viernes, 18 de enero de 2019

Un biorrobot permite entender los primeros pasos de los vertebrados

El modelo robótico del 'Orobates', un animal extinto intermedio entre anfibios y reptiles que vivió hace más de 300 millones de años, y la simulación de su movimiento indican que los vertebrados primitivos aprendieron a caminar eficientemente sobre la tierra antes de lo que se pensaba.

AGENCIA SINC
El OroBOT es capaz de caminar y nadar como lo hacía el Orobates pabsti 
|  Konstantinos Karakasiliotis
Durante el verano de 1995, la paleontóloga estadounidense Amy Henrici descubrió una especie de 300 millones de años de antigüedad y perteneciente a los Diadectomorfos, un grupo intermedio entre anfibios y reptiles en términos evolutivos. Los científicos la denominaron Orobates pabsti –caminante de montañas–, en referencia a su hábitat.

“Formaba parte de una fauna terrestre única de tierras altas que consistía en numerosos herbívoros y solo unos pocos depredadores, lo cual no era típico en ese momento. La mayoría de los animales habitaban tierras bajas costeras y comían insectos, peces, anfibios y reptiles”, señala Henrici.

Con este hallazgo surgió una incógnita entre los científicos sobre el modo de vida de Orobates: para sobrevivir en ecosistemas de alta montaña el animal tuvo que poseer una capacidad locomotora avanzada adaptada al medio terrestre. Pero este tipo de movilidad eficiente siempre se había asociado con la aparición de los primeros reptiles, más tarde en la evolución. 
El biorrobot, bautizado como OroBOT se pasea y en principio también nada cómo lo hizo en vida el animal
Para confirmar esta hipótesis, un equipo formado por investigadores de la Universidad Humboldt en Berlín (Alemania) y la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (Suiza) ha estudiado la habilidad locomotora del Orobates gracias al diseño de un robot a partir de los cinco especímenes de fósiles (dos de ellos completos y con articulaciones intactas) hallados y que se conservan en el Museo Natural de Gotha en Alemania.

El biorrobot, bautizado como OroBOT, ha logrado recrear el movimiento del esqueleto: se pasea y en principio también nada cómo lo hizo en vida el animal. La reproducción del caminar real de este espécimen ha permitido a los expertos demostrar que ya poseía una locomoción avanzada adaptada al medio terrestre. Los resultados se publican en Nature.


El robot-fósil que reproduce movimientos

“El modelo robótico nos ha permitido probar la hipótesis acerca de la locomoción de este animal de una forma que de ninguna otra manera se habría podido conseguir”, cuenta Kamilo Melo, coautor del estudio e investigador de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (Suiza). 
Hasta ahora se creía que este tipo de locomoción había surgido después del origen de los amniotas (reptiles, aves y mamíferos)
Hasta ahora se creía que este tipo de locomoción había surgido después del origen de los amniotas (reptiles, aves y mamíferos), pero las pruebas y ensayos muestran otra cosa. “Con nuestro estudio, podemos decir que es posible que sucediera antes de lo pensado”, sugiere el experto en bioingeniería robótica.

El equipo estudió los tipos de locomoción actuales en las especies ya existentes. Así, los científicos crearon una base de datos básicos sobre este tipo de movilidad con unos patrones consistentes sustraídos de una muestra diversa de animales modernos como salamandras, lagartos y cocodrilos.

El único espécimen que mostró similitudes con los movimientos de Orobates fue el caimán. “Podemos entonces concluir que esta especie mostraba únicamente un desplazamiento parecido al de algunos reptiles”, subraya Melo.

La amplitud de los pasos se dedujo a partir del rastro de huellas fosilizadas (icnitas)
 | Thomas Martens
Además, definieron la estructura esquelética del OroBOT en función de la anatomía de los fósiles. Pero la amplitud de los pasos se dedujo a partir del rastro de huellas fosilizadas (icnitas) dejadas por otros especímenes. Finalmente, el diseño del robot se basó en un modelo llamado Pleurobot que imita el movimiento de una salamandra.

Una plataforma de simulación

Gracias a toda la información recopilada, los investigadores pudieron evaluar y comparar el andar de cada animal a través de diferentes parámetros como la plausibilidad anatómica, las propiedades dinámicas como el consumo de energía y los movimientos articulares, así como la estabilidad y la precisión del desplazamiento. 
“Otros investigadores pueden seguir la metodología o incluso usar nuestros datos para obtener conclusiones”
Todos los registros fueron compilados en una página web interactiva en la que se pueden comparar todas estas especies, junto con el Orobates, en función de sus habilidades locomotoras mediante la aplicación de filtros y virtualizando los movimientos mediante cientos de experimentos.

“Otros investigadores pueden seguir la metodología o incluso usar nuestros datos para obtener conclusiones”, destaca Melo. No obstante, los creadores del OroBOT también insisten en que algunos de sus resultados no son más que especulaciones y suposiciones basadas en la teoría o las simulaciones artificiales.

Pese a las limitaciones, el resultado fueron 6,2 kilos del robot animado más parecido a su fósil original de la historia. “Es un buen comienzo y estamos muy orgullosos de estos primeros resultados”, concluye John Kyakatura, líder del proyecto de la Universidad Humboldt en Berlín.


Un anfibio casi reptil en la era de los peces

Hace unos 300 millones años, en pleno periodo Devónico, el paisaje del planeta estaba principalmente formado por ecosistemas marinos donde predominaban las áreas pantanosas. Esta época del Paleozoico estaba caracterizada por albergar una amplia diversidad de seres adaptados al medio acuático.

