sábado, 18 de mayo de 2019

Un dinosaurio de 24 toneladas andaba como si llevara tacones

Un dinosaurio jurásico de 24 toneladas hallado en Australia caminaba con el talón elevado, como si llevase puestos zapatos "de tacón alto", según una investigación de la Universidad de Queensland.

UNIVERSIDAD DE QUEENSLAND.
El estudiante de dotorado de Andréas Jannel y sus colegas del Laboratorio de Dinosaurios de la universidad analizaron fósiles del saurópodo jurásico único llamado Rhoetosaurus brownei para comprender mejor cómo una criatura tan enorme podría soportar su propio peso corporal.

"Mirando los huesos del pie, quedó claro que Rhoetosaurus caminaba con un talón elevado, lo que plantea la pregunta: ¿cómo pudo su pie soportar la inmensa masa de este animal, hasta 40 toneladas? Nuestra investigación sugiere que, aunque Rhoetosaurus estaba de puntillas, el talón estaba amortiguado por una almohadilla carnosa", declaró en un comunicado.

"Vemos algo similar en los pies de elefante, pero este dinosaurio era al menos cinco veces más pesado que un elefante, por lo que las fuerzas involucradas son mucho más grandes".

Jannel y sus colegas llegaron a esta conclusión creando una réplica del fósil, y luego manipulándolo físicamente en un intento por comprender el movimiento entre los huesos.

"También utilizamos técnicas de modelado 3-D para evaluar las diferentes posturas de los pies que habrían permitido a Rhoetosaurus soportar su peso", dijo.   

"Finalmente, observamos una serie de huellas de saurópodos de todo el mundo, muchas de las cuales indicaban la presencia de una almohadilla de talón carnosa detrás de los dedos, apoyando lo que los huesos nos estaban diciendo.

Impresión artística de Rhoetosaurus brownei, (c) Queensland Museum 2014.
Crédito: Konstantinov, Atuchin & Hocknull.
"La adición de una almohadilla de amortiguación que apoya el talón elevado parece ser una innovación clave durante la evolución de los saurópodos, y probablemente apareció en los primeros miembros del grupo en algún momento durante la transición del Jurásico Temprano al Medio.

"Las ventajas de una almohadilla de tejido blando pueden haber ayudado a facilitar la tendencia hacia los enormes tamaños de cuerpo que vemos en estos dinosaurios".  

Los fósiles del espécimen R. brownei se encontraron cerca de Roma en el sudoeste de Queensland y datan de hace 160-170 millones de años, cuando Australia era parte del supercontinente de Gondwana.

Jannel ahora está utilizando técnicas informáticas para simular cómo las diferentes posturas de los pies y la presencia de una almohadilla de tejido blando afectan las distribuciones de estrés dentro de los huesos.

"En pocas palabras, estoy usando herramientas de ingeniería para aplicar fuerzas teóricas en los huesos, evaluando cómo se distribuye el estrés en los pies de estos dinosaurios gigantes, con el objetivo de proporcionar evidencia mecánica de la presencia de una almohadilla de tejido blando de este tipo.

"Puede ser un proceso tedioso y lento, pero siempre me ha fascinado la paleontología, particularmente el vínculo entre forma y función en animales extintos", dijo.  

 "Hay mucho más que saber, pero es sorprendente descubrir que convertirse en 'tacón alto' podría haber sido un paso importante en la evolución de los dinosaurios saurópodos".


jueves, 16 de mayo de 2019

Día de la Madre | ¿Cómo era la maternidad en los dinosaurios?

Existe registro fósil que nos permite conocer cómo los dinosaurios empollaban sus huevos y cuidaban de sus crías

Reconstrucción de un Lavocatisaurus con su cría.
(Imagen: Smithsonian/GABRIEL LIO)
Las madres en el reino animal usan un sinnúmero de técnicas para asegurar que sus crías lleguen a desarrollarse. Desde los caballitos de mar, que ponen los huevos y los transfieren a los machos para que ellos lleven el “embarazo”, hasta los gatos domésticos que amamantan a sus gatitos por meses; pero las personas conocen poco sobre la maternidad de los dinosaurios, los animales que se extinguieron hace 65 millones de años y que generan gran curiosidad.

