viernes, 1 de agosto de 2014

Un estudio varía la edad y la clasificación que hasta ahora se achacaba al Aragosaurus

Con motivo de los 30 años de la última excavación en el yacimiento Las Zabacheras de Galve, realizada en 1983, y también para estudiar los fósiles del esqueleto de Aragosaurus ischiaticus (primer dinosaurio definido en España) que aún permanecían inéditos, se ha llevado a cabo un nuevo trabajo científico que acaba de publicar la revista británica Zoological Journal of the Linnean Society.

Faltaba un análisis detallado acerca de este emblemático dinosaurio que incluyera la descripción de todos los huesos conocidos y completara aspectos científicos sobre su anatomía, clasificación y la edad en la que vivió, objeto de debates científicos.

Aragosaurus fue un dinosaurio saurópodo (herbívoro de hábitos cuadrúpedos, con cuello y cola muy alargados y con una cabeza pequeña). Los huesos estudiados en el nuevo trabajo son una extremidad delantera, un fémur, una falange ungueal (uña), huesos de la cintura escapular y pélvica, 14 vértebras de la cola, chevrones y costillas. Por otra parte, el único diente asignado previamente a esta especie ha sido descartado como perteneciente a ella. Los huesos hallados permiten estimar unas dimensiones de 17 metros de longitud y 20 toneladas de peso y situarlo como un macronario basal, es decir, emparentado con los camarasáuridos de Norteamérica y con los braquiosáuridos de Norteamérica y África.

Aragosaurus vivió en un antiguo delta (una zona húmeda con abundante vegetación) surcado por canales meandriformes que desembocaban en el Mar de Tethys (ancestro del actual Mediterráneo). Aragosaurus compartiría hábitat, hace unos 145 millones de años con dinosaurios típicos del final del Jurásico de la Península Ibérica: otros saurópodos gigantes, estegosaurios y diversos carnívoros.

En el estudio, liderado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, colabora José Luis Sanz (Universidad Autónoma de Madrid), autor principal de la nueva especie –que se publicó en 1987- así como científicos del University College de Londres, del Imperial College de Londres y de la Universidad Complutense de Madrid.

Nuevos descubrimientos en el año 2004

El yacimiento Las Zabacheras fue excavado en varias ocasiones. La primera, a finales de los años 50, cuando José María Herrero y Dimas Fernández Galiano recuperaron varios huesos que se depositaron en el Museo Provincial de Teruel. Posteriormente, entre 1982 y 1983, un equipo de paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Paleontología de Sabadell (hoy Institut Català de Paleontología) estudió el yacimiento y sus fósiles. Como resultado de sus actuaciones, Aragosaurus ischiaticus se definió en el año 1987, en la revista Estudios Geológicos (CSIC).

Este mismo año 2014 se ha vuelto a excavar este yacimiento histórico que estaba literalmente cubierto por más de 4 metros de escombros. La actuación ha permitido alcanzar los niveles fosilíferos originales y recuperar huesos inéditos de Aragosaurus ischiaticus: varios chevrones, un esternal y una tibia. Además, los restos vegetales y el polen que se han hallado en Las Zabacheras permitirán conocer todavía más información acerca del ecosistema en el que vivió el “lagarto de Aragón”. Estas investigaciones se realizan en el marco de un proyecto paleobotánico con especialistas de la Universidad de Vigo y de la Universidad Nacional Autónoma de México, programado para conocer la flora de los humedales del final del Jurásico y del Cretácico temprano de Galve. Algunos resultados obtenidos en otros dos yacimientos con dinosaurios de Galve se acaban de publicar  en la revista Historical Biology.

Los fósiles de Aragosaurus se exponen en la sede de Dinópolis en Galve, ‘Legendark’, y en la colección paleontológica del Ayuntamiento de Galve.

La tibia, uno de los nuevos fósiles hallados en 2014 se presentará en el 74º congreso internacional de la Society of Vertebrate Paleontology que se celebrará en Berlín durante el próximo mes de noviembre. La tibia original y una reproducción de los huesos de la mano podrán verse en Dinópolis-Teruel a partir del día 30 de julio.

Fuente: Heraldo
http://www.heraldo.es/noticias/aragon/teruel_provincia/2014/07/30/un_estudio_varia_edad_clasificacion_que_hasta_ahora_achacaba_aragosaurus_302344_1101027.html

jueves, 31 de julio de 2014

Los dinosaurios se extinguieron por "una mala suerte colosal"

