionaron hacia una amplia gama de formas, pero se extinguieron en el Eoceno. Estos y otros mamíferos respondieron a la extinción de los dinosaurios diversificándose y aumentando el tamaño de su cuerpo.

Un equipo de científicos, liderados por Gregory Funston, paleontólogo canadiense en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), fotógrafo y explorador, ha descubierto a través del análisis dental de restos fósiles del yacimiento en el Parque Nacional Badlands, Dakota del Sur (EE UU), que los primeros grandes mamíferos posteriores a los dinosaurios crecían el doble de rápido que los actuales de tamaño equivalente y tenían una vida comparativamente más corta.

En su estudio, publicado en la revista Nature, los autores han utilizado diversos métodos, como el mapeo de oligoelementos dentales, para esclarecer la historia vital del pantodonte Pantolambda bathmodon.

Sabemos que crecían rápido y morían jóvenes por las marcas de crecimiento en sus huesos y dientes

Gregory Funston

“Sabemos que crecían rápido y morían jóvenes por las marcas de crecimiento en sus huesos y dientes. Estos fósiles muestran una disminución de la tasa de desarrollo justo antes de la primera marca de crecimiento anual, que ocurre cuando un animal alcanza la madurez sexual y desvía la energía del crecimiento a la reproducción”, declara a SINC Funston.

Reconstrucción de 'Pantolambda', juvenil y adulto. / S Shelle 

Esto demuestra que P. bathmodon alcanzó la madurez sexual antes de su primer cumpleaños, lo que es bastante rápido para un mamífero de su tamaño. “Descubrimos que murió a un ritmo igualmente rápido, porque tomamos muestras de varios individuos de un yacimiento donde se conservan juntos”, continúa. 

“Ser capaces de producir crías grandes, que maduran durante varios meses en el útero antes de nacer, ayudó a los mamíferos a transformarse desde los humildes ancestros del tamaño de un ratón —que convivían con los dinosaurios—, hasta la gran variedad de especies como los humanos hasta los elefantes y las ballenas, que existen en la actualidad", dice a SINC Stephen Brusatte, que forma parte del equipo internacional de la Universidad de Edimburgo, la Universidad de St. Andrews, el Museo Carnegie de Historia Natural y el Museo de Historia Natural y Ciencias de Nuevo México.

Vidas cortas con crías bien desarrolladas al nacer

La mayoría de los individuos del yacimiento estudiado tenían entre tres y cuatro años cuando murieron, pero el más viejo tenía once. De esta forma constataron que incluso el espécimen más antiguo encontrado murió a una edad cercana a la mitad de la esperanza de vida de un animal de ese tamaño en la actualidad: unos veinte años.

Ser capaces de producir crías grandes ayudó a los mamíferos a transformarse desde los humildes ancestros del tamaño de un ratón que convivían con los dinosaurios, hasta la gran variedad de especies actual

Stephen Brusatte

Funston et al.
“Esto nos dice que los Pantodonta tenían una vida corta. No está claro por qué adoptaron esta estrategia de vivir rápido y morir joven, como ocurre con la evolución de muchas de sus características. Pero, una vez que adoptaron este estilo de vida, les habría proporcionado una forma de reproducirse muy rápidamente para un animal de su tamaño. Al dar a luz a crías bien desarrolladas que tienen una alta probabilidad de sobrevivir, y hacer que alcancen la madurez sexual rápidamente, se habría maximizado el número de individuos que se reproducen”, asegura Funston.

Este hecho casi siempre asegura el éxito de una especie, porque permite que la población crezca muy rápidamente. Solo más adelante podría haberse convertido en una desventaja, al competir con otras que necesiten menos recursos para sobrevivir.

Una relación poco clara con los mamíferos posteriores

Esta historia de vida no tiene un análogo moderno. P. bathmodon se reproducía como un mamífero placentario. Las crías nacían en un estado de desarrollo avanzado y eran destetadas en uno o dos meses; luego morían antes de cumplir los diez años.

“Sospechamos que son un buen ejemplo para otros mamíferos placentarios de la misma época. Conocemos que están estrechamente relacionados con muchos de ellos, pero los pantodontes son especiales porque fueron el primer tipo de mamífero que se hizo realmente grande, y eran los más gigantes que habían existido en ese momento”, afirma el paleontólogo.

No esperamos que todos los mamíferos de la época hayan adoptado la misma estrategia, pero es probable que al menos fueran similares a lo que vemos en 'Pantolambda'

Gregory Funston

Por este motivo, son un grupo central con respecto a la cuestión del tamaño en este período de tiempo, y revelan el mecanismo que utilizaron —crías más grandes— para hacerse enormes en escalas de tiempo evolutivas rápidas. “No pensamos que todos los mamíferos de la época adoptaran la misma estrategia, pero es probable que al menos fueran similares a lo que vemos en Pantolambda”, continúa.

