sábado, 18 de agosto de 2018

La bestia alada que existió mucho antes que el T-Rex y que tenía 112 dientes

Se trata de una nueva especie de pterosaurio, las primeras criaturas con columna vertebral capaces de volar

Pterosaurio hallado en Utah | La bestia alada que existió mucho antes que el 
T-Rex y que tenía 112 dientes. (Michael Skrepnic/BYU)
Investigadores hallaron una nueva especie de pterosaurio, las primeras criaturas con columna vertebral capaces de volar, en Utah, Estados Unidos. Se trata del Caelestiventus hanseni, que vivió en el oeste de Norteamérica durante el Triásico, según un estudio publicado en la revista "Nature Ecology & Evolution".

De acuerdo a los especialistas, este descubrimiento nos dice que los primeros vertebrados que llegaron a los cielos fueron más diversos y extendidos de lo que se pensaba.

A diferencia de los dinosaurios, cuyos huesos pesados son muy buenos fósiles, no sabemos mucho sobre la evolución temprana de los pterosaurios, ya que sus huesos finos se pulverizaron fácilmente. Hasta ahora, solo existían trozos y piezas de 30 pterosaurios del Triásico, hace aproximadamente 220 millones de años.

Afortunadamente, los restos hallados en Utah se encuentran en muy buen estado, lo que ha permitido conocer nuevos detalles de dicho animal.

Nueva especie de pterosaurio discubierta en EE.UU. (AFP)
Los restos de la nueva especie de pterosaurio se encontraban dentro de una gran roca que fue sacada de terrenos públicos en el noreste de Utah, conocida como la Cantera de Santos y Pecadores, y luego analizada en el laboratorio en la Universidad Brigham.

Se cree que dicha cantera fue hace cientos de millones de años un oasis en medio de un desierto, que atraía a animales de todas partes durante las sequías. De esta manera, se explicaría la gran cantidad de fósiles que se encuentran en el lugar.

Después de cincelar cinco fósiles de cocodrilo de una losa, los investigadores se dieron cuenta de que habían encontrado algo raro en la roca de 200 a 210 millones de años. Se trataba de parte de la cara del pequeño pterosaurio, el techo completo del cráneo, la mandíbula inferior completa y parte de un ala.

"El nuevo espécimen probablemente murió en arena blanda o sedimento que se endureció en roca, manteniendo la muestra intacta", dice Brooks Britt, investigador que comandó el descubrimiento.

El fósil proviene de un pterosaurio joven con una envergadura de aproximadamente 1,5 metros de ancho, probablemente el pterosaurio más grande de la época (en tiempos posteriores, los pterosaurios evolucionarían para alcanzar el tamaño de aviones pequeños).

El cráneo ha revelado que poseía ojos pequeños. Además, robustas y prominentes mandíbulas, equipadas con 112 dientes. Aunque la mayoría de estos no son muy grandes, tenía cuatro afilados colmillos de casi 3 centímetros de largo.

La forma de su cerebro indica que podía ver bien, aunque su sentido del olfato era pobre.

También poseía una cresta en la mandíbula inferior, similar a la que tienen los pelícanos actuales para hacer vocalizaciones o para atrapar presas.


Se cree que el pterosaurio probablemente estuvo colgado alrededor del abrevadero, atrapando a cualquier criatura más pequeña que pasara a su alrededor.

Pero es el hábitat en el que vivió este animal lo que más llama la atención de los paleontólogos. Los otros especímenes de pterosaurios que datan del Triásico provienen de lo que solían ser las zonas costeras de Groenlandia y Europa. El hecho de encontrarlo en EE.UU., sugiere que los pterosaurios evolucionaron antes de lo que se pensaba y se trasladaron a nichos ecológicos especializados.

Los investigadores también detallan que el fósil parece estar relacionado con otra especie encontrada en Gran Bretaña, llamada Dimorphodon macronyx. Esos huesos son del período Jurásico, lo que significa que el Caelestiventus hanseni también fue capaz de resistir el evento de extinción en masa del Triásico y Jurásico, cuando un gran número de especies se extinguieron.

DATO
Al primer pterosaurio descubierto se le llamó pterodáctilo.

Un escarabajo atrapado en ámbar revela que ya polinizaba cícadas en el Jurásico

Un coleóptero de 99 millones de años

Las plantas con flores son bien conocidas por su relación con los insectos y otros animales que sirven como sus polinizadores. Sin embargo, antes del aumento de estas angiospermas, otro grupo de plantas con semillas perennes inusuales, conocidas como cícadas, fueron las primeras en ser polinizadas por insectos. Lo sabemos gracias a la primera evidencia fósil de un escarabajo atrapado en ámbar con adaptaciones especiales.

Imagen de la mandíbula del escarabajo boganiid atrapado en ámbar. / 
Chenyang Cai
Un escarabajo ha permanecido 99 millones de años atrapado en ámbar, hasta que ha sido hallado en Birmania  por un grupo de investigadores liderados por la Academia China de las Ciencias. El equipo ha descubierto que se trata de la primera evidencia fósil de la íntima relación entre cícadas e insectos.

