domingo, 18 de abril de 2021

Caminatas paleontológicas por el Sur: un bosque petrificado, una cascada y decenas de fósiles marinos

Manqui Malal y el geoparque Llano Blanco son dos hermosos lugares para estar en contacto con la naturaleza.

Manqui Malal, en Malargüe. Foto: Gema Gallardo.
Mendoza es una provincia colmada de bellos paisajes que seducen a quien los mire. En el norte, en el sur, en el este o en el oeste hay un rincón maravilloso que hace que cualquiera se enamore de esta provincia.

Malargüe es uno de sus departamentos privilegiados por sus excéntricos atractivos naturales. Está ubicado a 350 kilómetros de la capital mendocina y se puede llegar a él en poco más de tres horas a través de la nueva ruta 40, que une Pareditas (San Carlos) con El Sosneado (San Rafael).

En esta oportunidad, los atractivos propuestos son dos caminatas paleontológicas que permiten retroceder en el tiempo, conocer lo que pasó en esa zona y deslumbrarse con el contacto que ofrecen con la naturaleza. Estos lugares son: Manqui Malal y el geoparque Llano Blanco.


        Ver también: Fotos y videos: viaje al centro del sorprendente volcán Malacara en Malargüe

Cascada y fósiles marinos

A unos 30 kilómetros de la Ciudad de Malargüe se encuentra Manqui Malal, el lugar es un pintoresco rincón natural que posee una cascada y un cañadón con fósiles marinos. Su nombre deriva de dos vocablos en lengua mapuche: Manqui (cóndor) y Malal (barda).

Se trata de una formación de origen marino. Esta zona estaba cubierta por el océano hace millones de años atrás y, debido a ello, hay restos fósiles, amonites y bivalvos que se pueden apreciar en un recorrido que se realiza con un guía especializado y que tiene un valor de 350 pesos por personas.

El trekking finaliza en una cascada de unos 30 metros, alimentada por vertientes que atraviesan la zona. A este salto de agua se puede llegar sin guía por otro camino más corto, pero por el cual no se pueden observar los fósiles.

En este paraje hay un pequeño restaurante donde se puede almorzar el típico chivito malargüino, empanadas, pizzas y hasta disfrutar de un menú vegetariano.

Geoparque Llano Blanco, un flamante espacio turístico

Luego de visitar Manqui Malal se puede seguir por la ruta hasta el geoparque Llano Blanco, a ocho kilómetros al sur de Bardas Blancas y a 77 kilómetros de la Ciudad de Malargüe. Es un deslumbrante sitio que comenzó a realizar visitas guiadas meses antes de la pandemia, por lo tanto, es un nuevo atractivo de ese departamento que hay que visitar.

Al llegar al sitio es muy probable que un simpático chivito llamado Álvaro les dé la bienvenida a los turistas. ¡Ojo!, es la mascota del geoparque. Llano Blanco se puede disfrutar recorriendo sus senderos guiados donde se abordan temáticas paleontológicas, geológicas, histórico-antropológicas y de flora y fauna. El recorrido dura entre una hora y media y dos, dependiendo de la curiosidad de los visitantes. 

También cuenta con un restaurante donde se podrán degustar platos típicos y tomar la merienda.

Debido a la pandemia por coronavirus, se debe realizarse la reserva y adquisición de la entrada en alguna agencia de turismo de ese departamento o con el paquete de Malargüe en Sale Finde se puede optar por esta excursión.

El pase al lugar con visita guiada cuesta 670 pesos para los mayores y 470 para los menores (5 a 12 años). Antes de asistir, hay que consultar previamente si está abierto en la Dirección de Turismo de ese departamento o en Aires de Libertad, desde donde aconsejaron realizar las excursiones con ropa cómoda, pantalón largo, zapatillas, llevar abrigo, agua, protector solar o alguna protección para el sol y utilizar siempre tapaboca.

elsol.com.ar

sábado, 17 de abril de 2021

Huella de dinosaurio del tamaño de un gato descubierta en China

Un equipo internacional de paleontólogos descubrió en China una sola huella dejada por un dinosaurio del tamaño de un gato hace unos 100 millones de años.   

Recreación del estegosaurio del tamaño de un gato -
UNIVERSIDAD DE QUEENSLAND
   
El investigador de la Universidad de Queensland AnthonyRomilio formó parte del equipo que investigó la pista, originalmente encontrada por la profesora asociada Lida Xing de la Universidad de Geociencias de China.

