martes, 19 de marzo de 2024

Por qué los dinosaurios son gigantes, José Ignacio Canudo

Universidad de La Rioja

Hoy, 19 de marzo de 2024: 19.00 horas.

Salón de Actos del edificio Politécnico. Entrada libre.

Retransmisión por el canal YouTube de la UR

youtube.com

Los fósiles de ámbar más extraños jamás descubiertos

De vez en cuando, los paleontólogos se topan con algunos especímenes y escenas particularmente extraños.

Una araña abalanzándose sobre una avispa parásita, en una escena antigua
conservada en ámbar. Imagen: OSU College of Science.
Los fósiles de ámbar son como una cápsula del tiempo que preserva la estructura tridimensional de animales, plantas y otros objetos prehistóricos de interés. Sin embargo, con el tiempo, los paleontólogos se topan con algunos especímenes y escenas particularmente extraños.

Los fósiles convencionales, con sus especímenes en forma de panqueque apenas perfilados, pueden enseñarnos mucho sobre el pasado, pero carecen de cierto dinamismo. Los fósiles de ámbar, Por otro lado, están llenos de todo tipo de entusiasmo y exhiben características que todavía parecen frescas a pesar de tener millones de años. Y debido a que muchas criaturas se conservaron en ámbar al quedar atrapadas inadvertidamente en la resina de los árboles, sus comportamientos y situaciones finales a menudo se muestran en su totalidad. Estos son algunos de los fósiles de ámbar más inusuales descubiertos a lo largo de los años.

es.gizmodo.com

El alucinante mundo de los "fósiles vivos", especies que pasan miles de millones años sin mutaciones relevantes

Los peces de la familia Lepisosteidae han sufrido tan solo 0,00009 mutaciones por cada millón de años

Foto: Solomon David.
La naturaleza está en constante evolución, pero la velocidad a la que las especies incorporan cambios en sus características puede ser de lo más diversa. Esto es lo que nos permite hablar de “fósiles vivientes”, especies que han permanecido millones de años sin cambios evolutivos reseñables.

Punto muerto. Un nuevo estudio ha revelado alguno de los secretos de los peces de la familia Lepisosteidae. Unos secretos que han llevado a estos peces a un “punto muerto” evolutivo, convirtiéndose en los vertebrados con mandíbula con una evolución molecular más lenta.

Hasta ahora el término “fósil viviente” se aplicaba a aquellas especies que se habían mantenido sin cambios durante decenas o cientos de millones de años. Gracias a este estudio por fin tenemos una noción de lo que ocurre con la genética de estos animales.

Tal y como explica en una nota de prensa Thomas Near, coautor del estudio: “fundamentalmente, esta es la primera instancia donde la ciencia muestra que un linaje, a través de un aspecto intrínseco de su biología, cumple con el criterio para ser un fósil viviente”.

1.100 exones. Los resoponsables del estudio compilaron información sobre secuencias de más de 1.100 exones de un total de 478 especies. Los exones son fragmentos codificantes del ADN. A partir de ahí crearon un árbol genealógico evolutivo, a partir del cual pudieron estudiar la velocidad a la que estos exones cambiaban.

Lo que observaron fue una gran variabilidad en la velocidad a la que sucedían estos cambios entre especies tradicionalmente consideradas como fósiles vivientes. Por ejemplo celacanto, elefantes, o  tiburones presentaban 0,0005 mutaciones por cada millón de años (o una mutación cada 2.000 millones de años).

Aunque esta velocidad es mucho mayor que la media en sus respectivos clases, sigue siendo un ritmo considerablemente mayor que el de los peces de la familia Lepisosteidae. Estos peces mutan a un ritmo de 0,00009 mutaciones por millón de años, menos de una mutación cada 11.000 millones de años. Los detalles del trabajo fueron publicados en un artículo en la revista Evolution.

