miércoles, 5 de agosto de 2026

Hallan una huella de un dinosaurio gigante de 125 millones de años de antigüedad en Burgos: calculan que la extremidad del animal alcanzaba los 3,1 metros de altura

La huella, una réplica natural en roca, conserva la marca de cinco dedos y el arrastre de las escamas

Extracción de la huella hallada. / Foto: Museo de Dinosaurios.
En las proximidades del municipio burgalés de Salas de los Infantes ha sido hallada una huella de un dinosaurio gigante de 125 millones de años de antigüedad, avanza el Museo de Dinosaurios y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (C.A.S.). La icnita ha sido hallada por el informador y guía del Museo, Luis Ángel Izquierdo, y se calcula que la extremidad posterior del animal alcanzaba los 3,1 metros de altura hasta la cadera, lo que le convierte en el primer dinosaurio gigante del Cretácico inferior registrado en la Sierra de la Demanda y en uno de los más grandes de la Cuenca sedimentaria de Cameros.

La huella se ha conservado como una réplica natural o relleno que quedó en forma de roca aislada tras erosionarse la capa original en la que pisó el animal. Debido a sus dimensiones, con unos 78 centímetros de longitud y 35 centímetros de grosor, los trabajos de recuperación han requerido el uso de maquinaria pesada.

El fósil hallado por Izquierdo presenta un gran estado de conservación, no obstante, debido a su dilatada exposición a la intemperie, muestra algunas marcas de deterioro, por lo que rápidamente ha sido trasladado al Museo de Dinosaurios salense para su limpieza, consolidación y estudio.

Particularidades de la huella de dinosaurio gigante

Según indican desde el Museo de Dinosaurios, la huella conserva la réplica de cinco dedos en su parte anterior, tiene una forma rectangular más ancha en su mitad anterior y presenta surcos del arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro.

Los investigadores del centro han identificado la huella como perteneciente a un dinosaurio saurópodo del grupo Titanosauriforme, caracterizado por ser un ejemplar herbívoro, cuadrúpedo, de cola y cuello largos y grandes dimensiones.

eleconomista.es

Hallan en Burgos una huella fósil de un dinosaurio gigante de 125 millones de años

Se trata del primer dinosaurio gigante de esa edad que se registra en la Sierra de la Demanda burgalesa

Recuperación de la icnita hallada. / C.A.S. y Museo de Dinosaurios de Salas.
El hallazgo y la recuperación de huesos fósiles en la sierra de la Demanda, en la provincia de Burgos, sigue ofreciendo resultados sorprendentes que atraen el interés nacional e internacional. El último de ellos una huella de dinosaurio saurópodo de 125 millones de antigüedad. El Museo de Dinosaurios y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (Burgos) ha recuperado una icnita de dinosaurio en las proximidades de esa la localidad, gracias al descubrimiento de Luis Ángel Izquierdo, informador y guía del Museo. 

Su estado de conservación es bueno, pero muestra marcas de un cierto deterioro por su exposición a la intemperie. El fósil ha sido trasladado al Museo de Dinosaurios salense para su limpieza, consolidación y estudio.

Posee un gran tamaño (unos 78 cm de longitud y 35 de grosor o profundidad), lo que ha dificultado su recuperación y ha obligado a utilizar maquinaria pesada. Conserva la réplica de cinco dedos en su parte anterior, y su forma general es aproximadamente rectangular, con su mitad anterior más ancha. Asimismo, presenta marcas en forma de surcos correspondientes al arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro.

Se ha identificado como la huella del pie de un dinosaurio saurópodo (herbívoros, cuadrúpedos, cola y cuello largos, grandes dimensiones). Los investigadores del Museo de Salas de los Infantes la han identificado como perteneciente a un Titanosauriforme, grupo en el que figuran Brachiosaurus o el burgalés Europatitan. Está datada en la primera mitad del Cretácico, hace más de 125 millones de años.