"Esta huella fue hecha por un dinosaurio blindado herbívoro conocido ampliamente como estegosaurio, la familia de dinosaurios que incluye al famoso estegosaurio. Al igual que el estegosaurio, este pequeño dinosaurio probablemente tenía púas en la cola y placas óseas a lo largo de la espalda cuando era adulto", dijo en un comunicado.

"Con una huella de menos de seis centímetros, esta es la huella de estegosaurio más pequeña conocida en el mundo. Está en fuerte contraste con otras huellas de estegosaurios encontradas en el sitio de la pista china que medían hasta 30 centímetros, y las huellas encontradas en lugares como Broome en Australia Occidental, donde pueden medir hasta 80 centímetros", añadió.

La pequeña huella, descrita en la revista Palaios, tiene características similares a las de otros estegosaurios con tres marcas de dedos cortos, anchos y redondos.   

Sin embargo, los investigadores encontraron que la impresión no se alargaba como las huellas de contraparte más grandes descubiertas en los sitios de seguimiento, lo que sugiere que el joven estegosaurio tenía un comportamiento diferente.

"Los estegosaurios normalmente caminaban con los talones en el suelo, al igual que los humanos, pero a cuatro patas, lo que crea largas huellas", dijo Romilio.

"La pequeña pista muestra que este dinosaurio se había estado moviendo con el talón levantado del suelo, como lo hace hoy un pájaro o un gato. Anteriormente, solo habíamos visto pistas acortadas como esta cuando los dinosaurios caminaban sobre dos patas".

Xing dijo que era plausible que los estegosaurios jóvenes fueran caminantes con los dedos de los pies. "Esto podría ser posible ya que esta es la condición ancestral y una postura de la mayoría de los dinosaurios, pero el estegosaurio también podría haber pasado a caminar con los talones a medida que envejecía", dijo.

"Un conjunto completo de pistas de estas pequeñas huellas nos proporcionaría la respuesta a esta pregunta, pero desafortunadamente solo tenemos una huella", agregó.   

Encontrar las pistas diminutas en sitios de pistas abarrotados será un desafío para los investigadores. "Las huellas hechas por pequeños dinosaurios blindados son mucho más raras que las formadas por otros grupos de dinosaurios", dijo Xing.

"Ahora que nuestro estudio ha identificado nueve sitios de huellas de dinosaurios diferentes de esta localidad, miraremos aún más de cerca para ver si podemos encontrar más de estas pequeñas huellas".

europapress.es

Las Lagunas de Neila de Burgos, entre lo desconocido y lo exclusivo

En este paraje se encuentran las lagunas glaciares Negra, Cascada, Tejera, Haedillo, Larga, Pardillas, Patos y Brava.

Lagunas de Neila, en la Sierra de la Demanda. GOOGLE MAPS
En la provincia de Burgos se encuentran las Lagunas de Neila, un entorno natural privilegiado donde el paisaje ofrece toda una experiencia visual, que mezcla las espectaculares formas glaciares con los colores de la montaña del Parque Natural Lagunas Glaciares de Neila.

Concretamente, este espacio se encuentra en plena Sierra de la Demanda y el conjunto del parque tiene un total de 6.290 hectáreas. Las principales lagunas glaciares que se encuentran en este espacio son Negra, Cascada, Tejera, Haedillo, Larga, Pardillas, Patos y Brava.

El lugar más espectacular es el que está ocupado por las oscuras aguas de dos grandes lagunas: la Laguna Negra y la Larga. El circo de la Laguna Negra es el más grande y constituye la formación más perfecta del Sistema Ibérico. Además, se puede encontrar una cascada que en invierno se hiela por completo, según el apartado de turismo del Ayuntamiento de Neila.

Este lugar "ofrece una geomorfología muy diferenciada, perteneciente casi exclusivamente a la cuenca hidrográfica del Ebro, con un aislamiento respecto al resto de valles que la otorga unos valores paisajísticos propios, y únicos", explican desde la web de turismo de Castilla y León.

Fauna y vegetación de la zona

En primer lugar, respecto a la vegetación, destacan especialmente las comunidades acuáticas, sobre todo, respecto a los bordes y las zonas de escasa profundidad de las lagunas glaciares, los enebrales o los pastos. También destaca la especie de pino albar.