No está claro qué lugar ocupan los pantodontes en el árbol genealógico de los mamíferos. Se cree que están estrechamente relacionados con los mamíferos placentarios, que nos incluye a nosotros. Sin embargo, es difícil desentrañar las relaciones de estos seres vivos, justo después de la extinción de los dinosaurios, porque aún no tienen los conjuntos de características que se utilizan para agrupar a las especies vivas actualmente.

Reconstrucción de 'Pantolambda', juvenil y adulto. / S Shelle.
“Además, muchas de estas especies evolucionaron por separado con características similares para ayudarles a afrontar los mismos problemas, por lo que es difícil distinguir qué similitudes se deben a una ascendencia compartida y cuáles han evolucionado de forma independiente para afrontar los mismos problemas ecológicos. No obstante, sabemos que especies como Pantolambda se encontraban en la mezcla de los primeros placentarios que surgían para hacerse cargo de los ecosistemas que dejaban los dinosaurios”, subraya el experto.

Precisar la fecha de nacimiento de estos animales extintos

Con los métodos avanzados utilizados en este trabajo, los científicos pueden precisar la fecha de nacimiento de los mamíferos extintos. Es una técnica de vanguardia que revela cuándo nació un animal fósil, cuántos días mamó y qué edad tenía cuando murió.

“El mapeo de oligoelementos se realiza mediante un láser muy preciso que vaporiza pequeños trozos de material cada vez y envía estos gases a través de una máquina que lee la composición elemental. Al vaporizar todo el diente poco a poco, podemos reconstruir su composición elemental traduciendo las concentraciones de elementos en colores de píxeles para la parte correspondiente del diente”, explica Funston.

Es como leer sus diarios, pero grabados en sus dientes

Gregory Funston

Gregory Funston durante el estudio. / Funston et al.
De este modo, obtienen gran precisión. Este ‘mapeo’ ya se había utilizado en algunos mamíferos vivos y en algunos fósiles recientes, pero que nunca en restos tan antiguos. “Nuestro estudio demuestra que todavía puede producir resultados importantes, lo que abre una nueva oportunidad para utilizar la técnica en otros animales fósiles”, enfatiza. “Es como leer sus diarios, pero grabados en sus dientes”, destaca el paleontólogo.

Una apariencia que nada tiene que ver con su genealogía

Pantolambda no es una mezcla de perro y cerdo en sentido genealógico, no estaba estrechamente relacionado con ninguno de esos tipos de animales. Sin embargo, parecía una extraña mezcla de perro, cerdo y oso, porque tenía una serie de características físicas que hoy asociamos con esos grupos. Entre ellas, extremidades robustas (osos), un torso grande y profundo (cerdos) y una cara de hocico corto y cola larga (perros). Sin embargo, se trataba de un tipo de animal completamente distinto, sobre cuyo estilo de vida ahora sabemos mucho más.

“Sabemos que eran herbívoros y que pesaban unos 42 kg cuando eran adultos. Además, tenían una vida rápida y nacían listos para la acción. Alcanzaban la pubertad en aproximadamente un año y la mayoría habrían muerto a los 3 o 4 años, o llegar hasta la década”, indica Funston.

Tenían una vida rápida y nacían listos para la acción. Alcanzaban la pubertad en aproximadamente un año y la mayoría habrían muerto a los 3 o 4 años

Gregory Funston

Imagen de dron del yacimiento de fósiles de Badlands. / G Funston.
El estilo de vida era el de los mamíferos de nuestro lado del árbol genealógico, llamados mamíferos placentarios. A diferencia de los marsupiales (como los canguros, cuyas crías crecen en una bolsa), o de los monotremas (como el ornitorrinco, que nacen de un huevo), las crías placentarias realizan la mayor parte de su crecimiento temprano dentro de la madre, facilitado por una placenta especializada que alimenta y limpia al bebé.

Un reto y un estímulo para los investigadores

Para Stephen Brusatte, este estudio ha sido muy inspirador: "La mayor parte de mi carrera he estudiado los dinosaurios, pero este proyecto sobre el crecimiento de los mamíferos es el estudio más emocionante en el que he participado, ya que estoy asombrado de que hayamos sido capaces de identificar las huellas químicas del nacimiento y el destete en dientes tan antiguos".

Estamos reconstruyendo la vida cotidiana de estos mamíferos, no mediante comparaciones y estimaciones, sino con datos reales correspondientes a los días en que estos animales estaban vivos

Gregory Funston

Estudios previos, con los mismos métodos, se limitaban a especies vivas o a ancestros recientes, como el Australopithecus, de unos dos millones de años. El éxito de Funston y su equipo es utilizarlos en un fósil de mucha más antigüedad, que establece un nuevo futuro para saber más sobre la vida oculta de mamíferos aún más antiguos.

“Estamos reconstruyendo la vida cotidiana de estos mamíferos, no mediante comparaciones y estimaciones, sino con datos reales correspondientes a los días en que estos animales estaban vivos. Es extraordinario que ahora sepamos más sobre la historia de la vida de Pantolambda que sobre algunos mamíferos raros que viven hoy en día. Tal vez lo más emocionante es que podremos aprender sobre otros mamíferos con la misma cantidad de detalles, utilizando las mismas técnicas”, concluye Funston.