El coleóptero se conserva junto a una serie de granos de polen de esta planta gimnosperma perenne, la cícada, y muestra adaptaciones especiales, que incluyen mandíbulas para el transporte de dicho polen.
"Estos escarabajos eran antiguos polinizadores de las cicadáceas desde la era de las cícadas y los dinosaurios", afirma Chenyang Cai

"Los escarabajos de esta época eran antiguos polinizadores de las cicadáceas desde la era de las cícadas y los dinosaurios", afirma Chenyang Cai, actualmente investigador de la Universidad de Bristol y coautor del trabajo que publica la revista Current Biology. "Nuestro hallazgo indica el probable origen antiguo de la polinización de escarabajos de cícadas, de al menos el Jurásico temprano, mucho antes del dominio de las angiospermas y la radiación de los polinizadores de plantas con flores, como las abejas, en el Cretácico".

Ilustración de una reconstrucción ecológica del escarabajo del Cretácico medio 
Cretoparacucujus burmiticus / Chenyang Cai
Cuando el supervisor de Cai, Diying Huang, científico del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing en la Academia China de las Ciencias, le mostró por primera vez el escarabajo atrapado en ámbar, este se sintió inmediatamente intrigado. Reconoció que sus grandes mandíbulas con cavidades erizadas podrían indicar que era un polinizador de cícadas.

Después de cortar, recortar y pulir la muestra, para obtener una mejor visión bajo el microscopio, la emoción de Cai no hizo más que crecer. El escarabajo portaba varios grupos de diminutos granos de polen. Cai consultó a otro experto en polen antiguo, quien confirmó que los granos pertenecían a esta planta.

En busca de otros polinizadores de cícadas

Escarabajo en ámbar / Chenyang Cai
Los investigadores realizaron además un extenso análisis filogenético para explorar el árbol genealógico del escarabajo. Su análisis indica que pertenecía a un grupo hermano del extinto Paracucujus australiano, que poliniza la cícada Macrozamia riedlei.

Cai señala que este hallazgo, junto con la distribución de escarabajos modernos, le hace sospechar que aún no se han encontrado polinizadores de escarabajos similares a las cícadas. Por eso, lleva cinco años buscándolos. El desafío, dice, es que los escarabajos del Jurásico más antiguos generalmente se encuentran como fósiles de compresión no atrapados en ámbar.

Referencia bibliográfica:

Cai et al.: "Beetle Pollination of Cycads in the Mesozoic". Current Biology 16 de agosto de 2018 http://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(18)30827-3


Hallan seres vivos que 'compartieron' el planeta con los dinosaurios

Científicos descubrieron que invertebrados primitivos actuales empezaron a aparecer durante el período Jurásico Medio, antes de la extinción de los dinosaurios.

Orbicella, coral formador de arrecifes en el Caribe.
Penn State
Un conjunto internacional de científicos ha descubierto que la asociación entre corales y sus simbiontes, las microalgas, empezó a aparecer hace unos 160 millones de años y no 60 millones como se pensaba, lo que demuestra que los arrecifes de corales contemporáneos son coetáneos de los dinosaurios, informa Science Daily, que recoge los resultados del estudio publicado este jueves.

Las microalgas, también conocidas como zooxanthellae, de la familia de los dinoflagelados Symbiodiniaceae, viven en las células de los corales, permitiéndoles adquirir energía de la luz solar y construir las formaciones de arrecifes de las que dependen numerosos organismos marinos para su hábitat.

Según uno de los autores del estudio, el profesor Todd LaJeunesse de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.), la asociación con las microalgas fue "una de las principales razones del éxito de los corales modernos".

Coral Acropora / Robin T. Smith
En el marco del estudio, los científicos llevaron a cabo un análisis de ADN de las microalgas, así como un estudio filogenético y comparaciones genómicas, y hallaron que los simbiontes aparecieron e iniciaron su asociación con los corales durante el período Jurásico Medio, antes de la extinción de los dinosaurios.

Los científicos señalaron que, a lo largo de su existencia, las asociaciones entre los corales y sus simbiontes sobrevivieron a muchos episodios de cambios climáticos, incluso a la extinción de los dinosaurios, lo que hace pensar a los investigadores que a pesar de la creciente preocupación por el calentamiento global actual, estas maravillas marinas también podrían sobrevivir.

Exposición: III Concurso de fotografía "Tierra de Dinosaurios" 2018

Exposición fotográfica de las instantáneas presentadas al III Concurso de fotografía geológica "Tierra de Dinosaurios", 2018 que organiza la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León.















Lugar: Bar-Cafetería El Pozo: sala interior. Agosto-septiembre.

