viernes, 19 de octubre de 2018

El biólogo sueco Svante Pääbo cree que nunca recrearán especies de hace millones de años

Svante Pääbo, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, explica los avances y límites de la paleogenética
  • Es el primero en demostrar que los humanos modernos se cruzaron con los neandertales
  • Afirma que no será posible recrear especies extintas a partir de fósiles 

Fotografía del científico sueco Svante Pääbo, director del Instituto Max Planck. 
EFE NIP
"Nunca recrearemos especies completas porque es muy difícil realizar la ingeniería con las células madres para conseguirlo", ha afirmado este miércoles el biólogo sueco Svante Pääbo, premio Princesa de Asturias de Investigación, a quien sin embargo le gustaría equivocarse una vez más.

Pääbo ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa en Oviedo, donde recogerá el viernes de manos del rey Felipe el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2018 que le ha sido concedido por sus descubrimientos revolucionarios y ser el primero en secuenciar el genoma de los neardentales.


Fundador de la paleogénetica

Director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), Pääbo está considerado a sus 63 años como uno de los fundadores de la paleogenética, disciplina con la que ha demostrado que los humanos tenemos entre un 1 y un 4 por ciento de material genético procedente de otras especies. Pääbo confirmó así que hubo sexo entre ambas especies, descubrimiento que, según ha reconocido, aceptó claramente la comunidad científica y que llevó al anterior papa Benedicto XVI a preguntarle personalmente si los naendertales tenían alma. 
“Yo no tengo una opinión concreta sobre el alma“ 
"Podríamos rastrear hasta un millón de años en el permafrost -la parte profunda del suelo de regiones frías permanentemente heladas-, pero no mucho más allá", ha afirmado el especialista en genética evolutiva. Aunque todo dependerá de la tecnología y la conservación de los restos que se quieran secuenciar, Pääbo apuesta por que "nunca se llegará a la secuenciación genómica de especies de hace siete millones de años". Tampoco es optimista ante la posibilidad de que algún día puedan "resucitarse" dinosaurios u homínidos extintos, cuestión sobre la que éticamente tampoco habría justificación.

"Parece éticamente imposible recrear un ser humano completo para resolver una curiosidad científica o decir a un adolescente por qué existe", señala el Premio Princesa de Investigación.

Sus trabajos más destacados

Algo en lo que sí que se está ya trabajando es en ver los cambios típicos de los humanos modernos o de los neandertales y trasladarlos a células madre para luego poder estudiar el comportamiento de determinadas células en ratones. Si se consiguiesen células intactas y bien conservadas de animales o especies extintas, entonces sí que se podrían recrear, pero no desde un punto de vista arqueológico, asegura este experto en métodos precisos para el estudio del ADN antiguo, que han permitido la recuperación y el análisis del genoma de especies desaparecidas hace cientos de miles de años.

Entre sus trabajos más destacados está la secuenciación del ADN mitocondrial más antiguo logrado hasta ahora, un hombre primitivo, a caballo entre los simios que se extinguieron y los primeros humanos. Pääbo ha planteado la necesidad de mejorar las técnicas que utilizan para secuenciar el genoma, pero también de encontrar "buenos huesos", como en Atapuerca o la cueva asturiana de El Sidrón, que visitó hace once años, dado que es el único yacimiento en el que hay un grupo de neandertales que probablemente murieron a la vez.

"De estos homínidos, se puede decir claramente que desaparecieron por los humanos modernos", hace unos 30.000 años, pero también que, dado que se mezclaron con nosotros, no se extinguieron del todo. "Parte de su genoma sigue estando ahí. Triunfaron en la sociedad humana al tener hijos e integrarse", afirma Pääbo, que no se atreve a especular sobre el futuro del planeta.

http://rtve.es/v/4797964 (vídeo noticia)


jueves, 18 de octubre de 2018

Boletín Informativo número 71, primavera-verano 2018

Os enlazamos el último Boletín informativo número 71 de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León. Podéis descargaros aquí el boletín septuagésimo primero de nuestra Fundación Dinosaurios CyL.






































miércoles, 17 de octubre de 2018

RECORDATORIO: X CONCURSO INTERNACIONAL DE ILUSTRACIONES CIENTÍFICAS DE DINOSAURIOS 2018

Os recordamos que el plazo finaliza a finales de este mes de octubre de 2018 (el domingo 28 de octubre).