Los dinosaurios, al ser reptiles, ponían huevos para reproducirse. Desde que se encontró el primer fósil de este tipo en 1859 en Francia, se han descubierto muchos más vestigios que han ayudado a entender cómo empollaban sus huevos hasta que eclosionaban. 

“Se hallaron algunos dinosaurios encima de los huevos y se pensó que los estaban robando, y por eso a algunos se les puso el nombre de ‘ladrón de huevo’, pero con el tiempo los paleontólogos se dieron cuenta que los estaban empollando y luego se encontraron fósiles de dinosaurio con restos de nidos”, explica a El Comercio Ángel Alzamora Flores, biólogo encargado de la exposición “Maternidad salvaje” del Museo de Historia Natural de la Universidad Ricardo Palma.

Debido a su gran tamaño, muchas especies de dinosaurios no podían empollar sus huevos como lo hacen las actuales aves, por ello tenían diferente tipo de técnicas para empollar sus huevos y construir sus nidos.

Huevos de dinosaurio hallados en Mongolia. (Foto: Smitsonian)
“Los más grandes como los saurópodos de cuello largo no podían estar sentados encima de los huevos para empollarlos, sino que básicamente hacían hoyos donde ponían los huevos y los cubrían con material vegetal; las plantas cuando se descomponen liberan metano, ese gas genera calor y ese calor hace que funcione como una especie de incubadora”, señala Alzamora.

“Los más pequeños sí empollaban sus huevos y también ayudaba el hecho de que tenían su cuerpo cubierto de plumas”, como es el caso de algunos dinosaurios carnívoros.

¿Cuánto tardaba en nacer un dinosaurio?

En la actualidad, por ejemplo, un avestruz demora 42 días en nacer, los dinosaurios, por su parte, demoraban entre tres y seis meses, dependiendo de la especie, de acuerdo a una investigación de Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Este estudio además asegura que los huevos de los dinosaurios eran más parecidos a los de los reptiles que a los de las aves actuales.

Estos huevos, pese al gran tamaño de algunas especies de dinosaurios, no eran enormes.

“Lo que se piensa es que los dinosaurios como son criaturas enormes ponían huevos bastante grandes, lo cual no es cierto. De hecho, el huevo más grande hallado es del tamaño de una pelota de baloncesto”, afirma el especialista.

Embrión de dinosaurio hallado en uno de los nidos. (Foto: D. Scott)
Además, se conocen especies que usaban la actividad geotérmica de la tierra para poder calentar sus huevos y que se desarrollen hasta poder eclosionar.

Hay evidencia de que se trasladaban a lugares a donde iban únicamente a poner y empollar sus huevos. Solían ser zonas cercanas a fuentes de agua, como sucede con los reptiles actuales.

El nacimiento

Luego de que eclosionaban los huevos, muchos de los bebés dinosaurio nacían muy pequeños, pero podían ganar en promedio un kilo de peso por día, lo que indica que no eran de sangre fría como se creía.

Su pequeño tamaño los hacía presa fácil para los depredadores, por ello las madres se quedaban con ellos hasta que alcanzaban el tamaño suficiente para poder alimentarse solos y defenderse, como es el caso del mayosaurio (“lagarto buena madre”)

“Durante mucho tiempo se pensó que lo que hacían los dinosaurios era abandonar a las crías. Hay evidencia de que las crías se quedaban dentro del nido porque nacían muy pequeñas y que las madres se acercaban a darles de comer”, señala Alzamora.

Las especies herbívoras, como el Titanosaurio, un dinosaurio de 14 metros de largo y cinco metros de alto, que vivía en lo que actualmente era Perú, vivían en grupos y cuidaban a las crías en la manada.

(Foto: Captura)
“Las pisadas más grandes que se hallaron están alrededor de las más pequeñas, lo que nos indican que protegían a los más pequeños dentro de la manada”, explica Alzamora.

