sábado, 21 de enero de 2017

La Antártida, un lienzo en blanco para estudiar la “élite” de los contaminantes

Nuestro paisano y amigo, José Luis Roscales forma parte del equipo investigador que ya se encuentra en la Antártida para analizar los mecanismos de llegada y acumulación de estos nocivos contaminantes a partir de muestras tomadas en la isla Concepción. 

El trabajo estudiará el papel de la nieve y los pingüinos en el transporte y acumulación de contaminantes en la Antártida

Los contaminantes orgánicos persistentes (COP) son “la élite” de los contaminantes químicos que se liberan al medio ambiente. Pueden viajar por aire y agua y pasar de un medio a otro, convirtiéndose en una amenaza global. Ahora, un grupo de investigadores españoles analizará su presencia en la Antártida.

El proyecto Sentinel, liderado por investigadores del CSIC, estudiará la presencia de contaminantes 
orgánicos persistentes (COP) en el ecosistema antártico. En la imagen facilitada por el CSIC, 
la Base Antártica Española Gabriel de Castilla. Valentín Carrera.

















La primera evidencia de COP en la región antártica data de los 60, cuando se comprobó la presencia del pesticida DDT (dicloro difenil tricloroetano) en sus ecosistemas, detalla a Efe José Luis Roscales, del departamento de Química Ambiental del Instituto de Química Orgánica General del CSIC, quien estudiará la presencia de estos compuestos en la Antártida dentro del proyecto Sentinel.

Después, han sido varios los estudios que han constatado la presencia de COP en la Antártida, como el publicado en noviembre pasado en la revista Atmosferic Environment por científicos del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (CSIC).

Restos de bifenilos policlorados en la Antártida

En el artículo, los investigadores aseguraban que la atmósfera antártica almacena, entre otros, restos de bifenilos policlorados, que se usaron en el pasado como revestimiento en muchos aparatos eléctricos y que fueron prohibidos hace décadas. 
Muchas de las sustancias consideradas hoy COP fueron sintetizadas para ser utilizadas en la agricultura, como el pesticida DDT, o por sus aplicaciones industriales o para productos de consumo. 
Estos se caracterizan por una gran persistencia en el medio, una alta toxicidad para el hombre y ecosistemas, incluyendo su carácter carcinogénico y su capacidad para imitar nuestras hormonas (disrupción endocrina); además, los procesos de bioacumulación y biomagnificación les permiten acumularse en organismos a lo largo de su vida y amplificar su presencia a través de la cadena trófica (si un animal come plancton con COP, lo acumulará en su organismo).

Regulados por el Convenio de Estocolmo

El Convenio de Estocolmo, ratificado por 180 países, entre ellos España, aunque no EEUU ni Italia, reguló inicialmente 12 productos químicos, que llamó la “docena sucia“, entre los que estaba el DDT. En 2009 incorporó otros nueve, muchos como familias de compuestos.

El convenio está vivo y ha seguido metiendo sustancias en la lista de COP, como endosulfán en 2011 o hexabromociclododecano en 2013.

Algunos de estos contaminantes orgánicos están totalmente prohibidos, como la aldrina (plaguicida) pero en otros se establecen excepciones en su uso, como en el caso del sulfonato de perfluorooctano, utilizado en determinados dispositivos médicos, o del DDT, usado como insecticida para el control de la malaria.

También se recogerán muestras de sangre de pingüinos. Imagen del CSIC.
Además, el convenio establece las medidas a tomar para minimizar el impacto de aquellas sustancias que no se generan intencionadamente, como las dioxinas y furanos derivados de la combustión a altas temperaturas, detalla el investigador del CSIC.

Precisamente Roscales, junto a Elena Cerro y Mariana Pizarro del CSIC, estudiará la presencia de los COP en el ecosistema antártico.

Mañana parten a la Antártida y estudiarán los COP en el marco de Sentinel, un proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad que se desarrolla entre el Instituto de Diagnóstico Ambiental yEstudios del Agua (IDAEA) de Barcelona y el Instituto de Química Orgánica General (IQOG) de Madrid. Los investigadores principales son Jordi Dachs (IDAEA) y Begoña Jiménez (IQOG). 
El objetivo es mejorar el conocimiento de los mecanismos por los que estos nocivos contaminantes viajan y se acumulan en los ecosistemas polares. 
La campaña de muestreo se desarrollará del 19 de enero al 23 de febrero desde la Base Antártica Española Gabriel de Castilla del ejército de tierra, situada en la isla Decepción, y se enmarca en la XXX Campaña Antártica (2016-2017), informa el CSIC en una nota.

