martes, 17 de febrero de 2015

Dinosaurios habrían consumido hongo similar al LSD








El extinguido animal incluía en su dieta este tipo de hongo que produce espasmos musculares y alucinaciones.

Los dinosaurios habrían consumido un tipo de hongo alucinógeno que actualmente se utiliza para obtener LSD.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Oregon hallaron en una muestra de ámbar, de 100 millones de años de antigüedad, un fósil del hongo Ergot o Cornezuelo.
Este hongo ha sido utilizado como medicamento, toxina, y actualmente provee el alucinógeno de la droga LSD.
Según el estudio, este tipo de hongo fue parte de la dieta de los dinosaurios y habría aparecido 30 millones de años antes de la extinción de los animales prehistóricos, hace 65 millones de años atrás en el periodo cretáceo.
Personas que consumieron esta seta tuvieron poderosos espasmos musculares y alucinaciones. Sin embargo, no está claro si es que tenían el mismo resultado en los dinosaurios, efectos que si se producen en animales actualmente.
No es la primera muestra de que los dinosaurios se 'drogaban'. Ya había sido insinuado en la investigación a la primera muestra de ámbar encontrada, en la cual hallaron un parásito que tendría veneno y efectos que alteran la mente en animales.
La muestra fue excavada en una mina en Myanmar y recolectada por Joerg Wunderlich, un paleontólogo alemán.

Foto: AFP

sábado, 14 de febrero de 2015

El Consell declara Bien de Interés Cultural el yacimiento paleontológico Cañada París II de Alpuente

La Comunidad Autónoma Valenciana sigue apostando por los yacimientos de icnitas de dinosaurios. Las sucesivas  declaraciones de los yacimientos como BIC (Bienes de Interés Cultural) son una muestra del interés y de la sensibilidad de las Administraciones valencianas por un patrimonio que genera riqueza no solo económica, sino social y cultural. 



El pleno del Consell ha aprobado este viernes la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de zona paleontológica, el yacimiento paleontológico Cañada París II, en el término municipal de Alpuente (Valencia), al tiempo que se establece su delimitación y la normativa de protección del mismo. El yacimiento Cañada París II es el once Bien de Interés Cultural en la categoría de zona paleontológica de la Comunitat Valenciana, según ha informado la portavoz del Consell, María José Català, en la rueda de prensa posterior al pleno.



viernes, 13 de febrero de 2015

Descubren dos mamíferos muy distintos de hace 160 millones de años

El Agilodocodon estaba preparado para trepar y vivía en los árboles, mientras que el Docofossor, parecido a un topo, tenía costumbres subterráneas



Cuando observamos la gran familia de mamíferos modernos, en la que nos incluimos como especie, no puede dejar de sorprendernos la gran diversidad de los miembros que la forman. Desde la musaraña etrusca, de tan solo dos gramos, hasta la ballena azul, de casi 200 toneladas, el zoológico es amplísimo en tamaños, formas y hábitos de vida. Aunque se cree que no siempre hubo tantísima variedad, el hallazgo de unos fósiles recientemente descubiertos en China sugiere que los mamíferos también tuvieron sus oportunidades hace más de 160 millones de años, durante el reinado de los dinosaurios del Mesozoico.

Los científicos de la Universidad de Chicago y el Museo de Historia Natural de Pekín han hallado los restos de dos especies primitivas, ambas diminutas, del tamaño de una musaraña, pero muy distintas entre sí. El Agilodocodon scansorius es una de ellas, el mamífero arborícola más antiguo que se conoce, con garras para escalar y dientes adaptados para conseguir la savia de los árboles. La segunda es el Docofossor brachydactylus, a su vez el mamífero subterráneo más antiguo, similar al topo dorado de África y con patas con forma de pala.

«Con cada nuevo fósil que encontramos nos damos cuenta de que los primeros mamíferos eran tan diversos en las adaptaciones de alimentación y del aparato locomotor como los mamíferos modernos», dice Zhe-Xi Luo, profesor de biología de organismos y anatomía en la Universidad de Chicago y uno de los autores de las dos investigaciones sobre el hallazgo que aparecen en la revista Science. «Parece que el trabajo de base para el éxito de los mamíferos de hoy se estableció hace mucho tiempo».

