viernes, 18 de agosto de 2017

Siete flores de 100 millones de años halladas en perfecto estado de conservación

Myanmar, la región anteriormente conocida como Birmania, no para de entregar a la ciencia preciosos trozos de ámbar con episodios cruciales de la historia de la vida en la Tierra. En este caso, una historia de 100 millones de años.

La Tropidogyne pentaptera, identificada en trozo de ámbar de 100 millones 
de años (George Poinar Jr./Universidad de Oregón).
La revista Palaeodiversity da cuenta del descubrimiento del equipo liderado por George Poinar Jr., profesor emérito de la Facultad de Ciencias de la Universidad Estatal de Oregón: siete flores completas de esta edad han sido reportadas en un solo estudio. Las flores van de 3,4 a 5 milímetros de diámetro, lo que requiere estudio bajo un microscopio.

Las flores descubiertas han sido bautizadas como Tropidogyne pentaptera, por los cinco sépalos firmes que ostentan.

"El ámbar preservó tan bien las partes florales, que parecen que fueron recogidas del jardín", dijo Poinar. "Los dinosaurios pueden haber golpeado las ramas que dejaron caer las flores en depósitos de resina en la corteza de un árbol de araucaria, que se cree que ha producido la resina que se fosilizó en el ámbar. Los árboles de araucaria se relacionan con los pinos kauri que se encuentran hoy en Nueva Zelanda y Australia. Y los pinos kauri producen una resina especial que resista al desgaste. "

Estudios anteriores del mismo equipo ya habían dado con otra especie en el mismo género de angiospermas, la Tropidogyne pikei, nombrada en honor a su descubridor, Ted Pike.

"La nueva especie tiene sepalos veteados, propagación, un disco de néctar y un ovario inferior con nervaduras como la T. pikei", dijo Poinar. "Pero es diferente en que es bicarpelada [tiene dos carpelos, que son las hojas que integran el sistema reproductivo de la flor], con dos pistilos alargados y delgados y un ovario inferior veteado sin glándulas terminales pigmentadas oscuras como la T. pikei."

Ambas especies pertenecen a la familia Cunoniaceae, una familia de plantas leñosas que abunda en el hemisferio sur. La T. pentaptera era probablemente un árbol de selva tropical.

Por su forma y patrón de nervaduras, se asemejan a las del género Ceratopetalum, de Australia y Papua-Nueva Guinea, al que pertenece el arbusto de Navidad de Nueva Gales del Sur, por sus cinco sépalos que se tornan rojo brillante cerca de la Nochebuena.

¿Cómo la especie T. pentaptera tiene tanta familiaridad con otras naturales de hábitats a más de 6.400 km, cruzando un océano hacia el sureste? Según Poinar, tomando en cuenta la historia geológica de las regiones, probablemente Myanmar fue parte de la Gran India que se separó del hemisferio sur, el supercontinente Gondwanaland, y se desplazó al sur de Asia. Ello, claro, cuando la Tierra concentraba su superficie firme en un gran trozo llamado Pangea que se comenzó a partir hace 175 millones de años. Gondwana se formó antes que Pagea pero gradualmente se integró a ella.

Otros importantes fósiles en ámbar han sido hallados este año en Myanmar. Entre los más resaltantes para la ciencia, una avispa tambiénde 100 millones de años y la cola de un dinosaurio emplumado en excepcional estado de conservación.


Un estudio identifica al 'Chilesaurus' como el 'eslabón perdido' de los dinosaurios

Un dinosaurio extraño que parecía una rapaz pero que, de hecho, era vegetariano, puede ser el 'eslabón perdido' entre los dinosaurios que comen plantas y los terópodos, el grupo que incluye a carnívoros como el 'Tyrannosaurus rex' y el 'Velociraptor'.

