domingo, 21 de julio de 2019

Un encuentro científico de nivel mundial en un pueblo de la España vacía

En Salas de los Infantes, un grupo de entusiastas atrae todos los años desde hace dos décadas a algunos de los principales expertos en dinosaurios del mundo

Columna dorsal del saurópodo de hace 145 millones de años que durante estos 
días excava el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas, C.A.S en 
Torrelara COLECTIVO ARQEUOLÓGICO Y PALEONTOLÓGICO 
DE SALAS, C.A.S.
Cuando en septiembre de 1999 Peter Galton llegó a Salas de los Infantes (Burgos) preguntó por la universidad. Al paleontólogo estadounidense, uno de los más célebres del planeta, lo había convencido para acercarse hasta allí un grupo de jóvenes lo bastante ingenuos como para intentar algo que parecía imposible. Galton fue el primero de una serie de luminarias científicas que desde hace 20 años viajan hasta este pueblo de 2.000 habitantes, en lo que ahora se ha bautizado como la España vacía, para participar en un encuentro científico internacional dedicado a los dinosaurios. Este año, del 5 al 7 de septiembre, se volverá a celebrar. 

“Estábamos como cabras”, reconoce Víctor Urién, uno de los miembros del Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas, sentado en una cafetería de la plaza del pueblo. Con esa inconsciencia, desde diciembre de 1998, aquel grupo de aficionados a la paleontología se puso a enviar cartas a algunos de sus ídolos. “Entonces internet estaba menos desarrollado y la única cuenta de correo que teníamos era la mía, de profesor, del ministerio de educación”, cuenta Urién. “Les escribíamos cartas a mano y fax”, añade Fidel Torcida, que ahora es director del museo dedicado a los dinosaurios en Salas. Aquel primer año, lograron atraer también a David Norman, un investigador de la Universidad de Cambridge que ha realizado documentales como Caminando entre dinosaurios, y a José Luis Sanz, una referencia en la paleontología española.

“Tuvimos suerte, porque sabíamos que los primeros tenían que ser importantes para después atraer a otros”, continúa Torcida, que se muestra sorprendido por la buena acogida que recibían unas peticiones “que no llegaban desde una universidad” sino desde un colectivo paleontológico rural. Además de llevar a grandes figuras, también recibieron un gran número de comunicaciones científicas y visitantes de toda España. “Aún no había habido el boom de los dinosaurios que llegó después”, comenta Torcida.

Aunque no tenía universidad, la zona de Salas de los Infantes contaba con buenos yacimientos de dinosaurios, en los que se han encontrado animales tan interesantes como el Demandasaurus darwini, un herbívoro parecido a los diplodocus de más de 10 metros de largo, o el Europatitan eastwoodi, un saurópodo aún mayor que podía alcanzar los 27 metros. Muchas de las piezas que después ayudaron a definir estas especies, estaban entonces acumuladas sin demasiado orden en un almacén del pueblo. Más adelante, entre otras cosas por el impulso de las jornadas internacinonales, fue posible crear un modesto museo en el que exponerlas.

De todos estos años, Urién destaca la humanidad de todos estos popes de la ciencia. Recuerda, por ejemplo, la ocasión en que llevaron a James Farlow, de la Universidad de Indiana, a ver desde una loma el cementerio circular en el que se grabó el final de la película El bueno, el feo y el malo, a pocos kilómetros de Salas. Cuando reconoció el lugar se puso a correr como hace Eli Wallach en esa mítica escena gritando que era su película favorita y tirándose por el suelo.

“Otro que era una estrella es Paul Sereno. Logramos convencerle de que viniese al cuarto intento”, señala Urién. Sereno, profesor de la Universidad de Chicago, es famoso por sus apariciones en National Geographic y por descubrimientos como el del cocodrilo gigante Sarcosuchus. Además, en 1997, la revista People le incluyó en su lista de los 50 más guapos de EE UU. “A las participantes las tenía fascinadas, porque además era muy interesante”, sonríe Urién. “El tipo se levantaba prontísimo, no dormía, porque después por la noche era el último que se quedaba tomando cervezas”, añade Torcida. “Se iba ahí a la Peña Rota muy temprano a estar en contacto con las fuerzas telúricas, era muy intenso. Un día me dijo que pensaba que igual le había llegado el momento de tener por fin un hijo. Y yo pensando: si tiene 60 años”, recuerda Urién.

Cuando llegó el éxito, les recomendaron llevar las jornadas a Burgos, cerca de una universidad y con mejores hoteles. “Pero nosotros queríamos hacerlo aquí, como una manera de atraer otros tipos de actividades culturales y para colaborar, aunque sea un poquito, al desarrollo económico y a luchar contra la despoblación”, explica Torcida.