Por ello, este periodo es popularmente conocido como "la era de los peces", no obstante, también es destacado por ser clave en el paso de los primeros vertebrados del mar a la tierra, cuando aparecieron los primeros anfibios.

El biorrobot, bautizado como OroBOT se pasea y nada cómo lo hizo 
en vida el animal | Alessandro Crespi
El advenimiento de los anfibios, adaptados a vivir sumergidos y sobre la superficie, fue un acontecimiento en la historia de la evolución que sirvió a los vertebrados de pasarela a la conquista de la tierra. Estos adoptaron una serie de adaptaciones para sobrevivir fuera del agua, como la locomoción avanzada.

Hasta ahora, se pensaba que esta aclimatación surgió con la llegada de los amniotas (reptiles, aves y mamíferos). El nuevo estudio contradice esta creencia y sugiere que la locomoción terrestre eficiente apareció antes de lo que se pensaba.

Los asteroides contra Tierra y Luna se han multiplicado desde era de los dinosaurios

Los científicos estudiaron la superficie lunar empleando datos térmicos del satélite e imágenes recogidas por la NASA

Recreación artística del impacto sobre la tierra del asteroide Baptistina hace 
160 millones de años. / EFE
El número de asteroides que han chocado con la Tierra y la Luna ha aumentado hasta tres veces en los últimos 290 millones de años, según una investigación publicada hoy en la revista Science.

Este descubrimiento desafía los conocimientos previos que había sobre la historia de la Tierra, ya que hasta ahora los científicos habían intentado calcular el número de asteroides que habían impactado estudiando sus cráteres y estableciendo la antigüedad las rocas de alrededor.

Sin embargo, un grupo de investigadores han hallado que se puede conocer más sobre este tema observando la Luna, porque tanto este astro como la Tierra son golpeados en la misma proporción a lo largo del tiempo.

Los científicos estudiaron la superficie lunar empleando datos térmicos del satélite e imágenes recogidas por la NASA para determinar la antigüedad de sus cráteres, y comprobaron que las rocas grandes emiten más temperatura que la tierra lunar.

Una de las autoras de la investigación, Rebecca Ghent, de la Universidad de Toronto y experta del Instituto de Ciencia Planetaria de Tucson (Arizona, EE.UU.), calculó la velocidad con la que las rocas lunares se descomponen en el suelo y descubrió la relación entre su cantidad en las proximidades de un cráter y la antigüedad del mismo.

Al comparar las características de los cráteres lunares con los de la Tierra, los científicos vieron que eran similares y concluyeron que la formación de los cráteres en los últimos 290 millones de años ha sido entre dos y tres veces superior a la de los 700 millones de años previos.

El motivo de esta diferencia se desconoce, pero podría estar relacionada con mayores colisiones en los últimos 290 millones de años en el principal cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter, que podrían haber creado restos que habrían alcanzado otras partes del sistema solar.

Estos hallazgos tienen, además, implicaciones en la historia de la vida en la Tierra, vinculada a grandes acontecimientos de extinción y a la evolución rápida de nuevas especies.

Los científicos apuntan que el impacto de asteroides posiblemente haya tenido un papel importante en la extinción de especies, como es el caso de los dinosaurios.

miércoles, 16 de enero de 2019

Los restos del dinosaurio 'Garras' serán presentados en Igea el próximo sábado

Bajo el título 'Cazando cazadores', este sábado 19 de enero tendrá lugar la presentación de 'Garras, un igeano de 125 millones de años'. Se trata de los restos fosilizados de huesos de dinosaurio obtenidos en la excavación realizada en julio del año pasado en los montes de Igea.

El acto tendrá lugar en el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja en Igea, a las seis de la tarde y al finalizar se ofrecerá un pequeño aperitivo a los asistentes.

Excavación 'Garras 2018' realizada en Igea en julio. / Juan Marín.
Estos podrán ver parte de los huesos y conocer las pautas seguidas para localizarlos y recuperarlos en el proyecto denominado 'Excavación garras 2018'. El yacimiento fue descubierto hace años por el igeano Pachi Sáez-Benito, artífice de este y otros importantes hallazgos paleontológicos en el municipio, pero no fue hasta este verano cuando se pudo intervenir.

Participarán en la presentación el alcalde de Igea, Sergio Álvarez, Xabier Pereda (profesor titular de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad del País Vasco), Angélica Torices (Directora de la Cátedra de Paleontología de la Universidad de La Rioja), Manu Gañán (geólogo y codirector de la excavación 'Garras') y Erik Isasmendi (estudiante de postgrado que tiene previsto realizar la tesis doctoral sobre este dinosaurio).

lunes, 14 de enero de 2019

El meteorito que mató a los dinosaurios causó olas de un kilómetro y medio de altura

Las olas gigantescas se extendieron desde el actual Golfo de México a todos los océanos de la Tierra

El tsunami provocado por el meteorito llegó a todas las cuencas oceánicas 
del planeta  - Archivo.
Un fatídico día de hace unos 66 millones de años, las criaturas que entonces poblaban la Tierra alzaron la vista al cielo para comprobar cómo una gigantesca bola de fuego llegada del espacio entraba en la atmósfera. Para la gran mayoría de ellas, fue el comienzo del fin. El meteorito, de unos 12 kilómetros de diámetro, impactó en lo que hoy es Chicxulub, en la península mexicana de Yucatán, derritiendo la superficie con una explosión 10.000 veces superior a todo el arsenal atómico que existe en el mundo actual. La brutal colisión cambió el clima de la Tierra durante al menos dos años, provocando la extinción del 75% de la vida, incluidos los dinosaurios. Entre las terribles consecuencias, un tsunami como nunca se ha visto en la historia moderna, que se extendió por todos los océanos del globo con olas de hasta un kilómetro y medio de altura.