Conferencia-coloquio: Excavación del dinosaurio gigante de Torrelara

Hoy sábado 18 de agosto Conferencia-coloquio sobre la excavación del dinosaurio gigante de Torrelara en el pequeño bello pueblo de Villaespasa (Tierra de Lara, Burgos) a cargo del director de las excavaciones y director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida.





































¡Os esperamos!

domingo, 12 de agosto de 2018

HORARIO MUSEO DE DINOSAURIOS FIESTAS PATRONALES 2018

Con motivo de las Fiestas Patronales de Nuestra Señora y San Roque de Salas de los Infantes, el Museo de Dinosaurios tendrá el siguiente horario:





































Después de las Fiestas Patronales, el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, volverá a su horario habitual de apertura.

¡DESDE EL MUSEO DE DINOSAURIOS Y LA FUNDACIÓN DINOSAURIOS CYL OS DESEAMOS UNAS FELICES FIESTAS A TODOS LOS SALENSES Y A TODOS LOS VISITANTES!

Italia recupera a Bruno, su dinosaurio más grande


Restos paleontológicos del esqueleto de Bruno, un dinosaurio herbívoro. / EFE
Bruno era herbívoro, medía 5 metros, pesaba 600 kilos y su enorme esqueleto ha sido extraído setenta millones de años después de su muerte, convirtiéndose en el ejemplar de dinosaurio más grande hallado en Italia y uno de los restos más completos del continente.

Se trata de un ejemplar de la familia de los hadrosáuridos de cinco metros de longitud que murió en el Cretácico tardío en un área que hoy coincide con la costa de la italiana Trieste (nordeste), en un yacimiento conocido como el «Villaggio del Pescatore».

Sus restos fueron encontrados en 1998 por el artista local Bruno Zoppolato, quien le da nombre, y su extracción de las rocas en las que permanecía inserto se ha extendido hasta este año, cuando se logró obtener por completo su imponente cráneo.

Por el momento se ha recuperado el 70 % del cuerpo de Bruno -en un bloque de piedra de casi mil kilos- pues aún queda por obtener la cola, mientras que otras partes han desaparecido por la erosión.

«Es el más grande que tenemos en Italia y además uno de los más completos en Europa», celebró en declaraciones a Efe Flavio Bacchia, que ha coordinado el proyecto con su empresa Zoic, dedicada al estudio de restos paleontológicos a nivel internacional.

Se trata presumiblemente de un adulto con «pico de pato» que vivía en esta zona comiendo frutos y hojas, pues la hierba tal y como la conocemos en la actualidad no existía, y su conservación ha sido posible dadas las «extraordinarias condiciones» del lugar.

«Cualquier cosa que caía en esta especie de trampa tenía posibilidad de conservarse», subraya.

El experto cree que su importancia, en primer lugar, reside en que aunque el hadrosaurio es bastante común, la especie localizada «solo existe en Italia», aunque haya otros «parecidos» en el mundo.

Bruno es el segundo dinosaurio que se encuentra en el yacimiento, después de Antonio, otro dinosaurio al parecer de la misma especie pero más pequeño y menudo y localizado hace treinta años.

El experto paleontólogo explica que el hecho de que en el lugar se hayan encontrado dos dinosaurios permite intuir que puede haber muchos más y, de hecho, ya se han localizado otros once.

«Ese yacimiento, además de su valor científico, porque son especies nuevas para la ciencia, tiene un valor de divulgación cultural, turística y económica única en Italia», apunta Bacchia.

Y es que, según apuntó, «en Italia no hay más yacimientos de dinosaurios» y, si no se tienen en cuenta las huellas, que si que se distribuyen en varios puntos de la península itálica, solo se conservan los restos de otros tres ejemplares.

Son un pequeño carnívoro hallado en Benevento (sur), otro también carnívoro pero más grande en Varese (norte) y por último un par de vértebras cerca de Roma, todos en rocas empleadas en construcciones y «no ligados directamente al yacimiento del que provienen».

Por esa razón el «Villaggio del Pescatore» constituye «una joya y un tesoro» para el Estado italiano que, ante la certeza de que el lugar alberga nuevos y numerosos restos, «debería valorarlo de la mejor manera posible», defiende el experto.

Bacchia cree que se requiere «una decisión por parte de Italia de proseguir las labores» y después invertir en el estudio de la zona pues, aunque los fósiles son propiedad del Estado desde 1939, la extracción de Bruno le ha costado a su empresa 82.000 euros.

«Nosotros apoyamos al sector público pero no podemos sustituirlo, no sería justo y correcto», reivindicó.

Y es que esos fósiles permiten «reconstruir el clima, el ambiente y el modo en qué vivían» estos fascinantes seres que habitaron la Tierra, o lo que es lo mismo, «abrir una ventana sobre un mundo de setenta millones de años de antigüedad».

Por el momento Bruno, recuperado de su largo letargo de millones de años, permanecerá expuesto en el centro de información turística de la localidad de Sistiana y finalmente será acogido en el Museo Cívico de Historia Natural de Trieste, por ahora su última morada.