Por otro lado, en cuanto a la fauna de las lagunas, destacan los anfibios y los peces ligados a las lagunas y a las zonas higroturbosas de alta montaña. También se pueden encontrar en la zona pequeños mamíferos y aves como la nutria paleártica, el desmán ibérico, el mirlo acuático o el martín pescador. Otros animales que habitan en este paraje son los lobos, ciervos, perdices, ardillas o tejones.

¿Cómo se llega a las Lagunas de Neila?

Para llegar a este lugar se puede comenzar la ruta desde Quintanar de la Sierra, subiendo en coche por la carretera BU-822, que conduce hasta el pueblo de Neila. Poco antes de llegar al pueblo, hay un camino señalizado que lleva hasta la zona.

Hay que saber que el acceso hasta el mismo lugar donde se encuentran las lagunas está restringido para vehículos y, además, el último tramo de la carretera es de pago.

20minutos.es

Aprovechamos la ocasión para recordaros que podéis disfrutar de esta preciosa ruta en el Geolodía 2021: Burgos: La laguna Negra de Neila. Glaciares y cambios climáticos.

Se ha optado por hacer una inscripción obligatoria y limitar el número de asistentes (100 personas). Se comunicará a los asistentes la hora de salida de su grupo para evitar aglomeraciones. Una vez terminada la excursión los asistentes deberán liberar el parking 1. 

La inscripción estará abierta desde el 9 de abril hasta el 2 de mayo. Se seguirá orden de inscripción hasta completar aforo.

INSCRIPCIÓN GRATUITA


https://fundaciondinosaurioscyl.blogspot.com/2021/03/geolodia-2021-burgos-la-laguna-negra-de.html  

jueves, 15 de abril de 2021

Un estudio pionero calcula cuántos tiranosaurios existieron sobre la Tierra

  • El estudio se publica en Science, y se basa en estudiar los fósiles y la relación entre masa corporal y la densidad de población observada en los animales vivos
  • Estiman que 20.000 T.rex vivieron simultáneamente en un momento dado durante su permanencia en la Tierra

Esqueleto de un Tyrannosaurus rex. Keegan Houser, UC Berkeley
El Tyrannosaurus rex (T.rex) era el depredador terrestre más grande y más terrible que ha existido, y sin duda el más famoso y que más fascinación despierta. Charles Marshall, director del Museo de Paleontología de la Universidad de Berkeley (California) lleva años investigándolos y acaba de presentar el primer censo de T. rex en el mundo. El profesor Marshall ha presentado un estudio donde asegura que en el Cretácico tardío vivieron 2.500 millones de estas criaturas.

Hasta ahora nadie había podido calcular las cifras de población de animales extintos pero Marshall y su equipo de estudiantes han encontrado un modelo de estimación para calcularlo. El estudio lo han publicado en la revista Science, y se basa, aproximadamente, en estudiar los fósiles y la relación entre masa corporal y la densidad de población observada en los animales vivos. Marshall es un experto en el uso del registro fósil para evaluar escalas de tiempo y se ha basado en sus conocimientos para desarrollar el estudio.

Sus hallazgos sugieren que casi 20.000 T. rex vivieron simultáneamente en un momento dado durante su permanencia en la Tierra y persistieron durante ~ 127.000 generaciones, totalizando 2.500 millones durante toda su existencia.

Lo que dicen los fósiles

Para calcular el número de Tyrannosaurus rex que existieron partieron de la llamada Ley de Damuth, (del profesor John Damuth de la universidad de Santa Barbara) que relacionan la masa corporal con la densidad de población de animales vivos y lo relacionaron con la gran cantidad de datos paleontológicos que existen de los T. rex.

"Nuestros cálculos dependen de la Ley de Damuth pero hemos considerado la variabilidad ecológica", es decir estimaron variables, basándose en lo que les decían los fósiles. "Se puede aprender mucho del registro fósil sobre especies extintas", asegura Marshall.

Estudiando los restos hallados, primero estimaron la vida útil de estos animales en (15,5 años); su masa corporal ecológica, (unos 5200 kilogramos) y calcularon la rapidez con la que crecían a lo largo de su vida: tenían un crecimiento acelerado en torno a la madurez sexual y podían llegar a pesar unos 7.000 kilogramos.