Por ejemplo, se conoce que el Brotomerus mcintoshi, parte de la familia de los saurópodo, usaba sus grandes patas para defender a su cría del ataque de otros dinosaurios.

Así, muchas especies de dinosaurios tenían hábitos parecidos a las aves y reptiles actuales para poder asegurarse de que sus crías puedan desarrollarse.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Excavación de un nuevo dinosaurio en el Valle Joaquín

Excavación de un nuevo dinosaurio en el Valle Joaquín, Formación Lago Colhue Huapi, Chubut, Patagonia Argentina. Laboratorio de Paleontología de Vertebrados de la Universidad Nacional de la Patagonia "San Juan Bosco" de Comodoro Rivadavia y el Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP) CCT CONICET-CENPAT.


eldiariodemadryn.com

Primera amonita atrapada en ámbar de 99 millones de años

La mayoría de las inclusiones de ámbar son organismos que vivían en el bosque, pero es muy raro encontrar vida marina atrapada en ámbar.

PNAS/NIGPAS
Sin embargo, un grupo de investigación internacional liderado por el profesor Wang Bo, del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing de la Academia de Ciencias de China (NIGPAS), informa sobre la primera amonita conocida atrapada en ámbar en un estudio publicado este lunes en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

La amonita, una especie de animal marino, quedó atrapada en un ámbar de 99 millones de años del norte de Myanmar. El ámbar mide 33 milímetros de largo, 9,5 mm de ancho, 29 mm de alto y pesa 6,08 gramos. Además de la amonita, el ámbar también encierra un conjunto diverso de organismos que hoy viven en tierra o en el mar, incluidos al menos 40 animales individuales.

De la fauna terrestre que se encuentra en el ámbar, los ácaros son los más abundantes. También están presentes arañas, milpiés, cucarachas, escarabajos, moscas y avispas, la mayoría de las cuales habrían vivido en el suelo del bosque. De la fauna marina, además de la propia amonita, están presentes los caracoles de mar y las lamas de mar. Estos crustáceos son como los que viven hoy en la orilla del mar.

Los investigadores utilizaron la tomografía microcomputada de rayos X (micro-CT) para obtener imágenes tridimensionales de alta resolución de la amonita, incluidas sus suturas enrevesadas, que son importantes para identificar las amonitas. Descubrieron que la amonita es una 'Puzosia juvenil' ('Bhimaites') y que su presencia en el ámbar respalda una edad del Cenomaniano tardío Albiano-temprano para el depósito de ámbar. Este descubrimiento representa un raro ejemplo de datación usando inclusiones de ámbar.

Pero, ¿cómo la amonita, un pariente extinto del calamar que vivió en el mar, se conserva en un pedazo de ámbar que también contiene animales terrestres? Las conchas de amonita y caracol de mar ofrecen posibles pistas. Todas las conchas están vacías y no tienen tejidos blandos, por lo que los organismos murieron hace mucho tiempo en el momento en que fueron envueltos por la resina. La capa exterior de la amonita se rompe y la entrada de la cubierta está llena de arena. El ámbar también contiene arena adicional. 

La explicación más probable para la aparición de organismos marinos y terrestres dentro del ámbar es que una playa de arena cubierta de conchas se ubicó cerca de árboles productores de resina. Los insectos voladores quedaron atrapados en la resina mientras aún estaba en el árbol. A medida que la resina fluía por el tronco del árbol, atrapaba organismos que vivían cerca del pie del árbol. Al llegar a la playa, sepultó las conchas y atrapó a estos animales que vivían allí.

El trono de Archaeopteryx se tambalea

Un segundo tipo de ave hasta ahora desconocida, además del famoso Archaeopteryx, que vivió a finales del Jurásico, ha sido descrita por científicos de la Ludwig Maximilian University de Munich.