Roscales indica a Efe que se recogerán muestras de aire, suelos, sedimentos, de restos de excrementos de aves, plancton o nieve.

El equipo de Andrés Barbosa, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, recopilará muestras de sangre de pingüinos y un equipo de la Universidad de Barcelona (proyecto Distantcom) lo hará de invertebrados de los fondos marinos.

Fotografía de archivo unos tubos de ensayo. EFE/Alberto Jiménez
Todas las muestras serán luego analizadas en los laboratorios de IQOG y del IDAEA.

Sentinel, que también estudiará la influencia de los COP en las comunidades bacterianas marinas, parte de la hipótesis de que la Antártida, y específicamente la parte norte de la Península Antártica, es una región centinela para la identificación de los contaminantes químicos que tienen el potencial de ser dispersados a nivel mundial.

“La Antártida ofrece una oportunidad muy interesante para identificar qué sustancias químicas tienen ese comportamiento de ser transportadas globalmente“, según el investigador del CSIC, quien afirma: “el continente ártico es un lienzo en blanco para estudiar estos componentes, élite de los contaminantes químicos, ya que refleja la huella química que dejamos a escala global”.

En la Antártida, continúa, no hay fuentes directas destacables de COP, aunque recientemente algunos estudios han identificado las bases científicas y la actividad turística como fuentes locales de algunos COP, por eso los investigadores también van a tratar de evaluar su propia huella allí.

viernes, 20 de enero de 2017

5 preguntas que seguro te haces sobre el Tiranosaurio Rex

Seguramente que para muchos de nuestros lectores el dinosaurio más conocido es el Tiranosaurio Rex. Y es que, sin duda, se trata de uno de los carnívoros más grandes que se haya vivido jamás.

Han pasado ya 65 millones de años desde su extinción y, sin embargo, seguimos hablando del Tyrannosaurus rex, pues sigue siendo curioso para la ciencia, el cine y el público en general. Así pues, hoy responderemos a 5 de esas preguntas que muchos se hacen sobre este lagarto gigante.

5. ¿Por qué tenía los brazos tan cortos?

A pesar de que el T.Rex fue uno de los animales más feroces en habitar la Tierra, algo no cuadra con su temible apariencia; sus pequeños e inútiles brazos. Nuevas investigaciones indican que este gran carnívoro poseía brazos tan peculiares porque no los necesitaba, pues su cabeza y cuello eran lo suficientemente poderosos.

4. ¿Cómo eran las etapas de su vida?

Así como los demás dinosaurios, el Tiranosaurio Rex nacía de un huevo. En menos de un mes, el dinosaurio nacía. Se organizaban en grupos liderados por una hembra adulta.  Cuando los machos cumplían 10 años de edad, se separaban del bando para vivir solos.

Vivían en torno a los 30 años. Al alcanzar la vida adulta, a los 16 años, crecía rápidamente. Con el olfato desarrollado buscaban a lashembras que estaban en celo. Tras el apareamiento volvían a desaparecer para vivir en solitario. En sus últimos años de vida, perdía sus dientes, lo que le impedía alimentarse. Al final, el tiranosaurio se debilitaba y moría recluido en lugares alejados de cualquier amenaza.

3. ¿Cuántos dientes tenía el Tiranosaurio Rex?

El Tiranosaurio Rex tenía en la boca, de alrededor de 1 metro de largo, más de 60 grandes dientes en forma de cono. Unos eran afilados como cuchillos y le servían para cortar la carne. Otros estaban pensados para romper huesos y comer la médula de su interior. Aunque se suele presentar al Rex como un cazador feroz y despiadado, es posible que también comiera carroña en su etapa de vejez.

2. ¿Cazaba o comía carroña?

Esta pregunta ha sido objeto de controversia para la comunidad científica durante más de un siglo. Sin embargo, en 2013 investigadores de la Universidad de Kansas tuvieron “un golpe de suerte” cuando hallaron el fósil de la cola de un hadrosaurio —o dinosaurio con “pico de pato”— con un diente incrustado en ella.

“Estábamos eufóricos, como niños”, dijo. “Esto significa que el T-rex vuelve a ser depredador. Los monstruos que vemos en las películas son reales. Realmente perseguían cosas, las mataban y las comían. Cazaban activamente presas vivas”, concluyeron.

1. ¿Era realmente el rey de los dinosaurios?

El nombre de ‘Tiranosaurio Rex’ (que significa rey) seguramente viene porque se le considera el mayor de los carnívoros; pero no es así, ya que había muchos otros que se le acercaban en tamaño, como el Acroacanthosaurus, Spinosaurus y algún otro.

