miércoles, 27 de junio de 2018

Qué ver y hacer en Burgos este verano

La llegada del buen tiempo es la mejor excusa para disfrutar de la provincia de Burgos en familia. Todo el territorio ofrece multitud de espacios ideales para pequeños y mayores donde es posible viajar al pasado, como en Atapuerca, Paleolítico Vivo o el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, disfrutar de enclaves únicos como la escultura más grande del mundo, complejos kársticos y minas de hierro, sal o manganeso y recorrer espacios naturales como el Cañón del Ebro o la Metrópolis Verde.

Paleolítico Vivo
Además, todo el territorio favorece la práctica de actividades de turismo activo como piragüismo, ciclismo, equitación, senderismo, vuelo en globo o tirolina que permiten disfrutar de la variedad paisajística de esta provincia llena de contrastes.

Un mundo bajo tierra en Las Merindades

Con 18 cuevas y más de 100 kilómetros bajo la superficie, el complejo kárstico de Ojo Guareña es uno de los mayores del mundo. Creado por la erosión del río Guareña a lo largo del tiempo, hoy es uno de los grandes atractivos del noroeste de la provincia.

Una parte de este paraíso interior es visitable, con lugares como la gran cueva del Ayuntamiento con sus 400 metros de recorrido, la cueva-ermita de San Bernabé con sus pinturas murales, el sumidero del río y la Casa del Parque en Quintanilla del Rebollar.

Además, en toda la zona de Las Merindades existen multitud de posibilidades para disfrutar en familia: miradores sobre el Cañón del Ebro, el museo del Petróleo en Sargentes de La Lora o la estación de esquí de Lunada que en verano ofrece actividades como tiro con arco, paint ball y rutas a caballo.

El Nueva York de los Bosques en un enclave natural

El parque natural Montes Obarenes - San Zadornil es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, gracias a unos paisajes montañosos y llenos de cortados donde nidifican gran cantidad de rapaces.

En las proximidades de este espacio natural, se halla el Nueva York de los bosques, una "gran ciudad" donde en vez de edificios lo que se eleva hacia el cielo son árboles agrupados en calles y barrios. Recorrer esta Metrópoli Verde es fácil y divertido gracias a su señalización y a actividades como paseos a caballo o con bicicleta eléctrica.

Además, quienes quieran descubrir los valores naturales del parque natural Montes Obarenes de una manera didáctica y divertida, pueden acercarse a su casa del parque, ubicada en Oña, una población con un enorme atractivo que forma parte, junto a Frías y Poza de la Sal, de la mancomunidad turística Raíces de Castilla.

Estas tres localidades se han unido para dar a conocer sus atractivos, entre ellos, el magnífico castillo de los Duques de Frías donde los más pequeños se sentirán como en un cuento o el espacio dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente y el centro de interpretación de las Reales Salinas.

El lugar donde creció Félix Rodríguez de la Fuente

El naturalista burgalés más reconocido nació y creció en Poza de la Sal, localidad que le rinde homenaje con un espacio medioambiental dedicado a su figura. En él es posible descubrir cómo fue su infancia, sus vivencias y su inconfundible trabajo repleto de amor por la naturaleza y por las especies que la habitan.

No es lo único que ofrece Poza de la Sal. Esta localidad es famosa también por sus salinas, declaradas Bien de Interés Cultural. El centro de interpretación de Las Reales Salinas permite descubrir lo que es un diapiro, los usos de la sal y el trabajo de extracción que se ha llevado a cabo desde época romana en la zona.

Cómics y paseos en barco en Amaya

El centro de Interpretación Fabulantis en Villadiego es un rincón dedicado al cómic que homenajea a Ángel Pardo, dibujante del Capitán Trueno, que vivió y murió en esta localidad, un espacio en el que se premia la imaginación y la innovación con actividades interactivas como "Crea tu propio comic" o "Disfrázate de tu personaje favorito", ideales para niños y adultos.

Otra de las opciones que ofrece la zona de Amaya son los paseos en barco por el Canal de Castilla, el único canal navegable de España. Construido entre los siglos XVIII y XIX para el transporte de cereales, su tramo burgalés se puede recorrer a bordo del "San Carlos de Abánades", una embarcación que pasa por las localidades de Castrillo de Riopisuerga, San Llorente de la Vega y Melgar de Fernamental.

Arlanza. Entre burros, arte y cine

En el valle de Arlanza es posible seguir los pasos de una princesa noruega, obtener un diploma de jinetes de burros, visitar un cementerio de película, descubrir la escultura más grande del mundo y adentrarse en el desfiladero de La Yecla, un sinfín de actividades para disfrutar en familia que aúnan historia, deporte y naturaleza.

Madrigalejo del Monte es una de las pocas localidades que todavía se puede recorrer montado en burro. Un paseo para mayores y pequeños con rutas explicativas por la zona centradas en la fauna y la flora.

A poca distancia se halla la escultura más grande del mundo, territorio Artlanza, un espacio que recrea un pueblo tradicional y que ha sido levantado por Félix Yáñez. En sus 8.000 metros cuadrados, es posible encontrar diez plazas, museos con objetos rurales, escuela, fragua, panadería, capilla, calabozos... y casas hechas con materiales reciclados.

Y no hace falta irse muy lejos para visitar un cementerio depelícula, Sad Hill. Construido para rodar la escena del duelo final de "El bueno, el feo y el malo", este espacio fue elegido por su paisaje, similar al de Arizona o Nuevo México.

Un viaje al pasado en Atapuerca y Paleolítico Vivo

La zona norte de la Sierra de la Demanda ofrece un auténtico viaje al pasado gracias a espacios como el Centro de Arqueología Experimental, Paleolítico Vivo y a una trinchera que traslada a la I Guerra Mundial.