La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León y el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes organizan un año más el X Concurso Internacional de Ilustraciones Científicas de Dinosaurios 2018. En esta 10ª edición, de nuevo vuelve a colaborar la empresa salense Hernáiz Construcciones, a la que volvemos a agradecer su implicación en el concurso.

Podrán participar todas las personas españolas o de cualquier nacionalidad sin límite de edad.

El tema principal del concurso son las ilustraciones sobre dinosaurios y otros seres vivos contemporáneos suyos. Las ilustraciones pueden representar reconstrucciones de los animales en vida, en su medio o de los fósiles originales.

El plazo de envío será desde el 18 de marzo hasta el 28 de octubre de 2018.

Podéis descargaros las bases (en castellano e inglés) en el siguiente enlace: pincha aquí.

Listado de dinosaurios, otros vertebrados y plantas de la comarca de Salas de los Infantes (pincha aquí).

La labor ingeniera de las hormigas puede influir en los estudios paleoclimáticos

La actividad de estos insectos cambia la composición de los suelos, por eso hay que tenerlos en cuenta

Las hormigas de la especie Messor barbarus retocan la granulometría y la composición mineralógica de los suelos donde habitan, influyendo en los resultados de los estudios paleoambientales y paleoclimáticos. Así lo afirma un estudio en el que han colaborado la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), el Instituto de Geociencias (CSIC, UCM) y la Estación Biológica de Doñana (CSIC). La actividad diaria de estos insectos retoca la composición de los suelos y abre la puerta a una nueva técnica paleontológica de delimitación de áreas donde buscar fósiles, ya que también los transportan. Asimismo han determinado qué materiales son los favoritos de estas hormigas en la construcción de sus galerías. 

"Hay infinidad de estudios desde hace décadas que indican que las hormigas y otros artrópodos que actúan sobre el suelo son verdaderos ingenieros y modifican constantemente su entorno. En este estudio constatamos que si esta acción fuese intensiva en una determinada zona, podría afectar a los estudios petrológicos para la inferencia de paleoclimas", destaca Omid Fesharaki, investigador del departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la UCM y uno de los autores del estudio, publicado en Catena. 

En el estudio de las características climáticas de la Tierra en el pasado se pueden usar los análisis de las tipologías de minerales y sus proporciones en sedimentos de una determinada edad, ya que las asociaciones minerales dependerán en gran medida de la estabilidad de éstos y, por lo tanto, de las características climáticas como las temperaturas o la tasa de precipitación. 

La selección preferente de las hormigas puede alterar estas asociaciones minerales, y por lo tanto falsear los datos de los estudios paleoclimáticos realizados. Por eso es importante tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de inferencias climáticas la acción bioturbadora de las hormigas u otros insectos. 

El trabajo, realizado en el yacimiento paleontológico de Somosaguas (Madrid), demuestra por primera vez que estos insectos también transportan restos de fósiles y abre las puertas a utilizar esta actividad como técnica de prospección paleontológica para delimitar áreas fosilíferas. 

"Es una técnica relativamente fácil y barata que consistiría en el estudio bajo lupa o triado de montículos de hormigueros para encontrar fósiles en yacimientos de microvertebrados o con esquirlas de restos de macrovertebrados", explica Fesharaki. 

Así eligen los granos 

Otra de las conclusiones está relacionada con los granos transportados. En estudios previos se han descrito que las hormigas seleccionan los tamaños que más les interesan para sus construcciones, pero en este trabajo, además, los investigadores describen cómo. 

Así, los investigadores determinan que esta especie de hormigas prefiere extraer los granos de tamaño medio frente a más finos o más gruesos y que se decantan antes por extraer el feldespato que el cuarzo, probablemente siguiendo criterios de estabilidad mecánica y facilidad de transporte. "Tal vez porque en sus obras de ingeniería son capaces de diferenciar qué tipos de tamaños de granos y qué composiciones minerales son los que van a dar mayor estabilidad a las estructuras que construyen y por lo tanto, el resto que desechan son los que extraen fuera del hormiguero", supone el científico de la UCM. 