A partir de estas estimaciones, también calcularon que cada generación duró aproximadamente 19 años y que la densidad de población promedio fue de aproximadamente un dinosaurio por cada 100 kilómetros cuadrados.

Luego, calcularon que el rango geográfico total de T.rex era de aproximadamente 2,3 millones de kilómetros cuadrados, y que la especie sobrevivió durante aproximadamente 2 1/2 millones de años, por lo que consideraron un tamaño de población permanente de 20.000. Durante un total de alrededor de 127,000 generaciones que vivió la especie, eso se traduce en alrededor de 2.500 mil millones de individuos en general. Aunque los investigadores reconocen las limitaciones en la precisión de sus cálculos y la horquilla de probabilidad más segura abarca diferencias muy amplias. 

Según los autores, el marco que han desarrollado en su estudio podría aplicarse a cualquier criatura extinta con los datos adecuados y abre la puerta a una serie de nuevas investigaciones sobre otras cuestiones paleoecológicas y tafonómicas.

niusdiario.es

martes, 13 de abril de 2021

'Monodáctilo': una nueva especie de reptil volador que vivió con los dinosaurios

Entre otras rarezas, este antiguo reptil volador, que vivió hace 160 millones de años, posee el pulgar oponible más antiguo conocido.

Chuang Zhao
Descubierto en las formaciones rocosas de Tiaojishan de Liaoning, China, se trata del primer ejemplo conocido de pulgar oponible. La nueva especie de reptil volador arborícola vivió en China hace 160 millones de años y ha sido apodado 'monodáctilo'.

El pequeño pterosaurio jurásico poseía una envergadura de 85 cm y esta característica del pulgar oponible la podemos encontrar en mamíferos y algunas ranas arborícolas pero, con la excepción del camaleón, es raro hallarlo entre los reptiles. Se trata de un dinosaurio único, pues es la primera vez que se encuentra un pulgar oponible en un reptil volador y tampoco se había visto antes en pterosaurios.

"Los dedos de 'Monkeydactyl' (monodáctilo) son pequeños y están parcialmente incrustados en la losa", dice Fion Waisum Ma, coautor del estudio e investigador de doctorado en la Universidad de Birmingham en la revista Current Biology que publica el estudio. “Gracias a la exploración por micro-TC, pudimos ver a través de las rocas, crear modelos digitales y decir cómo el pulgar oponible se articulaba con los otros huesos de los dedos. Este es un descubrimiento interesante. Proporciona la evidencia más temprana de un pulgar oponible verdadero, y es de un pterosaurio, que no era conocido por tenerlo".

Adaptándose a la vida en los árboles

La nueva especie ha sido bautizada oficialmente como Kunpengopterus antipollicatus y gracias a sus fósiles se obtuvieron imágenes a través de micro-tomografías computarizadas con las que un equipo internacional de investigadores pudo comprender mejor su estructura.

Los investigadores del estudio afirman que este dinosaurio acechaba en las copas de los árboles hace aproximadamente 160 millones de años, probablemente como un pterosaurio arbóreo vivo en el Jurásico. Es un pequeño miembro de los pterosaurios darwinopterus (llamado así por el naturalista Charles Darwin que detalló cómo la evolución moldeó la anatomía del pterosaurio a lo largo del tiempo).

Sin embargo, está claro que el detalle más curioso es que al final de sus alas se encuentra una pieza bastante sofisticada para un pterosaurio: un pulgar oponible.

Recordemos que estos reptiles voladores dominaron el cielo en la edad de los dinosaurios (hace entre 220 y 65 millones de años) y según el análisis de los huesos fosilizados, esta característica del pulgar oponible indica que podrían haberlos usado para coger comida, pero también para agarrarse a las ramas de los árboles, lo que sugiere que probablemente se adaptó a la vida arbórea.

"El palaebosque de Tiaojishan es el hogar de muchos organismos, incluidos tres géneros de pterosaurios darwinopterus. Nuestros resultados muestran que K. antipollicatus ha ocupado un nicho diferente al de Darwinopterus y Wukongopterus, probablemente minimizando la competencia entre estos pterosaurios ", comenta Xuanyu Zhou, de la Universidad de Geociencias de China y líder del equipo.

