sábado, 28 de octubre de 2017

El día en que los dinosaurios desaparecieron

Hace millones de años, en la Tierra vivían dinosaurios de todos los tamaños. De repente, todos desaparecieron. Durante mucho tiempo, su destino fue un misterio para la ciencia. Explora las pruebas encontradas en todo el mundo que por fin han explicado la desaparición de estos gigantescos reptiles.

















Descubren nuevos restos de dinosaurios en Uzbekistán e India

Dos equipos de científicos han descubiertos nuevos restos de dinosaurios en Uzbekistán e India que pueden arrojar luz sobre la evolución de estos reptiles, ha informado la revista especializada PLOS ONE.

Fig. Alvarezsauridae gen. et sp. indet., ZIN PH 2445/16, falange manual derecha II-2
 (ungual),  en vistas dorsal (a), lateral (b), ventral (c) y proximal (d). 
Alexander Averianov Hans-Dieter Sues
Los huesos de un dinosaurio alvarezsáurido fueron hallados en Uzbekistán por Alexander Averianov, del Instituto Zoológico de la Academia Rusa de Ciencias, y Hans-Dieter Sues, de la Institución Smithsonian (EEUU). 

Estudios previos han descrito al alvarezsáurido como un pequeño dinosaurio bípedo de patas largas con extremidades delanteras cortas parecidas a las garras de un ave.

Los expertos creen que, dado que los restos de ese animal son muy inusuales, hay mucho que aprender sobre la evolución de esta especie.

Los autores del estudio analizaron restos de alvarezsáuridos previamente excavados de la Formación Turonian Bissekty de Uzbekistán.

Examinaron las vértebras, el hueso que fusiona la muñeca y el nudillo conocido como carpometacarpo, y pedazos de lo que serían los dedos de las manos o de los pies, conocidos como las falanges.

Después midieron y compararon las formas y tamaños de estos huesos con los de especies similares ya estudiadas.

Ubicación del complejo de la localidad de Dzharakuduk (indicado por la estrella)
en un mapa de Uzbekistán  y regiones vecinas (a) y en un mapa más detallado
 de la región alrededor de Mynbulak (b). Esquema estratigráfico de los
estratos del Cretácico en el Desierto central de Kyzylkum, Uzbekistán con una
sección de la Formación Bissekty en Dzharakuduk, con la posición del sitio
CBI-14 marcada con un asterisco (c). PLOS ONE.
Si bien existen teorías que compiten sobre el origen del alvarezsáurido, los científicos sugieren que el descubrimiento de un ejemplar de esa especie en Uzbekistán indica que este grupo tenía una historia evolutiva en Asia, y prueba que este continente podría haber sido donde se originó el clado (ramificación genética).

"Nuestro artículo informa sobre el descubrimiento del dinosaurio alvarezsáurido más antiguo del hemisferio norte, basado en fósiles de Asia central de hace 90 millones de años", afirmó Sues.

"Los alvarezsáuridos -agregó- eran pequeños dinosaurios depredadores inusuales que tenían unos brazos poderosamente construidos que terminaban en un solo dedo grande".

viernes, 27 de octubre de 2017

'El zorro' de los dinosaurios Sinosauropteryx lucía antifaz

CURRENT BIOLOGY
Un examen de tres especímenes del icónico dinosaurio 'Sinosauropteryx' han confirmado que el pequeño dinosaurio tenía una cola rayada y una 'máscara de bandido', similar a la del mapache o a la que lucía el personaje de 'El zorro'.   

"La máscara de bandido fue realmente increíble de descubrir", dice uno de los miembros del equipo de investigación, Fiann Smithwick, de la Universidad de Bristol, Reino Unido. "Es un patrón que se ve hoy en día en numerosos animales vivos", añade este experto, cuyo estudio se publica en ‘Current Biology’.

CURRENT BIOLOGY
'Sinosauropteryx' también era sombreado, lo que significa que su cuerpo era más oscuro en la parte superior y más claro por debajo. La forma particular en que estaba sombreado sugiere que 'Sinosauropteryx' vivía en hábitats más abiertos y no en el denso bosque, dicen los investigadores.

Estos patrones de color también se pueden ver en animales modernos que los usan como diferentes tipos de camuflaje. Los patrones incluyen una franja oscura alrededor del ojo, o 'máscara de bandido', que en las aves modernas ayuda a ocultar el ojo de posibles depredadores, y una cola rayada que puede haber sido utilizada para confundir tanto a los depredadores como a las presas.