A partir de la longitud de la huella se puede calcular la longitud total de la extremidad posterior, hasta la cadera, alrededor de 3,1 metros, lo que le caracteriza como un dinosaurio gigante. Se trata del primer dinosaurio gigante de esa edad que se registra en la Sierra de la Demanda burgalesa, y sería uno de los más grandes del conjunto de la Cuenca sedimentaria de Cameros, que se extiende desde Burgos a Soria y La Rioja. Además, permite a los investigadores completar la información sobre la fauna de los ecosistemas cretácicos del sureste de Burgos.

Se trata de una réplica natural o relleno de una huella original, formada al depositarse sedimento dentro del hueco de la huella, y posteriormente la capa original en la que pisó el animal desapareció por erosión. De ese modo lo que se ha conservado es un molde fosilizado original de la huella, que quedó en forma de una roca aislada en el monte.

Un dinosaurio burgalés en Japón

Durante el mes de julio pasado, la XXII Campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda se ha centrado en la limpieza y conservación de dos yacimientos de icnitas de dinosaurios. Uno de ellos ha sido Las Sereas 7, próximo a Quintanilla de las Viñas, que atesora un conjunto de icnitas bien conservadas, entre las que destacan varias con unas características que, desde el momento de su descubrimiento, llamaron la atención de los paleontólogos.

Se identificaron como pertenecientes a dinosaurios saurópodos, pero la forma y disposición de los dedos del pie resultaban muy extrañas al compararlas con las existentes en otras partes del planeta. 

Imagen de Iniestapodus burgensis en Museo Fukui. C.A.S. y Museo de Dinosaurios.
Después de un estudio detallado, los investigadores concluyeron que se trataba de un tipo de huellas desconocido hasta ese momento, y publicaron su estudio en la revista científica Scientific Reports, del grupo editorial de la prestigiosa Nature. La nueva huella recibió un nombre para caracterizarla: Iniestapodus burgensis, procedente del inicio del Cretácico, hace unos 144 millones de años de antigüedad (de las más antiguas de Burgos). El nombre científico constituye un doble homenaje: a la provincia burgalesa y al futbolista Andrés Iniesta, que marcó el gol que dio a España la Copa del Mundo en 2010. Este hallazgo tuvo una alta repercusión mediática tras su publicación, y recientemente ha ampliado su impacto hasta Asia.

Yuta Tsukiji, del Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui (Japón), se puso en contacto hace unos meses con el Museo de Dinosaurios salense, para solicitarle una réplica de las huellas de Iniestapodus. Gracias a la elaboración de modelos 3D virtuales que se realizaron durante las excavaciones en Las Sereas 7, se hicieron llegar al museo japonés unos archivos informáticos que han permitido reproducir dichas huellas en una impresora 3D.

elcorreodeburgos.com

El fósil de una huella de dinosaurio, de hace más de 125 millones de años, ha sido hallada en Salas de los Infantes

🦕 El fósil de una huella de dinosaurio, de hace más de 125 millones de años, ha sido hallada en Salas de los Infantes, en Burgos.

🦴 Esta huella corresponde a un gran dinosaurio jamás antes encontrado en la Sierra de la Demanda.

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El resto, cuyo estado de conservación es «bueno», ha sido trasladado al Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes de Salas de los Infantes para su «limpieza, consolidación y estudio».

martes, 4 de agosto de 2026

Rescatada una huella fósil de un dinosaurio gigante de 125 millones de años de antigüedad en la Sierra de la Demanda

Otra icnita de dinosaurio dedicada al futbolista Andrés Iniesta se expone en Japón

Imágenes cedidas por el Museo de Dinosaurios y el Colectivo
Arqueológico y Paleontológico de Salas.
El Museo de Dinosaurios y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes han recuperado una icnita de dinosaurio en las proximidades de esa la localidad, gracias al descubrimiento de Luis Ángel Izquierdo, informador y guía del Museo. Su estado de conservación es bueno, pero muestra marcas de un cierto deterioro por su exposición a la intemperie. El fósil ha sido trasladado al Museo de Dinosaurios salense para su limpieza, consolidación y estudio.

