jueves, 30 de octubre de 2014

Presentación del libro póstumo de Nieves López Martínez

El miércoles 12 de noviembre a las 19:00 horas en el E.T.S de Ingenieros de Minas y Energía de Madríd, tendrá lugar la presentación del libro póstumo de Nieves López Martínez titulado: GEOLOGÍA Y PALEONTOLOGÍA PARA AFICIONADOS, EXCURSIONES POR EL PALLARS Y EL ALT URGELL.
El acto lo organiza el Instituto Geológico y Minero de España.

Nives López, que estuvo en Salas de los Infantes en más de una ocasión, participando, por ejemplo, como colaboradora del comité científico de las I Jornadas Internacionales sobre Dinosaurios.

miércoles, 29 de octubre de 2014

El Museo de Burgos y el Museo de Dinosaurios colaboran en restaurar piezas

El Museo de Burgos ha restaurado recientemente 14 piezas de hierro y bronce pertenecientes a la colección del Museo de Dinosaurios (Sección de Arqueología). Esta actuación significa el comienzo de una colaboración entre las dos instituciones museísticas con el fin de restaurar piezas metálicas deterioradas que forman parte de la colección de la institución salense.
El objetivo, según informaron hoy fuentes del museo salense, era intervenir en piezas metálicas, datadas en su mayoría en la Edad del Hierro (siglos V al II antes de Cristo aproximadamente), que presentaban distintos grados de degradación. En los tratamientos aplicados, precisan, se utilizaron procedimientos de limpieza física, eliminación de sustancias que alteran el equilibrio químico de las piezas o aplicación de productos protectores que, en suma, se dirigen a frenar o ralentizar el proceso de deterioro y a estabilizar química y físicamente las piezas afectadas.
El resultado final fue «muy satisfactorio», aseguraron, y añadieron que además de los aspectos de conservación citados, ha mejorado también el aspecto de las piezas de cara a su exposición al público del Museo de Salas. Desde esta misma semana, afirmaron que los útiles metálicos restaurados volvieron a su lugar en las vitrinas del Museo salense.
El que haya sido el Museo de Burgos la institución donde se ha realizado esta intervención no es casual, explicaron, ya que cuenta con «una prestigiosa especialista en tratamiento de metales». Se trata de una actuación que incide también en el asesoramiento técnico dirigido a evaluar las piezas que requieren de una intervención así como de las condiciones ambientales que deben existir para favorecer su conservación en vitrinas y almacenes.

Los dos Museos acordaron mantener esa colaboración en el futuro, lo que es beneficioso principalmente para el Museo salense que de este modo tiene a su alcance medios técnicos y profesionales que garantizan la conservación de su colección arqueológica e histórica.

Diario de Burgos, 22/10/2014

martes, 28 de octubre de 2014

El molino del abuelo resucita

Lo habitual es que los científicos interesados en el pasado se dediquen a excavar yacimientos romanos, castillos medievales, campamentos neológicos o incluso huellas de dinosaurios si lo hacen en el entorno de la sierra de La Demanda. Lo raro es que empleen sus conocimientos y su tiempo en recuperar patrimonio industrial de principios del siglo XX en una pequeña localidad situada el límite entre las provincias de Burgos y Soria.
Precisamente eso es lo que están haciendo Asier Pascual, arqueólogo (miembro del equipo científico del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes), y Pablo Mateos, geólogo, con un viejo molino de Regumiel de la Sierra, que fue uno de los primeros aserraderos hidráulicos de la zona. Usaba la fuerza del agua no solo para cortar la madera, sino también para moler e incluso incorporó un generador con el que surtió de energía eléctrica a la localidad, todo un avance para su época.
Pascual y Mateos llevan varios días trabajando en la zona, pero la recuperación del molino es una tarea ardua y para ello contarán este domingo con la colaboración de los familiares del impulsor de aquel ingenio, Nicolás Martínez. Este empresario, que fue carpintero y que también fundó la compañía de autobuses La Serrana, dejó a sus herederos el legado material e inmaterial de lo que en su día fue un gran avance para el entorno. «Se trata también de recuperar la memoria de los pueblos», cuenta Diego Martínez, uno de sus nietos.

Una labor científica
El arqueólogo añade que la novedad de su trabajo consiste en «aplicar un método arqueológico para el análisis de este tipo de restos. A ello le sumamos la información que podamos obtener de la tradición oral, más documentos que hemos encontrado o podamos encontrar al respecto, de forma que podamos conformar un estudio científico del conjunto». Asier Pascual tiene sus orígenes en la comarca serrana y junto a su compañero Pablo Mateos se ha embarcado en el proyecto como una iniciativa personal.
Según un informe del año 2011, más de medio millar de bienes conforman el ingente patrimonio industrial de la provincia de Burgos. Algunos de ellos han sido recuperados para el turismo y otros, como este molino de Regumiel, se ven condenados a languidecer hasta que alguien los rescata del olvido e intenta devolverles algo de vida.