La supervivencia de los dinosaurios fue una cuestión de tiempo: podrían haber sobrevivido al impacto del asteroide que acabó con ellos si hubiera tenido lugar un poco antes o más tarde en la historia. Así lo afirma estudio reciente realizado con los registros fósiles actualizados e instrumentos de análisis mejorados que han sido de gran utilidad para que los paleontólogos pudieran reconstruir la narrativa de la desaparición de estas criaturas prehistóricas, hace unos 66 millones de años. Su conclusión es que su desaparición fue consecuencia de una cadena perfecta de acontecimientos.
Los autores de este trabajo, cuyos resultados se publican en 'Biological Reviews', encontraron que en los pocos millones de años antes de que un asteroide de 10 kilómetros de ancho impactara en lo que hoy es México, la Tierra estaba experimentando una agitación ambiental que incluía una extensa actividad volcánica, un cambio del nivel del mar y variación de las temperaturas.
En ese momento, la cadena alimentaria de los dinosaurios se vio debilitada por la falta de diversidad entre los grandes dinosaurios herbívoros de los que otros individuos se alimentaban, probablemente debido a cambios en el clima y el medio ambiente.
Esto creó una tormenta perfecta en la que los dinosaurios eran vulnerables y tenían pocas probabilidades de sobrevivir tras el impacto de un asteroide. El impacto habría causado tsunamis, terremotos, incendios forestales, cambios bruscos de temperatura y otros cambios ambientales. Como las cadenas alimentarias se derrumbaron, esto habría acabado con una especie de dinosaurio tras otro, sobreviviendo únicamente los que podrían volar, que evolucionaron hasta convertirse en las aves de hoy en día.
Los investigadores sugieren que si el asteroide hubiera golpeado la Tierra unos pocos millones de años atrás, cuando la variedad de especies de dinosaurio era más diversa y la cadena alimenticia era más robusta, o más tarde, cuando las nuevas especies tuvieron tiempo para evolucionar, entonces muy probablemente habrían sobrevivido.
Un equipo internacional de paleontólogos liderado por la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, estudió un catálogo actualizado de fósiles de dinosaurios, en su mayoría de América del Norte, para crear una imagen de cómo los dinosaurios cambiaron durante los pocos millones de años antes del impacto de un asteroide.
Estos expertos esperan que los estudios en curso en España y China ayuden a comprender aún mejor lo ocurrido. Su análisis fue apoyado por la Fundación Nacional de Ciencia Estados Unidos y la Comisión Europea y dirigida por las universidades de Edimburgo y Birmingham, en colaboración con la Universidad de Oxford, el 'Imperial College London', la Universidad de Baylor, y el 'University College London'. También participaron los principales museos de dinosaurios del mundo: El Museo de Historia Natural de Londres, la Institución Smithsonian, el Museo Real de Ontario, el Museo Americano de Historia Natural y el Museo de Nuevo México de Historia Natural y Ciencia.
"Los dinosaurios fueron víctimas de una mala suerte colosal. No sólo se produjo el impacto de un asteroide gigante sino que sucedió en el peor momento posible, cuando sus ecosistemas eran vulnerables. Nuestros hallazgos ayudan a aclarar uno de los misterios perdurables de la ciencia", resalta Steve Brusatte, de la Escuela de Geociencias de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.
El doctor Richard Butler, de la Escuela de Geografía y Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido, agrega: "Aunque nuestra investigación sugiere que las comunidades de dinosaurios eran particularmente vulnerables en el momento del golpe del asteroide, no hay nada que sugiera que los dinosaurios estaban condenados a la extinción. Sin ese asteroide, los dinosaurios probablemente todavía estarían aquí y nosotros muy probablemente no".

Fuente: La Vanguardia
http://www.lavanguardia.com/vida/20140728/54412538062/dinosaurios-causa-extincion.html

miércoles, 30 de julio de 2014

DINOSAURIOS + DEMANDAFOLK...y entra gratis al Museo

Todos aquellos que acudan al Museo de Dinosaurios entre el 31 de julio y el 7 de agosto con la camiseta del DEMANDAFOLK puesta, entrarán gratis a las instalaciones del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.

En la edición de este año, el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes colabora, el sábado 2 de agosto, desarrollando un taller de excavación de dinosaurios y una exposición centrada en Demandasaurus darwini y apoyada en una reconstrucción 3D y un audiovisual.

martes, 29 de julio de 2014

En busca de una nueva especie de dinosaurio en Burgos

Una docena de voluntarios participa en una nueva campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda, Burgos. El objetivo de este año es poner en valor para el visitante un yacimiento con numerosas huellas de dinosaurios. De forma paralela, estudiarán la posibilidad de que estas huellas puedan pertenecer a una nueva especie.
Nury López llega desde tierras mejicanas. Es una estudiante que procede de la Universidad de Guadalajara. Ha dedicado su trabajo fin de carrera a la gestión y promoción de un museo como el de los dinosaurios de Salas de los Infantes. Pequeño, pero con una gran relevancia.
Es una de las participantes de la duodecima campaña de excavación que este año no se centra en la búsqueda de fósiles sino en la consolidación de las huellas de dinosaurios y su estudio. Porque se sospecha que podríamos estar ante una nueva especie.
Se protegen del sol bajo una especie de jaima proporcionada por el ejército. Por delante, horas de trabajo tras las huellas de los dinosaurios.