Para que toda la familia conozca el origen del ser humano es necesario visitar CAREX (el parque arqueológico de Atapuerca y Centro de Arqueología Experimental), un centro situado en Atapuerca dedicado a la divulgación arqueológica. Su Parque Arqueológico junto al Centro de Visitantes recrean cómo vivían nuestros antepasados y los yacimientos donde aparecieron. Un espejo del día a día de nuestros orígenes que incluye instrumentos de uso cotidiano como herramientas, tejidos o cerámicas.

En esta misma localidad, se halla Mina Esperanza, una mina de hierro que se introduce en el corazón de la Sierra de Atapuerca. Más de 200 metros de galerías, que se recorren a la luz de un farol, en el único museo subterráneo de minerales de Europa.

Para seguir con el viaje al pasado, nada mejor que visitar Paleolítico Vivo, un safari en 4x4 que traslada a toda la familia al Pleistoceno, gracias a la introducción de especies que habitaban la Tierra hace 10.000 años y que incluyen bisontes europeos, caballos Przewalski, uro y tarpán.

Y más minería. El complejo minero de Puras de Villafranca permite adentrarse en la mina de manganeso más antigua de España para descubrir cómo se trabajaba el mineral en el siglo XIX.

Dinosaurios, fósiles y aventuras entre árboles en Tierra de Pinares

En Salas de los Infantes, en la comarca de Pinares burgalesa, se encuentra el Museo de Dinosaurios, un espacio que reúne la colección más importante del país de fósiles de estos animales del pasado. Además de visitar las salas de Antropología y Paleontología y ver huevos fósiles de dinosaurios, es posible acercarse a diferentes yacimientos para ver las icnitas (Ruta Tierra de Dinosaurios), las huellas de estas enormes criaturas.

La Pedraja, Mambrillas de Lara.
A poca distancia de Salas, se encuentra el comunero de Revenga, un espacio rodeado de pinos que comparten tres localidades, Regumiel, Canicosa y Quintanar de la Sierra. Allí se ha levantado la Casa de la Madera, una construcción hecha con materiales de la zona con un espacio expositivo que adentra en el mundo de la madera.

También los árboles, y en concreto los pinos, son los protagonistas de la aventura en los árboles de Pino a Pino, el mayor parque de aventura en árboles en España.

Los olores y el pasado de la Ribera del Duero

Repleta de viñedos, la Ribera del Duero, ofrece muchas actividades para disfrutar en familia, por ejemplo, descubrir cómo vivían los romanos en Clunia, adentrarse en un cuento en el magnífico castillo de Peñaranda de Duero o visitar el único Museo de los Aromas de Europa.

Así, la ciudad romana de Clunia Sulpicia en el Alto de Castro permite imaginar cómo era el día a día de los romanos que habitaron estas zonas gracias a su teatro, a las termas, a las casas romanas y a la necrópolis.

Por su parte, en el Museo de los Aromas, en Santa Cruz de la Salceda, el sentido del olfato es el protagonista. Diferentes espacios, permiten acercarse a un universo sensorial único en el continente.

Contacto Travellers @monzonpaul


El momento del nacimiento queda registrado en los huesos

El nacimiento de un mamífero queda reflejado en la estructura de sus huesos largos formando una línea neonatal, de forma similar a cómo los anillos concéntricos de los troncos de los árboles muestran diferentes etapas de su crecimiento. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por dos investigadoras del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont que han analizado fémures, tibias y metápodos de cebra y asnos salvajes. Los resultados podrían extrapolarse a otros vertebrados.

Imagen al microscopio electrónico de la zona cortical de los huesos largos de una 
cebra (A y B, fémur y C y D, tibia). La flecha blanca indica la línea neonatal. 
Carmen Nacarino-Meneses (ICP)
Muchos de los sucesos que tienen lugar durante la vida de los animales queda registrado en la estructura de sus huesos. Desde hace ya algunos años, se sabía que a partir  del estudio las marcas de crecimiento llamadas bone growth marks (BGMs, por sus siglas en inglés) de la zona más compacta (cortical) de los huesos largos se puede obtener información relacionada con varios aspectos de la vida de aquel animal cuando estaba vivo.

El estudio de las BGMs cíclicas (es decir, relacionadas con los ciclos anuales) permite saber, por ejemplo, la longevidad, la tasa de crecimiento o a qué edad el animal entraba en la etapa reproductiva. Estas marcas tienen un paralelismo con las anillas concéntricas que muestra el interior de una sección de un tronco de un árbol, donde se observan los periodos de crecimiento y de latencia vinculados a los cambios en las condiciones ambientales (precipitaciones, temperatura, disponibilidad de nutrientes, etc.). 
"El nacimiento de un animal es un momento muy estresante, tanto para la cría como para la madre", explica Carmen Nacarino-Meneses 
En los animales, más allá de las BGMs cíclicas, hay otras que aparecen en momentos inesperados y que no se pueden relacionar directamente con etapas de crecimiento. Son marcas vinculadas con momentos estresantes de su vida y que, hasta ahora, no habían sido demasiado estudiadas.

El estudio, publicado esta semana por Carmen Nacarino-Meneses y Meike Köhler, investigadoras del grupo de Paleobiología Evolutiva del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en el revista PLoS ONE, revela que en la estructura de los huesos se puede identificar el momento de nacimiento del animal.

El momento más estresante de la vida

"El nacimiento de un animal es un momento muy estresante, tanto para la cría como para la madre. En el caso de la cría, todo el organismo debe prepararse para la vida fuera del útero y este proceso requiere numerosos cambios fisiológicos", explica Carmen Nacarino-Meneses. Son precisamente estos cambios vinculados a alteraciones hormonales puntuales los que reflejan los huesos estudiados.