Reparando el ADN. En el caso de estos peces la clave estaría, creen los responsables del estudio, en la alta capacidad de su ADN para repararse. Según esta hipótesis, la habilidad de estos peces para corregir mutaciones somáticas y germinales sería “más eficiente” que la de otras especies.

Los autores del estudio destacan la importancia de saber más sobre este mecanismo de reparación. Replicar esta capacidad de reparación puede ser de gran ayuda a la hora de luchar contra el cáncer, al tener algunos su origen en mutaciones somáticas de nuestro ADN.

Hibridando. La longevidad taxonómica de estos animales tiene algunas implicaciones curiosas, como una sorprendente capacidad para producir híbridos viables y fértiles entre especies separadas cientos de millones de años atrás. Los últimos ancestros comunes de estos peces vivieron en la era de los dinosaurios.

En escala temporal, explican los autores, esto sería como si un chimpancé fuera capaz de generar híbridos viables y fértiles con un canguro. La mayor velocidad a la que han evolucionado estas dos especies, sin embargo impide esto. En el caso de estos peces, las diferencias son insuficientes como para impedirlo.

xataka.com

Un nuevo dinosaurio portugués, con sangre aragosaurera

Aragosaurus participa en el estudio de Hesperonyx martinhotomasorum, un pequeño ornitópodo que vivió en Portugal hace 150 millones de años.

Reconstrucción de Hesperonyx martinhotomasorum por
Victor Carvalho CC BY 4.0
Un equipo internacional de investigadores de la NOVA School of Science and Technology, la Universidad de Bonn y la Universidad de Zaragoza, con el apoyo del Museo de Lourinhã y la Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras, descubrieron una nueva especie de dinosaurio: Hesperonyx martinhotomasorum. Os dejamos la nota de prensa, y no olvidéis pasaros por el instagram de Victor Carvalho, autor de la magnifica reconstrucción que acompaña a esta nota.

Este animal era un dinosaurio herbívoro relativamente pequeño y bípedo que vagaba vivía en Portugal hace 150 millones de años. Los fósiles fueron recuperados en el territorio del Geoparque Oeste, un nuevo geoparque aprobado recientemente para la costa Jurásica Portuguesa.

Durante una de las excavaciones que tuvieron lugar en el verano de 2021, un grupo de paleontólogos de la NOVA School of Science and Technology, en colaboración con el Museo de Lourinhã, prospectaron un afloramiento en la playa de la Praia de Porto Dinheiro. En esta idílica playa portuguesa de acantilados y olas de surf aflora parte de la Formación de Lourinhã, donde se han descubierto gran cantidad de especies de dinosaurios que datan aproximadamente de hace 150 millones de años. Ese día, los investigadores recuperaron un ejemplar espectacular: un pie de dinosaurio casi completo. El espécimen fue preparado en el laboratorio del Museo de Lourinhã, y al principio, su anatomía desconcertó a los científicos. "Simplemente no coincidía con nada que hayamos visto antes", dijo Lucrezia Ferrari, la estudiante que preparó el espécimen y coautora del estudio. "Era algo familiar, pero tenía varias características inusuales", continuó Filippo Maria Rotatori, el líder del estudio publicado. "Era una especie de dinosaurio herbívoro bípedo, pero desconocida para la ciencia". Después de la primera descripción, Filippo comenzó un viaje por Europa y Estados Unidos para estudiar animales similares para poder entender mejor el espécimen portugués, y al final la respuesta fue clara: "es una nueva especie. Una más en el diverso ecosistema del Jurásico portugués", concluyó Filippo.

Filippo María Rotatori y los preparadores Micael Martinho y Carla Tomás junto
a los restos de Hesperonyx martinhotomasorum.
El nuevo dinosaurio es un dinosaurio iguanodontiano de tamaño pequeño. Estos animales son poco frecuentes en el Jurásico de Europa. La nueva especie se llama Hesperonyx (Garra del Oeste) martinhotomasorum, en honor a Micael Martinho y Carla Tomás, los preparadores de fósiles del Museo de Lourinhã.