Aún así, no se sabe lo que medía el Tyrannosaurus, pues no se han descubierto ni los huesos de sus brazos ni el final de la cola. Su tamaño se ha decidido pensando en otros tiranosáuridos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Geolodía Burgos 2016. El Bueno, el Feo y el Feo. La geología tras las escenas

Os invitamos a pasar un día en el campo aprendiendo geología y descubriendo que hay tras las escenas de la película El Bueno, el Feo y el Malo.

En 2016 se cumplieron 50 años del rodaje de la película, El Bueno, el Feo y el Malo. Buena parte de esta película se rodó en el sureste burgalés debido a la similitud entre estos paisajes y los de Arizona y Nuevo México.

En la pestaña de la Guía de Campo (autores: Pedro Huerta, Fidel Torcida, Juan Carlos Utiel y Diego Montero) podéis descargaros el archivo de la salida en la versión imprimible y otra sin márgenes para teléfonos y tablets.

El Cementerio de Sad Hill, escenario imponente de la película, 'El Bueno, el Feo y el Malo' también puede visitarse poniendo el foco en la geología del paisaje que lo rodea.

SOLUCIÓN AL RETO PARA NUESTROS VISITANTES

Explica por qué, cómo y cuándo se rompió la vértebra caudal de Demandasaurus darwini.

La hipótesis es que se rompió cuando todavía era un hueso, quizás recién enterrado, muy superficial con poca tierra encima, y algo lo presionó, por ejemplo que lo pisaran y se rompiera. Necesariamente no habría comenzado el proceso de fosilización porque la respuesta de la pieza no sería la misma y lo que vemos es que las roturas que posee son muy limpias.

La respuesta que más se aproxima a la explicación es la de María del Carmen Pascual.

¡Enhorabuena por superar el reto!

La respuesta de Mª Carmen:

"El animal falleció en un lugar diferente al que se encontró, es decir, los restos de D. darwini fueron transportados desde el lugar de fallecimiento hasta el lugar en el que han sido hallados. Fue debido a las presiones sufridas durante el proceso de fosilización, posteriores al transporte de los restos, ya debilitados, las que generaron la rotura de dicha vértebra."

martes, 17 de enero de 2017

Se explica cómo la oscuridad y el frío acabaron con los dinosaurios

CAROLA RADKE/MUSEUM FÜR NATURKUNDE
Científicos han logrado explicar cómo la oscuridad y el frío que se generó tras el impacto de un asteroide contra la Tierra, fueron los causantes de la extinción de los dinosaurios.

Concretamente, los expertos del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) han reconstruido unas pequeñas gotas de ácido sulfúrico que se formaron a gran altura en el aire tras el impacto. A través de simulaciones por ordenador, se ha demostrado que estas gotitas dieron como resultado un enfriamiento de larga duración que, según dice el estudio, contribuyó con mucha probabilidad a la muerte de los dinosaurios presentes en la Tierra en esa época.   

Del mismo modo, el choque entre la roca y el planeta sumió a este último en una larga oscuridad que duró años y habría tenido una gran influencia en el desarrollo de la vida existente.

Julia Brugger, autora principal del estudio, que se publica en 'Geophysical Research Letters', ha señalado que este trabajo aporta "nuevas perspectivas" para la comprensión de este suceso de la historia de la Tierra del que hay varias teorías. Y es que, según ha destacado, se ha usado por primera vez un tipo específico de simulación por ordenador que normalmente se aplica a otros contextos: un modelo climático que combina atmósfera, océano y hielo marino.

"Se basa en investigaciones que muestran que los gases que contienen azufre, y que se evaporan tras el impacto violento del asteroide, fueron el factor principal para bloquear la luz del Sol y el enfriamiento de la Tierra", ha apuntado la científica en un comunicado.

DE UN CLIMA CALUROSO A UNA MEDIA DE 5ºC    

Brugger ha explicado que la media de la temperatura del aire en superficie se redujo en al menos 26ºC. De este modo, los dinosaurios que estaban acoplados a un clima caluroso se debían adaptar a una media anual por debajo de 0ºC durante unos tres años. "Evidentemente, las capas de hielo se expandieron, incluso en las zonas tropicales, por lo que las temperaturas medias anuales que eran de 27ºC pasaron a ser de tan sólo 5ºC", ha declarado.

A largo plazo, el enfriamiento causado por los aerosoles de sulfato fueron mucho más importantes para la extinción masiva que el polvo que, según defiende otra de las teorías de la extinción, se mantuvo en la atmósfera durante un tiempo relativamente corto. Para Brugger también ha sido más importante que los eventos locales, como incendios forestales o tsunamis, que también señalan otros trabajos científicos.