"Lo que observamos cuando miramos una lámina muy delgada de este tejido al microscopio es una fina franja que hemos llamado línea neonatal", comenta la investigadora. Alrededor de esta franja se observan cambios en la vascularización del tejido.

Para llegar a esta conclusión se han analizado fémures, tibias y metápodos de cebra y asnos salvajes, pero es muy posible que también se pueda extrapolar a otros vertebrados. Las BGMs no cíclicas se han relacionado anteriormente con la puesta de huevos en anfibios y reptiles, la metamorfosis en anfibios o el momento de destete en erizos terrestres, por ejemplo. Estos estudios se pueden hacer tanto con especies actuales como con especies extintas, ya que los fósiles retienen la estructura interna del hueso cuando el animal estaba vivo.

Referencia bibliográfica:

Nacarino-Meneses C. & Köhler M. (2018) "Limb bone histology records birth in mammals". PLoS ONE 13(6): e0198511. DOI: 10.1371/journal.pone.0198511

martes, 26 de junio de 2018

¿Por qué la vida en la Tierra se hizo grande al principio?

Algunos de los primeros organismos complejos en la Tierra se hicieron grandes no para competir por la comida, sino para una mayor dispersión de sus crías en la medida de lo posible.

CHARLOTTE KENCHINGTON
Un estudio publicado en 'Nature Ecology and Evolution', dirigido por la Universidad de Cambridge, descubrió que los organismos más exitosos que vivían en los océanos hace más de 500 millones de años fueron los que pudieron "arrojar" a sus descendientes lo más lejos posible, colonizando así su entorno.

Antes del periodo Ediacara, entre 635 y 541 millones de años atrás, las formas de vida eran de tamaño microscópico, pero durante el Ediacara aparecieron organismos grandes y complejos, algunos de los cuales, como un tipo de organismo conocido como rangeomorfos, crecieron tan grandes como dos metros. 

Estos organismos fueron algunos de los primeros organismos complejos en la Tierra, y aunque parecen helechos, pueden haber sido algunos de los primeros animales en existir, aunque es difícil para los científicos estar completamente seguros. Los organismos ediacaranos no parecen tener bocas, órganos o medios de movimiento, por lo que se cree que han absorbido nutrientes del agua a su alrededor. 

A medida que los organismos ediacaranos se hicieron más altos, sus formas corporales se diversificaron, y algunas desarrollaron estructuras parecidas a tallos para mantener su altura. En los entornos modernos, como los bosques, existe una intensa competencia entre los organismos por recursos como la luz, por lo que los árboles y las plantas más altos tienen una ventaja obvia sobre sus vecinos más pequeños. 

"Queríamos saber si había conductores similares para los organismos durante el periodo de Ediacara --explica la autora principal del artículo, la doctora Emily Mitchell, del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge--. ¿La vida en la Tierra se hizo grande como resultado de la competencia?".

Mitchell y su coautora Charlotte Kenchington, de la 'Memorial University of Newfoundland', en Canadá, examinaron los fósiles de Mistaken Point en el sudeste de Terranova, uno de los sitios más ricos de fósiles de Ediacara en el mundo. Investigaciones anteriores plantearon la hipótesis de que el aumento en el tamaño fue impulsado por la competencia por nutrientes a diferentes profundidades de agua; pero el trabajo actual muestra que los océanos de Ediacara eran más como un buffet libre.

"Los océanos en ese momento eran muy ricos en nutrientes, por lo que no había mucha competencia por los recursos, y los depredadores aún no existían --dice Mitchell, investigador en 'Murray Edwards College'--. Así que debe haber habido otra razón por la cual las formas de vida se hicieron tan grandes durante este periodo".

COLONIZACIÓN DE ÁREAS

Como los organismos ediacaranos no eran móviles y se preservaron en el lugar donde vivían, es posible analizar poblaciones enteras a partir del registro fósil. Usando técnicas de análisis espacial, Mitchell y Kenchington encontraron que no había correlación entre la altura y la competencia por la comida. Los diferentes tipos de organismos no ocuparon distintas partes de la columna de agua para evitar competir por los recursos, un proceso conocido como escalonamiento.

"Si estuvieran compitiendo por comida, entonces esperaríamos encontrar que los organismos con tallos tuvieran niveles muy altos --explica Kenchington--. Pero encontramos lo opuesto: los organismos sin tallos eran en realidad más escalonados que aquellos con tallos, por lo que los tallos probablemente cumplieron otra función".

Según los investigadores, una función probable de los tallos sería permitir una mayor dispersión de la descendencia, que se produce mediante la distribución de pequeños propágulos. Los organismos más altos estaban rodeados por los grupos más grandes de crías, lo que sugiere que el beneficio de la altura no era más comida, sino una mayor posibilidad de colonizar un área.

"Si bien los organismos más altos habrían estado en aguas de flujo más rápido, la falta de niveles en estas comunidades muestra que su altura no les dio ninguna ventaja clara en términos de absorción de nutrientes --dice Mitchell--. En cambio, la reproducción parece haber sido la principal razón por la que la vida en la Tierra se hizo grande cuando lo hizo".

A pesar de su éxito, los rangeomorfos y otros organismos de Ediacara desaparecieron al comienzo del periodo Cámbrico hace unos 540 millones de años, un periodo de rápido desarrollo evolutivo cuando la mayoría de los principales grupos animales aparecen por primera vez en el registro fósil.


domingo, 24 de junio de 2018

Primer Congreso virtual paleontológico - 1st Paleontological Virtual Congress

Del 1 al 15 de diciembre de 2018 - December 1st-15th, 2018



La aparición de nuevas aplicaciones y tecnologías abre una amplia gama de posibilidades con respecto a las nuevas formas de comunicación en el mundo científico. Conscientes de esto, estamos encantados de presentar el primer Congreso virtual paleontológico. Su principal objetivo es difundir los avances científicos más recientes en paleontología en todo el mundo de una manera rápida, fácil y económica.