El estudio, además de NOVA y el Museo de Lourinhã, se benefició de la ayuda y experiencia de la Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras (SHN). Bruno Camilo, el jefe de SHN, dijo: "Siempre es un placer apoyar la investigación que valora nuestro extraordinario patrimonio geológico". El hallazgo de Hesperonyx es una sorpresa, y sugiere que el ecosistema de la Formación de Lourinhã todavía tiene muchas sorpresas que ofrecer, y que apenas estamos abriendo la ventana de un "Mundo Jurásico" muy complejo. Miguel Moreno-Azanza, de la Universidad de Zaragoza y director de tesis de Filippo, señaló: "Este es un descubrimiento maravilloso, y también un gran ejemplo de cómo las colaboraciones científicas en Paleontología pueden ayudar a alcanzar grandes resultados. Esta investigación involucró a universidades bien establecidas (Universidad NOVA, Universidad de Zaragoza y Universidad de Bonn), pero también a museos y asociaciones locales (Museo de Lourinhã, Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras)". La buena sinergia entre estas entidades fue fundamental para descubrir una nueva especie para la ciencia.

Este descubrimiento se suma al ya muy rico patrimonio geológico y paleontológico del Geoparque Oeste, reforzando el estatus de Lourinhã como 'Capital de los Dinosaurios' y un verdadero tesoro natural de Portugal. El espécimen puede ser visitado en el Museo de Lourinhã.

La referencia completa es:

Rotatori FM, Ferrari L, Sequero C, Camilo B, Mateus O, Moreno-Azanza M. An unexpected early diverging iguanodontian dinosaur (Ornithischia, Ornithopoda) from the Upper Jurassic of Portugal. Journal of Vertebrate Paleontology. https://doi.org/10.1080/02724634.2024.2310066

aragosaurus.com

sábado, 16 de marzo de 2024

El estudio de una vértebra de un dinosaurio gigante revela como habrían alivianado sus cuerpos

Investigadores del CONICET hallaron en Neuquén el fósil en excelente estado de conservación que les permitió estudiar aspectos paleobiológicos de los saurópodos. El trabajo fue publicado en la revista Acta Palaeontologica Polonica.

Los rebbachisáuridos habrían medido unos 12 metros de longitud y pesado
aproximadamente unos 10 mil kilogramos. Foto: Gentileza investigador.
Un equipo internacional, en el que participaron investigadores del CONICET, publicó recientemente en la revista Acta Palaeontologica Polonica el hallazgo de una vértebra en excelente estado de conservación de un dinosaurio saurópodo, herbívoros gigantes de cuello largo que vivieron durante el período Cretácico, entre 130 y 80 millones de años atrás, perteneciente a la familia de los rebbachisáuridos (Rebbachisauridae), lo que ha permitido a los científicos conocer más detalles acerca de los aspectos paleobiológicos del animal prehistórico estudiado.

"El fósil ha sido descubierto en el año 2020 por personal de la empresa Pampa Energía, en rocas pertenecientes a la Formación Candeleros, cuya antigüedad data de unos 100 millones de años, ubicado en el yacimiento de Sierra Chata, Añelo, provincia de Neuquén. El hallazgo puntualmente consistió en una vértebra caudal anterior, es decir, del elemento vertebral de la cola más próximo a la cadera del animal. Una vez que se llevó a cabo las tareas de rescate, el ejemplar fue trasladado a las instalaciones del laboratorio del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional del Comahue donde se realizó la limpieza mecánica, luego se transportó la pieza al Museo del Desierto Patagónico de Añelo y se incorporó a la colección de paleontología de vertebrados de la localidad", indica Guillermo Windholz, científico del CONICET en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN).