- Archivo.
«Este tsunami se movió por todas las cuencas oceánicas», asegura a ABC Molly Range, joven investigadora del Departamento de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente en la Universidad de Michigan. El estudio, que aún no se ha publicado en una revista revisada por pares, fue presentado en la reunión anual de la Unión Geofísica Americana celebrada el pasado diciembre en Washington. Lo que el grupo de Range ha hecho es modelar, por primera vez, cómo se propagaron las olas desde el impacto de la roca en aguas poco profundas del Golfo de México hasta que por fin desaparecieron.

Ola de colpaso

Los investigadores desarrollaron un modelo que detalla lo que sucedió en los 10 minutos posteriores al impacto, cuando el cráter tenía casi 1,5 kilómetros de profundidad y la explosión era tan poderosa que aún no había agua en el agujero. Después, el agua se precipitó sobre el cráter y luego se retiró, formando lo que se llama una «ola de colapso». 

Un segundo modelo muestra cómo se propagó el tsunami a través de los océanos de todo el mundo según la altura de las olas y las velocidades de flujo. «Cuanto mayor sea la velocidad del flujo, más poderoso será el tsunami», explica Range. En el Golfo de México, el tsunami alcanzó una velocidad de hasta 40 metros por segundo (144 km por hora). En las cuencas oceánicas del Atlántico norte, el Caribe y el Pacífico sur, la velocidad de las aguas se redujo a la mitad, mientras que en el Pacífico Norte, el Mediterráneo y el Atlántico Sur fueron más bajas. «Esto implica una mayor posibilidad de ver la erosión y la alteración de los sedimentos en las cuencas oceánicas del Pacífico Sur, Atlántico Norte y Mediterráneo», explica la investigadora. Precisamente, Ted Moore, profesor emérito en el mismo departamento, prepara un estudio sobre las evidencias físicas que respaldan las conclusiones de este trabajo.

Como un edificio de seis pisos

- Archivo.
Pero lo más espectacular de este tsunami fueron sus gigantescas olas, cuya altura dependió de la cuenca del océano y de lo cerca que estaban de la costa. Después de una ola inicial de kilómetro y medio, llegaron más. En algunos puntos del Golfo de México, las olas tenían 20 metros de altura (más o menos como un edificio de seis pisos), pero en otros llegaron al kilómetro. En el Pacífico sur y el Atlántico norte, alcanzaron los 14 metros. En el Pacífico Norte, más pequeñas, los 4 metros. Para tener en perspectiva el tamaño de estas olas, la más grande registrada alguna vez en el hemisferio sur no llegó a los 24 metros de altura. Ocurrió en mayo del pasado año cerca de las islas Campbell, a unos 700 kilómetros al sur de Nueva Zelanda, y fue provocada por una tormenta en el océano Antártico. La mayor ola registrada de todos los tiempos fue un tsunami generado después de un deslizamiento de tierra en Alaska en 1958: llegó a los 30,5 metros de altura.

29.000 veces más fuerte que el de Indonesia

En comparación con el tsunami que devastó las costas de Indonesia, Malasia, Sri Lanka, India y Tailandia en 2004 tras un terremoto en el océano Índico, dejando más de 230.000 muertos, el que comenzó en Chicxulub contenía mucha más energía. Durante las primeras siete horas, contuvo de 2.500 a 29.000 veces más energía de impacto. Sin embargo, decayó mucho más rápido.

«El asteroide de Chicxulub resultó en un enorme tsunami global, como el que no se ha visto en la historia moderna. Por lo que sabemos, somos los primeros en modelar globalmente el tsunami desde el impacto hasta el final de la propagación de las olas», resume la investigadora, quien pronto presentará un documento sobre este trabajo en una revista científica.


sábado, 12 de enero de 2019

Basilosaurus isis, un depredador marino extinto que devoraba ballenas

Fósiles estomacales de 'Basilosaurus isis', una ballena extinta del Eoceno tardío, han revelado que se trataba de un voraz depredador marino de 15 metros que devoraba pequeñas ballenas y peces.   

PAVEL.RIHA.CB/VOSS ET AL., 2019
Los autores, --liderados por Manja Voss, del Museum für Naturkunde de Berlín-- descubrieron un espécimen adulto de 'Basilosaurus isis' en 2010 en el sitio Wadi Al Hitan ('Valle de las ballenas') en El Cairo (Egipto). Este sitio fue un mar poco profundo durante el periodo Eoceno tardío, hace 50 millones de años, y es notable por su riqueza de fósiles marinos.   

Mientras excavaban este espécimen principal, los autores también revelaron los restos de tiburones, grandes peces óseos y, lo más numeroso, huesos de 'Dorudon atrox', una especie más pequeña de ballena antigua.

El esqueleto de 'Basilosaurus isis' era distinto de otros esqueletos en el grupo, pues contenía incisivos puntiagudos y dientes afilados en las mejillas, así como huesos. La mayoría de los peces, y los restos de la ballena 'Dorudon' mostraron signos de roturas y marcas de mordeduras, estaban fragmentados y tendían a agruparse dentro de la cavidad corporal del 'Basilosaurus isis'.