Este Congreso en línea es pionero en paleontología, ofreciendo un entorno exclusivamente virtual a los investigadores de todo el mundo. Las Comunicaciones orales y los carteles sobre cualquier campo paleontológico se presentarán a través de una plataforma en línea creada ad hoc. La simplicidad de este nuevo formato permite tasas de registro de bajo costo y ahorro de gastos de viaje y mantenimiento. Por consiguiente, esta iniciativa tiene por objeto dar proyección internacional a la investigación paleontológico llevada a cabo por grupos con recursos económicos limitados y, por lo tanto, promover la participación de los paleontólogos de los países en desarrollo.

En resumen, el primer Congreso virtual paleontológico combina los beneficios de las reuniones tradicionales (es decir, proporcionando un foro para el debate, incluyendo conferencias de invitados o la producción de un libro abstracto entre otras características) con las ventajas de la Plataformas en línea, que permiten llegar a un mayor número de investigaciones a lo largo del mundo. En este sentido, los congresos en línea también permiten la creación y gestión de nuevos talleres temáticos elaborados por los participantes. Le alentamos encarecidamente a que nos envíe sus propias propuestas de taller que se ocupan de cualquier tema paleontológico específico. El comité organizador examinará su propuesta y le dirá si es aceptado.

Organiza: Universitat de Valencia, Museo Paleontológico de Alpuente, Museu Valencià d'Història Natural, Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva.


Hallan fósil de tortuga del periodo Jurásico en China

Chongqing. Un campesino de la municipalidad suroccidental china de Chongqing encontró este mes un fósil de tortuga del periodo Jurásico de hace 150 millones de años. El hombre, Liu Changyu, halló una "piedra" con forma de caparazón de tortuga en el distrito de Qijiang.

Imagenes de fósiles descubiertos en el noreste de China que indican que los 
dinosaurios no podían distinguir sus lenguas como lagartos. Foto Afp
La hija de Liu subió a la red social Wechat fotos de la "piedra", que se difundieron y llegaron al buró de recursos terrestres y administración de viviendas del distrito, indicó Xie Xianming, director del departamento de la administración de geoparques del buró.

El departamento invitó a paleontólogos del buró municipal de exploración, quienes confirmaron que se trataba de un fósil de una tortuga de cuello de serpiente del periodo jurásico.

El fósil será exhibido en el museo geológico del distrito de Qijiang, que cuenta con abundantes recursos geológicos, como múltiples fósiles de dinosaurios y peces primitivos.

Es la primera vez que se hallan fósiles de tortuga de cuello de serpiente en el distrito de Qijiang, aunque sí han aparecido en Chongqing y en la provincia vecina de Sichuan, de acuerdo con Xie.

viernes, 22 de junio de 2018

El Tyrannosaurus Rex no podía sacar la lengua

«Probablemente estaban fijadas al fondo de la boca de una manera parecida a la de los caimanes», asegura un experto

Fósil de un Tiranosaurus Rex descubierto por paleontólogos italianos. / REUTERS
La imagen de un gigantesco Tiranosaurus Rex frente a una atemorizada víctima mientras abre las fauces, saca la lengua y ruge a todo pulmón deberá quedar para el imaginario colectivo, porque en realidad ese dinosaurio no era capaz de sacar la lengua, según un estudio que publica PLOS ONE.

Una nueva investigación de la estadounidense Universidad de Texas en Austin junto a la Academia China de Ciencias concluye que existe un grave problema con esa imagen clásica que han transmitido películas o ilustraciones del fiero dinosaurio.

«Los dinosaurios no podían sacar la lengua como los lagartos. Antes al contrario, sus lenguas probablemente estaban fijadas al fondo de la boca de una manera parecida a la de los caimanes», señala la universidad estadounidense en un comunicado. «Las leguas, normalmente, se pasan por alto, pero con frecuencia ofrecen ideas sobre el estilo de vida de animales extinguidos», explicó el autor principal del estudio Zhiheng Li de la Academia China de ciencias.

Los expertos compararon huesos hioides (ubicado en la parte anterior del cuello y bajo la lengua) de pájaros y cocodrilos modernos con los de restos conservados de dinosaurios, pterosauros (voladores) y caimanes, pues esos tipos de animales están relacionados en el tiempo.

Los resultados señalan que los huesos hioides de la mayoría de los dinosaurios eran parecidos a los de los caimanes y cocodrilos, «cortos, simples y conectados a la lengua que no tenía mucha movilidad». Este descubrimiento supone que «las reconstrucciones teatrales que muestran a dinosaurios sacando la lengua entre las mandíbulas es errónea», advirtió la profesora y coautora del estudio Julia Clarke.

Esta no es la primera vez que Clarke desmonta una creencia aceptada sobre los dinosaurios, pues ya en 2016 estudio cuáles habrían sido los sonidos que emitían estos animales, para concluir que podían ser similares a los de cocodrilos o avestruces, en lugar de los cinematográficos y espeluznantes rugidos. El estudio propone además la existencia de una conexión entre el origen del vuelo y el aumento de la diversidad de hioides y la movilidad de la lengua.

jueves, 21 de junio de 2018

Identifican dos nuevas criaturas del origen de la vida animal

Los primeros animales complejos de la Tierra fueron un grupo ecléctico que vivió en los océanos poco profundos hace entre 580 y 540 millones de años

UC RIVERSIDE
El icónico 'Dickinsonia', grandes animales planos con una apariencia similar a una colcha, se unió a organismos en forma de tubo, criaturas en forma de fronda que se parecían más a las plantas y varias docenas de otras variedades ya caracterizadas por los científicos.