Referencia: Xuanyu Zhou, Rodrigo V. Pêgas, Waisum Ma, Gang Han, Xingsheng Jin, Maria Eduarda C. Leal, Niels Bonde, Yoshitsugu Kobayashi, Stephan Lautenschlager, Xuefang Wei, Caizhi Shen, Shu’an Ji. A new darwinopteran pterosaur reveals arborealism and an opposed thumb. Current Biology, 2021 DOI: 10.1016/j.cub.2021.03.030

muyinteresante.es

Un raro fósil revela la última comida de un polinizador del Cretácico

Un fósil de ámbar de un escarabajo del Cretácico ha arrojado luz sobre la dieta de uno de los primeros polinizadores de las plantas con flores, según publican investigadores en 'Nature Plants'.  

Vista dorsal de Pelretes vivificus, un escarabajo de las flores de alas cortas
del Cretácico (Kateretidae) de ámbar birmano (99 Ma).
- CHENYANG CAI, YANZHE FU AND YITONG SU
   
Los restos del animal fueron desenterrados por investigadores de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, y del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing de la Academia China de Ciencias (NIGPAS), que pudieron estudiar su materia fecal fósil, compuesta únicamente por polen.

Además de ser un visitante de las angiospermas (plantas con flor), los investigadores tienen ahora pruebas concluyentes de que el nuevo fósil llamado 'Pelretes vivificus' también se alimentaba de su polen.

"El escarabajo está asociado a grupos de granos de polen, lo que sugiere que los escarabajos florales de alas cortas visitaron las angiospermas en el Cretácico. Algunos aspectos de la anatomía del escarabajo, como su abdomen peludo, son también adaptaciones asociadas a la polinización", explica el profesor Chenyang Cai, paleontólogo de la Escuela de Ciencias de la Tierra y del NIGPAS.

Erik Tihelka, entomólogo y paleontólogo de la Escuela de Ciencias de la Tierra, añade que "el fósil está asociado a coprolitos de escarabajos que proporcionan una visión muy inusual pero importante de la dieta de los escarabajos florales de alas cortas en el Cretácico. Los coprolitos fósiles están compuestos en su totalidad por polen, del mismo tipo que se encuentra en racimos alrededor del escarabajo y adherido a su cuerpo".

Según explica en un comunicado, los Pelretes visitaban las angiospermas para alimentarse de su polen. "Este hallazgo proporciona un vínculo directo entre las primeras plantas con flores del Cretácico y sus insectos visitantes --destaca-- y demuestra que estos fósiles de insectos no se conservaron incidentalmente junto con el polen, sino que hubo una auténtica asociación biológica entre ambos".

Aunque los polinizadores, como las abejas y las mariposas, proporcionan hoy en día servicios ecosistémicos cruciales, se sabe poco sobre el origen de la íntima asociación entre las plantas con flores y los insectos.

Los fósiles de ámbar del Cretácico constituyen una importante fuente de pruebas para comprender la biología de las primeras angiospermas, antes de que se convirtieran en el grupo de plantas dominante en la Tierra. El ámbar es la resina fósil de antiguos árboles que a menudo atrapaban fortuitamente insectos y otros pequeños organismos, conservándolos con fidelidad vital.

"Los agricultores que quieren proteger sus huertos pueden colocar trampas adhesivas en los árboles para controlar los insectos. Imagínese que su único conocimiento de un ecosistema antiguo fueran esas trampas adhesivas y que tuviera que reconstruir todas sus interacciones ecológicas basándose únicamente en esta fuente de pruebas. Ese es el reto al que se enfrentan los paleontólogos que estudian el ámbar", explica Tihelka.

"Por suerte --prosigue--, la trampa de ámbar del norte de Myanmar es uno de los depósitos de ámbar fosilífero más ricos que se conocen. Además de la abundancia sin parangón de insectos fósiles, el ámbar se remonta a mediados del Cretácico, justo cuando las angiospermas estaban despegando", afirma Tihelka.

Hace 200 millones de años, el mundo era tan verde como ahora, con una vegetación muy densa. Pero no era tan colorido: no había flores. Las plantas con flores, que constituyen más del 80% de las especies vegetales actuales, no empezaron a diversificarse hasta el Cretácico, hace unos 125 millones de años.

Algunos científicos han atribuido el enorme éxito evolutivo de las angiospermas a sus relaciones mutualistas con los insectos polinizadores, pero las pruebas fósiles de los polinizadores del Cretácico han sido hasta ahora escasas.   