Este año, entre los participantes destacados de las jornadas internacionales de Salas de los Infantes estarán Steve Brusatte, profesor de la Universidad de Edimburgo y descubridor, entre otras cosas, del Qianzhousaurus sinensis, un pariente chino del Tyrannosaurus rex. También asistirá Martin Sander, de la Universidad de Bonn, que utiliza las últimas tecnologías informáticas para reconstruir los movimientos de dinosaurios a partir de sus fósiles.


El yacimiento burgalés de Torrelara es más grande de lo que se pensaba

Concluye la tercera campaña en el yacimiento Valdepalezuelos-Tenadas del Carrascal con buenas sensaciones y muchos avances en la recuperación de piezas del saurópodo

Equipo de excavadores, voluntarios e investigadores de esta
campaña en Torrelara. / BC
La XVI campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda ha concluido. En esta ocasión el grueso del trabajo se ha concentrado en el yacimiento Valdepalezuelos-Tenadas del Carrascal, situado en Torrelara. Este es el tercer año que se trabaja en este yacimiento y el lugar sigue dando muchas sorpresas a los investigadores.

La principal novedad de este año es que el yacimiento es más grande de lo que se pensaba, como ya adelantó Fidel Torcida, director de las excavaciones a BURGOSconecta. Torcida ya adelantaba, antes de concluir los trabajos, que se necesitarían más campañas por la cantidad de material que se había extraído. Igualmente, en esta campaña tenían el objetivo de delimitar el espacio del yacimiento que ahora se presenta más amplío de lo que se pensaba.

Las dos campañas anteriores en este lugar fueron fructíferas, se recogieron más de 270 piezas fósiles que, en su gran mayoría, pertenecen a dos dinosaurios saurópodos (de gran tamaño, herbívoros, con cuello y cola largos). Los dos individuos podrían pertenecer a la misma especie, dadas las similitudes observadas entre sus huesos. Por eso, Torcida confía en que «entre los dos individuos podamos completar el esqueleto entero». Este era otro de los objetivos, completar el esqueleto del saurópodo. Y en esta campaña se han recuperado más piezas de este saurópodo, vértebras y costillas, que ayudarán a completar de manera importante el esqueleto de estos dinosaurios de cuello largo.

Pero no solo saurópodos descansaban en el yacimiento de Torrelara. Este año ha sorprendido la aparición de algunas piezas que no serían del saurópodo. Fósiles que serían de otros dinosaurios pero que todavía hay que analizar para saber a qué especie pertenecieron. En un principio, y según la experiencia de los allí presentes, podrían ser de terópodos porque ha aparecido un fósil de uno de estos animales grande y bien conservado.

Además, al igual que en la campaña pasada, han aparecido dientes de cocodrilo y Torcida intuye que «hay otros dinosaurios diferentes más pequeños». Según confirma esto tiene una cierta lógica porque, además, «puede ser que haya una pequeña acumulación porque lo arrastrara el agua, ya que detectamos corrientes fluviales cerca». Esos dientes de cocodrillo hallados junto con otros elementos como polen de plantas ayudará a descifrar el clima que había en ese ecosistema de Torrelara hace más de 144 millones de años.

sábado, 20 de julio de 2019

Concluyen las excavaciones en Torrelara con restos de dientes de Dinosaurio Terópodo

Una especie carnívora que habitó hace 144 millones de años y convivió con el Sauróporo hervíboro


Este jueves concluyen las excavaciones en Torrelara. Un yacimiento burgalés que desde hace tres años está dejando fósiles de dos especies de dinosaurio que convivieron hace 144 millones de años. Esta campaña se cerrará con más restos de fauna, vegetación y también polen que ayudará a conocer detalles de esa época del jurásico.

El yacimiento de Torrelara ha dejado esta campaña restos de dientes de Dinosaurio Terópodo, una especie carnívora que habitó hace 144 millones de años y convivió con el Sauróporo hervíboro.

La Demanda completa de manera «decisiva» el esqueleto del saurópodo

El CAS de Salas confirma que el yacimiento «es más grande de lo que se pensaba»

Las excavaciones han resultado mucho más fructíferas de lo que inicialmente 
se esperaba.  - CAS DE SALAS
La décimo sexta Campaña de Excavaciones Paleontológicas en la Sierra de la Demanda llega a su fin, con «bastante éxito en los resultados», tras varias semanas de intensos trabajos en los que, de forma preliminar, se intuye que se haya podido «completar de una manera decisiva el esqueleto del saurópodo», del que ya se descubrió buena parte en las dos campañas anteriores.