Según los investigadores, el Agilodocodon y el Docofossor proporcionan una fuerte evidencia de que los estilos de vida arbóreo y subterráneo surgieron temprano en la evolución de los mamíferos. Ambas criaturas poseían adaptaciones únicas para sus respectivos hábitats ecológicos.

Fósiles de los diminutos Docofossor brachydactylus (izquierda) y 
Agilodocodon scansorius
ZHE-XI LUO, THE UNIVERSITY OF CHICAGO




















El Agilodocodon, que vivió hace unos 165 millones de años, tenía garras curvas y duras, y las proporciones de las extremidades típicas de los mamíferos que viven en los árboles o arbustos. Estaba adaptado para alimentarse de la savia de los árboles, con los dientes delanteros de pala para roer la corteza. Esta adaptación es similar a los dientes de algunos monos modernos del Nuevo Mundo, y es la evidencia más antigua conocida de ese tipo de alimentación en los en mamaliaformes (mamíferos primitivos) . El Agilodocodon también poseía unos codos flexibles y bien desarrollados, y articulaciones en la muñeca y el tobillo que le permitían una movilidad mucho mayor, todas características de los mamíferos acostumbrados a trepar.

«Los dedos y las dimensiones óseas de las extremidades del Agilodocodon están alineadas con los de los modernos arborícolas, y sus incisivos son la prueba que se alimentaba de savia de los árboles», dice el coautor del estudio David Grossnickle, de la Universidad de Chicago. «Es increíble que estas adaptaciones arbóreas ocurrieran tan temprano en la historia de los mamíferos y muestran que al menos algunos familiares de mamíferos extintos explotaron nichos herbívoros evolutivamente significativos, mucho antes de los verdaderos mamíferos».

Preparado para excavar
El Docofossor, que vivió hace unos 160 millones de años, tenía una estructura y un cuerpo con proporciones muy similares al topo dorado de África. Tenía los dedos de pala para cavar, y molares superiores cortos y anchos típicos de los mamíferos que se alimentan bajo tierra. Había reducido los segmentos óseos en sus dedos, lo que lleva a un dígito más corto pero ancho. Los topos dorados africanos poseen casi la misma adaptación, que proporciona una ventaja evolutiva para la excavación. Esta característica se debe a la fusión de los huesos de las articulaciones durante el desarrollo, un proceso influenciado por los genes BMP y GDF-5. Debido a las muchas similitudes anatómicas, los investigadores plantean la hipótesis de que este mecanismo genético puede haber jugado un papel comparable al principio de la evolución de los mamíferos.

Las costillas del Agilodocodon y el Docofossor también muestran evidencias de la influencia de los genes observados en los mamíferos modernos, Hox 9-10 y Myf 5-6. Es posible que estas redes de genes funcionaran de manera similar mucho antes de que los verdaderos mamíferos evolucionaran.

Para los científicos, estos animales y otros como el Castorocauda, un nadador comedor de peces descrito en 2006 por los mismos investigadores, sugieren que los mamíferos ancestrales supieron adaptarse a su entorno y encontrar su hueco a pesar de la competencia de los dinosaurios.

«Sabemos que los mamíferos modernos son espectacularmente diversos, pero no si los primeros mamíferos lograron diversificarse de la misma manera», dice Luo. «Estos nuevos fósiles ayudan a demostrar que los primeros mamíferos tuvieron efectivamente una amplia gama de diversidad ecológica. Parece que los dinosaurios no dominaron el paisaje Mesozoico tanto como se pensaba».

jueves, 12 de febrero de 2015

Hallazgo en Jujuy: fósiles 10 millones de años más antiguos que los ya conocidos

En una investigación llevada a cabo en la provincia de Jujuy, el equipo de botánicos liderado por Claudia Rubinstein descubrió los fósiles más arcaicos encontrados hasta el día de hoy. El hallazgo es crucial para comprender la historia de la vida en la Tierra.
















diariocronica.com

Hasta no hace mucho tiempo, se aseguraba que los primeros restos de plantas que colonizaron los continentes, hace 463 millones de años, habían sido hallados en la República Checa y Arabia Saudita. Sin embargo, investigaciones llevadas a cabo por un grupo de geólogos de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad de Liege (Bélgica) liderados por una investigadora argentina dio con el hallazgo en la provincia de Jujuy de restos que son 10 millones de años más antiguos que los ya conocidos.