Referencia:

Stephen L. Brusatte et al. “The origin of placental mammal life histories”. Nature.

agenciasinc.es

Descubren un reptil prehistórico extinto que vivió entre dinosaurios

La nueva especie probablemente comía insectos y posiblemente algunos
invertebrados de caparazón duro. - MATTHEW CARRANO
Investigadores del Smithsonian han descubierto una nueva especie extinta de reptil con aspecto de lagarto que pertenece al mismo linaje antiguo que el tuátara vivo de Nueva Zelanda.   

Un equipo de científicos describen en Journal of Systematic Palaeontology la nueva especie 'Opisthiamimus gregori', que habitó en el Jurásico de América del Norte hace unos 150 millones de años junto a dinosaurios como el Estegosaurio y el Allosaurio.   

En vida, este reptil prehistórico habría medido unos 16 centímetros desde el morro hasta la cola, que cabría acurrucado en la palma de una mano humana adulta, y probablemente sobrevivía con una dieta de insectos y otros invertebrados.

"Lo importante del tuátara es que representa esta enorme historia evolutiva que tenemos la suerte de captar en lo que probablemente sea su acto final --señala en un comunicado el autor del estudio Matthew Carrano, conservador de Dinosauria del Museum of Natural History de Londres,--. Aunque parece un lagarto relativamente sencillo, encarna toda una epopeya evolutiva que se remonta a más de 200 millones de años".

El descubrimiento procede de un puñado de especímenes que incluyen un esqueleto fósil extraordinariamente completo y bien conservado, excavado en un yacimiento centrado en un nido de Allosaurus en la Formación Morrison del norte de Wyoming. Un estudio más profundo del hallazgo podría ayudar a revelar por qué el antiguo orden de reptiles de este animal pasó de ser diverso y numeroso en el Jurásico a sólo sobrevivir el tuátara de Nueva Zelanda en la actualidad.

El tuátara se parece un poco a una iguana particularmente robusta, pero tanto él como su pariente recién descubierto no son en realidad lagartos. En realidad son rinocéfalos, un orden que divergió de los lagartos hace al menos 230 millones de años, explica Carrano.

En su apogeo jurásico, los rinocéfalos se encontraban en casi todo el mundo, tenían tamaños grandes y pequeños y desempeñaban funciones ecológicas que iban desde cazadores de peces acuáticos hasta voluminosos comedores de plantas. Pero, por razones que aún no se comprenden del todo, los rinocéfalos prácticamente desaparecieron cuando los lagartos y las serpientes se convirtieron en los reptiles más comunes y diversos de todo el mundo.

Este abismo evolutivo entre los lagartos y los rinocéfalos ayuda a explicar las extrañas características del tuátara, como sus dientes fusionados con el hueso de la mandíbula, un movimiento único de masticación que desliza la mandíbula inferior hacia delante y hacia atrás como una hoja de sierra, una vida de más de 100 años y la tolerancia a los climas más fríos.

Tras la descripción formal del 'O. gregori', Carrano apunta que el fósil se ha añadido a las colecciones del museo, donde permanecerá disponible para futuros estudios, y quizás un día ayude a los investigadores a averiguar por qué el tuátara es lo único que queda de los rinocéfalos, mientras que los lagartos se encuentran ahora en todo el mundo.

"Estos animales pueden haber desaparecido en parte por la competencia de los lagartos, pero quizá también por los cambios globales del clima y la modificación de los hábitats --afirma Carrano--. Es fascinante que el dominio de un grupo dé paso a otro a lo largo del tiempo evolutivo, y aún necesitamos más pruebas para explicar exactamente lo que ocurrió, pero con fósiles como éste es como lo pondremos en orden".

Los investigadores bautizaron la nueva especie en honor al voluntario del museo Joseph Gregor, que pasó cientos de horas raspando y cincelando meticulosamente los huesos de un bloque de piedra que llamó la atención del preparador de fósiles del museo, Pete Kroehler, en 2010.

"Pete es una de esas personas que tiene una especie de visión de rayos X para este tipo de cosas --comenta Carrano--. Se dio cuenta de dos pequeñas motas de hueso en el lado de este bloque y lo marcó para traerlo sin tener una idea real de lo que había en él. Resulta que le tocó el premio gordo".

El fósil está casi totalmente completo, a excepción de la cola y partes de las patas traseras. Carrano dijo que un esqueleto tan completo es raro en el caso de pequeñas criaturas prehistóricas como ésta, porque sus frágiles huesos suelen destruirse antes de fosilizarse o al emerger de una formación rocosa en erosión en la actualidad. Por ello, los paleontólogos conocen a los rinocéfalos sobre todo por pequeños fragmentos de sus mandíbulas y dientes.

Después de liberarse de la roca la mayor parte posible del diminuto fósil, dada su fragilidad, el equipo, dirigido por DeMar, se dedicó a escanear el fósil con tomografía computarizada (TC) de alta resolución, un método que utiliza múltiples imágenes de rayos X desde distintos ángulos para crear una representación tridimensional del espécimen.