Titanosauriforme.
El hallazgo es una réplica natural o relleno de una huella original, formada al depositarse sedimento dentro del hueco de la huella, y posteriormente la capa original en la que pisó el animal desapareció por erosión. De ese modo lo que se ha conservado es un molde fosilizado original de la huella, que quedó en forma de una roca aislada en el monte.

Traslado de la icnita hallada en el yacimmiento.
La huella tiene un gran tamaño (unos 78 cm de longitud y 35 de grosor o profundidad), lo que ha dificultado su recuperación y ha obligado a utilizar maquinaria pesada. Conserva la réplica de cinco dedos en su parte anterior, y su forma general es aproximadamente rectangular, con su mitad anterior más ancha. Asimismo, presenta marcas en forma de surcos correspondientes al arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro.

Se ha identificado como la huella del pie de un dinosaurio saurópodo (herbívoros, cuadrúpedos, cola y cuello largos, grandes dimensiones). Los investigadores del Museo de Salas de los Infantes la han identificado como perteneciente a un Titanosauriforme, grupo en el que figuran Brachiosaurus o el burgalés Europatitan.

Retirada  de la icnita.
La huella está datada en la primera mitad del Cretácico, hace más de 125 millones de años. A partir de la longitud de la huella se puede calcular la longitud total de la extremidad posterior, hasta la cadera: aprox. 3,1 metros, lo que le caracteriza como un dinosaurio gigante.  Se trata del primer dinosaurio gigante de esa edad que se registra en la Sierra de la Demanda burgalesa, y sería uno de los más grandes del conjunto de la Cuenca sedimentaria de Cameros, que se extiende desde Burgos a Soria y La Rioja. Además, permite a los investigadores completar la información sobre la fauna de los ecosistemas cretácicos del sureste de Burgos.

Un dinosaurio burgalés en Japón

Durante el mes de julio pasado, la XXII Campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda se ha centrado en la limpieza y conservación de dos yacimientos de icnitas de dinosaurios. Uno de ellos ha sido Las Sereas 7, próximo a Quintanilla de las Viñas, que atesora un conjunto de icnitas bien conservadas, entre las que destacan varias con unas características que, desde el momento de su descubrimiento, llamaron la atención de los paleontólogos. Se identificaron como pertenecientes a dinosaurios saurópodos, pero la forma y disposición de los dedos del pie resultaban muy extrañas al compararlas con las existentes en otras partes del planeta.

Iniestapodus en Museo Fukui de Japón.


Iniestapodus en Museo Fukui de Japón.

Después de un estudio detallado, los investigadores concluyeron que se trataba de un tipo de huellas desconocido hasta ese momento, y publicaron su estudio en la revista científica Scientific Reports, del grupo editorial de la prestigiosa Nature (https://www.nature.com/articles/s41598-021-95675-3). La nueva huella recibió un nombre para caracterizarla: Iniestapodus burgensis, procedente del inicio del Cretácico, hace unos 144 millones de años de antigüedad (de las más antiguas de Burgos). El nombre científico constituye un doble homenaje: a la provincia burgalesa y al futbolista Andrés Iniesta, que marcó el gol que dio a España la Copa del Mundo en 2010.

Este hallazgo tuvo una alta repercusión mediática tras su publicación, y recientemente ha ampliado su impacto hasta Asia.

Yuta Tsukiji, del Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui (Japón), se puso en contacto hace unos meses con el Museo de Dinosaurios salense, para solicitarle una réplica de las huellas de Iniestapodus. Gracias a la elaboración de modelos 3D virtuales que se realizaron durante las excavaciones en Las Sereas 7, se hicieron llegar al museo japonés unos archivos informáticos que han permitido reproducir dichas huellas en una impresora 3D.