El objetivo, una vez consigan limpiar el cauce y adecentar en la medida de lo posible el viejo molino, es convertirlo en una ruina visitable. Una muestra de cómo hace casi un siglo, dos o tres generaciones antes que nosotros, los emprendedores de la época se las ingeniaban para que la naturaleza les ayudara en aquella primitiva e incipiente industrialización.

viernes, 24 de octubre de 2014

Descubren cementerio de dinosaurios de 200 millones de años en Argentina




Un yacimiento con un centenar de fósiles de vertebrados de entre 200 y 210 millones de años, con al menos doce especies desconocidas, fue descubierto en el oeste de Argentina, en un hallazgo "tremendamente relevante", según el científico responsable.
"Es un descubrimiento tremendamente relevante por su composición faunística para saber qué pasó en el Triásico Superior, por qué aparecieron los primeros dinosaurios, los primeros mamíferos, las primeras tortugas y los primeros pterosaurios", explicó a la AFP el paleontólogo, Ricardo Martínez.Al que nuestro Equipo Cientíco tuvo la suerte de conocer que su viaje a Argentina.
El jefe del equipo investigador, conformado por una decena de científicos argentinos, precisó que se trata de un yacimiento "realmente completo, de unos 113 fósiles, maravillosamente preservados, entre los cuales hay con seguridad, como mínimo, 12 especies nuevas".
Una de las piezas más relevantes es un fósil de pterosaurio, un reptil volador, "el primer registro que hay de esta especie en el hemisferio sur y en una zona lejana de las costas". Esta cuenca geológica de grandes dimensiones de la que se exploraron apenas "el 3 o 5% del potencial", se ubica en la localidad de Marayes, a 160 kilómetros al sur de la ciudad de San Juan, 1.000 kilómetros al oeste de Buenos Aires.
"Se trata de una zona inhóspita, árida, arenosa, de muy difícil acceso y donde no hay agua, con vegetación de monte que rompe las camionetas. Hacemos los primeros 120 kilómetros en una hora y media, pero los últimos 40 kilómetros nos lleva más de cuatro horas recorrerlos", contó el experto.
La provincia de San Juan ya es conocida por los yacimientos de fósiles de Ischigualasto en el Valle de la Luna, de 600 kilómetros cuadrados, de 231 millones de años, donde está también la formación de Los Colorados, con restos paleontológicos de unos 213 millones de años.

"No eran vacas"

3015_principal-cementerio-y-micrEl descubrimiento de este verdadero cementerio de dinosaurios tuvo su origen en una conversación fortuita que hace una década despertó el interés del científico, jefe de la División Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de San Juan.
"Hace más de 10 años un baqueano de la zona me dijo que su hermana había encontrado unos huesos por ahí y que se preguntaba si eran de vacas. Organicé una pequeña partida y logramos encontrar los primeros restos... y no eran vacas", recordó Martínez.
A partir de allí presentó un proyecto y obtuvo fondos del ministerio argentino de Ciencia y Tecnología, lo que le permitió llevar a cabo dos campañas.
"Es una ventana hacia el pasado", se entusiasmó. En 2012, hicieron un primer hallazgo de "una concentración anómala de vertebrados, producto de la acción orgánica" en una zona de unos 800 metros cuadrados, pero recién en mayo pasado, a 8 kilómetros de allí, encontraron el yacimiento.

Ahora, tras meses de trabajo en el laboratorio para separar los fósiles de la roca, se pudo empezar a determinar que corresponde a una época de la que aún no se tenía registros.
"Nosotros pensábamos que nos encontrábamos con que era algo equivalente a los fósiles de Los Colorados, pero son un poco más nuevos", explicó Martínez, que lleva más de tres décadas trabajando en San Juan, donde nació.
La provincia de San Juan, vecina a la cordillera de los Andes en la zona céntrica del país, se suma a otras zonas de alta riqueza paleontológica, como la que ofrece la Patagonia Argentina, una suerte de parque jurásico y cretácico de enorme valor científico que no cesa de generar descubrimientos.


 Tomado de:elpais

jueves, 23 de octubre de 2014

13ª edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP) 2015

La 13ª edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología (EJIP), que se celebrará en Cercedilla (Madrid) los días 22 a 25 de abril de 2015.
El Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología es un congreso anual dirigido por y para jóvenes científicos en las distintas áreas de la Paleontología.
Los 13 años de vida del EJIP han permitido reunir a cientos de estudiantes y jóvenes investigadores en diferentes niveles de formación (pre-universitaria, universitaria, predoctoral y postdoctoral) para fomentar la paleontología entre los jóvenes de nuestro país, así como acercar la ciencia a la sociedad a través de la divulgación científica.