Aunque los rebbachisáuridos han sido muy abundantes y diversos durante el Cretácico, sus vértebras caudales suelen presentar un mal estado de preservación en el registro fósil, por lo tanto, este nuevo descubrimiento permitió a los científicos conocer con mayor grado de detalle la anatomía ósea de la cola de estos animales, especialmente su compleja arquitectura laminar. Al mismo tiempo, el estudio incluyó la primera investigación a nivel mundial de una vértebra caudal de este grupo a través de imágenes procesadas por medio de un tomógrafo que posibilitó examinar su anatomía interna.

"Este procedimiento nos permitió recabar información precisa sobre los miembros de esta familia de dinosaurios cuyas colas habrían estado neumatizadas, esto quiere decir, con cámaras de aire en el interior de los huesos. Como ocurre en las aves actuales, la neumaticidad significa que el interior de los huesos está invadido por divertículos provenientes de los sacos aéreos del sistema respiratorio. Esto ha sido una característica que ya estaba presente en ciertos grupos de dinosaurios y reptiles voladores. En las aves esta característica estaría relacionada con la eficiencia en el vuelo. Sin embargo, en los saurópodos, la función de estas estructuras habría sido colaborar en la disminución del peso del esqueleto, proporcionando una de las principales ventajas energéticas relacionadas al gigantismo", comenta Windholz.

La investigación mostró que el grado de invasión de cámaras internas en la vértebra estudiada era importante, ya que el elemento presentaba amplias cámaras comunicadas entre sí, y a su vez conectadas con el exterior por medio de pequeños orificios denominados forámenes. Estos son agujeros que comunican el interior de los huesos con el exterior. Hay dos tipos, los que permiten el paso de venas y arterias, denominados forámenes vasculares, y el paso de proyecciones del sistema respiratorio, conocidos como forámenes neumáticos. Con la ayuda de las tomografías computadas los investigadores pudieron inferir que los forámenes presentes en la vértebra eran efectivamente de tipo neumáticos.

La importancia del estudio

La implementación de nuevas tecnologías, en este caso, el uso de tomografías computadas ha permitido dar un paso importante en el conocimiento científico, tal es así que el estudio realizado a través de este sistema ayudó a los profesionales a incursionar en aspectos paleobiológicos del ejemplar estudiado.

"Considerando las recientes estimaciones indicaron que los rebbachisáuridos habrían medido unos 12 metros de longitud y pesado aproximadamente unos 10 mil kilogramos. Aparentemente la gran cantidad de aire contenido en los huesos podría haber alivianado sus cuerpos y en consecuencia habrían podido moverse con mayor facilidad a la esperada a simple vista. Dicha característica estuvo presente no solo en las vértebras del cuello y lomo, sino también en algunos casos habrían alcanzado las vértebras de la cola, como lo muestra el ejemplar estudiado", concluye el investigador.

Referencia bibliográfica

Guillermo J. Windholz, Juan D. Porfiri, Domenica Dos Santos, Flavio Bellardini, and Mathew J. Wedel Acta Palaeontologica Polonica 69 (1), 2024: 39-47 doi:10.4202/app.01104.2023

Por Nahuel Aldir - Área de Comunicación del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN)

iipg.conicet.gov.ar

Este es el reptil marino de cuello largo más antiguo del mundo

Trachelosaurus fischeri es el primer fósil de este grupo de reptiles encontrado fuera de China

Imagen parcial del fósil de Trachelosaurus fischeri, que muestra vértebras de su
cuello. SPIEKMAN ET AL.SWISS JOURNAL OF PALEONTOLOGY
Comparaciones con nuevos hallazgos fósiles de un reptil marino similar muestran que Trachelosaurus fischeri, descrito a principios del siglo XX, es el reptil marino de cuello largo más antiguo.

Un equipo internacional de paleontólogos publicaron los resultados de esta investigación sobre el fósil de 247 millones de años de Sajonia-Anhalt, Alemania, en la 'Revista Suiza de Paleontología'.

Trachelosaurus fischeri ya fue descubierto en el siglo XIX en capas de Buntsandstein (Triásico Medio) en Bernburg an der Saale, Alemania, y posteriormente se añadió a la colección de la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg. El ejemplar se encuentra actualmente en préstamo en el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart, donde fue examinado nuevamente por especialistas.

