jueves, 8 de octubre de 2015

Las aves que compartieron espacio y tiempo con los dinosaurios


Un fósil de 125 millones de años hallado en España ha demostrado que algunas aves ancestrales evolucionaban sobre las cabezas de los dinosaurios de un modo similar a los pájaros modernos.

Las aves tienen una historia evolutiva enormemente larga. La primera de ellas, el famoso Archaeopteryx, vivió hace 150 millones de años en lo que hoy es el sur de Alemania. Sin embargo, si estos primeros pájaros eran capaces de volar - y si es así, cómo de bien - ha permanecido en la controversia científica.

El nuevo estudio, publicado en la revista Scientific Reports, documenta la intrincada disposición de los músculos y ligamentos que controlaban las principales plumas del ala de un pájaro ancestral.

Un equipo internacional de paleontólogos españoles y el director del Insituto del Dinosuario del Natural History Museum de Los Angeles, Luis M. Chiappe, estudió el ala excepcionalmente conservado de un pájaro de 125 millones de años de edad, procedente del centro de España. Más allá de los huesos conservados en el fósil, la pequeña ala revela detalles una compleja red de músculos que en las aves modernas controla el ajuste fino de las principales plumas del ala, permitiendo que las aves dominen el cielo.

"La relación entre la red muscular conservada en el fósil y las características de las alas de las aves actuales indica fuertemente que algunos de los primeros pájaros eran capaces de proezas aerodinámicas como muchas aves actuales", dijo Chiappe, científico principal de la investigación. 

"Es muy sorprendente que a pesar de ser un esqueleto muy diferente de sus contrapartes modernas, estas aves primitivas muestran sorprendentes similitudes en su anatomía blanda", dijo Guillermo Navalón, un candidato de doctorado en la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, y autor principal del estudio. 

Los pájaros antiguos pueden haber volado sobre las cabezas de los dinosaurios, pero algunos aspectos de los modos de vuelo precisos de estos primeros pájaros todavía siguen sin estar claros. "El nuevo fósil nos proporciona una visión única de la anatomía del ala de las aves que vivieron entre algunos de los dinosaurios más grandes", dijo Chiappe. "Los fósiles como éste están permitiendo a los científicos diseccionar los aspectos más complejos de la evolución temprana del vuelo de las aves." 

Otros miembros del equipo de investigación incluyen a Jesús Marugán-Lobón, José Luis Sanz, y Ángela D. Buscalioni por la Universidad Autónoma de Madrid.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Hulki, un cocodrilo musculoso entre los dinosaurios de los Pirineos


Un cocodrilo del Cretácico convivió con los últimos dinosaurios del Pirineo. Allodaposuchus hulki es el nombre que se ha dado a la nueva especie en homenaje al superhéroe de Marvel, Hulk, ya que se trata de un animal muy robusto, con una musculatura muy desarrollada y, posiblemente, con mucha fuerza en las extremidades.

En 2003, cerca del pueblo de Orcau (Pallars Jussà, Lleida), se descubrió una nueva especie de cocodrilo antiguo, bautizada con el nombre de Allodaposuchus hulki. Los restos de este animal incluyen diversas partes del cráneo, la columna vertebral, la cintura escapular y las extremidades anteriores de un mismo individuo. Sus características anatómicas únicas han permitido a un grupo de investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y la Universidad de Barcelona (UB) describir la nueva especie de crocodiliano en un artículo publicado en la revista científica PeerJ.

"El estudio morfológico y de las inserciones musculares de las extremidades delanteras demuestra que A. hulki era un animal muy robusto, musculoso y posiblemente con mucha fuerza en las extremidades", explica Alejandro Blanco, paleontólogo del ICP. Esta característica le ha valido el epíteto específico "hulki", en referencia a "Hulk", el conocido superhéroe de color verde de Marvel.

La especie destaca especialmente por el desarrollo de la musculatura que permitía mantener las patas extendidas, destinada a mantener el voluminoso cuerpo del animal separado del suelo. "Su masa muscular es muy superior incluso en comparación con otras especies del género Allodaposuchus", comenta el investigador. Esta configuración posiblemente indicaría un andar semierguido y no reptante.