LUDWIG MAXIMILIAN UNIVERSITY OF MUNICH
El trono de Archaeopteryx se tambalea. Desde el descubrimiento del primer fósil de este ave primordial en 1861, había sido considerado el único ave del período geológico jurásico. Se cree que los pájaros de hoy son descendientes directos de dinosaurios carnívoros, con el Archaeopteryx representando al representante volador más antiguo conocido de este linaje. Todos los especímenes que se han encontrado hasta ahora provienen de la región del archipiélago de Solnhofen, que durante la era Jurásica abarcó lo que hoy es el Valle de Altmühl, en el área entre Pappenheim y Regensburg (Alemania). Archaeopteryx vivió aquí en un paisaje de islas de arrecifes hace unos 150 millones de años.

Un equipo liderado por el profesor Oliver Rauhut ha identificado taxonómicamente un ave desconocida hasta ahora: Alcmonavis poeschli, el segundo ave de la era identificada como capaz de volar. "Esto sugiere que la diversidad de aves en la era Jurásica tardía fue mayor de lo que se pensaba anteriormente", dice en un comunicado Rauhut, paleontólogo del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente, así como de la Colección Estatal Bávara de Paleontología y Geología.

Solo se descubrió un ala de Alcmonavis poeschli. "Al principio, asumimos que este era otro espécimen de Archaeopteryx. Hay similitudes, pero luego de comparaciones detalladas con Archaeopteryx y otras aves geológicamente más jóvenes, sus restos fósiles sugieren que estábamos tratando con un ave un poco más derivada", dice Rauhut.

De acuerdo con los estudios taxonómicos del equipo, que actualmente aparecen en la revista científica eLife, Alcmonavis poeschli no era solo un poco más grande que Archaeopteryx; Al parecer también podría volar mejor. "Los músculos de las alas indican una mayor capacidad para volar", dice Rauhut. Alcmonavis poeschli exhibe numerosos rasgos que carecen de Archaeopteryx pero están presentes en aves más recientes. Esto sugiere que se adaptó mejor al vuelo activo.

El descubrimiento de Alcmonavis poeschli tiene implicaciones para el debate sobre si las aves en vuelo activo surgieron de las aves en planeo. "Su adaptación muestra que la evolución del vuelo debe haber progresado relativamente rápido", dice el Christian Foth, de la Universidad de Fribourg (Suiza), uno de los coautores del estudio.

El ave que ahora se describe por primera vez deriva su nombre de la antigua palabra celta para el río Altmühl, Alcmona y su descubridor Roland Pöschl, quien dirige la excavación en la cantera de Schaudiberg cerca de Mörnsheim. Un fósil de Archaeopteryx también fue descubierto en la misma unidad de piedras calizas. Las dos aves primarias aparentemente vivían al mismo tiempo en lo que entonces era un paisaje de laguna subtropical en el sur de Alemania.

martes, 14 de mayo de 2019

EL MUSEO DE DINOSAURIOS CELEBRA UN AÑO MÁS EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS (DIM 2019)

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se adhiere un año más a la celebración de este evento internacional con un programa dirigido a todos los públicos de actividades a desarrollar durante el mes de mayo.

Desde 1977 el Consejo Internacional de Museos (ICOM) celebra el Día Internacional de los Museos, el día 18 de mayo. Este evento internacional une a países de todos los continentes. A lo largo de estos últimos años, el Día internacional de los museos ha logrado la participación de unos 30.000 museos que organizaron actividades en más de 120 países.

El Día Internacional de los Museos 2019 se centrará en los nuevos papeles que desempeñan los museos como actores activos en sus comunidades

“Los museos como ejes culturales: El futuro de la tradición”

El Día Internacional de los Museos 2019 se centrará en los nuevos papeles que desempeñan de los museos como actores activos en sus comunidades. El papel de los museos en la sociedad está cambiando. Los museos se están reinventando continuamente para ser todavía más interactivos, centrados en la audiencia, orientados a la comunidad, flexibles, adaptables y móviles. Se han convertido en ejes culturales que funcionan como plataformas donde la creatividad se combina con el conocimiento y donde los visitantes pueden co-crear, compartir e interactuar.