Cuál era el destino de esa copia 3D?: la Exposición Especial 2026 "Saurópodos: las criaturas terrestres más grandes que sacudieron la Tierra" que desarrolla el Museo de Fukui desde el 10 de julio hasta el 3 de noviembre de 2026. En la información que difunde ese Museo se explica: “La exposición profundiza en el tamaño imponente y los misterios evolutivos de los saurópodos, presentando especímenes principalmente de Japón, China y España, incluyendo el "Titán de Xinjiang" de China (esqueleto in situ de 19 m). Presentará la primera exhibición pública mundial del fósil de huella "Iniestapodus" y la primera vez que se exhiben juntos saurópodos de todas las localidades japonesas”.

https://www.iwafu.com/en/events/1144046

https://www.dinosaur.pref.fukui.jp/special/sauropod2026/

Como anécdota, desde el Museo de Fukui se había solicitado la opinión de los paleontólogos de Salas de los Infantes sobre Andrés Iniesta (que jugó en el Vissel Kobe japonés desde 2018 a 2023, y allí guardan de él un recuerdo y una admiración imborrables), sobre la actual selección española de fútbol y las opciones de esta en el Mundial de 2026. Sobre esto último, los salenses comunicaron la confianza en que nuestra selección podría ganar el campeonato… ¡una opinión premonitoria! Esos comentarios han sido difundidos en la exposición del museo japonés junto a la réplica de Iniestapodus.

Esta noticia demuestra de nuevo que la extraordinaria riqueza paleontológica de la Sierra de la Demanda (Burgos) es un referente en Europa y en el conjunto del planeta. El Museo de Dinosaurios burgalés conserva fósiles originales de un valor científico global, especies únicas como Demandasaurus, que evidencia movimientos migratorios de dinosaurios entre Europa y África hace 130 millones de años; o el hecho excepcional de reunir la especie de dinosaurio ornitópodo más pequeña del mundo – Foskeia pelendonum- junto a un saurópodo gigante de 25 m. de longitud y más de 30 toneladas de peso – Europatitan eastwoodi-.

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes celebra en septiembre de 2026 el XXV Aniversario de su apertura. El Museo mantiene durante todos estos años la constancia del trabajo en las actividades investigadora, divulgativa, didáctica, cultural, de recuperación, tratamiento, consolidación y conservación de un patrimonio paleontológico que ha conseguido trascender las fronteras nacionales, constituirse en una de las palancas de la economía comarcal y convertirse en un foco irradiador de cultura, ocio y turismo. Un Museo que se apoya en el Ayuntamiento de Salas de los Infantes como primera columna, además de en la Diputación de Burgos, en la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, así como en voluntarios, particulares y empresas. En esta relación hay que lamentar que aún no estén presentes instituciones y entidades autonómicas, cuyo compromiso e interés debe proporcionar y garantizar un crecimiento del Museo de Dinosaurios burgalés, acorde con sus fondos patrimoniales, su potencial de futuro y su impacto social y científico en un territorio rural periférico dentro de una Castilla y León que habría de encontrar soluciones endógenas de cara al reto demográfico que viene experimentando en las últimas décadas. Lo que parece evidente es que en otros lugares del planeta los dinosaurios burgaleses sí son admirados y valorados en su justa medida.

tuvozenpinares.com

Hallan en la Sierra de la Demanda una huella de un dinosaurio gigante de 125 millones de años

El resto, cuyo estado de conservación es «bueno», ha sido trasladado al Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes para su «limpieza, consolidación y estudio»

El fósil hallado en Salas de los Infantes es de un gran tamaño y para su
recuperación tuvo que recurrirse a maquinaria pesada. (C.A.S. y Museo
de Dinosaurios de Salas de los Infantes)
El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes puede presumir de un nuevo hallazgo. Se trata de una huella fósil de un dinosaurio saurópodo (herbívoro, cuadrúpedo y de grandes dimensiones) cuya existencia data de la primera mitad del Cretácico, es decir, de hace más de 125 millones de años. El responsable del casual descubrimiento es Luis Ángel Izquierdo, informador y guía del Museo de Dinosaurios y, según detallan desde éste, donde ha sido trasladado para su limpieza, consolidación y estudio, su estado de conservación es «bueno», aunque como es normal «muestra marcas de un cierto deterioro por su exposición a la intemperie».