Entre las técnicas desarrolladas en el trabajo se encuentran el contaje con microscopio petrográfico para poder comparar la composición mineralógica de sedimentos modificados de los hormigueros con los que no han sido modificados por estos insectos, el triado u observación bajo lupa de restos fósiles o el análisis de las granulometrías de montículos para comparar con datos previos. 

Martín Perea, D., Fesharaki, O., Domingo, M.S., Gamboa, S. & Hernández Fernández, M. (2019). Messor barbarus ants as soil bioturbators: implications for granulometry, mineralogical composition and fossil remains extraction in Somosaguas site (Madrid basin, Spain). Catena, 172, 664-677. DOI: 10.1016/j.catena.2018.09.018

XVIII ENCUENTROS DE GEOLOGÍA . EVALUACIÓN DE RIESGOS GEOLÓGICOS

EVALUACIÓN DE RIESGOS GEOLÓGICOS.

FACTORES DE RIESGO Y CRITERIOS DE EVALUACIÓN EN LA PROVINCIA DE BURGOS

Museo de la Evolución Humana – MEH
Burgos, 26 y 27 de octubre de 2018

PROGRAMA___

Viernes 26 de octubre de 2018 – MEH
Presentación y moderación__

Dr. José Angel Porres Benito. Profesor Titular Universidad de Burgos. Área de Ingeniería del Terreno. Presidente de AGB

Ponencias___

18:30 h

“Riesgos geológicos en espacios naturales protegidos. Un escenario posible en el Geoparque Las Loras”.

Dr. Roberto Martínez de Alegría López. Profesor adjunto Universidad Europea Miguel de Cervantes

20:15 h

“La evaluación de riesgos geológicos en Protección Civil”.

D. Javier Basconcillos Arce. Geólogo. Técnico Superior de Protección Civil. Subdelegación del Gobierno en Burgos. Miembro de AGB

Sábado 27 de octubre
Excursión guiada___  “Riesgos geológicos en Burgos”

DATOS DE LA EXCURSIÓN: Excursión programada y organizada poir la Asociación Geocientífica de Burgos. El itinerario discurre en el entorno de la ciudad de  Burgos para observar zonas de deslizamientos y áreas potencialmente inundables. El itinerario se realiza en autobus. La salida es el sábado día 27 a las 09:00 h. desde el aparcamiento de la Plaza Santa Teresa, junto al Museo de la Evolución Humana. Llegada a Burgos sobre las 20:00 h.

Imprescindible la reserva de plaza para la excursión. 

martes, 16 de octubre de 2018

El extraño fósil de un dinosaurio bebé sorprende a los científicos por estar lleno de sorpresas

(CNN) - Andrew, el fósil de un dinosaurio bebé, tiene una gran historia que merece ser contada.

Pero tristemente, no queda mucho de él ahora, considerando que vivió durante el periodo Jurásico. Su cráneo fue encontrado en la Formación Superior Jurásica en Montana, donde los fósiles de otros dinosaurios han sido recuperados.

Un estudio de su cráneo, que tiene solo 22,8 centímetros de largo, fue publicado este jueves en el diario Scientific Reports.

“Este es el cráneo de Diplodocus más pequeño que se haya encontrado”, dijo Cary Woodruff, autor del estudio y director de paleontología en el Museo Great Plains Dinosaur en Montana. “No solo su tamaño es lo importante; sus proporciones generales y especialmente los dientes pueden ayudarnos a entender mejor cómo creció el Diplodocus”.

Al observar el cráneo del joven Diplodocus, que es un saurópodo de cuello largo como el brontosaurio, el equipo descubrió que los bebés dinosaurios eran muy diferentes a sus padres, no solamente versiones pequeñas de ellos.

Los cráneos de los Diplodocus son raros, y es incluso más raro encontrar uno que haya pertenecido a un joven dinosaurio.