Una hipótesis para explicar el agrupamiento de estos restos fue que 'Dorudon atrox' había hurgado en el cuerpo del 'Basilosaurus'. Sin embargo, los 'Dorudon atrox' eran juveniles, capaces solo de tomar leche materna. Las marcas de mordeduras en los cráneos de presa también indicaban depredación, ya que los depredadores comúnmente atacan la cabeza.

Por lo tanto, los autores afirman que 'Basilosaurus isis' era un depredador principal que se comió a su presa viva, en lugar de matarla y luego comérsela. Proponen que los restos de peces y juveniles de 'Dorudon atrox' en el conglomerado sean restos de las comidas anteriores de 'Basilosaurus', mientras que los dientes de los tiburones indican captura postmortem.

Voss y sus colegas, que publican resultados en PLOS ONE, hacen una comparación con la ballena asesina de hoy en día ('Orcinus orca'), otro depredador apical de ballenas dentadas que a menudo se alimenta de ballenas más pequeñas y con frecuencia caza a las crías de ballena jorobada durante la temporada de partos jorobados.

Los autores plantean la hipótesis de que el sitio de Wadi Al Hitan era un sitio de cría de ballenas 'Dorudon', por lo que también era un sitio de caza para el depredador principal 'Basilosaurus isis' durante el Eoceno tardío.


jueves, 10 de enero de 2019

El mordisco de un T. Rex no es rival para el de un pinzón

El temible Tyrannosaurus Rex tuvo una mordida menos impresionante que un diminuto pinzón de Galápagos, en relación con su tamaño corporal.   

UNIVERSIDAD DE READING.
Un nuevo análisis realizado por científicos de la Universidad de Reading y la Universidad de Lincoln ha demostrado que la evolución de T. rex no se debió a una fuerte necesidad de una mordedura que aplastara los huesos para matar a su presa.

En cambio, tenía una fuerza de mordida (57.000 Newtons) que era completamente promedio para su masa corporal (8 toneladas) y que evolucionó gradualmente a lo largo de decenas de millones de años.

Comparativamente, se encontró que el pinzón de Darwin de Galápagos posee la mordida más poderosa en relación con el tamaño de su cuerpo de todos los animales en el estudio, con unos impresionantes 70 Newtons de fuerza, a pesar de que solo pesa 33 gramos. Esto hace que la fuerza de mordida del pinzón sea 320 veces más potente, gramo por gramo, que T. rex. Además, el pinzón desarrolló su megamordida con relativa rapidez, en menos de un millón de años.

La investigación también sugiere que la inteligencia humana puede haber llevado a que tengamos una mordida extremadamente débil. Esto se debe a la evolución de nuestros cerebros más grandes que ocupan espacio en nuestras cabezas donde, de lo contrario, los músculos críticos para la mordida dura.

Manabu Sakamoto, científico biológico de la Universidad de Reading y autor principal del estudio, dijo en un comunicado: "La imagen de T. rex con sus fauces feroces la ha ayudado a convertirse en el dinosaurio más icónico, pero nuestra investigación muestra que su mordedura fue relativamente La fuerza de mordida no fue lo que le dio a T. rex su ventaja evolutiva, como se suponía anteriormente.

"Grandes depredadores como T. rex podrían generar suficiente fuerza de mordida para matar a su presa y aplastar el hueso solo por ser grandes, no porque tuvieran una mordedura desproporcionadamente poderosa. Esto contradice la idea de que una necesidad excepcionalmente fuerte de una mordedura poderosa condujo a estas bestias antiguas para evolucionar fuerzas de mordida aplastante".

miércoles, 9 de enero de 2019

Paleoartistas: creadores de un mundo perdido

Entrevista en Heraldo de Aragón al paleoilustrador valenciano Hugo Salais, ganador del X Concurso Internacional de Ilustraciones Científicas 2018 que nuestra Fundación Dinosaurios CyL organiza con "Amanecer en Las Hoyas".

En Dinópolis o desde el grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza, artistas ilustran animales extinguidos hace cientos de millones de años. Es la magia del paleoarte

Pentaceratops sternbergii. Hugo Salais.
Solo existe un pequeño fósil, la parte del morro de una nueva especie de Pterosaurio. Y de él, el paleoartista valenciano Hugo Salais tiene como encargo realizar un dibujo completo para Aragosaurus, el Grupo de Investigación de vertebrados del Mesozoico y el Cuaternario de la Universidad de Zaragoza. "La paleoilustración es siempre una hipótesis de un mundo perdido, una imagen que se realiza con rigor científico y en la que nada se deja a la casualidad, pero que es hija de su tiempo, porque puede surgir un nuevo descubrimiento que eche por tierra nuestras teorías", explica Salais. Tiene 31 años y es biólogo, doctorado en neurociencias, aunque un apasionado de los dinosaurios desde los tiempos de ‘Parque Jurásico’, "que fue el inicio del paleoarte, un antes y un después".

Si de un simple fósil se puede ilustrar ese mundo perdido es gracias a la suma de esfuerzos de expertos paleontólogos durante décadas. En el caso del fósil de Pterosaurio encontrado por el equipo de Aragosaurus, esa pieza permite catalogar el ejemplar dentro de un grupo de especies con características ya conocidas. Para saber su tamaño, y a través de la morfometría, se toman medidas y se estima cuánto mediría la cabeza y, a su vez, cuál sería la envergadura del resto del cuerpo.