Un estudio identifica al 'Chilesaurus' como el 'eslabón perdido' de los dinosaurios 
MADRID | EUROPA PRESS
Investigadores de la Universidad de Cambridge y el Museo de Historia Natural han utilizado un amplio conjunto de datos para analizar más de 450 características anatómicas de los primeros dinosaurios y colocar correctamente a la criatura --conocida como 'Chilesaurus'-- en el árbol genealógico de los dinosaurios. Sus resultados, publicados en la revista 'Biology Letters', sugieren que el 'Chilesaurus' llena una gran brecha entre dos de los principales grupos de dinosaurios, y muestra cómo la división entre ellos puede haber ocurrido.

'Chilesaurus', que fue descubierto en el sur de Chile, fue descrito por primera vez en 2015. Este dinosaurio vivió durante el periodo Jurásico Superior, hace unos 150 millones de años, y tiene una extraña colección de características físicas, lo que dificulta su clasificación. Por ejemplo, su cabeza se asemeja a la de un carnívoro, pero tiene dientes planos para moler vegetales.

"Chilesaurus' casi parece que fue cosido de diferentes animales, por lo que desconcertó a todo el mundo", afirma el estudiante de doctorado en el Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge Matthew Baron, primer autor del estudio. 

Investigaciones anteriores sugirieron que este peculiar dinosaurio pertenecía al grupo 'Theropoda', el grupo de dinosaurios con forma de lagartija que incluye al 'Tyrannosaurus', pero el nuevo estudio concluye que, probablemente, fue un miembro muy temprano de un grupo completamente diferente, llamado 'Ornithischia'. Esta reorganización en el árbol de la familia de los dinosaurios tiene implicaciones importantes para comprender los orígenes de este grupo, el 'Ornithischia', que incluye a dinosaurios como 'Stegosaurus', 'Triceratops' e 'Iguanodon'.

Los dinosaurios con forma de pico tienen varios rasgos físicos comunes. Los dos más notables son: una estructura de cadera invertida, parecida a un pájaro; y una estructura parecida a un pico para poder comer. Las caderas invertidas permitían sistemas digestivos más grandes y complejos, lo que a su vez permitía que los comedores de plantas más grandes evolucionaran.

Aunque 'Chilesaurus' tiene una estructura de cadera similar a la de un pájaro y tiene dientes planos para triturar plantas, no posee el distintivo pico de muchos otros dinosaurios con cola de pájaro, que es lo que hace que este hallazgo sea tan importante.

"UNO DE LOS DINOSAURIOS MÁS DESCONCERTANTES"

"Antes de esto, no había especímenes de transición, no sabíamos en qué orden evolucionaron estas características --señala Baron--. Esto demuestra que en los dinosaurios con cabeza de pájaro, el intestino evolucionó primero, y las mandíbulas evolucionaron más tarde. Llena el vacío bastante bien".

"Chilesaurus' es uno de los dinosaurios más desconcertantes e intrigantes jamás descubiertos", indica por su parte el coautor de la investigación, el profesor Paul Barrett, del Museo de Historia Natural. "Su extraña mezcla de características lo coloca en una posición clave en la evolución de los dinosaurios y ayuda a mostrar cómo algunas de las divisiones realmente grandes entre los grupos principales podrían haber surgido", añade.

"Había una división en el árbol familiar de los dinosaurios, y las dos ramas tomaron diferentes direcciones evolutivas", explica Baron, que opina que esto parece haber ocurrido debido al cambio en la dieta de 'Chilesaurus'. "Parece que se hizo más ventajoso para algunos de los dinosaurios que comían carne empezar a comer plantas, posiblemente incluso por necesidad", considera.

A principios de este año, el mismo grupo de investigadores sostuvo que los grupos familiares de dinosaurios necesitaban ser reordenados, redefinidos y renombrados. De hecho, en un estudio publicado en 'Nature', los investigadores sugirieron que los dinosaurios en forma de pájaro y los dinosaurios con forma de lagarto como el 'Tyrannosaurus' evolucionaron a partir de un antepasado común, volcando potencialmente más de un siglo de teoría sobre la historia evolutiva de los dinosaurios.