La satisfacción es palpable entre los directores de esta campaña, y más aún cuando se pensaba que este yacimiento podría estar «ya agotado», algo que no solo se ha desmentido de una forma tajante, sino que además «se ha descubierto que es más grande de lo que se pensaba y que dará trabajo para muchos años más».

Así lo confiesa Fidel Torcida, director del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (CAS), que es quien ha llevado a cabo esta campaña junto con la Fundación Dinosaurios de Castilla y León y el Museo de Dinosaurios.

«Estamos muy contentos con los resultados obtenidos, hemos recuperado más piezas del saurópodo como vértebras y costillas. Además han aparecido dientes de dinosaurios carnívoros y los cuales habrá que estudiar para descubrir qué relación tuvieron. También hemos encontrado placas óseas de tortugas y dientes de cocodrilos, además de polen de plantas que nos dará mucha información sobre el clima que había, el ecosistema, etcétera», explica Torcida.

Aunque se ha trabajado en varios yacimientos, la actividad principal se ha desarrollado en el de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, situado en las proximidades de Torrelara, un yacimiento que se estima en 145 millones de años aproximadamente. Además de la propia excavación y el trabajo de campo, se ha realizado también la limpieza de yacimientos icnológicos de la zona de Lara y otras actividades complementarias, como conferencias formativas o visitas al Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.

Se trata del tercer año en el que se trabajará en este yacimiento, con dos campañas anteriores muy fructíferas en las que se recogieron más de 270 piezas fósiles que, en su gran mayoría, pertenecen a dos dinosaurios saurópodos, de gran tamaño, herbívoros, con cuello y cola largos. «El objetivo es recuperar en los próximos años parte del cuello y el cráneo de esta especie», añade Torcida.

El equipo de excavación ha estado formado por 25 personas llegadas desde Francia, Italia, Burgos, Valladolid, Salamanca, Madrid, País Vasco, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón. La mayoría son estudiantes universitarios, licenciados, doctorados y doctores de Biología, Geología, Paleontología, Arqueología y Restauración.

DINOSAURIOS QUE PISARON FUERTE Y DEJARON HUELLA

Diario de Burgos



domingo, 14 de julio de 2019

XVI Campaña de excavaciones de dinosaurios en la Sierra de la Demanda

Primeras impresiones de la decimosexta campaña de excavaciones de dinosaurios en la Sierra de la Demanda (Burgos)

Chusja Andrés, en A vista de Urbión de Radio Evolución Burgos, conversa telefónicamente con el director de las excavaciones paleontológicas de dinosaurios del yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal (Torrelara) y director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos), Fidel Torcida.

Del minuto 3:19:18 al 3:23:46.



Operativo de rescate en Tazones para extraer por aire piedras con huellas de dinosaurios

El helicóptero del Servicio de Emergencias prestó apoyo para la operación de mañana en los acantilados de Villaviciosa

Recreación de un pterosaurio jurásico desplazándose en tierra firme. 
Ilustración de Arturo de Miguel.
Los acantilados de Tazones han sido el escenario de otra gran operación de rescate. En este caso, de un bloque de arenisca jurásica con huellas de pterosaruios o reptiles voladores. Igual que ocurriera a finales del pasado año, cuando también se montó un operativo para sacar de su emplazamiento otras piezas del jurásico, en la recuperación de la huella se dispondrá de la ayuda del helicóptero de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), si es que las condiciones meteorológicas no lo complican, y su intervención está justificada por el interés de recuperar una pieza que corre riesgo de que desaparezca por la acción del mar.

Se va a aprovechar para extraer, además, otro bloque de arenisca con un rastro muy bien conservado de un limúlido, conocido popularmente como cangrejo cacerola o cangrejo herradura, un artrópodo emparentado con más con los arácnidos que con los crustáceos.

La directora general de Patrimonio Cultural, Otilia Requejo; el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, y la alcaldesa de Colunga, Sandra Cuesta, estuvieron presentes en la recuperación de esta pieza en la que participará el equipo de investigación del Museo Jurásico de Asturias, formado por los geólogos José Carlos García-Ramos y Laura Piñuela.

Las huellas de pisadas fósiles o icnitas de pterosaurios se conservan como contramolde en la base de un bloque suelto de arenisca. Fueron descubiertas por el equipo de investigación del MUJA en los acantilados de Tazones, muy cerca del límite de esta parroquia con la de Oles, en Villaviciosa, al este de la Punta del Olivo.

Estas huellas son las continuación de otras ya recuperadas hace años y que se encuentran depositadas, y una de ellas expuestas, en el Museo del Jurásico de Asturias. El número de icnitas, su tamaño y la excelente conservación que presentan hace de este yacimiento el más completo y mejor conservado a nivel mundial.