Las proporciones generales y la forma de los huesos sugieren que el cráneo de los Diplodocus pasó por muchos cambios de forma a través de su crecimiento hacia la edad adulta, dijo Woodruff.

Aunque los adultos son conocidos por tener dientes como de clavija en la parte frontal de sus bocas, Andrew tenía también dientes como de espátula en la parte posterior de su boca.

“Creemos que esta combinación de formas de dientes indica que los Diplodocus jóvenes se alimentaban de una variedad de tipos de plantas. Lo que tiene sentido”, dijo Woodruff. “Esos dinosaurios jóvenes crecían súper rápido, así que un Diplodocus podría literalmente comerse todos sus vegetales para alimentar rápidamente su índice de crecimiento”.

Los dientes en espátula pueden manejar vegetación gruesa de alto volumen, en lugar del follaje suave y el pastoreo que son adecuados para dientes en forma de clavija.

Andrew tenía un hocico corto y estrecho, mientras que sus padres tenían hocicos anchos y cuadrados. Su hocico era adecuado para los bosques, pero sus padres habrían estando pastando el suelo en áreas abiertas.

Pero si los adultos alimentaban a sus bebés, ¿por qué tendrían que tener diferentes dientes y hocicos? Los investigadores creen que los bebés se separaban de los adultos y se defendían por sí mismos. Lo más probable es que los bebés vivieran en bosques en rebaños segregados por edad, que podrían protegerlos tanto de los depredadores como de ser pisoteados por sus propios padres gigantescos.

"He estado pensando en estas bandas itinerantes de jóvenes Diplodocus en los bosques similares al de los Niños Perdidos de Peter Pan", dijo Woodruff. "Estas manadas segregadas por edad probablemente buscaron refugio en áreas más boscosas donde podrían esconderse y estar más ocultas, en lugar de estar al aire libre".

Cuando los investigadores le hicieron pruebas el cráneo por primera vez de varias maneras para ver qué tipo de saurópodo era Andrew, no pudieron llegar a una respuesta definitiva. También se preguntaban si podría ser un espécimen enano de la especie en vez de uno joven.

"Algunas partes parecen Diplodocus; otras partes no tanto", dijo Woodruff. "Al final, creemos que presentamos datos suficientes para decir que más características de Andrew son vistas en Diplodocus que en cualquier otro saurópodo. También mostramos atributos, incluidos los aspectos internos del hueso, que demuestran que Andrew no está un adulto”.

El descubrimiento de Andrew está ayudando a llenar algunos vacíos en el registro fósil de los Diplodocus, pero aún hay muchas preguntas que Woodruff quisiera responder.

"Andrew representa una pieza crítica del rompecabezas para comprender cómo crecieron los saurópodos jóvenes como Diplodocus", dijo. "Pero esa historia está lejos de estar completa, y quiero saber más sobre los detalles de la historia de la vida íntima de toda la vida de un Diplodocus".

También hay una razón para que este fósil tenga un nombre. Aunque todos los especímenes del museo obtienen un número de identificación, Woodruff dijo que quería algo más personal.

“Andrew específicamente es un guiño al filántropo Andrew Carnegie", dijo Woodruff. "Carnegie financió muchas expediciones paleontológicas (muchas para saurópodos en Utah), e incluso tiene una especie de Diplodocus nombrada en su honor: Diplodocus carnegii. Así que, al nombrar a nuestro espécimen Andrew, fue un guiño a Carnegie, y un guiño a nuestro llamado Andrew, un Diplodocus".

viernes, 12 de octubre de 2018

Un fósil de dinosaurio puede explicar cómo se hicieron tan grandes

Para cuando los dinosaurios no aviares se extinguieron, los saurópodos herbívoros como el 'Brontosaurio' habían crecido a proporciones gigantescas.  

Con un peso de hasta 100 toneladas, estos gigantes de cuello largo son los animales terrestres más grandes que jamás hayan caminado sobre la tierra.