Aunque su conjunto de datos ya ha arrojado algunos resultados sorprendentes, los investigadores afirman que, ya que actualmente sólo analiza los primeros dinosaurios, probablemente se encuentren muchas más sorpresas acerca de la evolución de los dinosaurios, una vez que las características de los dinosaurios posteriores sean añadidas.

Salas de los Infantes ultima la candidatura del Museo de Dinosaurios al 1,5% Cultural

  • El municipio prepara la documentación para presentarse a la convocatoria de ayudas del Ministerio de Fomento
  • Ada Marcos, de Agrupación Cívica Salense, afirma que sería una ayuda “justa” tras los 220 millones invertidos en Castrovido
  • La parcela en la que se ubicaría el nuevo centro ya está elegida y ahora le toca a la Junta definir plazos y actuaciones

Las instalaciones del Museo se han quedado pequeñas. BC
El Ayuntamiento de Salas de los Infantes ultima su candidatura para solicitar la inclusión del nuevo Museo de Dinosaurios en las ayudas del 1,5 por ciento Cultural, con cargo al Ministerio de Fomento. Una empresa especializada trabaja en la documentación, para presentar un proyecto que se ajuste a la convocatoria, cuyo plazo de solicitudes se cierra este 17 de agosto. La iniciativa es “ilusionante y justa”, ha asegurado la concejal Ada Marcos, portavoz de la Agrupación Cívica Salense (A.C.S.).

Marcos ha recordado que el Gobierno ha invertido 220 millones de euros en la presa de Castrovido, así que a Salas le correspondería un proyecto del 1,5 por ciento Cultural, y qué mejor que el nuevo Museo de Dinosaurios, impulsado en colaboración con la Junta de Castilla y León. La documentación para la candidatura es técnica, ha explicado la conceja, para aprovechar al máximo la convocatoria y no dejar que se escape esa ayuda ministerial que sería muy interesante para llevar a buen puerto el Museo de Dinosaurios.

“Esta financiación sería muy importante, porque Salas tiene que conseguir que el museo sea una realidad”, ha apuntado la edil. Es una infraestructura “imprescindible” para el municipio, un “revulsivo” cultural y turístico, que ayudará a impulsar los yacimientos de dinosaurios, un “filón científico y social”. De hecho, el Museo de Dinosaurios se “vende” como un centro de protección, interpretación, conservación y difusión del yacimiento de icnitas de Costalomo, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), ha recordado Ada Marcos.

Parcela definida

Hace tiempo que las actuales instalaciones se han quedado pequeñas para albergar los hallazgos paleontológicos de la Sierra de la Demanda; y tiempo acumula también el proyecto para la construcción de un nuevo museo. Sin embargo, ahora parece que la iniciativa está encarrilada, pues se ha elegido una parcela para su ubicación (en San Isidro), que goza del beneplácito de políticos, técnicos y profesionales, la condición impuesta por Patrimonio Cultural de Castilla y León para retomar el proyecto.

La parcela ya se valoró en su momento, se descartó y ahora se ha replanteado la propuesta, aceptada por todos los implicados. Una vez cumplido con ese trámite, el Ayuntamiento está a la espera de la resolución de la Junta, que debe decidir qué pasos dar para materializar el proyecto. Ahora que parece que el Gobierno regional cuentan con dinero para inversiones, 2018 tendría que ser un año clave para el Museo de Dinosaurios, sobre todo si se consigue financiación del 1,5 por ciento Cultural.

viernes, 11 de agosto de 2017

HORARIO MUSEO DE DINOSAURIOS FIESTAS PATRONALES 2017

Con motivo de las Fiestas Patronales de Nuestra Señora y San Roque de Salas de los Infantes, el Museo de Dinosaurios tendrá el siguiente horario:





































Después de las Fiestas Patronales, el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, volverá a su horario habitual de apertura.