Fuente: rtvcyl.es

viernes, 25 de julio de 2014

XVII Congreso Mundial de la Unión Internacional de Ciencias Prehistóricas y Portohistóricas (UISPP)

Del 1 al 7 de septiembre se desarrolla este congreso internacional que convertirá a Burgos en la capital mundial de la paleontología humana y que congregará a los mayores expertos mundiales en dicha materia.


Dentro de la programación están organizadas varias excursiones por lugares de interés de la provincia de Burgos y otras provincias. Entre ellas, para el día 3 de septiembre hay organizada una excursión con el título “Tierra de dinosaurios” en la que se visitará el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes y los yacimientos icnológicos de La Pedraja en Mambrillas de Lara y Las Sereas 7 en Quintanilla de las Viñas.


Quizás todos los dinosaurios tuvieron plumas

Científicos del Instituto Real Belga de Ciencias Naturales en Bruselas (Bélgica) han descubierto en Siberia un dinosaurio emplumado del Jurásico que nada tiene que ver con el grupo de los terópodos, asociado a la primera ave, lo que sugiere que las plumas estaban más extendidas entre los dinosaurios de lo que se pensaba. Incluso es posible, dicen los investigadores en la revista Science, que todos tuvieran plumas.

Los científicos han debatido durante largo tiempo sobre el origen de las aves. Se sabe que las plumas evolucionaron en los dinosaurios antes de que los pájaros llegaran a escena, lo que indica que las aves son descendientes directos de los dinosaurios.

Charles Darwin fue el primero en proponer esto; comparó la estructura esquelética de un pequeño dinosaurio terópodo con la de uno de los primeros pájaros de los que se tuvo conocimiento, el Archaeopteryx, también en el clado terópodo, y mostró que los dos eran muy similares.

En los años 90, fósiles bien conservados de terópodos fueron descubiertos en China, aportando nuevas evidencias para la idea de los pájaros como descendientes directos de los terópodos.

Ahora, con el hallazgo de seis cráneos parciales y varios cientos de esqueletos excavados de dos ubicaciones en Rusia, el investigador Pascal Godefroit describe un nuevo dinosaurio fuera del grupo terópodo que exhibe estructuras tipo plumas. el hallazgo, un dinosaurio ornitisquio al que llaman Kulindadromeus zabaikalicus, de 160 millones de años, sugiere que las plumas eran una característica común a muchos de estos animales. La criatura, describe en Science, tenía escamas en las patas traseras y en su larga cola, filamentos alrededor de su cabeza y tórax y plumas alrededor del húmero, el fémur y la tibia.


Su trabajo apoya sugerencias anteriores de que las plumas no surgieron con el propósito del vuelo, sino con otros fines, como protegerse contra el frío para atraer a posibles parejas, utilizándolas más tarde para el vuelo. Las plumas pudieron coexistir con las escamas y estar presentes en los primeros dinosaurios hace 240 millones de años.

jueves, 24 de julio de 2014

Encuentran el cráneo de un Megaraptor

Investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales descubrieron por primera vez el cráneo de un Megaraptor, un dinosaurio carnívoro que habitó en el actual territorio de Neuquén hace 80 millones de años. Comprobaron también se trató de una especie pariente del popular Tiranosaurus Rex, que habitó en el hemisferio norte entre 85 y 65 millones de años atrás.

El cráneo y otros restos del Megaraptor habían sido encontrados y excavados en 2003 por Jorge Calvo, líder del Proyecto Dino, en la localidad del Lago Barreales, ubicada a poco más de 100 km al noroeste de la ciudad de Neuquén. Luego, se hizo un análisis exhaustivo de los restos fósiles que permitió identificar qué tipo de especie se trataba. Ahora fue publicado en la revista científica Cretaceous Research.

Nunca antes se había dado con un cráneo de Megaraptor. Y el hallazgo permitió tener detalles acerca de las características de este animal.

El Megaraptor era una criatura de diez metros de largo que caminaba y corría sobre sus patas traseras. Tenía brazos muy robustos armados con garras parecidas a hoces de 30 centímetros de largo. Al encontrar el esqueleto casi completo del Megaraptor, el grupo de investigadores, formado por Juan Porfiri, Fernando Novas, Jorge Calvo, Federico Agnolín, Martín Ezcurra, e Ignacio A. Cerdac, corroboraron que el Megaraptor era pariente del famoso Tiranosaurus Rex.


La especie "megaraptor" había sido descripta por Novas en 1998. En aquel momento, sólo se había encontrado una garra, y algunos otros restos de muy poca significación, lo que dificultaba la identificación certera del individuo. Ahora, en cambio, "se pudo identificar más partes fósiles de un individuo joven, un logro que permitió aclarar mejor la complejidad de la historia evolutiva de los dinosaurios", sostuvo Novas, que es investigador del Conicet.

Fuente: Sin Mordaza