Para explorar el patrón de color de esta especie de dinosaurio, Smithwick, junto con Jakob Vinther y colegas, examinaron cuidadosamente los restos de plumas pigmentadas de los especímenes disponibles mejor conservados. Al hacer comparaciones entre tres especímenes, pudieron reconstruir con confianza la forma única en que se veían estos dinosaurios.

Una vez que los investigadores reconstruyeron el patrón de color, crearon modelos en 3D del dinosaurio y los fotografiaron en diferentes condiciones de iluminación para ver dónde su coloración los habría ocultado mejor de potenciales depredadores. Sus imágenes muestran que 'Sinosauropteryx' debe haber pasado mucho tiempo expuesto a la luz solar directa, no a la sombra.

PATRÓN DE TONOS EN EL CUERPO CLAVE PARA CAMUFLARSE    

El autor principal, Jakob Vinther, señala que los dinosaurios pueden ser extraños a ojos del ser humano, pero sus patrones de color se parecen mucho a sus contrapartes modernos. "Tenían una excelente visión, eran depredadores feroces y habrían desarrollado patrones de camuflaje como los que vemos en los mamíferos y pájaros vivos", indica.

CURRENT BIOLOGY
El pequeño dinosaurio tenía un patrón "sombreado a la sombra" con una espalda oscura y una barriga clara; un patrón utilizado por muchos animales modernos para hacer que el cuerpo se vea más plano y menos en 3D. Esto impide que los animales sobresalgan de su entorno, haciéndolos más difíciles de detectar, evitando la detección de posibles depredadores y posibles presas.

El trabajo anterior sobre animales modernos, llevado a cabo por uno de los autores, el profesor de Bristol Innes Cuthill, ha demostrado que el patrón preciso de contra sombreado se relaciona con los entornos específicos en los que viven los animales. Los animales que viven en hábitats abiertos, como las sabanas, a menudo tienen un patrón sombreado que va de oscuro a claro y alto en el costado del cuerpo, mientras que aquellos que viven en hábitats cerrados, como los bosques, generalmente cambian de oscuros a claros mucho más bajo y más gradualmente.

Este principio se aplicó a 'Sinosauropteryx' y permitió la reconstrucción de su hábitat hace 130 millones de años. El contra sombreado en 'Sinosauropteryx' pasó de oscuro a claro en el cuerpo, pero de una manera diferente, lo que sugiere que sería más probable que viviera en hábitats abiertos con una vegetación mínima, de tipo bosque. La distinción entre especies sugiere que el entorno de los lagos prehistóricos de Jehol en China, donde vivían estos dinosaurios, era inesperadamente diverso y albergaba dinosaurios adaptados a la vida en diferentes ambientes.

El ecólogo conductual Cuthill, que también fue coautor de este estudio, apunta que el equipo ha demostrado antes que el contra sombreado puede actuar como un camuflaje eficaz contra los depredadores vivos. "Es emocionante que ahora podamos usar los colores de los animales extintos para predecir el tipo de ambiente en el que vivieron", añade.

Por su parte, Smithwick agrega que al reconstruir el color de estos dinosaurios extinguidos desde hace mucho tiempo, han comprendido mejor no solo cómo se comportaban y las posibles dinámicas de depredador-presa, sino también los entornos en los que vivían. "Esto pone de relieve cómo las reconstrucciones de los colores pueden decirnos cosas que no son posibles si solo observamos los huesos de estos animales", concluye.

Primer fósil de gran reptil marino del Jurásico hallado en la India

PLOS ONE
Un nuevo esqueleto fosilizado casi completo se cree que representa el primer ictiosaurio Jurásico encontrado en India, un monstruo marino de más de 5 metros de largo que vivió en la época de los dinosaurios.   

Los ictiosauros, literalmente 'lagartos pez' en griego, eran grandes reptiles marinos. Aunque se han encontrado muchos fósiles de ictiosaurios en América del Norte y Europa, en el hemisferio sur, su registro fósil se ha limitado principalmente a Sudamérica y Australia. 