Unos datos que el paleontólogo zaragoza José Ignacio Canudo ha aportado a Hugo Salais. "Nada se inventa, aunque existen hipótesis o ‘convenciones’ que todavía no han podido refutarse. Sería el caso del color, por ejemplo. Nadie sabe de qué color serían los dinosaurios o reptiles de hace cientos de millones de años. El paleoartista mira entonces a su alrededor, a aquellos animales que hoy en día viven y se comportan en espacios semejantes. Si es un ave marina y costera, los albatros tienen un color blanco en su parte inferior, para que los peces en el agua no vean una sombra. En biología nada es casual y hace millones de años, tampoco".

La zaragozana Rosa Alonso es ilustradora y reconoce que no sabía de dinosaurios hasta que empezó a trabajar en la empresa aragonesa Paleoymás, dedicada a la gestión y difusión del patrimonio paleontológico. "He sido autodidacta y aprendiendo gracias a las indicaciones de los expertos. El paleoarte tiene esa gran dificultad de llenar lagunas, de imaginar aspectos y hacerlo con rigor. Y exige una gran observación. Sinceramente, soy ya incapaz de ver una gallina sin tomar datos mentales sobre cómo se movería un dinosaurio". Alonso ilustró para Aragosaurus el pasado año uno de sus grandes descubrimientos, el sirenio, una especie de mamífero marino que vivió hace 42 millones de años y que se publicó en ‘National Geographic’.

Máximo realismo

La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel Dinópolis cuenta también con restauradores y escultores para la recreación de sus fósiles. Desde 2015, además, ha incluido en el parque temático turolense el espacio Tierra Magna, al aire libre y con esculturas a tamaño natural de esosgrandes saurios. "Hemos creado ya enormes ejemplares, como el Tastavinsaurus, de 14 metros de largo por seis de alto y que lucha en una escena con el Barionyx, de 10 metros de largo. O del Torvosaurus, de 12 metros. Un conjunto de cientos de kilos", describe el montisonense Daniel Ayala, restaurador y escultor, formado en la Escuela de Restauración de Huesca.

El reto de Ayala es crear esculturas con el mayor realismo posible. Primero diseña la escena en colaboración con el equipo de paleontólogos de Dinópolis. Después, hace un dibujo, que pasa a maqueta. "Y solo con el aprobado del equipo científico empezamos a esculpir. Hacemos una estructura de hierro que sirva de soporte y después esculpimos en bloques de poliestireno expandido". Se cuida hasta el mínimo detalle, ya sea para los grandes dientes, el brillo de los ojos o las escamas. "Y te sientes, de verdad, en ese mundo perdido".

Un escáner médico desvela misterios de un reptil marino prehistórico

Se ha estudiado por primera vez un cráneo de casi un metro de largo de un ictiosaurio marino fósil gigante, encontrado en un campo agrícola británico hace más de 60 años.   

UNIVERSIDAD DE MANCHESTER.
Mediante el uso de la tecnología de escaneo por tomografía computarizada (TC), la investigación revela nueva información que incluye detalles de la base de cerebro que rara vez se conserva.   

El fósil de casi 200 millones de años, que se encontró en 1955 en Fell Mill Farm en Warwickshire, nunca se había estudiado formalmente antes de esta investigación.

Ahora, gracias a los datos recopilados de las tomografías computarizadas, el equipo de investigación pudo reconstruir digitalmente todo el cráneo en 3D. Es la primera vez que una reconstrucción digital de un cráneo y una mandíbula de un gran reptil marino se pone a disposición para fines de investigación y para el público.

Aunque se han desenterrado miles de fósiles de ictiosaurios en el Reino Unido, este espécimen es particularmente importante e inusual porque está preservado en tres dimensiones y contiene huesos del cráneo que rara vez se exponen.   

En 2014, como parte de un proyecto en el Thinktank Science Museum, Birmingham, los paleontólogos Dean Lomax, de la Universidad de Manchester, y Nigel Larkin comenzaron a estudiar el cráneo y su esqueleto incompleto por primera vez y pronto se convencieron de su importancia.

Dean, el autor principal y uno de los principales expertos en ictiososaurios del mundo, explica en un comunicado: "La primera vez que vi este espécimen, me sorprendió su excelente conservación. Los ictiosaurios de esta edad (Jurásico temprano) usualmente están aplastados y la estructura original del cráneo no está preservada o está distorsionada o dañada. Por lo tanto, tener una calavera y partes del esqueleto de un ictiosaurio de esta era conservadas en tres dimensiones, y sin que ninguna roca circundante lo oculte, es algo muy especial”.

El ictiososaurio fue originalmente identificado como una especie común llamada Ichthyosaurus communis, pero después de estudiarlo más de cerca, Dean estaba convencido de que era una especie más rara. Basándose en varias características del cráneo, lo identificó como un ejemplo de un ictiososaurio llamado Protoichthyosaurus prostaxalis. Con un cráneo casi el doble de largo que cualquier otro espécimen de Protoichthyosaurus, este es el espécimen más grande conocido hasta ahora de la especie. 