Con un cuello de medio metro, Trachelosaurus fischeri se describió por primera vez en una publicación de 1918, pero persistió la controversia sobre qué tipo de reptil representaba realmente este fósil. Esto se debe a que Trachelosaurus fischeri tiene una anatomía única, que incluye un número inusualmente grande de vértebras, y a la relativamente mala conservación del fósil: el esqueleto está incompleto y sus restos están esparcidos por toda la roca en la que se conservó.

"A través de la investigación sobre los fósiles chinos del reptil marino de cuello largo Dinocephalosaurus, que publiqué con mis colegas hace apenas unas semanas, pudimos resolver el misterio del Trachelosaurus fischeri. La anatomía nos muestra que está estrechamente relacionado con el Dinocephalosaurus.

"Trachelosaurus fischeri es el primer fósil de este grupo de reptiles encontrado fuera de China. También es el reptil marino de cuello largo más antiguo conocido hasta la fecha", afirma el Dr. Stephan Spiekman, experto en este grupo de animales en el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart.

Después de la gran extinción masiva en el límite Pérmico-Triásico hace 252 millones de años, hubo una diversificación muy rápida de nuevas especies de reptiles tanto en la tierra como en el agua al comienzo del período Triásico. Entre ellos se encontraban los primeros reptiles marinos de cuello largo. Cómo tuvieron lugar estos complejos desarrollos biológicos evolutivos es un tema importante de investigación.

Los científicos sospechan que Trachelosaurus fischeri fue arrastrado a aguas poco profundas hace 247 millones de años, ya que en la roca en la que se conserva el fósil también se conservan huellas de animales terrestres.

Para los investigadores, el hallazgo y su reevaluación son un paso más hacia una mejor comprensión de los ecosistemas marinos de principios del Triásico. La historia del fósil muestra la importancia de las colecciones de los museos históricos y de las universidades para la investigación de la historia natural, subrayan los autores del estudio.

Los nuevos descubrimientos procedentes de distintas partes del mundo permiten a los científicos reinterpretar periódicamente lo que ya se descubrió hace muchos años, a veces incluso siglos, y que se conserva cuidadosamente en los museos.

elmundo.es

Huellas de dinosaurios de Alaska revelan ambiente húmedo y exuberante

Huellas fósiles de dinosaurios y plantas halladas en Alaska han sido datadas cerca del momento en que comenzaron a moverse entre los continentes asiático y norteamericano hace 100 millones de años. 

"Lo que nos interesó al observar rocas de esta edad es que este es aproximadamente el momento en que la gente considera el comienzo del Puente Terrestre de Bering, la conexión entre Asia y América del Norte", dijo en un comunicado el paleontólogo Anthony Fiorillo, director ejecutivo del Museo de Historia Natural y Ciencia de Nuevo México, y primer autor de la investigación, publicada en Geoscience. 

La investigación sobre el paleoclima a partir de las rocas, ubicadas en la Formación Nanushuk en el extremo noroeste de Alaska, puede ayudar a los científicos a comprender el calentamiento del mundo actual, escriben los autores. Los hallazgos muestran una instantánea de cómo se ve un ecosistema de alta latitud en una Tierra más cálida, explica el coautor y profesor de Geología en la Universidad de Alaska Fairbanks Paul McCarthy. 

La Formación Nanushuk es una capa aflorada de roca sedimentaria de 300 a 1.500 metros de espesor en la vertiente norte central y occidental. Data de hace aproximadamente entre 94 y 113 millones de años, a mediados del período Cretácico y aproximadamente cuando comenzó el Puente Terrestre de Bering. 

El trabajo de campo se realizó entre 2015 y 2017 y se centró en la Cuenca Coke, una característica geológica circular de la Formación Nanushuk. La cuenca se encuentra en las estribaciones de las montañas DeLong a lo largo del río Kukpowruk, a unos 90 kilómetros al sur de Point Lay y a 30 kilómetros tierra adentro desde el mar de Chukchi. 