Ahora, los autores de este estudio, --dirigido por Guntupalli Prasad, de la Universidad de Delhi, publicado en 'Plos One'-- informan sobre lo que creen que es el primer ictiosaurio jurásico encontrado en India, en el área de Kachchh, en Gujarat. Se cree que el esqueleto casi completo, de cerca de 5,5 metros de largo, pertenece a la familia 'Ophthalmosauridae', que probablemente vivió entre hace 165 y 90 millones de años. Se encontró entre fósiles de amonites y belemnites similares a los calamares, y sus patrones de desgaste de los dientes sugieren que era anterior a esos animales duros y agresivos.

Aunque los autores aún no han podido identificar la especie de ictiosauro, creen que una identificación completa podría aportar información sobre la posible dispersión de oftalmosáuridos entre India y Sudamérica. Esperan que desenterrar más vertebrados del Jurásico en esta región proporcione más información sobre la evolución de los reptiles marinos en esta parte del mundo.

jueves, 26 de octubre de 2017

Parque Jurásico no se equivocaba: había dinosaurios gigantes antes del Cretácico

La especie recién descubierta era un carnívoro del tamaño de cuatro leones

Silueta de Kayentapus ambrokholohali. Al menos llegaba a los nueve metros 
de altura y 12 de largo - Fabien Knoll y Lara Sciscio
Un equipo internacional de paleontólogos ha encontrado huellas de una criatura que vivió en el actual África meridional hace unos 200 millones de años. Se trata de Kayentapus ambrokholohali, una nueva especie presentada recientemente en PLOS ONE y que está representada por un dinosaurio de nueve metros de altura que pertenecía al temible grupo del Tyrannosaurus rex: el de los megaterópodos, criaturas inmensas que se alimentaban de carne y que caminaban sobre dos patas. Por eso también se les conoce como «megacarnívoros».

La nueva especie ha sido descubierta gracias al trabajo de un equipo de científicos de la Universidad de Mánchester (Reino Unido), de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y de San Pablo (Brasil) alrededor de unas de las mayores huellas descubiertas en África. Recuerdan mucho a las de un ave actual pero con un tamaño gigantesco. Están formadas por tres dedos y miden unos 57 centímetros de largo y 50 de ancho. Según los cálculos de los paleontólogos, pertenecían a un animal de nueve metros de alto y 12 de largo, como cuatro leones actuales.

El paleontólogo Fabien Knoll junto a las huellas de la especie recién descubierta.
Fabien Knoll
«Este último descubrimiento es muy interesante porque arroja nueva luz sobre un tipo de carnívoro que rugió en lo que ahora es el Sur de África», ha dicho en un comunicado Fabien Knoll, investigador de la Universidad de Mánchester. «Además, esta es la primera prueba de la presencia de un animal tan grande en un paisaje dominado por varios herbívoros, omnívoros y dinosaurios carnívoros mucho más pequeños. Realmente debió estar en la cima de la cadena alimentaria».

Los investigadores están convencidos de que las huellas se remontan al Jurásico temprano, en una era en que la mayoría de los terópodos eran mucho más pequeños que Kayentapus ambrokholohali: de hecho, apenas solían medir entre tres y cinco metros de largo. Pero ya al final del Jurásico y al comienzo del Cretácico, hace unos 145 millones de años, aparecieron los grandes terópodos, como el famoso T. Rex.

«Este descubrimiento marca la primera aparición de un carnívoro muy grande a comienzos del Jurásico en Gondwana –el gran continente que después se fragmentó y dio lugar a África y a otra masas de tierra–. Esto convierte al hallazgo en algo significativo», ha dicho Lara Sciscio, investigadora en la Universidad de Ciudad del Cabo y coautora del estudio. De hecho, según añadió, «solo hay un ejemplo comparable en edad con unas huellas de ese tamaño, pero este fue encontrado en Polonia». De esta forma, el filme Parque Jurásico, que presentaba animales gigantes en una época en la que se creía que no tenía ese tamaño.

Las huellas fueron encontradas en la antigua superficie de un lago, (en lo que se suele conocer como paleosuperficie), en el distrito de Maseru (Lesoto). Alrededor de las huellas se encontraron restos de grietas de desecación y marcas de corrientes que indican la pretérita presencia de agua.

Tal como ha concluido Knoll, si hasta ahora se habían encontrado huellas de terópodos del Jurásico al sur de África, incluyendo huellas y hasta marcas de las colas y los cuerpos, ahora también tienen evidencias de la presencia de los más grandes: los megacarnívoros.

miércoles, 25 de octubre de 2017

De los dinosaurios a los visigodos en tierras de Lara

Ya podemos ver completo el programa de El Arcón de rtvcyl dedicado a las tierras de Lara, con los dinosaurios y los Siete Infantes de Lara como protagonistas, que se emitió el pasado fin de semana en La 7 de RTVCYL.