BRIAN ENGH
Cómo se hicieron tan grandes a partir de ancestros que eran lo suficientemente pequeños como para ser encontrados en un zoológico de mascotas de hoy en día, sigue siendo un misterio. Una descripción anatómica nueva y en profundidad de los especímenes mejor conservados de un pariente de los saurópodos del tamaño de un automóvil, puede ayudar a los paleontólogos a desentrañar el misterio.

Adam Marsh, paleontólogo en el Parque Nacional del Bosque Petrificado, en Estados Unidos, dirigió la descripción del dinosaurio mientras obtenía su maestría en la Escuela de Geociencias Austin Jackson de la Universidad de Texas. Los hallazgos se publican en 'PLOS ONE' y Marsh fue coautor del artículo con su asesor, el profesor de la Escuela Jackson, Timothy Rowe.

El dinosaurio, llamado 'Sarahsaurus aurifontanalis', vivió hace aproximadamente 185 millones de años durante el Jurásico Temprano. Podría contener pistas importantes sobre el tamaño de los saurópodos porque pertenecía a la agrupación de dinosaurios que los precedió. Su ubicación evolutiva combinada con la preservación exquisita de los especímenes brinda a los investigadores una visión detallada de su anatomía y de cómo se relaciona con sus primos más grandes.

"Sarahsaurus' conserva en su anatomía los cambios anatómicos que estaban ocurriendo en el Triásico Tardío y el Jurásico Temprano que estaban sucediendo en el linaje evolutivo --dice Marsh--. Puede ayudarnos a decirnos cómo se hace grande". La descripción se basa en dos esqueletos descubiertos en Arizona por Rowe en 1997.

Los huesos pertenecen a la Nación Navajo, propietaria de la tierra donde se descubrieron los fósiles, y están conservados por 'Jackson School Museum of Earth History Vertebrate Paleontology Collections'. Los huesos están ligeramente aplastados, y en algunos casos todavía están unidos entre sí en partes del cuerpo como la mano y la cola. La única parte importante que falta es el cráneo.

ESPECÍMENES BIEN CONSERVADOS   

"Los especímenes están bien conservados en tres dimensiones y notablemente completos, lo cual es muy raro en el registro fósil --destaca el director de Colecciones Matthew Brown--. Tales especímenes completos ayudan a los paleontólogos a comprender mejor los restos de fósiles incompletos y fragmentarios que normalmente encontramos".

Marsh describe a 'Sarahsaurus' como un dinosaurio "perezoso de tierra". Se puso de pie, caminó sobre sus patas traseras y tenía poderosas extremidades anteriores con una gran garra curvada que cubría el primer dedo de cada mano. Tenía mucho en común con los primeros ancestros de los saurópodos, como caminar sobre dos patas, pero también estaba empezando a mostrar características que predecirían cómo evolucionarían sus parientes masivos, como un aumento en el tamaño corporal y un alargamiento de las vértebras del cuello.

El tamaño y la longitud del cuello son características que los saurópodos llevarían a los extremos a medida que evolucionaban. Al estudiar estos rasgos y otros en 'Sarahsaurus' y al ver cómo se comparan con los de otros dinosaurios, los científicos pueden ayudar a revelar cómo ocurrieron estos cambios a lo largo de la historia evolutiva y cómo los diferentes dinosaurios se relacionan entre sí.

Por ejemplo, la revisión anatómica ayudó a aclarar la relación entre 'Sarahsaurus' y otros dos parientes saurópodos que vivían en América del Norte durante el Jurásico temprano. Los investigadores descubrieron que los tres no tienen un ancestro común en Norteamérica, sino que evolucionaron a partir de linajes de dinosaurios que llegaron a Norteamérica de forma independiente.

Marsh está trabajando actualmente en otro estudio que podría arrojar más luz sobre cómo evolucionaron los saurópodos. Liderado por Sterling Nesbitt, profesor asistente de 'Virginia Tech' e investigador asociado de las colecciones de vertebrados de la Escuela Jackson, el proyecto consiste en rastrear las diferencias anatómicas en los huesos de las extremidades de los dinosaurios para determinar qué características se relacionan con la evolución y cuáles con la edad de un animal. Marsh apunta que los dos esqueletos de 'Sarahsaurus' examinados para este documento son una gran adición al proyecto.