Un dinosaurio como un avestruz de 11 metros y 6 toneladas

De aspecto similar al de un avestruz pero de 11 metros de largo y seis toneladas y media de peso, con dos brazos enormes, un pico como de pato, joroba y grandes garras, el Deinocheirus mirificus era un animal singular. Sus descubridores, hace casi medio siglo, lo llamaron precisamente “extraña mano terrible”, y ha sido considerado desde entonces uno de los dinosaurios más enigmáticos dada, además, la escasez de piezas del esqueleto encontradas. Ahora dos nuevos esqueletos descubiertos en Mongolia han permitido describir la anatomía, rasgos de alimentación y ecología de esta especie de hace 70 millones de años, unos cinco millones de años antes de la extinción de los dinosaurios. Está emparentado con el tiranosaurio y el velociraptor. El equipo internacional autor del hallazgo, liderado por el coreano Yuong Nam Lee, presenta en la revista Nature estos nuevos fósiles y la combinación inusual de rasgos del Deinocheirus.

El Deinocheirus mirificus emerge a la luz de la paleontología en 1965, cuando la científica polaca Zofia Kielan-Jaworowska, líder de una expedición conjunta de Polonia y Mongolia en el desierto de Gobi, descubre los primeros restos de Deinocheirus, unos pocos huesos fosilizados entre los que destacaban unas extremidades superiores de 2,4 metros de largo (el récord de longitud de brazo conocida para un animal bípedo), junto con algunas costillas y vertebras. “Pese a ser tan incompletos, los restos eran suficientemente distintivos en tamaño y morfología de otros terópodos para que Kielan-Jaworowska y sus colegas […]propusieran su pertenencia a un nuevo género y especie, Deinocheirus mirificus, o extraña mano horrible”, resume el experto Thomas R. Holtz, de la Universidad de Maryland, en Nature. Pero con tan pocos datos, los paleontólogos lo tenían difícil para encuadrar este dinosaurio en la familia de los terópodos.

De los dos esqueletos descubiertos ahora, uno tiene un brazo un 6% más largo que el descubierto en 1965 y el otro es de inferior tamaño. No solo permiten conocer la morfología del animal, sino que también dan pistas sobre su forma de vida y alimentación. El Deinocheirus, un ornitomimosaurio (lagarto imitadores de aves), con un cráneo de más de un metro de largo, tiene rasgos típicamente asociados al consumo de plantas, pero los científicos explican que han encontrado indicios de restos de peces en el estómago de uno de ellos, por lo que deducen que sería un omnívoro. El hocico alargado y la joroba en la espalda son rasgos ausentes en otras especies emparentadas; la pelvis extendida que soportaría músculos fuertes y los grandes pies indican que era un dinosaurio bípedo, corpulento de movimientos lentos y, en general, parece bien adaptado para vivir en entornos fluviales. La zona de Gobi donde han aparecido los fósiles sería un medio ambiente similar al actual delta del Okavango en África, señala Holtz.

La idea es que el Deinocheirus, compartiendo recursos alimenticios en el hábitat con herbívoros más grandes aún que él, habría tenido una ventaja en esa alimentación más variada de pequeños animales añadidos a la dieta de plantas. “El mosaico de características de […]ornitomimosaurio[/…] y de no […]ornitomimosaurio[/…] en el holotipo [los primeros fósiles descubiertos, en 1965] dificultaron la definición del estatus filogenético del […]Deinocheirus[/…]”, advierten Lee y sus colegas en Nature.


Este equipo, en el marco de la Expedición Internacional Corea-Mongolia de Dinosaurios, descubrió el primer esqueleto de Deinocheirus en 2006 y el segundo en 2009. Juntos permiten recomponer uno prácticamente completo. Pero la búsqueda fue más difícil aún porque los yacimientos habían sido claramente presa del furtivismo. Entonces, en 2011, un científico del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, Pascal Godefroit, alertó a Lee y sus colegas de que había visto varias piezas (un cráneo, un pie y una mano) del animal en una colección privada en Europa; huesos que, como luego se comprobó, efectivamente, encajaban perfectamente con los esqueletos descubiertos por los científicos en el Gobi. Los fósiles fueron devueltos a Mongolia en mayo de este año.

Fuente: El País

martes, 21 de octubre de 2014

Geomeetings, la nueva web para los encuentros geocientíficos

Recientemente se ha creado el sitio web geomeetings que recoge información sobre las conferencias, congresos, jornadas, cursos, etc., más importantes que se realizan a lo largo del año en cualquier parte del mundo. Resulta una herramienta útil para las universidades, personal, postdoctorados, estudiantes y la comunidad geocientífica en general, que buscan reuniones interesantes a lo largo del año.