El equipo utilizó tres instalaciones de tomografía computarizada, una de ellas situada en el Museo Nacional de Historia Natural, para captar todo lo posible sobre el fósil.   

Una vez que los huesos del fósil se habían representado digitalmente con una precisión inferior a un milímetro, DeMar se dedicó a reensamblar los huesos digitalizados del cráneo, algunos de los cuales estaban aplastados, fuera de su sitio o faltaban en un lado, utilizando un software para crear finalmente una reconstrucción 3D casi completa. El cráneo reconstruido en 3D ofrece ahora a los investigadores una visión sin precedentes de la cabeza de este reptil del Jurásico.   

Dado el diminuto tamaño del Opisthiamimus, la forma de sus dientes y la rigidez de su cráneo, es probable que se alimentara de insectos, apunta DeMar, añadiendo que presas con caparazones más duros, como escarabajos o bichos de agua, podrían haber estado también en su menú. En términos generales, la nueva especie se parece bastante a una versión miniaturizada de su único pariente superviviente (las tuátaras son unas cinco veces más largas).   

"Un espécimen tan completo tiene un enorme potencial para hacer comparaciones con fósiles recogidos en el futuro y para identificar o reclasificar especímenes que ya están en algún cajón del museo --subraya DeMar--. Con los modelos 3D que tenemos, en algún momento también podríamos hacer estudios que utilicen software para observar la mecánica de la mandíbula de este bicho”.

europapress.es

jueves, 15 de septiembre de 2022

David Norman abre en Salas el debate sobre la clasificación de dinosaurios

La ampliación de las intervenciones tendrá su publicación científica. Acuerdo con la especialista argentina Paulina Carabajal para el estudio del cráneo tratado en el Sincrotrón de Grenoble.

Visita al yacimiento Sereas 7 donde se localizaron las icnitas de Iniestapodus.
Foto: C.A.S.
Salas de los Infantes es la capital de la paleontología de dinosaurios del país durante unos días de septiembre cada dos años. En una pequeña localidad, ejemplo de la España que han dejado vaciar, se congregan los principales expertos en paleontología de dinosaurios cada dos años. En la novena edición de las Jornadas de Dinosaurios de Salas de los Infantes se generan importantes debates científicos sobre estas especies extintas que tanto interés generan. Este año David Norman, gran divulgador y autor de muchos de los libros de dinosaurios para niños o coordinador de la mítica serie de la BBC ‘Caminando entre dinosaurios’, ha actualizado el debate sobre la clasificación de estas especies.

En su intervención “ha expuesto con detalle su propuesta de revisión profunda de la clasificación de los distintos grupos de dinosaurios aportando datos y observaciones sobre una hipótesis muy debatida que ya se publicó hace unos años pero que ahora ha actualizado y el avance de su nuevo libro con esta propuesta se ha hecho en estas jornadas”, explica el director de las jornadas y del Museo de Dinosaurios de Salas, Fidel Torcida. Se trata de un cambio en discusión y el contenido ampliado de esta intervención formará parte de la compilación de textos de las jornadas que se publicarán en una revista científica y que abre la puerta a citaciones en otros trabajos etc. “Invitamos a los ponentes a publicar un artículo extenso en base a la ponencia que otros años, y creo que este año se mantendrá, se publica en la revista española ‘Journal of Iberian Geology’ y lo que nos ha comentado Norman sí que puede ser para referenciar en estudios posteriores”, explican.

Foto de grupo de los congresistas que han participado en las Jornadas. / C.A.S.
El encuentro ha reunido a unos 80 paleontólogos y especialistas con ponencias tan interesantes como la propuesta por Martín Sander que ha analizado el uso de nuevas tecnologías (tomografías, imagen 3D, fotogrametría) para el estudio de los fósiles. Verónica Díez ha analizado la aplicación de esta tecnología para la reconstrucción de la anatomía y los movimientos corporales de los dinosaurios mientras que Elena Cuesta ha analizado la investigación de dos dinosaurios carnívoros que conservan tejidos blandos. Carole Gee abordó la calidad nutricional de las plantas que comían los dinosaurios y Bienvenido Díez analizó la flora del Mesozoico e Ignacio Díaz protagonizó la jornada abierta sobre icnitas de dinosaurios.

El encuentro, además de colocar a Salas en el epicentro de la investigación paleontológica de los gigantes que dominaron la tierra hace millones de años y que atraen a grandes y pequeños, permite crear sinergias. La más interesante se ha dado con la investigadora, y ponente de las jornadas, Ariana Paulina Carabajal. La investigadora argentina y el Museo de los Dinosaurios de Salas colaboran en el estudio del cráneo de dinosaurio que el Synchrotron de Grenoble (Francia) ha analizado. Ella es especialista en el encéfalo y el sistema nervioso de los dinosaurios y “coincidimos que el cráneo fósil puede ser importante y trabajamos de manera conjunta en su estudio”, analiza Torcida. 