 "El clima tardó unos 30 años para recuperarse de este impacto", ha señalado el coautor del trabajo, Georg Feulner, basándose en los datos que ha facilitado la simulación informática del evento.


LOS OCÉANOS SE ENFRIARON

Pero el enfriamiento no sólo afectó a la superficie del planeta, sino que la circulación oceánica también se vio perturbada. Los científicos han explicado que las aguas superficiales se enfriaron, convirtiéndose así en más densas y más pesadas. Estas masas de agua más frías se hundieron en las profundidades, el agua más caliente desde las capas más profundas del océano subieron a la superficie, llevando nutrientes que probablemente propiciaron las floraciones masivas de algas.

Es concebible que estas floraciones de algas produjeran sustancias tóxicas, afectando aún más la vida en las costas. "Sin embargo, en cualquier caso, los ecosistemas marinos se vieron gravemente alterados, y esto probablemente contribuyó a la extinción de especies en los océanos, incluyendo los amonitas", apunta el texto.

Los dinosaurios, hasta entonces los dueños de la tierra, dejaron paso al surgimiento de los mamíferos, y, finalmente, a la humanidad. "Es fascinante ver cómo la evolución está, en parte, impulsada por accidentes como el del asteroide, lo que, además, demuestra lo vulnerable que es la vida en la Tierra", ha concluido Feulner.

¿Cuánto necesitaba comer un tiranosaurio?

ÀNGEL GALOBART / INSTITUT CATALÀ DE PALEONTOLOGIA MIQUEL CRUSAFONT (ICP)

Escultura de un T. rex (Kai Pfaffenbach / Reuters)
En la actualidad existe un debate entre los expertos sobre si el rey de los dinosaurios era un depredador, como los leones, o más bien un carroñero, como las hienas. Lo cierto es que el Tyrannosaurus rex tenía unas extremidades muy cortas que no podía usar para agarrar a las presas, lo que podría sugerir que era carroñero; sin embargo, las aves rapaces no tienen garras y son excelentes cazadoras.

Al no tener una dentadura para masticar como nosotros, tragaba tanto la carne como los huesos de los animales de los que se alimentaba. Probablemente utilizaba la poderosa musculatura de su cuello para levantar la cabeza, llevar el alimento a la parte posterior de la boca y engullir.
Un ejemplar adulto podía morder con una fuerza de hasta 5.800 kilos y desgarrar y romper los huesos de dinosaurios herbívoros
Recientemente, se han usado modelos informáticos del esqueleto de este animal para comparar su anatomía con la de los carnívoros actuales y poder inferir cuánto comían. Así se ha visto que un ejemplar adulto podía morder con una fuerza de hasta 5.800 kilos, muy superior a la media de los cocodrilos de gran tamaño, que ejercen una fuerza de hasta 1.200 kilos. Con este potencial de mordida, el T. rex podía desgarrar y romper los huesos de dinosaurios herbívoros como los saurópodos, los hadrosaurios o los ceratópsidos, aunque, eso sí, siempre de un tamaño que pudiera manejar. De ahí que los dinosaurios crecieran extraordinariamente rápido, para evitar ser zampados.

Y, ¿cuánto comía este animal? La respuesta depende de si eran animales de sangre caliente o fría, una cuestión sobre la que no hay una certeza absoluta. Las últimas hipótesis apuntan a que eran muy probablemente animales de sangre caliente. De ser así, podríamos calcular, informalmente, que un dinosaurio de unas seis toneladas de peso necesitaría ingerir cada día unas 200.000 calorías, lo mismo que comerían unas 80 personas. Si todas estas calorías procedían de la carne, eso implica que debía devorar de media unos 150 kilos de carne diarios.

lavanguardia.com

domingo, 15 de enero de 2017

XV Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología

Ya está disponible la 2ª circular del XV Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP) que tendrá lugar entre los días 19 y 22 de Abril de 2017 en la ciudad de Pombal (Portugal).


















Esta circular incluye información sobre las fechas de recepción de comunicaciones (con límite el día 31 de Enero) y de inscripción (con límite el 31 de Marzo para precio reducido), así como los precios de asistencia al congreso y las salidas de campo.


















La 2ª circular de este encuentro también incluye información general sobre el XV EJIP. Os recomendamos visitar también la página web del congreso (http://xvejip-pombal.blogspot.com.es/) donde ya están disponibles las normas de publicación y la hoja de inscripción.