El escarabajo de las flores 'Pelretes vivificus' vivió en la selva de ámbar de Birmania hace unos 98 millones de años. Sus parientes más cercanos son los escarabajos de las flores de alas cortas ('Kateretidae') que hoy en día se encuentran en Australia, visitando una amplia gama de flores y alimentándose de su polen.   

"El polen asociado al escarabajo puede asignarse al género fósil 'Tricolpopollenites'. Este grupo se atribuye a las eudicotas, un grupo vivo de angiospermas que incluye los órdenes 'Malpighiales' y 'Ericales'", explica el doctor Liqin Li, especialista en polen fósil del NIGPAS que ha contribuido al estudio.

Esto demuestra que los polinizadores se aprovecharon de las primeras angiospermas poco después de su diversificación inicial y, a mediados del Cretácico, visitaron una gran variedad de grupos.

europapress.es

Hallados en China los fósiles de 2 nuevas y primitivas especies de animales excavadores

Las especies descubiertas pertenecen al clado de los mamaliomorfos, antepasados de los actuales mamíferos, y a pesar de ser parientes lejanos muestran adaptaciones convergentes a la vida bajo tierra

Paisaje ilustrativo de la Biota Jehol del Cretácico Temprano con énfasis en los
mamaliomorfos. 4Foto: Mr. Chuang Zhao
Se conoce como biota de Jehol al conjunto de organismos que habitaron durante el cretácico inferior, hace entre unos 131 y 120 millones de años, en el territorio que hoy ocupa la provincia de Liaoning y sus alrededores, en el noreste de China. En este territorio se encuentran varios yacimientos conocidos como lagerstätte, un término técnico que describe aquellos yacimientos paleontológicos con una gran riqueza de fósiles, ya sea por su abundancia o estado de conservación.

Esta zona de China, así como otras ubicaciones del país, está siendo objeto en los últimos años de un gran número de nuevos descubrimientos. El último de ellos alude al hallazgo de dos fósiles que pertenecieron a dos especies distintas de mamaliomorfos, predecesores de los actuales mamíferos, y las cuales se describen esta semana en un artículo titulado Fossoriality and evolutionary development in two Cretaceous mammaliamorphs.

En el trabajo, el cual se publica en la revista Nature, Jin Meng del departamento de Paleontología del Museo Americano de Historia Natural y sus colegas describen los fósiles de dos especies relacionadas lejanamente de la época del Cretácico Inferior, entre hace aproximadamente 145 y 100 millones de años. A pesar de ser parientes lejanos, sendas especies evolucionaron por separado para adaptarse a un estilo de vida subterráneo, y ambas representan las primeras especies excavadoras descubiertas en este ecosistema.

Fossiomanus sinensis. Imagen óptica e imagen compuesta de laminografía
computarizada. 
Foto: Meng et al.
La primera de ellas pertenece a la familia de los tritilodontes, la cual se enmarca dentro del suborden de los cinodontes y estos a su vez en el orden mayor de los terápsidos, unos seres de aspecto intermedio entre los reptiles y los mamíferos de los cuales se considera que descienden los mamíferos modernos. Bautizado con el nombre de Fossiomanus sinensis, este ejemplar tendría unos 31 centímetros de largo y representa el primero de su tipo en ser identificado en esta biota.

La otra especie descrita, con unos 18 centímetros de longitud es considerada un primo lejano de los mamíferos placentarios y los marsupiales modernos. Ha sido nombrada como Jueconodon cheni y pertenece a la clase de los eutriconodontos, un conjunto de especies comunes en el ecosistema de Jehol que han sido identificados como algunos de los primeros mamíferos que aparecieron en la Tierra.

Jueconodon cheni. Imagen óptica e imagen compuesta de laminografía
computarizada. 
Foto: Meng et al.
Los mamíferos que están adaptados a un estilo de vida subterráneo pueden ser reconocidos por adaptaciones concretas para la excavación y en este sentido los autores encontraron que a pesar de su relación distante, Fossiomanus y Jueconodon mostraban algunas de estas características similares. Por ejemplo, ambas especies poseen extremidades posteriores más cortas en comparación con las anteriores, una cola también corta y extremidades anteriores dotadas de garras anchas y robustas. También tienen un mayor número de vértebras torácicas. Los autores concluyen que las características compartidas por estas dos especies evolucionaron de forma independiente bajo presiones selectivas similares y confían seguir obteniendo nueva información del vergel fósil de Jehol.

nationalgepographic.com.es