¡DESDE EL MUSEO DE DINOSAURIOS Y LA FUNDACIÓN DINOSAURIOS CYL OS DESEAMOS UNAS FELICES FIESTAS A TODOS LOS SALENSES Y A TODOS LOS VISITANTES!

Hallan el mayor animal que pisó la tierra

El hallazgo se produjo en la provincia de Chubut en plena Patagonia argentina. Después de más de tres años de excavaciones, los paleontólogos del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), anunciaron que habían encontrado restos fósiles de, al menos seis, ejemplares de lo que es el dinosaurio más grande hallado hasta el momento.

CTYS-UNLAM
Lo han bautizado como Patagotitan Mayorum, nombre que le viene dado por el territorio, el tamaño y por quien lo encontró, la familia Mayo. Ellos fueron los que dieron aviso al Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) de que se habían localizado unos huesos en el suelo.

El tamaño de estos ejemplares, pertenecientes a la familia de los saurópodos, supuso todo un hito. Habitaron la tierra hace poco más de 100 millones de años y se estima que pudieron llegar a medir 40 metros de largo.

José Luis Carballido, investigador adjunto del Conicet en el MEF y director de la campaña que recuperó los restos, junto al investigador principal, Diego Pol, explica que aún no se saben las causas que provocaron este gigantismo, aunque podría deberse a unas condiciones climáticas y ambientales más favorables: «Nunca se va a saber con seguridad qué pasó. Los herbívoros -dice- aumentan de tamaño teniendo en cuenta que, a mayor volumen, menos riesgo de ser depredado. Pero hay algo que es seguro, y es que en Patagonia hace 100 millones de años las condiciones ambientales eran favorables para que estos animales se reprodujeran y se mantuviesen. Y es cierto que es coincidente un cambio en la vegetación con un aumento de las temperaturas».

CTYS-UNLAM
Pero no solo el tamaño ha marcado la diferencia. Es la primera vez que se encuentran piezas suficientes para estimar con precisión el peso de estos ejemplares. «Lo importante -apunta- es entender hasta qué punto pueden crecer. Con el descubrimiento del Argentinosaurius, al no tener suficientes piezas no pudimos estimar el peso con exactitud. Se estimó entre los 50.000 y los 140.000 kilos, pero en el fondo no sabemos nada. En cambio, con el Patagotitan sí. Pudimos estimar su peso en 70 toneladas», señala Carballido.

Hay tres niveles diferentes con fósiles, lo que se traduce en tres momentos diferentes en los que los huesos fueron sepultados. Esto indica que era un lugar al que estos animales solían regresar. Según Carballido, «había huesos pisados, lo que quiere decir que volvían a ese área. Es muy probable que hayan tenido un lugar de alimentación al que regresaban, es un comportamiento muy similar al de los elefantes».

«La Patagonia es rica en fósiles, como en España lo es Burgos»

¿Qué hace que La Patagonia sea un lugar con grandes descubrimientos paleontológicos? Según el paleontólogo argentino de abuelos gallegos José Luis Carballido, tiene que ver con el clima y las características del territorio. Explica que estos hallazgos se deben al clima desértico de la región: «La clave es que tenemos una roca pelada, sin vegetación, lo que nos permite caminar por rocas que se crearon en el pasado, lo que es más difícil en climas húmedos. Esto convierte a la Patagonia en una zona rica en fósiles, por así decirlo. Son grandes extensiones de roca donde se crearon los dinosaurios. En comparación es similar a lo que pasa en España, en Burgos, donde también se han hallado grandes fósiles».

Carballido se refiere al reciente hallazgo del dinosaurio gigante Europatitan eastswoodi cuyos restos se encontraron en el yacimiento Oterillo II, situado entre Salas de los Infantes y Barbadillo del Mercado. El ejemplar pesaba 35 toneladas.