En el área, Fiorillo y McCarthy encontraron aproximadamente 75 huellas fósiles y otros indicadores atribuidos a dinosaurios que vivían en un entorno ribereño o delta. "Este lugar era increíblemente rico en huellas de dinosaurios", dijo Fiorillo. 

Un sitio se destaca, agregó. "Estábamos en un lugar donde finalmente nos dimos cuenta de que durante al menos 400 metros estábamos caminando sobre un paisaje antiguo", dijo. "En ese paisaje encontramos grandes árboles erguidos con arbolitos en el medio y hojas en el suelo. Teníamos huellas en el suelo y heces fosilizadas". 

Encontraron numerosos tocones de árboles fosilizados, de más de medio metro de diámetro. "Era como si estuviéramos caminando por el bosque de hace millones de años", dijo. 

La Formación Nanushuk abarca rocas de características y composición marinas y no marinas, pero la investigación de los autores se centra principalmente en los sedimentos no marinos expuestos a lo largo de la parte superior del río Kukpowruk. 

"Una de las cosas que hicimos en nuestro artículo fue observar las frecuencias relativas de los diferentes tipos de dinosaurios", dijo Fiorillo. "Lo que nos resultó interesante fue que los herbívoros bípedos eran claramente los más abundantes". 

Los herbívoros de dos patas representaron el 59% del total de huellas descubiertas. Los herbívoros de cuatro patas representaban el 17%, las aves el 15% y los dinosaurios bípedos no aviares, en su mayoría carnívoros, el 9%. "Una de las cosas interesantes es la frecuencia relativa de las huellas de las aves", dijo Fiorillo. 

Los autores señalan que casi la mitad de las aves playeras de América del Norte se reproducen en los meses cálidos del Ártico actual. Sugieren que la gran cantidad de huellas de aves fósiles a lo largo del río Kukpowruk indica que el paleoclima cálido fue un factor similar para las aves del período Cretácico. 

El análisis de isótopos de carbono de muestras de madera llevó a la determinación de que la región recibía alrededor de 70 pulgadas de precipitación al año. Este registro de aumento de la precipitación durante el Cretácico medio proporciona nuevos datos que respaldan los patrones de precipitación global asociados con el Máximo Térmico del Cretácico, escriben los autores. 

El Máximo Térmico del Cretácico fue una tendencia a largo plazo hace aproximadamente 90 millones de años en la que las temperaturas globales promedio eran significativamente más altas que las actuales. 

"La temperatura era mucho más cálida que hoy y lo que posiblemente sea más interesante es que llovió mucho", dijo Fiorillo. "Las muestras que analizamos indican que era aproximadamente equivalente al Miami actual. Eso es bastante sustancial". Es de destacar que el sitio de Alaska investigado por Fiorillo y McCarthy estaba entre 10 y 15 grados de latitud más al norte a mediados del Cretácico de lo que está hoy. 

El papel de McCarthy como experto en suelos fósiles era analizar rocas y sedimentos antiguos para interpretar el tipo de entorno que existía en ese momento. 

"Podemos decir aquí hay un canal de río, aquí hay un depósito de inundación, aquí hay un dique, aquí está la llanura aluvial, aquí hay un pantano", dijo. "Y si somos capaces de encontrar huellas en esa sección, entonces a veces se puede decir que a un grupo de dinosaurios parece haberles gustado mucho estar aquí en lugar de allí". 

Fiorillo dijo que el sitio indica que hay mucho más trabajo por hacer. "Esto pone un nuevo punto en el mapa y nos dice que hay mucho aquí, y encaja en el panorama más amplio", dijo. "El panorama general es que estamos tratando de obtener una mejor resolución de cómo era la vida en las altas latitudes en la época en que los dinosaurios deambulaban".

infobae.com