El coautor Nigel Larkin agregó: "Inicialmente, el objetivo del proyecto era limpiar y conservar el cráneo y desmantelarlo parcialmente para reconstruirlo con más precisión, listo para volver a mostrarlo en el Museo Thinktank. Pero pronto nos dimos cuenta de que los huesos individuales del cráneo estaba excepcionalmente bien conservado en tres dimensiones, mejor que en cualquier otro cráneo de ictiosaurio que habíamos visto. Además, respondían bien a la exploración por TAC, lo que nos permite capturar su forma digitalmente y ver sus detalles internos. Esto brindó una oportunidad que no se podía despreciar".   

Cráneo de ictiosaurios de Thinktank - escaneo micro CT. / U. de Manchester.
El cráneo no está del todo completo, pero hay varios huesos del cerebro (que rara vez se conservan en los ictiosaurios). Para desbloquear la información contenida en el cráneo, estos huesos fueron escaneados por micro-CT en la Universidad de Cambridge en 2015 por la experta Laura Porro, del University College en Londres.

El fósil solo preservó huesos del lado izquierdo del cerebro; sin embargo, mediante el uso de tomografías computarizadas, estos elementos se duplicaron digitalmente y se imprimieron en 3D a tamaño real para completar el caso. Finalmente, se realizó una tomografía computarizada completa del cráneo en el Royal Veterinary College (RVC) utilizando un escáner típicamente reservado para caballos y otros animales grandes.

Porro agregó: "La tomografía computarizada nos permite mirar dentro de los fósiles. En este caso, pudimos ver largos canales dentro de los huesos del cráneo que originalmente contenían vasos sanguíneos y nervios. Los escáneres también revelaron el historial de conservación de la muestra desde su descubrimiento en los años 50. Hubo varias áreas reconstruidas en yeso y arcilla, y un hueso fue modelado por expertos que solo las exploraciones revelaron que una parte era falsa. Finalmente, existe el potencial para reconstruir digitalmente el cráneo en 3D. Esto es difícil (y arriesgado) relacionado con los huesos fósiles originales, frágiles y muy pesados; además, ahora podemos hacer que la reconstrucción 3D esté disponible gratuitamente para otros científicos y para la educación".   

El uso de tecnologías modernas, como los escáneres médicos, ha revolucionado la forma en que los paleontólogos pueden estudiar y describir los fósiles.

Dean agregó: "Se ha tardado más de medio siglo en estudiar y describir este ictiosaurio, pero valió la pena esperar. Nuestro estudio no solo reveló información interesante sobre la anatomía interna del cráneo de este animal, sino que ayudará a otros paleontólogos a explorar su relación evolutiva con otros ictiosaurios".


martes, 8 de enero de 2019

Un estudio detecta en Galve cambios de clima asociados a variaciones en la órbita de la Tierra

Investigadores de la Universidad de Zaragoza descubren en las rocas pistas de una oscilación entre periodos húmedos y secos que se repite en ciclos de 400.000 años.

Los investigadores de la Universidad de Zaragoza, durante sus prospecciones 
geológicas en Galve. / G. A.
Un estudio de la Universidad de Zaragoza sobre la huella climática del Jurásico –entre 201 y 145 millones de años atrás– determina que en la geología de Galve se detectan oscilaciones del clima entre épocas húmedas y secas que se repiten con un periodicidad de 400.000 años, una lapso temporal que coincide con las variaciones extremas en la órbita de la Tierra alrededor del sol, pasando de una forma ovalada a una casi circular.

El estudio, que ha sido llevada a cabo por los investigadores Jorge Val, Marcos Aurell y Beatriz Bádenas, será publicado en breve por la revista científica ‘Journal of Iberian Geology’ y en ‘Geogaceta’. Las averiguaciones de estos científicos se han llevado a cabo en una localidad conocida mundialmente por su riqueza fosilífera y geológica y donde se sembró la semilla del actual tirón turístico de los dinosaurios en la provincia.

El informe, desarrollado por un equipo del Departamento de Ciencias de la Tierra, detecta alteraciones en las capas geológicas en las que la llegada de abundantes aportes fluviales como consecuencia de un clima húmedo contrasta con otros estratos que evidencian épocas de más sedimentación de depósitos carbonatados derivados de la aridez del clima.

La datación temporal de las capas geológicas mediante análisis químicos y de los fósiles microscópicos contenidos en la roca ha determinado que la oscilación se produce con una periodicidad de 400.000 años, coincidente con la variación extrema del recorrido de traslación de Tierra.

El trabajo científico señala que la variación de la distancia a la que la Tierra gira respecto del sol por la modificación del dibujo que describe la órbita influye en la radiación solar que recibe el planeta y como consecuencia en su clima. Las variaciones climáticas, a su vez, han dejado su impronta "sobre la geología turolense".

Un dinosaurio que envejece

La investigación ha permitido también recalcular la antigüedad de los fósiles del dinosaurio Galvesaurus herreroi, identificado a partir de los restos localizados en Galve. Frente la datación inicial de 147 millones de años, el trabajo de la Universidad de Zaragoza data los fósiles en 153 millones de años, con lo que la especie ‘envejece’ 5 millones de años.

La nueva cronología del Galvesaurus le aleja en el tiempo de otra especie de dinosaurio definida a partir de los restos localizados también en Galve, el Aragosaurus ischiaticus, que vivió hace 140 millones de años.

Otra revelación de la reciente investigación geológica apunta a un gran actividad tectónica –sísmica– entre las formaciones Villar del Arzobispo y Aguilar del Alfambra –en la transición del Jurásico al Cretácico, hace unos 145 millones de años–, detectada a partir de afloramientos en Aguilar del Alfambra.