Un oído muy agudo

Una de las características del género Allodaposuchus es la presencia de unas aberturas óticas (lo que serían sus orejas) muy amplias, de las que se desconocía su función. En este estudio, los investigadores han obtenido imágenes radiográficas con un aparato de tomografía computarizada que ha permite observar un complejo circuito de cavidades y senos en el interior del cráneo conectados directamente con la apertura ótica y que probablemente están relacionados con un agudo sentido de el oído. Además, estas cavidades aligerarían el peso del cráneo.

La combinación de un cráneo ligero, buen oído y una postura semierguida a la hora de andar parecen indicar que Allodaposuchus hulki era de hábitos preferentemente terrestres, con capacidad de realizar largas incursiones por los ambientes de ríos que dominaban el paisaje de los Pirineos hace 69 millones de años.

En la zona donde se han recuperado los restos de A. hulki también se han hallado numerosos restos de dinosaurios y no se deben descartar posibles interacciones depredador-presa entre los dos grupos de animales

El género Allodaposuchus es uno de los crocodilianos (grupo que incluye los actuales gaviales,  cocodrilos, caimanes y aligatores, así como numerosas especies fósiles) más primitivos del mundo y se originó en la península ibérica.

A pesar de que el género Allodaposuchus es endémico y de los más comunes en Europa hace entre 70 y 65 millones de años (periodo que coincide con los últimos millones de años de existencia de dinosaurios no aviario en la Tierra), la mayoría de fósiles recuperados hasta ahora correspondían exclusivamente a restos craneales.

El gran libro de los estratos

La Geología también es un recurso turístico, y un ejemplo espectacular es el Gran Cañón. Nuestra Sierra de la Demanda puede explotar este recurso económico y educativo en un proyecto como es el anunciado geoparque que promueve la Diputación de Burgos.


Lugares inolvidables para los coleccionistas de paisajes. Un viaje al Gran Cañón y a otros parques de Estados Unidos (en Arizona, Utah y California) que nos trasladan a un universo de roca y erosiones.

El Gran Cañón del Colorado

En sus shows en Las Vegas de los años sesenta, Frank Sinatra solía contar el chiste de que había ido a ver el Gran Cañón y estaba cerrado. En realidad, es uno de los lugares más abiertos y a la par enclaustrados del planeta. Fuimos de madrugada para sorprender la salida del sol en Mather Point. Una pareja de alemanes se nos había adelantado. A medida que la luz iba inundando el enorme vacío entre los acantilados, revelaba un otero plano en forma de trono, llamado Wotan, y más allá el cañón Clear Creek. Emprendimos el Kaibab trail, ruta escarpada de la vertiente sur del cañón, cruzándonos con turistas montados en mulas. Mientras descendíamos por vertiginosos caminos, el vasto surco creado por la erosión del agua dejaba de ser un telón plano fijo en la retina. Entonces uno empieza a tomar consciencia de que esta maravilla es real, una humilde acumulación de piedras y sedimentos. Ahora deseas tocar el fondo, llenar la cantimplora en la corriente alegre del Colorado.

Zion Park

Utah tiene una rara concentración de bellezas naturales: Zion, Bryce, Capitol Reef, Arches. Parques nacionales que albergan mundos independientes, exclusivos. Tomando la carretera Mount Carmel-Zion, entramos en Zion atravesando el túnel que desemboca en un escenario impresionante. Acumulaciones de piedra arenisca montan caprichosas colinas encantadas. El cañón de altas paredes verticales que da nombre al parque cuenta con torres y cúpulas colgadas en el aire, templos que jamás sirvieron de refugio para culto que no fuera el ímpetu diluviano del agua. Cinco horas subiendo y bajando por caminos sobre roca cogidos a una cadena nos llevaron a Angels Landing, con vistas extraordinarias de la vertiente este de Zion. Y luego estuvimos en The Narrows, donde las paredes del cañón, pulidas como mármoles, se estrechan en deliciosa claustrofobia.