El encuentro, organizado por el Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas (CAS), el Museo de Dinosaurios de la localidad, la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, el IUCA-Universidad de Zaragoza y las Universidades de Salamanca y el País Vasco ha reunido a 80 congresistas. Salas acogía a especialistas de universidades del país y estudiosos procedentes de Portugal, Alemania, Italia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, México y Reino Unido. 

Todos ellos han participado, además de en el completo programa científico, en una programación cultural y divulgativa que incluyó visitas al Conjunto Patrimonial Patrimonio de la luz, actuaciones musicales, abiertas al público general, y, por supuesto, la visita a algunos de los yacimientos de huellas y fósiles de Burgos. Han conocido algunos yacimientos como Sereas 7 y 8, donde se ha descrito un nuevo tipo de huella (Iniestapodus burgensis) porque sus fósiles, como Demandasauros darwini son de sobra conocidos al ser vitales para conocer más sobre el paso de estos gigantes entre África y Europa. “Todos estos científicos de categoría internacional se sorprenden de la presencia de un museo tan humilde en recursos pero que tiene un amplio contenido en paleontología y se sorprenden por la diversidad de hallazgos y fósiles y, como pasó con Jeff Williams, no entienden que todo este potencial no se aproveche más”. Una tónica general en los investigadores principales que se acercan a Salas para saber algo más que lo que se cuenta en un ‘paper’. “Para nosotros es una forma de poner en valor la disciplina, pero, especialmente, los yacimientos y los fósiles de la comarca”, señalan. Mientras siguen esperando noticias sobre la ampliación de un museo que hace años se queda pequeño.

elcorreodeburgos.elmundo.es

martes, 13 de septiembre de 2022

Las IX Jornadas de Dinosaurios de Salas de los Infantes suman otro éxito

  • David B. Norman abre un debate internacional al cuestionar la clasificación actual de algunos grupos de dinosaurios.

  • El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes contará con la especialista argentina Paulina Carabajal para estudiar con programas virtuales un cráneo de dinosaurio herbívoro que ha sido tratado en el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón de Grenoble (ESRF).

Pedro Huerta explica desde el exterior de la cantera de Hontoria. C.A.S.

Es el único congreso internacional sobre dinosaurios que se celebra con carácter periódico en España. Su novena edición confirma el afianzamiento internacional de este congreso científico.

Han sido organizadas por el Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas, C.A.S., coorganizadas por el Museo de Dinosaurios salense, la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, el IUCA- Universidad de Zaragoza, y las Universidades de Salamanca y País Vasco.

La participación se mantiene respecto a ocasiones anteriores pre-pandemia, en torno a 80 congresistas, procedentes de Portugal, Alemania, Italia, Estados Unidos de Norteamérica, Argentina, Brasil, México y Reino Unido, entre otros. Los participantes españoles han acudido desde diferentes universidades, museos y centros de investigación de Aragón, Cataluña, Madrid, Canarias, La Rioja, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, País Vasco, Asturias y Comunidad valenciana.

La valoración global de esta IX edición es altamente satisfactoria. Las Jornadas de Salas ya están consolidadas como congreso internacional de referencia en España, en relación con los dinosaurios como tema central. En esta edición se ha presentado un alto número de ponencias: 34, que ha obligado a una programación densa en los días del congreso. El alto nivel científico de estas ponencias ha sido destacado por los participantes, que además han podido escuchar trabajos de investigación sobre cocodrilos, tortugas, mamíferos y vegetales que formaron parte de los ecosistemas donde vivieron los dinosaurios.

CONFERENCIANTES INVITADOS

Foto en familia de los asistentes a las Jornadas. C.A.S.
Los ocho conferenciantes invitados han sido una referencia importante en las Jornadas, por su largo y fructífero currículo profesional o por su brillante y pujante carrera investigadora. En conjunto han representado la veteranía y la juventud en este campo del saber.

Ha habido conferencias sobresalientes por la información proporcionada o el tipo de hallazgos estudiados. Como ejemplos, el Dr. David B. Norman, que ha expuesto con detalle su propuesta de revisión profunda en la clasificación de los distintos grupos de dinosaurios, aportando datos y observaciones que son la base de una hipótesis debatida intensamente en la comunidad científica internacional; el Dr. Martin Sander ha explicado de modo brillante el fundamento técnico y las múltiples aplicaciones en el estudio de los fósiles, que tienen las nuevas tecnologías (tomografías, procesamiento 3D de imágenes, fotogrametría, etc.), en las que él es uno de los pioneros y experto destacado; en esa línea, pero centrada su investigación del encéfalo y sistema nervioso de los dinosaurios, ha intervenido la Dra. Ariana Paulina Carabajal, que además colabora con el Museo de Dinosaurios en un proyecto conjunto sobre un fósil salense.