En primer lugar, 'Obamus coronatus', un nombre que --según los investigadores-- honra la pasión del presidente Barack Obama por la ciencia. Esta criatura en forma de disco tenía entre 0,5 y 2 centímetros de ancho con ranuras en espiral levantadas en su superficie. 'Obamus coronatus' no parecía moverse, sino que estaba incrustado en la capa oceánica, una gruesa capa de materia orgánica que cubría el fondo del océano.

La segunda es 'Attenborites janeae', que lleva el nombre del naturalista y locutor inglés Sir David Attenborough por su defensa de la ciencia y su apoyo a la paleontología. Este pequeño ovoide, de menos de un centímetro de ancho, estaba adornado con surcos internos y crestas que le daban una apariencia similar a la de una pasa. 

El descubrimiento de 'Obamus coronatus' se publicó en línea el 14 de junio en el 'Australian Journal of Earth Sciences', y el artículo de 'Attenborites janeae' se publicará en la misma revista. Los estudios fueron dirigidos por Mary Droser, profesora de paleontología en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la UCR.

Parte de 'Ediacara Biota', los animales de cuerpo blando son visibles como fósiles arrojados en arenisca de grano fino que se han conservado durante cientos de millones de años. Estas formas de vida precámbricas representan el comienzo de la vida animal y llevan el nombre de las colinas de Ediacara en la cordillera de Flinders, la primera de varias áreas en el mundo donde se han encontrado.

En el sistema de clasificación taxonómica jerárquica, 'Ediacara Biota' aún no está organizada en familias, y se sabe poco acerca de cómo se relacionan con los animales modernos. Se han descrito alrededor de 50 géneros, que a menudo tienen solo una especie. 

"Los dos géneros que identificamos son un nuevo plan corporal, a diferencia de todo lo demás que se ha descrito", dijo Droser. "Hemos estado viendo pruebas de estos animales durante bastante tiempo, pero nos tomó un tiempo para verificar que son animales por sus propios derechos y no parte de otro animal".

Los animales fueron vislumbrados en un lecho fósil particularmente bien conservado descrito en otro artículo publicado por el grupo de Droser que se incluirá en el número de Flinders Ranges de AJES. Los investigadores bautizaron este lecho fósil como 'Alice's Restaurant Bed', un tributo a la canción de Arlo Guthrie y su letra: "Puedes conseguir lo que quieras en Alice's Restaurant". 

"He trabajado en esta región durante 30 años, y nunca he visto un lecho tan hermosamente preservada con tantas muestras de alta calidad y raras, como 'Obamus' y 'Attenborites", dijo Droser. "El problema de AJES en la Cordillera de Flinders apoyará los esfuerzos de Australia del Sur para obtener el estatus de Patrimonio de la Humanidad para esta área, y esta nueva cama demuestra la importancia de protegerla".

China: hallan más de 300 huellas de dinosaurios y llegan a asombrosa conclusión

Las huellas fueron descubiertas en Zhucheng, conocida como la "Ciudad Dinosaurio".

Hallan huellas de deinonicosaurios y velociraptores. Créditos: Foto: referencial
Expertos de China, Estados Unidos y Australia hallaron este lunes último numerosas huellas de dinosaurios al este de China, en Zhucheng, conocida localmente como la "Ciudad Dinosaurio", por todos los descubrimientos que se han hecho en esta región.

Según un informe publicado en la revista Cretaceous Research, fueron encontrados más de 300 fósiles pertenecientes al cretácico, período geológico de entre 145 y 66 millones atrás.

De acuerdo con el grupo de expertos, las huellas fueron dejadas por al menos siete variedades de ellos, que incluían carnívoros y herbívoros de entre 50 centímetros y 10 metros de largo.

La conclusión a la que llegó el equipo

El hallazgo más impresionante fue que se descubrió que los deinonicosaurios —dinosaurios con plumas— vivían en grupos, a diferencia de lo que se creía anteriormente. Son las primeras pruebas de hábitos sociales entre los dinosaurios. De ahí su importancia.

Los investigadores chinos llegaron a esta conclusión tras descubrir cuatro huellas dobles constantemente paralelas. “Es un rasgo típico de animales gregarios", explicó Xing Lida, investigador y profesor de la Universidad China de Geociencias, citado por medios locales.

El profesor Wang Xiaoli, director del Instituto de Paleontología de la Universidad de Linyi, señaló que nunca se han encontrado fósiles de esqueletos de dinosaurios en la región, por lo que solo la huella de dinosaurio puede decirnos qué dinosaurios vivieron allí. La diversidad de huellas de dinosaurios en ese lugar es sorprendente. Es literalmente un parque viviente de dinosaurios del cretácico.

Los deinonicosaurios medían cerca de un metro de largo y corrían a velocidad de 9 km/h. También se hallaron huellas de velociraptores.

miércoles, 20 de junio de 2018

Descubre dónde estaba tu ciudad hace 400 millones de años

A través de un mapa interactivo en 3D de la Tierra qjue permite comprobar cómo se ha ido transformando el planeta, desde el periodo Criogénico

La Tierra, como se vio hace 470 millones de años, cuando aparecieron los 
primeros arrecifes de coral (Ian Webster / Ancient Earth)
Una Tierra virtual que nos permite descubrir cómo estaba formado nuestro planeta hace millones de años, cuando todavía era un único continente. ‘Ancient Earth’ es la nueva herramienta 3D, desarrollada por Ian Webster, que ofrece la posibilidad de conocer dónde estaba situada nuestra ciudad hace 300 millones de años, con tan solo escribir la dirección en el descriptor.