El estudio fue publicado en la revista New Phytologist (www.newphytologist.com), especializada en botánica y lo firma la doctora Claudia Rubinstein, del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales que forma parte del Centro Científico Tecnológico del CONICET, en la ciudad de Mendoza.

Los restos encontrados corresponden a un tipo particular de esporas (criptoesporas) que, de acuerdo a los resultados obtenidos por Rubinstein –especialista en el análisis de microplancton y esporas fósiles– y sus colaboradores, tienen una edad de 473 millones de años.

Según explica, las primeras plantas continentales eran muy pequeñas (se cree que su tamaño no superaba el centímetro) y muy frágiles, por lo cual no se preservaron en el registro geológico. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con las criptoesporas, que se caracterizan por poseer una pared externa extremadamente resistente que impide que se destruyan. Además, esa pared las protegió de la radiación ultravioleta y la desecación y permitió su dispersión a grandes distancias, principalmente, a través de los ríos. Todos estos fueron factores decisivos para su supervivencia fuera de los mares, lo cual les permitió colonizar los continentes.

Las muestras en las que se encontraron las criptoesporas provienen de las sierras subandinas de la provincia de Jujuy y fueron recolectadas por un integrante del equipo de investigación con el fin establecer la edad de las unidades geológicas. La edad de estas rocas, de origen marino, fue obtenida en base a la presencia de otros grupos de microfósiles marinos de edad conocida. “No buscábamos esas criptoesporas –comenta Rubinstein– y menos aún en rocas con edades en las cuales no esperábamos encontrarlas”.

Estudiando fósiles microscópicos

La investigadora explica que, para realizar estudios de microfósiles (fósiles de tamaño microscópico que solo pueden estudiarse con lupa o microscopio), se requiere de muestras de rocas sedimentarias pequeñas, de entre 50 y 100 gramos. La roca debe ser de color verde, gris o negro y estar constituida por granos de tamaño no mayor al milímetro, lo que indica que el ambiente en que se formaron era tranquilo y pobre en oxígeno, condiciones necesarias para la preservación de los microfósiles.

Las muestras deben ser embolsadas en forma individual y deben estar perfectamente identificadas. Junto con la identificación debe constar la ubicación del punto de muestreo (que se obtiene con un GPS) y el nombre de la formación rocosa a la cual pertenece.

Una vez en el laboratorio, la muestra debe ser molida y atacada con ácido de tal forma de eliminar todo su contenido mineral, obteniéndose un concentrado de restos orgánicos que se preparan para su observación bajo microscopio.

“Para establecer la edad de las criptoesporas utilizamos otros grupos de microfósiles marinos de edad conocida que también estaban presentes en las muestras analizadas”, señala Rubinstein, quien a su vez explica que para esta investigación las muestras fueron divididas en dos fracciones; cada una de las cuales fue estudiada en los laboratorios de Argentina y en los de la Universidad de Liege ya que, al aplicar diferentes protocolos de preparación aumentan las probabilidades de obtener más material y de mejor calidad.

A partir del análisis microscópico los investigadores pudieron establecer la presencia de cinco variedades de criptosporas en el material estudiado. Esta diversificación les permite sugerir que las plantas pudieron haber comenzado a colonizar los continentes bastante antes que la edad determinada para sus especímenes (473 millones de años), quizás hace unos 500 millones de años.

“La continentalización de las plantas es uno de los grandes hitos en la evolución biológica en la Tierra, ya que no solamente favoreció la formación de suelos y de formas de vida más complejas que fueron colonizando los continentes, sino que también, y principalmente, afectó profundamente el ciclo del carbono y cambió la composición de la atmósfera alterando en forma irreversible el clima a escala global. Es por eso que establecer el momento en el que aparecen las primeras plantas terrestres es fundamental para conocer la historia evolutiva de la vida en la nuestro planeta”, concluye Rubinstein.