La Dra. Verónica Díez (Premio líder Digital 2018) ha disertado sobre la aplicación de esas tecnologías, enfocadas a la reconstrucción de la anatomía y modo de desplazarse y movimientos corporales de los dinosaurios; la Dra. Elena Cuesta ha explicado la investigación detallada de dos dinosaurios carnívoros que muestran una conservación excepcional, incluidos tejidos blandos de difícil fosilización; la Dra. Carole Gee ha desarrollado una novedosa investigación sobre las plantas que comían los dinosaurios e función de la calidad nutritiva  de las mismas; el Dr. Bienvenido Díez ha centrado su disertación en el desarrollo de la flora durante la era Mesozoica, y especialmente en las plantas con flores, básicas en el desarrollo de las faunas de dinosaurios; por último, el Dr. Ignacio Díaz ha desarrollado de modo didáctico los objetivos y técnicas de investigación de las icnitas de dinosaurios, en una conferencia que ha disfrutado el público general, al programarse como abierta.

DINOSAURIOS DE LA SIERRA DE LA DEMANDA

La sobresaliente riqueza en fósiles de la Sierra de la Demanda  ha sido protagonista de dos ponencias: un estudio de un hueso de la mano de un dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, herbívoro, de grandes dimensiones) procedente de Aldea del Pinar, identificado como el primer ejemplar de Diplodocoideo más antiguo del cretácico en la Península Ibérica; en segundo lugar, el estudio sobre unos dientes y un fragmento de mandíbula de un saurópodo de gran tamaño, muy bien conservados, procedentes de Torrelara, que pertenecerían a una de las especies ibéricas más primitivas del grupo Macronaria.

Por su parte, tres  colaboradores del Museo Salense han presentado sus ponencias: Diego Escanero, el estudio de una mandíbula de un dinosaurio ornitópodo (herbívoro bípedo, gran tamaño) hallada en Salas de los Infantes, que tiene características singulares, poco semejantes a las de especies conocidas de su grupo; Álvaro Simarro, un estudio de un conjunto de dientes de dinosaurios terópodos (carnívoros), de Torrelara, entre los que se distinguen hasta cinco tipos distintos, entre los que destaca la presencia de un tiranosauroideo primitivo; Manuel García-Ávila (Universidad de Vigo), un estudio de troncos fósiles de Salas de los Infantes en los que se han encontrado galerías excavadas para comer, poner huevos y desarrollo de larvas,  por parte de insectos xilófagos (comedores de madera), de los que se han hecho reconstrucciones virtuales en 3D.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Como complemento al congreso científico, se ha programado una serie de actividades complementarias. El sábado 10 se ha desarrollado una excursión a las canteras de Hontoria de la Cantera, conocida en el proyecto Conjunto Patrimonial Patrimonio de la Luz (Hontoria de la Cantera, Cubillo del Campo y Tornadijo), donde los congresistas han conocido las no solo la historia del complejo minero, sino también aspectos geológicos que explican la formación de sus rocas utilizadas en un buen número de monumentos burgaleses. La excursión se ha completado con una visita y explicación a los yacimientos icnológicos de Sereas 7 y 8 (Quintanilla de las Viñas), en los que se ha descrito un nuevo tipo de huella de dinosaurios cuyo nombre es un homenaje al futbolista internacional Andrés Iniesta: Iniestapodus burgensis

Como sello y referencia de las Jornadas, se programan actuaciones musicales abiertas al público en general. En primer lugar, el concierto del grupo madrileño The Lucky Makers, que han deleitado al público con sus composiciones de góspel, blues y soul. Pero la actividad cultural complementaria organizada en el marco de las IX Jornadas que ha dejado más huella en Salas ha sido el concierto de Flamenco Jazz Company, liderado por el pianista Pedro Ojesto; su marca es la fusión del jazz y el flamenco con un espíritu de interacción de diferentes culturas. El concierto fue una demostración de emoción artística, virtuosismo, compenetración total entre los músicos, lección magistral de cante y creatividad en una improvisación constante. El lleno en el Teatro Auditorio sálense y los prolongados aplausos de un público extasiado y entregado rubricaron un broche brillante a las Jornadas. 

CONSIDERACIONES FINALES

Los objetivos del congreso han sido alcanzados muy satisfactoriamente. La difusión de los yacimientos burgaleses ha estado presente mediante la presentación de las ponencias citadas. El encuentro ha servido también para el debate y el conocimiento sobre las nuevas líneas de investigación, el establecimiento de nuevos  contactos y colaboraciones, o la creación de vínculos de camaradería, facilitado por un congreso que huye del gran formato y favorecer  así el diálogo y la cercanía entre todos los participantes.

Los investigadores salenses han planteado acuerdos de colaboración con otros grupos científicos de cara a proyectos futuros, dirigidos a desarrollar estudios especializados con tecnología digital, profundizar en el estudio de los ecosistemas cretácicos o desarrollar nuevas posibilidades de difusión científica con los fondos del Museo de Dinosaurios salense.

Los trabajos presentados a las Jornadas se publicarán en una revista científica de referencia, el Journal of Iberian Geology, lo que permitirá finalmente la difusión internacional de las ponencias y conferencias.