Así eran los primeros mamíferos que planeaban entre dinosaurios

Hallan un fósil en China de 160 millones de años que permite reconstruir la vida de los antepasados de las ardillas voladoras y murciélagos

Recreación artística del mamífero alado, con un bebé en su regazo - NATURE
Tenían largos dedos en manos y pies y membranas que funcionaban como alas en sus patas delanteras. Así eran los primeros mamíferos planeadores que poblaron el planeta. Vivieron hace 160 millones de años en el periodo Jurásico, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra. Tuvieron que adaptarse físicamente para volar, cambiar su alimentación y vivir en los árboles más altos. Todo esto se sabe ahora porque un grupo internacional de investigadores ha descubierto en China dos fósiles de estos extraños mamíferos.

Se llaman «Maiopatagium furculiferum» y «Vilevolodon diplomylos» eran hervíboros y son los mamíferos voladores más antiguos conocidos hasta la fecha. Los fósiles se describen en dos artículos que la Universidad de Chicago y el Museo de Historia Natural de Pekín publican en el último número de la revista «Nature». Estos animales hoy extintos son los parientes lejanos de las ardillas aladas que podemos ver en Estados Unidos y de los omnipresentes murciélagos.

El fósil hallado de un Maiopatagium, que pudo prosperar en los aires pese a los 
dinosaurios (Zhe-Xi Luo/UChicago).
Los fósiles de la nueva especie tuvieron, de alguna manera, las primeras alas de todos los mamíferos, asegura Zhe-Xi Luo, PhD, profesor de biología organizacional y anatomía en la Universidad de Chicago y autor de ambos artículos. Esas alas no tenían plumas, eran más parecidas a las membranas de los murciélagos, pero con ellas podían planear y deslizarse con facilidad por las copas de los árboles.

Los restos hallados al noroeste de Pekín han conservado perfectamente fosilizadas las membranas de piel que actuaban como alas. También muestran muchas características esqueléticas en las articulaciones de los hombros y los miembros anteriores que dotaron a esos animales antiguos la agilidad de ser planadores capacitados.

Las dos criaturas descubiertas comparten una ecología similar con los planeadores modernos, con algunas diferencias significativas. Hoy en día, el sello distintivo de la mayoría de los mamíferos voladores es su dieta herbívora que normalmente consiste en semillas, frutas y otras partes blandas de las plantas con flores. Pero sus antepasados lejanos no ingerían flores porque vivían en un mundo jurásico donde la vida vegetal estaba dominada por helechos y coníferas, mucho antes de que las plantas con flores llegaran a dominar el período Cretácico. Además de sus alas contaban con una exquisita proporción de extremidades, manos y pies que les permitía una nueva locomoción y comportamiento. Todo ello les permitió sobrevivir en el periodo Jurásico, en un mundo dominado por los dinosaurios.

Adaptación sorprendente

El hallazgo no solo permite conocer una nueva especie, también ayuda a reconstruir la evolución de los mamíferos. «Con cada nuevo fósil de la Era de los Dinosaurios, descubrimos una adaptación sorprendente en su alimentación y capacidades motoras. La base de la diversificación de los mamíferos se estableció hace mucho tiempo», explicó Luo, uno de los investigadores principales del estudio.



La capacidad para deslizarse en el aire fue una de las muchas adaptaciones notables. La mayoría de los mamíferos viven en la tierra, pero los mamíferos voladores, incluyendo las ardillas y los murciélagos que aletean las alas como pájaros, hicieron una transición importante entre la tierra y los hábitats aéreos. La habilidad de deslizarse entre los árboles permitió a los animales antiguos encontrar comida que era inaccesible para otros animales terrestres. Esa ventaja evolutiva todavía se puede ver entre las ardillas voladoras en América del Norte y Asia, las de cola escamosa de África, los petauros del azúcar -un pequeño marsupial muy común en Asia y en Europa como mascota- o los colugos del sudeste asiático, conocidos popularmente como galeopitecos.