Aunque, en la actualidad, la Tierra está compuesta por siete continentes, esto no siempre fue así. Hace millones de años, nuestro planeta estaba formado por un único supercontinente, denominado por el científico alemán Alfred Wegener con el nombre de Pangea. Una única estructura que unía la mayor parte de tierras del planeta sobre una misma superficie gracias al movimiento de las placas tectónicas.

El mapa muestra donde se encontraría 'La Vanguardia' hace 340 millones de años 
tras escribir la dirección en el descriptor de la herramienta. 
(Ian Webster / Ancient Earth)
Hace unos 200 millones de años, la Pangea empezó a fracturarse hasta alcanzar la situación actual, en un proceso que todavía continúa. Con la aplicación, los usuarios pueden hacerse una idea de cómo estaba compuesto el globo terráqueo desde la época en la que aparecieron los primeros vertebrados hasta el periodo en el que se extinguieron los dinosaurios.

Para poder desarrollar esta herramienta, el equipo que está detrás del interactivo se ha basado en varias fuentes: un depósito abierto con los datos de las placas tectónicas, GPlates, que revela los movimientos de dichas placas a lo largo de los años en la Tierra, y la base de datos más importante que hay disponible, hoy en día, sobre dinosaurios. Webster lo que hizo fue añadir la visualización para poder conocer más acerca de los movimientos de la Tierra a través de la historia: cuándo aparecieron las primeras flores, qué territorios todavía no habían emergido de las profundidades o dónde se produjo la primera vida multicelular.

“Sería más exacto mostrar un esquema del movimiento de las placas, de manera más sencilla, en lugar de una versión artística de la Tierra. Pero hay cierta emoción en ver la Tierra hace 750 millones de años, como un globo”, explica el cientfico principal de la herramienta, Ian Webster, en la página web Hacker News.

La herramienta permite ver desde la época en la que aparecieron los primeros vertebrados hasta el periodo en el que se extinguieron los dinosaurios

Además de contestar a estas preguntas, el usuario puede decidir qué es lo que quiere ver sobre el planeta hasta llegar al periodo Criogénico, cuando los glaciares llegaron a alcanzar el ecuador del planeta, hace 750 millones de años, y comprobar que mientras algunos territorios no habían emergido para aquel entonces, otros ya mostraban una silueta muy similar a la actual.

Parte de la Pangea, como se vio hace 240 millones de años. 
(Ian Webster / Ancient Earth)
De hecho, los seres humanos solo aparecen en una de las 26 fechas visibles que se pueden seleccionar dado que la huella humana está presente solo desde hace casi 200.000 años.

Evidentemente, el mapa es una aproximación y, pese a que los científicos conocen la estructura de los continentes en cada una de las edades, todavía quedan muchas cuestiones sin resolver.

El usuario puede decir qué es lo que quiere ver sobre el planeta hasta llegar al periodo Criogénico, hace 750 millones de años

Los días tenían 18 horas hace millones de años

Un nuevo estudio que reconstruye la historia profunda de la relación de la Tierra con la Luna muestra que hace 1.400 millones de años, un día en la Tierra duraba poco más de 18 horas.   

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Esto era, al menos en parte, porque la Luna estaba más cerca y cambió la forma en que la Tierra giraba alrededor de su eje, por lo que, según el estudio, a medida que pasa el tiempo, los días son más largos.

"A medida que la Luna se aleja, la Tierra es como una patinadora giratoria que reduce la velocidad al estirar los brazos", pone como ejemplo el investigador Stephen Meyers, profesor de Geociencia en la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos, y coautor del estudio, que se publica esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'. 

El equipo describe una herramienta, un método estadístico, que vincula la teoría astronómica con la observación geológica (llamada astrocronología) para mirar hacia atrás en el pasado geológico de la Tierra, reconstruir la historia del sistema solar y comprender el antiguo cambio climático según lo registrado en el registro de rocas.

"Una de nuestras ambiciones era utilizar astrocronología para decir la hora en el pasado más lejano, para desarrollar escalas de tiempo geológicas muy antiguas --señala Meyers--. Queremos estudiar rocas que tienen miles de millones de años de una manera comparable a la forma en que analizamos los procesos geológicos modernos".

El movimiento de la Tierra en el espacio está influenciado por otros cuerpos astronómicos que ejercen fuerza sobre él, como otros planetas y la Luna. Esto ayuda a determinar las variaciones en el entorno de la rotación de la Tierra y tambaleos en su eje, y en la órbita que la Tierra traza alrededor del Sol.

Estas variaciones se conocen colectivamente como ciclos de Milankovitch y determinan dónde se distribuye la luz solar en la Tierra, lo que también significa que determinan los ritmos climáticos de la Tierra. Científicos como Meyers han observado este ritmo climático en el registro de rocas, que abarca cientos de millones de años.

Pero retroceder aún más, en la escala de miles de millones de años, ha resultado un desafío porque los medios geológicos típicos, como la datación por radioisótopos, no proporcionan la precisión necesaria para identificar los ciclos. También es complicado por la falta de conocimiento de la historia de la Luna, y por lo que se conoce como el caos del sistema solar, una teoría planteada por el astrónomo parisino Jacques Laskar en 1989.

El sistema solar tiene muchas partes móviles, incluidos los otros planetas que orbitan alrededor del Sol. Pequeñas variaciones iniciales en estas partes móviles pueden propagarse a grandes cambios millones de años después; éste es el caos del sistema solar, y tratar de explicarlo puede ser como intentar rastrear el efecto mariposa al revés.