Sobre los detalles del hallazgo, explican que se trataría de una réplica natural o relleno de una huella original, formada al llenarse de depósitos la huella, aunque posteriormente la capa original en la que pisó el animal desapareció por erosión. Así, lo que se ha conservado es «un molde original de la huella, que quedó en forma de una roca aislada en el monte».

Una de las principales dificultades que se han encontrado los paleontólogos a la hora de su recuperación era el gran tamaño del fósil (de unos 78 centímetros de longitud y 35 de grosor), lo que obligó a utilizar maquinaria pesada. Según detallan en un comunicado, la réplica conserva cinco dedos en su parte anterior, y su forma general es aproximadamente rectangular, con la mitad anterior más ancha. Asimismo, «presenta marcas en forma de surcos correspondientes al arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro».

Réplica de la huella 'Iniestapodus burgensis' en un museo japonés. (C.A.S. y
Museo de Dinosaurios)
Los investigadores del Museo han identificado el resto paleontológico como perteneciente a un Titanosauriforme, grupo en el que figuran los Brachiosaurus o el burgalés Europatitan. Recuerdan estos que a partir de la longitud de la huella se puede calcular la total de la extremidad superior, lo que en este caso podría superar los tres metros, caracterizándolo como «un dinosaurio grande». «Se trata del primer dinosaurio gigante de esa edad que se registra en la Sierra de la Demanda burgaleses», así como «uno de los más grandes» del conjunto de la Cuenca sedimentaria de Cameros, que se extiende desde Burgos a Soria y La Rioja. Además, añaden, permitirá a los expertos completar la información sobre la fauna de los ecosistemas cretácicos del sureste de Burgos.

Otra icnita dedicada a Andrés Iniesta se expone en Japón

La última campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda, la número XXII, desarrollada durante el pasado mes de julio, se ha centrado en la limpieza y conservación de dos yacimientos de icnitas de dinosaurios. Uno de ellos ha sido la conocida como 'Las Sereas 7', próximo a Quintanilla de las Viñas, que conserva un conjunto de huellas que en su momento se identificaron como pertenecientes a dinosaurios saurópodos, aunque «la forma y disposición de los dedos del pie resultaban muy extrañas».

En un estudio posterior, publicado en la revista científica Scientific Reports, se concluyó que se trataba de un tipo de huellas «desconocidas hasta el momento», procedentes del inicio del Cretácico, hace unos 144 millones de años. El hallazgo recibió el nombre de 'Iniestapodus burgensis', en un doble homenaje a la provincia burgalesa y al futbolista Andrés Iniesta, y el impacto del mismo ha llegado hasta Asia, pues recientemente el Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui se ponía en contacto con el colectivo burgalés para solicitarle una réplica de la huella.

abc.es

El nuevo tesoro paleontológico hallado en Burgos que revela a uno de los dinosaurios más grandes de la región

Los expertos la han datado en la primera mitad del Cretácico, hace más de 125 millones de años

Retirada icnita. (Fotos del Colectivo Arqueológico y Paleontológico
 de Salas y del Museo de Dinosaurios)
El Museo de Dinosaurios y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes han recuperado una icnita de dinosaurio en las proximidades de la localidad, tras su descubrimiento por Luis Ángel Izquierdo, informador y guía del Museo. Su estado de conservación es bueno, aunque muestra marcas de un cierto deterioro por su exposición a la intemperie.

La icnita en pala excavadora.
Se trata de una réplica natural o relleno de una huella original, formada al depositarse sedimento dentro del hueco de la huella, y posteriormente la capa original en la que pisó el animal desapareció por erosión. De ese modo lo que se ha conservado es un molde fosilizado original de la huella, que quedó en forma de una roca aislada en el monte.