Fuente: nex.exactas.uba.ar

miércoles, 11 de febrero de 2015

La Fundación Dinosaurios de CyL busca una persona para realizar trabajos de conservación y divulgación del patrimonio paleontológico de la Sierra de la Demanda (Burgos)









El período de trabajo sería de 5 meses a jornada completa, para empezar a partir de este mes de febrero.


La Fundación Dinosaurios de Castilla y León busca una persona para realizar trabajos de conservación y divulgación del patrimonio paleontológico de la Sierra de la Demanda (Burgos). El período de trabajo sería de 5 meses a jornada completa, para empezar a partir de este mes de febrero.

Como requisito de formación, los aspirantes deben poseer una Licenciatura o Grado en Geología o Biología, o bien haber cursado un Máster en Paleontología. Asimismo, deberán estar dados de alta como demandantes de empleo.

El trabajo se realizará principalmente en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, aunque también se realizarán tareas en yacimientos del entorno o en otros lugares donde el Museo de Dinosaurios desarrolle actividades relacionadas con sus objetivos.

Dichas tareas las determinará el Director del Museo de Dinosaurios y estarán relacionadas con:

-      Todos aquellos procesos técnicos necesarios para garantizar la conservación de los fondos patrimoniales del museo.

-      Metodología de exposición museística.

-      Diseño de actividades de divulgación de los fondos del Museo de Dinosaurios y de los yacimientos del entorno, así como de divulgación científica.

-      Proyectos de consolidación, protección, investigación y museización de yacimientos paleontológicos.

-      Proyectos y  actividades divulgativas a realizar en foros científicos, educativos y           turísticos y en relación a eventos programados para esos fines.

-      El diseño y organización de exposiciones divulgativas.

En la elección de la persona a contratar se valorará la formación técnica y la experiencia laboral demostrada en las tareas relacionadas arriba. Otro aspecto relevante en la evaluación de los aspirantes es su participación en proyectos de investigación y divulgación del patrimonio paleontológico de la Sierra de la Demanda. Para ello deberá remitirse la documentación pertinente.

Las personas interesadas deberán presentar su currículo en la Fundación Dinosaurios CyL en la dirección de email indicada a continuación, hasta el día 17 de febrero de 2015.

Envío de documentación: info@fundaciondinosaurioscyl.com

Salas de los Infantes, 10 de febrero de 2015.

Burgos, sus ocho secretos mejor guardados












Más allá de su Catedral y su deliciosa gastronomía, existe en Burgos un paraíso perfilado por bosques, montañas, ríos y lagunas. Un lugar para reencontrarse con la naturaleza, para realizar actividades al aire libre o para el descanso absoluto. Bienvenidos a la Sierra de Pinares.

ocholeguas.com

Enclavada al sureste de la provincia de Burgos, esta comarca presume de ser el bosque de pino más grande de toda Europa. Un total de 63 municipios repartidos entre Burgos y Soria que comparten un paisaje tan bello como singular, y donde el pino es el verdadero protagonista. Nada hace pensar a priori todo lo que este territorio guarda en su interior.

Un homenaje a la madera

El hogar de la madera.
Los espesos bosques de pino dejan paso a un espectacular territorio conocido como el Comunero de Revenga. Este espacio, que comparten las localidades de Quintanar, Canicosa y Regumiel de la Sierra, alberga una zona recreativa espectacular, con pinos de hasta 20 metros de altura flanqueando el claro y un edificio que bien merece una visita. Hablamos de la Casa de la Madera, una construcción perfectamente integrada en el entorno, que nace como homenaje a sus bosques y a la utilización que de ellos se hace. En su interior acoge una completa exposición para todas las edades. Aunque su encanto radica en su espectacular mirador, donde podrá deleitar la vista y sentirse inmerso en plena naturaleza.