El estrés afectó a la reproducción de los últimos titanosuarios de Europa

  • Estos grandes dinosaurios sufrieron por la gran competencia entre especies
  • Sus huevos se alteraron al retenerlos las hembras más tiempo del normal
El estrés afectó a la reproducción de los últimos titanosaurios de Europa, según un estudio del Instituto Catalán dePaleontología Miquel Crusafont (ICP) que publica este lunes la revistaScientific Reports y que analiza huevos recuperados en varios yacimientos, entre ellos uno en la provincia de Lleida.

Hace 70 millones de años, la competencia entre especies afectó a la capacidad 
reproductiva de los titanosaurios. THINKSTOCK
¿Cómo ocurrió esto? La investigación ha revelado que la aparición de nuevas especies de dinosaurios produjo una gran competencia por los recursos que perjudicó el proceso reproductivo de los grandes titanosaurios, lo que fue la causa de huevos patológicos -anormales- de estos dinosaurios de hace 70 millones de años que se han recuperado en varios yacimientos del suroeste de Europa.

Los investigadores creen que el estrés sufrido por la población de titanosaurios habría provocado que las hembras retuviesen los huevos durante más tiempo de lo normal, provocando alteraciones en el proceso de formación de la cáscara.

Los huevos patológicos de titanosaurios hallados en Europa son un misterio que ha intrigado a los paleontólogos desde que se describieron en los años 70 del siglo pasado.

Sección de la cáscara de un huevo de Megaloolithus normal (arriba) y 
patológico (abajo) | Fuente: ICP Miquel Crusafont
La principal característica de estos huevos anormales es que tienen una cáscara multilaminada, con varios estratos superpuestos, una malformación relacionada con el fenómeno de la distocia, que conlleva la retención de los huevos en el oviducto de la hembra durante un periodo de tiempo anormalmente largo.

"La distocia se produce a consecuencia de alteraciones químicas ligadas al ciclo reproductivo cuando las condiciones ambientales, sean climáticas o ecológicas, no son óptimas para la puesta", ha explicado Albert G. Sellès, investigador del Grupo de Faunas del Mesozoico del ICP, que ha liderado el estudio.

Perturbación del ecosistema a finales del Cretácico
Conjuntamente con otros investigadores del ICP vinculados al Museo de la Conca Dellà en Isona (Lleida), Sellès ha identificado una correlación entre la presencia de estos huevos patológicos y un intenso fenómeno de reemplazo faunístico que tuvo lugar en Europa a finales del Cretácico.

Según el paleontólogo, durante millones de años, los titanosaurios fueron el grupo de dinosaurios más abundante y diverso de Europa, hasta que llegaron los hadrosaurios hace unos 70 millones de años, que irrumpieron con fuerza en un periodo relativamente corto dentro de la fauna de finales del período Cretácico.

"Ante una perturbación de tal magnitud, sabemos que el incremento en la competitividad entre especies por los recursos naturales produce una serie de alteraciones en las comunidades ecológicas, entre ellas un aumento del estrés", según Sellès. "Este estrés se puede expresar de muchas formas y una de ellas la alteración de los ciclos reproductivos".

Respuesta de las hembras al estrés
Los huevos patológicos se han localizado en un intervalo temporal muy concreto, lo que, según el trabajo, indicaría que su presencia estaría relacionada con un fenómeno "muy particular y puntual".

"Del mismo modo que una gallina deja de poner huevos en situaciones de estrés, las enormes hembras de titanosaurio habrían retenido los huevos en los oviductos más tiempo del habitual y esta situación habría quedado reflejada en la estructura de la cáscara", ha detallado Sellès.

Los investigadores han descartado otras hipótesis como que la anomalía fuese producto de un cambio climático o de un cambio en los hábitos alimentarios de los dinosaurios.

El estudio ha analizado 450 muestras de huevos patológicos del género Megaloolithus, que se asocia al grupo de los titanosaurios, dinosaurios herbívoros de largos cuellos y colas.

Estos huevos se recuperaron en distintos yacimientos del suroeste de Europa entre los que se incluyen el de Els Nerets, en Coll de Nargó (Lleida), que alberga uno de los mejores yacimientos del mundo de huevos y nidos de dinosaurio.