DESCIFRADO EL CÓDIGO DEL CAÓTICO SISTEMA SOLAR

El año pasado, Meyers y sus colegas descifraron el código del caótico sistema solar en un estudio de los sedimentos de una formación rocosa de 90 millones de años que capturó los ciclos climáticos de la Tierra. Sin embargo, cuanto más atrás han intentado ir él y otros científicos en el registro de rocas, menos fiables han sido sus conclusiones.

Por ejemplo, la Luna se está alejando de la Tierra a una velocidad de 3,82 centímetros por año. Utilizando la velocidad actual, los científicos que extrapolaron el tiempo calcularon que "más allá de 1.500 millones de años atrás, la Luna habría estado lo suficientemente cerca como para que sus interacciones gravitacionales con la Tierra hubieran desgarrado a la luna", explica Meyers en un comunicado. Sin embargo, se sabe que la Luna tiene 4.500 millones de años.

Entonces, Meyers buscó una manera de explicar mejor lo que los vecinos planetarios de la Tierra estaban haciendo hace miles de millones de años para comprender el efecto que tenían en la Tierra y sus ciclos de Milankovitch. Éste fue el problema que trajo consigo a una charla que dio en el Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, durante un año sabático en 2016.

En la audiencia de ese día estaba Alberto Malinverno, catedrático de Investigación de Lamont, en Columbia. Los dos se unieron para combinar un método estadístico que Meyers desarrolló en 2015 para lidiar con la incertidumbre en el tiempo --llamada TimeOpt-- con la teoría astronómica, datos geológicos y un enfoque estadístico sofisticado llamado inversión bayesiana, que permite a los investigadores obtener un mejor manejo de la incertidumbre de un sistema de estudio.

Luego, probaron el enfoque, al que denominan TimeOptMCMC, en dos capas estratigráficas de roca: la Formación Xiamaling de 1.400 millones de años del norte de China y un registro de 55 millones de años de Walvis Ridge, en el Océano Atlántico sur. Con el enfoque, podrían evaluar de manera fiable desde capas de rocas en las variaciones de registros geológicos en la dirección del eje de rotación de la Tierra y la forma de su órbita, tanto en tiempo más reciente como en el tiempo profundo, mientras que también abordan la incertidumbre. 

También pudieron determinar la duración del día y la distancia entre la Tierra y la Luna. "En el futuro, queremos ampliar el trabajo en diferentes intervalos de tiempo geológico", dice Malinverno. El estudio complementa otros dos análisis recientes que se basan en el registro de rocas y los ciclos de Milankovitch para comprender mejor la historia y el comportamiento de la Tierra.

Un equipo de investigación de Lamont-Doherty usó una formación rocosa en Arizona para confirmar la notable regularidad de las fluctuaciones orbitales de la Tierra de casi circular a más elíptica en un ciclo de 405.000 años.

Y otro equipo en Nueva Zelanda, en colaboración con Meyers, analizó cómo los cambios en la órbita terrestre y la rotación en su eje han afectado a los ciclos de evolución y extinción de organismos marinos llamados graptoloides, que se remontan a 450 millones de años. "El registro geológico es un observatorio astronómico del sistema solar temprano --dice Meyers--. Estamos observando su ritmo pulsante, preservado en la roca y la historia de la vida".


sábado, 16 de junio de 2018

III Concurso de Fotografía Tierra de Dinosaurios 2018

Quedan 15 días para que acabe el plazo del III Concurso de fotografía "Tierra de Dinosaurios" 2018. 

Las fotografías se enviarán a cualquiera de los correos electrónicos de la Fundación Dinosaurios CyL: info@fundaciondinosaurioscyl.com o fundaciondinosaurioscyl@gmail.com

La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y Léon convoca el tercer concurso de fotografía “Tierra de Dinosaurios” con el fin de promover un mayor conocimiento social del valioso patrimonio geológico y paleontológico de la Sierra de la Demanda burgalesa.



PARTICIPANTES:

Podrán participar todas las personas españolas o de cualquier nacionalidad sin límite de edad. Cada autor podrá presentar un máximo de cinco fotografías.

TEMA:

El tema al que se dedica esta tercera edición, como también en las anteriores, es el paisaje geológico del macizo de Cameros/Demanda burgalés. Las imágenes deben ser tomadas en el entorno natural del territorio indicado que se delimita en la imagen que se adjunta en archivo jpg.

A modo de ejemplos, se señala a continuación algunos lugares geológicos de relevancia en el territorio donde se desarrolla este concurso: pliegues sinclinales de Peña Carazo y Peña Gayubar, desfiladeros de Yecla, río Pedroso y río Mataviejas, valle del Arlanza, circos glaciares de Mencilla y Neila, paso de Las Calderas, el Castillejo o las cuevas kársticas de Arlanza.

Bases: descárgatelas aquí.

Territorio indicado: Mapa (pinche aquí).

El plazo de envío será desde el 18 de marzo hasta el 30 de junio de 2018.

Un hallazgo sorprendente: fósiles de ranas de hace 99 millones años en piedras ámbar

A primera vista, las manchas con formas extrañas que oscurecen una pieza de ámbar amarilla parecen ser amorfas. Pero, al examinarla más de cerca, se aprecia una forma concreta.

Un fósil de Electrorana limoae (Lida Xing/China University of Geosciences)
Hay dos extremidades anteriores. Al final de cada una de ellas hay cuatro huesos más pequeños, que dan consistencia a una forma claramente similar a la de las manos. Dentro de la mancha oscura más grande, que tiene una parte superior redondeada, las cuencas de los ojos se distinguen. Es un cráneo.

Se trata de una pequeña y joven rana tropical encerrada dentro de un trozo de ámbar. Los científicos señalan que el diminuto anfibio, que mide menos de 2,50 centímetros de largo, vivió hace 99 millones de años antes de ser enterrado en la savia de un árbol. En ese momento, los dinosaurios todavía vagaban por la Tierra.