Transporte de la icnita.
La mencionada huella es de un gran tamaño (unos 78 cm de longitud y 35 de grosor o profundidad) y conserva la réplica de cinco dedos en su parte anterior, además su forma general es aproximadamente rectangular, con su mitad anterior más ancha. Asimismo, presenta marcas en forma de surcos correspondientes al arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro.

Anatomía icnita con dedos.
Con esta información se ha podido deducir que se trata de la huella del pie de un dinosaurio saurópodo (herbívoros, cuadrúpedos, cola y cuello largos, grandes dimensiones). Los investigadores del Museo de Salas de los Infantes la han identificado como perteneciente a un Titanosauriforme, grupo en el que figuran Brachiosaurus o el burgalés Europatitan.

Titanosauriforme.

En cuanto a su ubicación en el tiempo, los expertos la han datado en la primera mitad del Cretácico, hace más de 125 millones de años. A partir de la longitud de la huella se puede calcular la longitud total de la extremidad posterior, hasta la cadera: aprox. 3,1 metros, lo que le caracteriza como un dinosaurio gigante. Se trata del primer dinosaurio gigante de esa edad que se registra en la Sierra de la Demanda burgalesa, y sería uno de los más grandes del conjunto de la Cuenca sedimentaria de Cameros, que se extiende desde Burgos a Soria y La Rioja. Además, permite a los investigadores completar la información sobre la fauna de los ecosistemas cretácicos del sureste de Burgos.

Un dinosaurio burgalés en Japón

Durante el pasado mes de julio, la XXII Campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda se ha centrado en la limpieza y conservación de dos yacimientos de icnitas de dinosaurios. Uno de ellos ha sido Las Sereas 7, próximo a Quintanilla de las Viñas, que atesora un conjunto de icnitas bien conservadas, entre las que destacan varias con unas características que, desde el momento de su descubrimiento, llamaron la atención de los paleontólogos. Se identificaron como pertenecientes a dinosaurios saurópodos, pero la forma y disposición de los dedos del pie resultaban muy extrañas al compararlas con las existentes en otras partes del planeta.

Iniestapodus en Museo Fukui de Japón.

Iniestapodus en Museo Fukui de Japón.


Iniestapodus en Museo Fukui de Japón.

Tras un estudio detallado, los investigadores concluyeron que se trataba de un tipo de huellas desconocido hasta ese momento, y publicaron su estudio en la revista científica Scientific Reports, del grupo editorial de la prestigiosa Nature (https://www.nature.com/articles/s41598-021-95675-3 ). La nueva huella recibió un nombre para caracterizarla: Iniestapodus burgensis, procedente del inicio del Cretácico, hace unos 144 millones de años de antigüedad (de las más antiguas de Burgos). El nombre científico constituye un doble homenaje: a la provincia burgalesa y al futbolista Andrés Iniesta, que marcó el gol que dio a España la Copa del Mundo en 2010.

El tuvo una alta repercusión mediática tras su publicación, y recientemente ha ampliado su impacto hasta Asia. De hecho, el Dr. Yuta Tsukiji, del Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui (Japón), se puso en contacto hace unos meses con el Museo de Dinosaurios salense, para solicitarle una réplica de las huellas de Iniestapodus. Gracias a la elaboración de modelos 3D virtuales que se realizaron durante las excavaciones en Las Sereas 7, se hicieron llegar al museo japonés unos archivos informáticos que han permitido reproducir dichas huellas en una impresora 3D.