Necrópolis altomedievales


Tumbas del siglo X.
A tan solo unos metros de la Casa de la Madera, un viaje en el tiempo nos acerca a la Necrópolis de Revenga. Más de 130 tumbas antropomórficas excavadas sobre grandes rocas de arenisca que datan del siglo X y que, sorprendentemente, aún se conservan en buen estado. Todas ellas se suceden en torno a una primitiva iglesia que presidía la zona, de la que únicamente se conserva una pila de embalsamiento. La entrada al conjunto es gratuita. Además la región ofrece otros yacimientos cobijados entre frondosos pinares como la necrópolis de Cuyacabras, en Quintanar de la Sierra, o la ciudad romana de Clunia, de principios de nuestra era.

De pino a pino

Desafíos para los más aventureros.
Desafíos para los más aventureros.
Sin salir del Comunero de Revenga, el parque de aventuras en los árboles más grande de España aparece en escena. Con más de 10 hectáreas de circuitos, De Pino a pino ofrece emociones fuertes y grandes dosis de adrenalina. Un total de cuatro desafíos que pondrán a prueba su habilidad y valentía a través de puentes, lianas, saltos al vacío o balancines volantes con juegos desde los tres hasta los 19 metros de altura. Todo para pasar de pino a pino. O volar por el bosque. Porque además incluye un circuito de nueve gigantescas tirolinas de más de 180 metros, y 14 de altura, de hasta una hora de duración. No apto para cobardes.

Lagunas glaciares

Áreas de recreo para pasar el día.
Ascendiendo por una carretera de mil curvas por la sierra de la Demanda nos topamos con un escenario natural sublime. Un paraíso para excursionistas y amantes de la montaña y, hasta hace poco, la pesca. Hablamos de las Lagunas de Neila, un conjunto de lagos formados por círculos glaciares y rodeados por dos cumbres que superan los 2.000 metros. Un auténtico espectáculo para los sentidos en cualquier época del año. En invierno podrá disfrutar de un precioso manto de nieve sobre las montañas y, en verano, de un paseo a través de pinares y lagos cristalinos. Antes de llegar puede aprovechar y hacer un alto en el camino, comiendo en una de sus barbacoas –permitida en cualquier época del año- o pasando la noche en uno de los refugios de la zona. Y sin coste alguno. Además, la localidad de Neila dispone de un Centro de Interpretación muy completo e integrado en una iglesia románica. Más que recomendable antes de comenzar la ruta.

Sus primeros habitantes

Recreación en Costalomo.
No es de extrañar que hace 130 millones de años vinieran a parar a esta tierra varias especies de dinosaurios. Hoy, la comarca presume de albergar restos óseos y huellas más que peculiares. El yacimiento de Costalomo aún conserva en perfecto estado ignitas que, en lugar de estar hundidas en la roca, sobresalen de la tierra reproduciendo con exactitud los dedos de los pies de los dinosaurios. No existe en el mundo nada parecido. Normal que en la localidad de Salas de Los Infantes fundaran en 2001 el Museode Dinosaurios, un salón que repasa la presencia humana en la zona, con piezas de todas las épocas, además de una amplia colección de huesos de dinosaurio. Vértebras, restos de sus enormes extremidades, dientes e, incluso, huevos fosilizados tienen cabida en este museo.

Árboles milenarios

Árbol fósil en Hacinas.
De la época de los dinosaurios son también los próximos protagonistas. Con más de 120 millones de años, los árboles fósiles de Hacinas se han convertido en testigos eternos del paso del tiempo. Un total de tres ejemplares que se hallaron en la localidad a mediados del siglo XX, así como otros que están en manos de particulares y que también pueden verse en diferentes partes del pueblo. Dispone además de un Centro de Interpretación de lo más didáctico para conocer de cerca la historia de los tatarabuelos de nuestra fauna. Pero el encanto de Hacinas no se queda ahí. Esta villa milenaria, de tan solo 200 habitantes, conserva una típica arquitectura popular custodiada por una iglesia barroca. Además, su situación privilegiada la convierte en un verdadero mirador a la Sierra y al Valle de Arlanza. Necesitará más de un día para conocerla en profundidad.