Los investigadores señalan que la zona en la que han llevado a cabo sus prospecciones es muy conocida "por la calidad de sus afloramientos geológicos" y por albergar el parque paleontológico de Galve, que acaba de cumplir sus 25 años de existencia. Además, es el lugar en el que hace 60 años se encontraron los fósiles del primer dinosaurio definido en España, el Aragosaurus ischiaticus.

Lanzan libro sobre fauna prehistórica para personas con discapacidad visual

En Día Mundial del Braille presentan la publicación “Fauna prehistórica de Chile” del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio presenta 10 especies del patrimonio paleontológico local en distintas texturas de relieve con sus anatomías, tamaños, dietas y lugares de descubrimiento.

Fue tal el éxito del libro para niñas y niños “Fauna Prehistórica de Chile”, publicado en 2017, que el Consejo de Monumentos Nacionales decidió reeditarlo como un producto táctil, accesible para personas en situación de discapacidad visual. Se trata del primer ejemplar inclusivo que nace de la nueva institucionalidad cultural, el cual está pensado para que niñas, niños y adultos pueden acercarse al patrimonio cultural y natural chileno.

“Esta publicación es una invitación a tomar conciencia de la importancia de ampliar y profundizar el catálogo disponible para personas en situación de discapacidad visual, y una oportunidad para invitar a otros actores públicos y privados a seguir el mismo camino”, destacó la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés en la presentación que se realizó esta mañana en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Braill.

En el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) una decena de alumnos de la Escuela Santa Lucía, que recibe a niños ciegos o con baja visión, conocieron los primeros ejemplares de “Fauna Prehistórica de Chile”, incluyendo a los animales de grandes proporciones que acompañaron a los primeros humanos, como el Gonfoterio, un mastodonte de casi 3 metros de altura, y el Perezoso Gigante, un milodón de una tonelada.

La edición, que contó con el apoyo del Centro de Cartografía Táctil (CECAT) de la Universidad Tecnológica Metropolitana, presenta 10 especies chilenas, con sus anatomías, tamaños, dieta y lugares de descubrimiento, como el Titanosaurio de Atacama, un gigante cuadrúpedo de 8 metros; el Pelagornis chilensis, una enorme ave prehistórica cuyas alas desplegadas alcanzaban 7 metros, la más grande del mundo, o el Chilesaurus diegosuarezi, descubierto en la Región de Aysén.

Los libros serán entregados en marzo en todos los establecimientos educacionales para niños ciegos o de baja visión, así como en todas las bibliotecas públicas.

En la ceremonia de lanzamiento también estuvieron presentes el subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda; la directora nacional del Servicio Nacional de la Discapacidad, Ximena Rivas; el director nacional del Servicio del Patrimonio Cultural, Carlos Maillet; el director del MNHN, Claudio Gómez, y representantes de distintas organizaciones que trabajan con la población en situación de discapacidad visual.

Día Mundial del Braille

El 4 de enero es el Día Mundial del Braille, cuyo objetivo es promover la accesibilidad cultural para todos, acorde con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Corresponde a la conmemoración del natalicio de su creador, Louis Braille, que nació en 1809 en el pueblo francés de Coupvray y falleció el 6 de enero de 1852. 

Se celebra desde el año 2000, a instancias de la Unión Mundial de Ciegos. En diciembre recién pasado, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Resolución presentada por la Unión Mundial de Ciegos por la que se estipula que el 4 de enero sea el Día Mundial del Braille. El propósito es incrementar la concientización acerca de la importancia de este sistema, que convierte la palabra escrita en una forma táctil para beneficio de las personas ciegas y deficientes visual de todo el mundo.

Dinosaurios, Campeones y 2% menos de público: las cifras del cine de 2018 en España

Algunos hábitos no cambian. A pesar de que las entradas están más caras, el día favorito para ir al cine sigue siendo el sábado; claro, la siguiente jornada con más público es el miércoles, "el día del espectador", cuando resulta más barato pasar por taquilla. Hasta un 58% de españoles fueron al cine en fin de semana, contando de viernes a domingo.

Es una de las conclusiones que nos deja el interesante balance del cine en España durante 2018 publicado por ComScore. Se vendieron un total de 97,7 millones de entradas y se recaudaron 585,7 millones de euros, un 2% menos que el año pasado (tanto en ingresos como en boletos).

El mejor estreno del año fue 'Jurassic World: El reino caído', que logró 7,1M€ en su primer fin de semana en cartelera. En manos del español J.A. Bayona, la nueva entrega de la espectacular franquicia de dinosaurios sumó más de 24 millones, convirtiéndose también en la película más taquillera de 2018 en los cines de este país.

El cine español volvió a superar los 100 millones de euros recaudados por quinto año consecutivo. Hizo 102,5 millones, logrando una cuota de mercado del 17,5%, dato curiosamente similar al del año pasado (17,4%). El taquillazo español de 2018 año es 'Campeones', la comedia de Javier Fesser, que cosechó 19 millones durante su recorrido por las salas.

Un triunfo de gran mérito teniendo en cuenta al no contar con el apoyo de las televisiones, las poderosas Telecinco y Atresmedia, responsables de la mayoría de éxitos comerciales en España. 'Campeones' llegó a la cima gracias a las recomendaciones del público, y no es de extrañar porque es una feel good movie modélica, una historia sencilla pero muy divertida y emotiva que deja de muy buen humor. Sienta bien, y se agradece.