Esas reproducciones en 3D se han podido ver en la Exposición Especial 2026 'Saurópodos: las criaturas terrestres más grandes que sacudieron la Tierra' que desarrolla el Museo de Fukui desde el 10 de julio hasta el 3 de noviembre de 2026. En la información que difunde ese Museo se explica: «La exposición profundiza en el tamaño imponente y los misterios evolutivos de los saurópodos, presentando especímenes principalmente de Japón, China y España, incluyendo el 'Titán de Xinjiang' de China (esqueleto in situ de 19 m). Presentará la primera exhibición pública mundial del fósil de huella 'Iniestapodus' y la primera vez que se exhiben juntos saurópodos de todas las localidades japonesas».

burgosconecta.es

Hallan en Burgos una huella de dinosaurio gigante de más de 125 millones de años

La icnita, de 78 centímetros de longitud, pertenece a un saurópodo titanosauriforme y es una de las mayores localizadas en la cuenca de Cameros

C.A.S. y Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.
El Colectivo Arqueológico y Paleontológico Salense y el Museo de Dinosaurios han hallado en la sierra de la Demanda, en la provincia de Burgos, una icnita (huella fósil) de dinosaurio de 78 cm de longitud y 35 de grosor, que correspondería a un dinosaurio saurópodo gigante de la primera mitad del cretácico, con más de 125 millones de años de antigüedad.

El descubrimiento, el primero relativo a un dinosaurio gigante de esta edad localizado en la sierra burgalesa y uno de los mayores del conjunto de la cuenca sedimentaria de Cameros (Burgos, Soria y La Rioja), presenta un buen estado de conservación aunque con marcas de deterioro por su exposición a la intemperie.

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico y el Museo de los Dinosaurios han explicado en nota de prensa que el hallazgo, que se ha producido cerca de Salas de los Infantes, es obra del informador y guía del museo Luis Ángel Izquierdo.

C.A.S. y Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.
Es una réplica natural o relleno de una huella original, formada al depositarse sedimento dentro del hueco de la huella, de un gran tamaño (unos 78 cm de longitud y 35 de grosor o profundidad), y que conserva la marca de cinco dedos en su parte anterior, con una forma rectangular y más ancha en su mitad anterior. La icnita, que se ha traslado al Museo para su limpieza, consolidación y estudio, presenta marcas en forma de surcos correspondientes al arrastre de las escamas del pie al penetrar en el barro.

Un titanosauriforme gigante en la sierra burgalesa

Los investigadores la han identificado como una huella del pie de un dinosaurio saurópodo, y en concreto de un Titanosauriforme, grupo en el que figuran Brachiosaurus o el burgalés Europatitan.

Y estaría datada en la primera mitad del cretácico, hace más de 125 millones de años.

Además, por sus dimensiones calculan que la longitud de la extremidad posterior, hasta la cadera, sería de unos 3,1 metros, lo que determina que se trataría de un dinosaurio gigante.

El hallazgo ha tenido lugar mientras se ha celebrado la XXII Campaña de excavaciones paleontológicas, que este año se ha centrado en la limpieza y conservación de dos yacimientos de icnitas de dinosaurios: Las Sereas 7, próximo a Quintanilla de las Viñas, y La Pedraja, en Mambrillas de Lara, que forman parte del megayacimiento Las Sereas, de unos 5 kilómetros de longitud y donde se localizan 14 afloramientos del Cretácico.

Las Sereas 7 atesora un conjunto de icnitas bien conservadas, entre las que destacan varios rastros de un tipo de icnita única en el planeta: Iniestapodus burgensis, de 144 millones de años y que debe su nombre a Andrés Iniesta, en homenaje al jugador que marcó el gol que dio a España la Copa mundial de fútbol en Sudáfrica 2010.

El descubrimiento tuvo una alta repercusión mediática, y recientemente ha ampliado su impacto hasta Asia, desde donde el Museo de Dinosaurios de la Prefectura de Fukui (Japón) ha solicitado una réplica, que se ha remitido a través de modelos 3D virtuales que se realizaron durante las excavaciones en Las Sereas 7. La copia en 3D se muestra en la Exposición Especial 2026 'Saurópodos: las criaturas terrestres más grandes que sacudieron la Tierra', que organiza el museo de Fukui desde el 10 de julio hasta el 3 de noviembre, y que profundiza en los misterios evolutivos de los saurópodos con restos recuperados en Japón, China y España.

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