Piezas de ámbar recientemente descubiertas en Myanmar 
contienen fósiles de ranas de hace 99 millones de años 
(Lida Xing/China University of Geosciences)
El fósil es uno de los cuatro que datan del período Cretácico, lo que proporciona a los científicos la evidencia de que las ranas habitaban en bosques tropicales húmedos, según un comunicado del Museo de Historia Natural de la Florida. Los hallazgos fueron publicados en Nature Scientific Reports.

"Es casi inaudito tener una rana fósil de este período de tiempo que sea pequeña, que sus huesos pequeños se hayan preservado y que sea principalmente tridimensional", apuntó el coautor del estudio David Blackburn, curador asociado de herpetología en el Museo de Historia Natural de Florida. "Es muy especial", señaló.

Los fósiles incluyen un esqueleto de rana que fue lo suficientemente completo como para que los científicos lo identifiquen como una especie nueva llamada Electrorana limote, según el estudio. Los otros fósiles contienen dos manos y una huella de una rana que probablemente se pudrió dentro del ámbar.

"Honestamente, todavía estoy asombrado de que haya ranas en el ámbar", relató Blackburn a Gizmodo. "Es una experiencia fantástica sostener estas pequeñas gemas y ver las partes de las ranas que parecen que son del mes pasado", añadió.

Mientras que las ranas han existido durante más de 200 millones de años, su registro fósil es escaso y, por lo general, sesgado. Estas especies, según el comunicado, se movían hacia ambientes áridos y estacionales, y no eran pequeños habitantes de la selva.

Una especie extinta, que ha sido denominada Electrorana limoae, es la evidencia 
directa más antigua de ranas viviendo en bosques tropicales húmedos.
Pero ahora, con el descubrimiento de los cuatro pequeños terrones de ámbar que fueron encontrados en el norte de Myanmar, Blackburn aseguró que los científicos saben que las ranas han vivido en ambientes similares a los de la selva durante, al menos, 99 millones de años.

"Estas ranas formaban parte de un ecosistema tropical que, de alguna manera, podría no haber sido tan diferente a lo que encontramos hoy en día, salvo los dinosaurios", analizó.

Además de dar a los científicos una visión de la vida de las ranas antiguas, los fósiles son también los ejemplares conocidos más antiguos de ranas preservadas en ámbar. Los fósiles anteriores se encontraron en la República Dominicana y datan de hace unos 40 millones de años.

Los fósiles fueron un hallazgo "milagroso", comentó a la BBC Lida Xing, otra autora del estudio y paleontóloga de la Universidad de Geociencias de China en Beijing.

"En China, las ranas, los lagartos y los escorpiones se denominan 'los tres tesoros del ámbar'", remarca.

Más allá de la rareza del descubrimiento, los fósiles son fundamentales para ayudar a los científicos a aprender más sobre la historia evolutiva de las ranas.

"Nuestras comparaciones del esqueleto de estos fósiles de rana indican que estas ranas preservadas en ámbar eran 'verdaderas ranas', y pueden representar uno de los linajes más antiguos que se ven hoy en día", dijo Blackburn a Popular Science.

A pesar de todo lo que aprendieron de los minúsculos restos, Blackburn añadió que todavía hay bastantes preguntas sin respuesta. El comunicado oficial aclara que muchas partes como los huesos de la muñeca, la pelvis, los huesos de la cadera, el oído interno y la parte superior de la columna vertebral son utilizados por los herpetólogos para descubrir detalles de la vida de una rana y determinar su relación con otras ranas. Desafortunadamente, en los fósiles recientemente descubiertos, esas partes cruciales o faltaban o no se habían desarrollado completamente en la rana joven.

Blackburn admitió que espera que se descubran otras ranas en ámbar.

"No tenemos muchas comunidades de ranas de una sola especie en los bosques", subrayó. "Parece extremadamente poco probable que haya solo un fósil, podría haber muchos más en el camino", apostilló.

viernes, 15 de junio de 2018

Una garrapata de 100 millones de años, inmovilizada para la eternidad

Ámbar encontrado en Birmania ha proporcionado la primera prueba en el registo fósil de interacción entre garrapatas y arañas, datada hace 100 millones de años.   

THE UNIVERSITY OF KANSAS
La muestra refleja cómo la garrapata cayó en una tela de araña, y que luchó por liberarse al darse cuenta de su difícil situación. Pero la araña aprovechó la oportunidad, saltó sobre la garrapata y la envolvió en seda, inmovilizándola, en este caso para la eternidad.

Sabemos lo que ocurrió gracias a que la garrapata envuelta en seda fue sepultada posteriormente en ámbar que pudo haber goteado de un árbol cercano. Su destino, literalmente, fue sellado.

Avanzamos 100 millones de años más o menos, y esa misma garrapata fue descubierta por un coleccionista alemán llamado Patrick Müller que estaba buscando piezas de ámbar birmano de valor científico. Le pasó el descubrimiento al científico Jason Dunlop en el Museum für Naturkunde de Berlín, quien se dio cuenta de que era un espécimen importante. Finalmente, junto a otros expertos, el equipo acaba de publicar una descripción de la garrapata en la revista Cretaceous Research.

Es una muestra de comportamiento, realmente", dijo en un comunicado el coautor Paul Selden, del Instituto Paleontológico de la Universidad de Kansas. "Las garrapatas ya son conocidas del ámbar birmano, pero es raro encontrar una envuelta en seda de araña. No estamos seguros de si la araña la envolvió para comerla más tarde o si fue para quitarla del camino y evitar que se retuerza y destruya su red. Eso es algo que hacen las arañas".