A la vez que preservan sus misiones principales (recolección, conservación, comunicación, investigación, exhibición), los museos han transformado sus prácticas para acercarse a las comunidades a las que sirven. Hoy buscan formas innovadoras de abordar problemas y conflictos sociales contemporáneos. Actuando a nivel local, los museos también pueden defender y mitigar problemas de escala global, enfrentándose de manera proactiva a los desafíos que afronta nuestra sociedad. Como instituciones en el corazón de sus comunidades, tienen el poder de establecer un diálogo entre culturas, de construir puentes para un mundo pacífico y de definir un futuro sostenible.

A medida que los museos se desarrollan cada vez más en sus papeles de centros culturales, también encuentran nuevas formas de honrar sus colecciones, historias y legados, creando tradiciones que tendrán nuevos significados para las generaciones futuras y una nueva relevancia para un público contemporáneo y global cada vez más diverso. Esta transformación, que tendrá un profundo impacto en la teoría y la práctica de los museos, también obligará a los profesionales de los museos a repensar el propio valor de los museos y a cuestionar los límites éticos que definen la naturaleza misma de su trabajo.

Siendo al mismo tiempo un punto focal para la comunidad y parte integral de una red mundial, los museos ofrecen una plataforma para traducir las necesidades y visiones de sus comunidades locales a un contexto global.

sábado, 11 de mayo de 2019

GANADORES DEL XVI CONCURSO DE POSTALES DEL MUSEO DE DINOSAURIOS

Ya conocemos los ganadores de la decimosexta edición del Concurso de Postales del Museo de Dinosaurios

Los premios se entregarán el domingo 19 de mayo en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes

El jurado del XVI Concurso de Postales del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se reunió en la tarde del jueves 9 de mayo para examinar los trabajos presentados al certamen y decidir los vencedores y accésits de cada una de las tres categorías en las que se dividía el concurso. En total, se han presentado más de 500 postales llegadas de varias comunidades autónomas como Andalucía, Castilla La Mancha, La Rioja, Cataluña, Madrid, Asturias, País Vasco, Castilla y León, etc. Y también desde fuera de España como Argentina y Suiza.

Una vez examinados aquellos que cumplían los requisitos y tras las oportunas deliberaciones, el jurado adjudicó los premios de cada una de las modalidades.

MODALIDAD A. En esta categoría participaban los menores de 15 años. El ganador ha sido Mauro Moraleda Palomo de Ávila con la postal que lleva el lema: "Cacería del mosasaurio”.

ACCÉSSIT A. César Francisco Pérez de Oviedo con la postal “Bodoque”.

MODALIDAD B. En esta categoría participaban personas de 15 años en adelante. El primer premio lo ha obtenido María Belén Palomo Pombo de Ávila. Su trabajo se completaba con el lema: "De un salto”.

ACCÉSSIT B. Para Noelia Francisco de Velilla de la Reina (León) con la postal titulada “So cute!”.

MODALIDAD C. Esta categoría se reservaba para las personas con discapacidad. El primer premio lo ha obtenido José Revilla Maté de Espinosa de Cerrato -Palencia- (del Centro Ocupacional “El Cid” de Burgos). “Sin título”.

ACCÉSSIT C. El accésit de esta modalidad ha recaído en el trabajo de Ildefonso Rodríguez San Antonio de Salamanca (Centro Miróbriga de Ciudad Rodrigo –Salamanca-) con su postal "Ildefonso”.








El jurado estuvo formado por: Caterine Arias Riesgo (licenciada en Bellas Artes y Conservadora del Museo de Dinosaurios), Rubén González Arroyo (licenciado en Bellas Artes y profesor de la Escuela de Dibujo y Pintura del Ayuntamiento de Salas de los Infantes), Luis Andrés Contreras Abad, técnico del Centro Ocupacional de Día de Aspanias en Salas de los Infantes, y Julia Alonso García (profesora de Artes Plásticas en el I.E.S Alfoz de Lara de Salas de los Infantes).

Enhorabuena a los premiados y muchas gracias a todos los artistas que nos habéis enviado vuestros trabajos a esta decimosexta edición.

¡Hasta la decimoséptima!