Este evento científico y cultural se organiza y se celebra en el medio rural. Este hecho es un ejemplo evidente de que el recurso paleontológico relacionado con los dinosaurios supone unas consecuencias positivas en la cualificación profesional, el desarrollo turístico y económico en esta zona afectada por la despoblación y el envejecimiento poblacional. Si bien evidencia el dinamismo, la voluntad colectiva y la capacidad de nuestros pueblos y comarcas rurales para desarrollar eventos de calidad, también es cierto que el crecimiento y reforzamiento de este recurso necesita de un apoyo administrativo y de inversiones que faciliten y garanticen un mayor y mejor desarrollo futuro de un proyecto de esta calidad y trascendencia.

burgosnoticias.com

Identificada una nueva especie de dinosaurio que vivió en Alemania hace 200 millones de años

Reconstrucción de cómo pudo haber ocurrido la muerte de Tuebingosaurus
maierfritzorum al hundirse en un pantano. UNIVERSIDAD DE TUBINGA.
Paleontólogos de la Universidad de Tubinga han observado que un esqueleto descubierto en 1922 pertenece a un género y especie de dinosaurio hasta ahora desconocido. Vivió hace entre 203 y 211 millones de años al suroeste de Alemania y se movía a cuatro patas. Se parecía a los grandes dinosaurios de cuello largo y murió al hundirse en un pantano.

Durante mucho tiempo se pensó que un esqueleto de dinosaurio descubierto en 1922 y almacenado en Alemania era un ejemplar de plateosárido, una familia de dinosaurios que vivieron desde el Triásico superior hasta el Jurásico inferior en lo que hoy es Europa.

Sin embargo, una nueva investigación, desarrollada por paleontólogos del Centro Senckenberg para la Evolución Humana y el Paleoambiente de la Universidad de Tubinga, ha anulado esa suposición. Sus resultados han sido publicados en Vertebrate Zoology.

Con el presentimiento de que la identificación original era incorrecta, el equipo volvió a examinar los huesos y descubrió un género y una especie de dinosaurio completamente nuevos, a la que denominaron Tuebingosaurus maierfritzorum.

Analizando ese antiguo esqueleto, el equipo descubrió que muchos de los huesos no eran los mismos que los de un plateosaurio típico, también conocido como "lagarto plano".

Era cuadrúpedo y herbívoro

Por ejemplo, el esqueleto parcial mostraba, entre otros caracteres derivados, caderas más anchas y de construcción más fuerte, con vértebras sacras fusionadas, así como huesos largos inusualmente grandes y robustos. Ambas características implican locomoción en cuatro patas.

Esto es diferente a los plateosaurios, que, aunque se asemejan a los saurópodos (patas de reptil) de cuello largo de la región del Jura, probablemente se movían solo sobre dos patas.

Tras una comparación en profundidad de todas las características anatómicas, los científicos recategorizaron el esqueleto en el árbol de la vida de los dinosaurios, y establecieron que habían descubierto una especie y un género previamente desconocidos.

Consideran que es muy probable que Tuebingosaurus maierfritzorum fuera un cuadrúpedo y, en consecuencia, mucho más relacionado con los grandes saurópodos posteriores, como Brachiosaurus o Diplodocus (ambos americanos), que con los plateosaurios (propios de Europa y Groenlandia).

Más de 200 millones de años

La roca sedimentaria circundante y la conservación de los huesos del esqueleto analizado indican que este Tuebingosaurus se hundió en un pantano y murió. Los huesos del lado izquierdo del cuerpo probablemente estuvieron en la superficie y expuestos a la intemperie durante varios años.

Esta especie de dinosaurio vivió hace entre 203 y 211 millones de años en la región montañosa de Jura de Suabia, en el suroeste de Alemania, y era herbívoro, dicen los investigadores.

La Universidad de Tubinga tiene una gran cantidad de huesos de dinosaurios almacenados, con la mayoría de los fósiles encontrados desde el siglo XIX clasificados como plateosaurios.

Es indiscutible que este grupo de dinosaurios era común en algunas partes de Europa hace unos 200 millones de años, dicen los investigadores. Sin embargo, también se acepta comúnmente que la clasificación taxonómica en el pasado a menudo era inexacta, con algunos descubrimientos atribuidos demasiado apresuradamente al género Plateosaurio.

Más diversos

Con su nuevo estudio, los científicos han podido demostrar que los primeros dinosaurios europeos eran mucho más diversos de lo que se pensaba anteriormente.

Las partes individuales del esqueleto de Tuebingosaurus maierfritzorum, que se guardaban por separado, ahora están reunidas y se pueden ver en dos grandes vitrinas.

Además de miles de otros tesoros, hay dos esqueletos completos de Plateosaurus de Trossingen, esqueletos parciales de dos saurópodos y un estegosaurio de Tanzania, que se pueden admirar en la colección paleontológica de Tubinga.

Los investigadores explican que el nombre asignado a este género de dinosaurio (Tuebingosaurus) es un homenaje a la ciudad de Tubinga, donde se ha producido el hallazgo, mientras que el nombre de la especie (maierfritzorum) es un homenaje a dos afamados zoólogos alemanes, el profesor Wolfgang Maier, de la Universidad de Tubinga (que cumple 80 años en 2022) y el profesor Uwe Fritz, del Senckenberg Natural History Collections Dresden.