Pinos más que singulares

Pino-roble en Canicosa.
Pero si hay un árbol que llama la atención entre el extenso paraje boscoso de la zona es el curioso caso del pino-roble. Único en el mundo. Se trata de dos árboles en uno, un pino que ha crecido dentro de un roble y que se ha abierto camino hasta poder crecer. ¿La culpable? Se cree que fue una ardilla al dejar una semilla de pino en el tronco del roble, desarrollándose así hasta alcanzar los cuatro metros de altura. Sea como fuere, la estampa es insólita. Como también lo es el pino-roca, a escasos metros, otro ejemplo del inusial modelo de convivencia de nuestra fauna. Lamentablemente, un hongo amenaza la vida del pino-roble, por lo que si quiere disfrutar de la presencia en vivo de este capricho de la naturaleza, le aconsejamos visitarlo cuanto antes.

El paraíso de los coches antiguos

¿Miami? No, Burgos.
Otros conservados, aunque menos tiempo, son los clásicos que guarda José Vicente Díez. Hace 15 años, decidió dejar su puesto de trabajo en una multinacional para entregarse a su gran pasión: la restauración de coches antiguos. Hoy, su taller es el protagonista del programa House of Cars de Discovery Max, donde guarda más de 90 modelos de auténticos mitos del automóvil. José Vicente se encarga de comprarlos y repararlos, para posteriormente venderlos. Y así se ha convertido en un referente nacional. No es de extrañar que los vecinos de Quintanar están acostumbrados a verle al volante de auténticas reliquias como el Cadillac Eldorado del 54, el favorito de Elvis, el Lincoln Continental Cabriolet V12 del 47, como el que el presidente Eisenhower utilizaba en sus desfiles, y, sobre todo, conduciendo su preciado Buick del 72, una joya que, más que rodar, parece deslizarse sobre el asfalto.

martes, 10 de febrero de 2015

Hallan en Álava fósiles similares a gambas de 105 millones de años

Los ejemplares encontrados son extremadamente raros, ya que sólo han aparecido hasta ahora en varios emplazamientos franceses.


publico.es

EFE

VITORIA.- Un grupo de investigadores ha encontrado en el yacimiento de Pañacerrada (Álava) fósiles de unos crustáceos similares a diminutas gambas con 105 millones de años de antigüedad que hasta la fecha solo se han encontrado en tres puntos de Francia: Archingeay-Les Nouillers, La Buzinie, La Garnache y Fortou.

Estos dieciocho fósiles, que han aparecido en el ámbar que surgió de la resina de las coníferas en el periodo Cretácico, pertenecen a los crustáceos tanaidáceos y tienen una longitud corporal de menos de un milímetro y medio, según ha informado hoy el Instituto Geológico y Minero de España.


El hallazgo y estudio de estos fósiles, que ha sido publicado en la última edición de la revista Journal Systematic Paleontology, revela que estos crustáceos son de un tipo diferente al de las gambas aunque se asemejan a ellas.
Los ejemplares encontrados en Álava son extremadamente raros, ya que sólo han aparecido en los citados tres emplazamientos franceses, pesar de que el registro de fósiles mundial incluye unas 1.200 especies.

Los investigadores han descubierto tres nuevas especies y han conseguido distinguir las características del macho y de la hembra, un hecho muy poco común en ejemplares de un pasado tan remoto.
Fotografías, facilitadas por el Instituto Geológico y Minero de España, de fósiles de unos crustáceos similares a diminutas gambas con 105 millones de años de antiguedad que un grupo de investigadores españoles ha encontrado en el yacimiento de Pañacerrad
En opinión de los autores del estudio estos crustáceos fueron muy abundantes y diversos en la antigua Península Ibérica, que hace 105 millones de años era una isla.

En la actualidad estos crustáceos son típicamente marinos y solo algunas especies viven en charcas de agua dulce o salobre cerca del mar.

El hecho de que tantos fósiles considerados marinos hayan aparecido en el ámbar generado en un bosque, junto con ejemplares de artrópodos típicos de suelos de zonas de árboles, lleva a los investigadores a concluir que vivían en un suelo muy húmedo y que eran habitantes de la hojarasca, como ocurre en la actualidad con algunos crustáceos de otros grupos.

Esta hallazgo aporta información relevante para los estudios evolutivos y sobre la adaptación a diferentes hábitats de los organismos a lo largo de la historia de la vida, con lo que el yacimiento de Peñacerrada vuelve a ser un referente mundial.