La directora general del ICAA, Beatriz Navas, aportó estasdeclaraciones oficiales tras la publicación de las cifras:

"Sin duda, en esta época se ha diversificado la manera de ver producciones audiovisuales y la irrupción de las plataformas ha causado un gran impacto, pero el público ve más audiovisual que nunca y esto debería revertir en las salas, como ocurre en otros países. Si, además, la película más taquillera del año en el cine español ayuda a sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de personas que normalmente quedan fuera de las pantallas, la satisfacción es doble. El cine es una poderosa herramienta de visibilización y conciencia colectiva".

Por último, otro dato curioso. Las diez provincias más cinéfilas de España en 2018 fueron Madrid (19,5% de entradas vendidas), Barcelona (13,7%), Valencia (6.3%), Alicante (4.1%), Sevilla (3,74%), Málaga (3,68%), Murcia (3.09%), Islas Baleares (2,79%), Las Palmas (2,71%) y Cádiz (2,54%).

Las películas más vistas en España durante 2018

Jurassic World: El reino caído - 24,22 millones de euros / 3,91 millones de espectadores

Bohemian Rhapsody - 22,1 millones de euros / 3,54 millones de espectadores

Los increíbles 2 - 21,14 millones de euros / 3,72 millones de espectadores

Vengadores: Infinity War - 20,5 millones de euros / 3,44 millones de espectadores

Campeones - 19,09 millones de euros / 3,28 millones de espectadores

Hotel Transilvania 3 - 13,44 millones de euros / 2,43 millones de espectadores

Cincuenta sombras liberadas - 12,22 millones de euros / 1,96 millones de espectadores

Megalodón (The Meg) - 11,01 millones de euros / 1,78 millones de espectadores

Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald - 10,87 millones de euros / 1,71 millones de espectadores

La monja - 10,62 millones de euros / 1,75 millones de espectadores

El cine español más taquillero en 2018

Campeones - 19,09 millones de euros / 3.288.085 millones de espectadores

Superlópez - 10,33 millones de euros / 1.737.715 millones de espectadores

Perfectos desconocidos* - 8 millones de euros / 1.295.596 millones de espectadores

El mejor verano de mi vida - 7,93 millones de euros / 1.381.091 espectadores

La tribu - 6,14 millones de euros / 1.009.802 espectadores

El cuaderno de Sara - 5,2 millones de euros / 845.209 espectadores

Yucatán - 5,14 millones de euros / 916,697 espectadores

Sin rodeos - 4,49 millones de euros / 720,212 de espectadores

Los Futbolísimos - 3,43 millones de euros / 638,060 espectadores

Todos lo saben - 3,13 millones de euros / 570,326 espectadores

*Nota: 'Perfectos desconocidos' se estrenó el 1 de diciembre de 2017, su acumulado total es de 20,7M€.

Los dinosaurios vuelven a la vida

Dinosauria Experience trae a Burgos una de las mayores exposiciones de los grandes reptiles reproducidos con gran realismo en formato animatrónico

Burgos

Los reptiles son de gran tamaño y están identificados en paneles que explican 
sus características.  - ISRAEL L. MURILLO
Serán sólo unas réplicas animadas, sin hambre ni instintos asesinos, pero lo cierto es que imponen. Los más pequeños los miran de reojo hasta que cogen confianza y algunos se sobresaltan con los rugidos, pero al cabo de un rato, la experiencia resulta la mar de entretenida y didáctica. Dinosauria Experience es una novedad en Burgos y lleva varios días abierta al público en el aparcamiento exterior del Camino de la Plata donde ha recibido a centenares de personas para conocer una de las mayores exposiciones dedicadas a los dinosaurios animatronics de última generación.

Unos especímenes que reproducen fielmente los sonidos y movimientos de estos reptiles que pasaron a la historia pero que siguen muy presentes en la imaginación y los juegos de los más pequeños. Son precisamente los niños quienes más disfrutan con estos dinosaurios animatronics y para que los conozcan mejor se proporciona información sobre una veintena de grandes reptiles como el Tyrannosaurus Rex, Brontosaurus, Diplodocus, Velociraptor, Ceratosaurus, Triceratops, Ankylosaurus, Iguanodon, Ornithomimus, Dilophosaurus, Pachycephalosaurus, Saltasaurus, Maiasaura o Ptérosaure. Se explica dónde vivían, qué comían, cómo se reproducían o qué tamaño tenían. Pero lo más curioso es poder verlos en movimiento, emitiendo sonidos y volviendo a la vida, aunque sea de forma cibernética.


*Nota: Este tipo de exhibiciones se ha extendido por diversos países del mundo, alcanzando un éxito notable de público. Es un ejemplo más del interés y curiosidad que provocan los dinosaurios en nosotros. También es cierto que la fascinación por esos animales puede disfrutarse con la contemplación de sus fósiles auténticos, como ocurre en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, que os animamos a visitar con vuestros amigos, en familia, en pareja, con tu centro escolar. ¡Contacta con el Museo y ven a conocernos!

sábado, 5 de enero de 2019

NÚMERO PREMIADO DINOCESTA NAVIDAD 2018/2019 DEL MUSEO DE DINOSAURIOS

Tras sorteo realizado en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes esta misma tarde de hoy, día 5 de enero de 2019, el NÚMERO PREMIADO de la Dinocesta ha sido el:


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¡Enhorabuena al/la ganador/a!