Referencia:

A new massopodan sauropodomorph from Trossingen Formation (Germany) hidden as ‘ Plateosaurus’ for 100 years in the historical Tübingen collection. Omar Rafael Regalado Fernández, Ingmar Werneburg. Vertebrate Zoology, 72: 771–822. DOI: https://doi.org/10.3897/vz.72.e86348

levante-emv.com

sábado, 10 de septiembre de 2022

IX Marcha de montaña Demandasaurus 2022

Bienvenidos a la IX Marcha de montaña Demandasaurus de Salas de los Infantes.

El Ayuntamiento de Salas de los Infantes junto al Instituto Provincial para el Deporte y la Juventud de la Excma. Diputación de Burgos organiza la IX marcha de montaña Demandasaurus´22 que se celebrará el sábado 8 y domingo 9 de octubre de 2022, dentro del XI Circuito Provincial de Marchas de Montaña del IDJ.

El sábado 8 de octubre tendrá lugar la V Demandasaurus Kids, así como una serie de actividades que complementan un fin de semana volcado en el deporte, la cultura, la participación y convivencia.

Y el domingo 9 estará centrado en la IX marcha de montaña Demandasaurus, la cual busca dar a conocer a través del deporte nuestra Ciudad, la gran belleza, tanto paisajística como cultural, que atesora nuestra comarca, y por supuesto, la ingente riqueza paleontológica plasmada en nuestro Museo de Dinosaurios.

El dinosaurio que da nombre a esta carrera es una especie única en el mundo, que se conserva en el Museo de Dinosaurios Salense. Se trata de un “Saurópodo”, gran animal herbívoro de cuello y cola largos, que andaba a cuatro patas. Lo más interesante es su procedencia del continente africano, desde donde sus antepasados directos emigraron a Europa hace 130 millones de años. Además de Europatitan eastwoodi, Larachelus morla, Arcanosaurus ibericus, y la icnoespecie Iniestapodus burgensis.

marchademandasaurus.com

viernes, 9 de septiembre de 2022

Un análisis dental adelanta el origen de los mamíferos 20 millones de años

  • El estudio se ha realizado en fósiles de Brasilodon quadrangularis, una especie que se había catalogado como reptil
  • El equipo de científicos internacionales ha publicado los hallazgos en la revista Journal Anatomy

Recreación artística del 'Brasilodon quadrangularis'
THE ANATOMICAL SOCIETY/WILEY
Un análisis dental ha adelantado el origen de los mamíferos 20 millones de años. Según el artículo publicado en la revista Journal of Anatomy, un animal del tamaño de un ratón y que vivió hace 225 millones de años es ahora el mamífero más antiguo jamás descubierto.

Se trata de Brasilodon quadrangularis, una especie extinta del sur de Brasil que habitó durante el Triásico superior y que, hasta ahora, se había catalogado como reptil. El estudio de sus mandíbulas inferiores, sin embargo, dice lo contrario.

El Morganucodon había sido considerado el primer mamífero y databa alrededor de 205 millones de años.

La investigación es una colaboración internacional liderada por la Universidad Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS), en Brasil, y que ha contado con científicos del King's College London y del Museo de Historia Natural de Londres.

Solo tenía un juego de dientes de reemplazo

Lo que ha permitido a los expertos meter ahora al Brasilodon quadrangularis dentro del grupo de los mamíferos ha sido el descubrimiento de que esta especie contaba únicamente con un juego de dientes de reemplazo. Una característica clave de los mamíferos conocida como difiodontía por la que los dientes de leche son cambiados solo una vez por otros permanentes.

Por el contrario, las denticiones de los reptiles son diferentes, especialmente porque tienen múltiples reemplazos dentales durante su vida (polifodoncia) para cambiar los dañados.

La difiodoncia es un fenómeno complejo y único que también implica cambios profundos en la anatomía del cráneo. Por ejemplo, es el motivo por el que se produce el cierre del paladar secundario (el techo de la boca) que permite que los jóvenes succionen mientras respiran al mismo tiempo.

También se ha demostrado que está relacionado con la endotermia e incluso con la placentación y el pelaje.

Un hallazgo "crucial" que abre el debate sobre qué define a un mamífero

Según la autora y profesora del King's College London Moya Mereditch, se trata de un hallazgo "crucial" que abre el debate sobre lo que realmente define a un mamífero.

"Las glándulas de los mamíferos, que producen leche y alimentan a las crías, no se han conservado en ningún fósil encontrado hasta la fecha. Por lo tanto, los científicos han tenido que confiar en 'tejidos duros', huesos mineralizados y dientes que se fosilizan para obtener pistas alternativas", ha insistido en un comunicado.

Comparte esta opinión la científica del Museo de Historia Natural Martha Richter, para quien el descubrimiento contribuye a nuestra comprensión de la evolución de los mamíferos modernos.

Brasilodon quadrangularis existió al mismo tiempo que los dinosaurios más antiguos conocidos y probablemente vivió en madrigueras como las musarañas de hoy.

rtve.es