Bryce Canyon

Muy cerca, al noreste, otro parque, el de Bryce Canyon, nos saluda con sus acantilados rosa. Desde Yovimpa hasta Fairland Point hay 18 millas (unos 29 kilómetros) de un entramado inverosímil de cañones que han dejado una miríada de anfiteatros naturales. Centinelas pétreos, pieles rojas momificados, los hoodoos (chimeneas de las hadas) guardan una de las bellezas salvajes de Utah. Caminamos por senderos pedregosos contemplando embelesados las múltiples estatuas desplegadas entre los pinos Ponderosa, que sobrevuelan águilas y halcones peregrinos. Produce una tensa quietud deambular entre esas torres caprichosas.

Capitol Reef

De los cinco parques nacionales de Utah, Capitol Reef es donde sientes de una manera más viva los caprichos del desierto. Sus infinitos matices de color, el silencio estremecido de sus praderas salpicadas de melocotoneros y manzanos, la monumentalidad solemne de sus rocas. De norte a sur el plegamiento geológico Waterpocket recorre el parque como una arruga inmensa. En torno a Fruita vimos los petroglifos que dejaron los indios Fremont hace mil años, formas trapezoidales con tocados y pendientes. Llamaban a su hogar “la tierra del arcoíris durmiente”. Fue un lugar para vivir varias vidas, un sueño continuo.

Reserva de los Navajos

Hubo y hay antílopes (o sus descendientes, los pronghorn) en el sur de Utah, en torno al lago Powell. Tras tanta arena petrificada, se agradece tomar un baño y reposar. Luego entramos en Arizona por la gran reserva de los navajos, que cubre varios estados. Una camioneta abierta de los indios nos lleva a una estrecha grieta en la roca, con paredes de 40 metros de altura. La erosión dejó las rocas porosas como piedra pómez, y la luz del mediodía proyecta rayos que las encienden cual ónices. Si uno se abstrae de los chasquidos de las cámaras, la experiencia de recorrer el Antelope Canyon es única. Como lo es también contemplar la imponente curva en forma de herradura que forma el Colorado. Mirando esa caprichosa formación desde lo alto y el tapiz que se extiende ante nuestros ojos, uno empieza a darse cuenta de que este paisaje accidentado es como un libro abierto. Que los cambios de color y matiz de los estratos (de pálidos tonos naranja a rosas subidos) obedecen a diferentes épocas evolutivas. Entonces comprendes cómo se formó todo esto, y de pronto la geología deja de ser una ciencia aburrida.

Zabriskie Point


Antonioni y su película bien valen el desvío a Death Valley, en California. La llanura absorbe la luz cegadora con la que jugó el cineasta en su historia de amor rebelde y destructivo. Este paisaje de puro desierto es el mejor contrapunto de los deshabitados desfiladeros sedientos de río por los que hemos pasado. Oigo la voz de Sinatra cantando My way. Aquí el fin del viaje parece cobrar sentido más allá del espacio y las edades de la tierra. Como si centrar la experiencia en un punto, Zabriskie, revelase la historia personal de cada uno, hecha de estratos y cañones.

Conferencia y gymkana en la IV Marcha de Montaña Demandasaurus


Este fin de semana se desarrolla en Salas de los Infantes la IV Marcha de Montaña Demandasaurus, prueba deportiva que lleva el nombre del dinosaurio saurópodo que se conserva en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes. Dentro del programa de actividades de dicho evento se encuentra una conferencia el domingo 11 octubre a las 20:30 horas en el Teatro Gran Casino de Salas de los Infantes, con el título: "Demandasaurus darwini, relato de su descubrimiento". A cargo de Fidel Torcida.

También el domingo 11, a las 12 horas y para el público infantil, se llevará a cabo una gymkana organizada por el Museo de Dinosaurios.

martes, 6 de octubre de 2015

Exposición: Hispaniae Geologica Chartographia. La representación geológica de España a través de la Historia


Esta exposición, organizada por el Instituto Geológico y Minero de España,  reúne una selección de mapas que reflejan la evolución de la cartografía geológica en España, que responde al avance del conocimiento científico y cultural del país, así como a las inquietudes y necesidades de la sociedad. Desde las primeras representaciones gráficas de hace más de 3.000 años hasta los mapas actuales, la cartografía geológica ha sido una herramienta esencial para el ser humano. En esta exposición se exhiben mapas que sirvieron para localizar recursos minerales, para prevenir riesgos geológicos o cuantificar sus daños y efectos, para impulsar la agricultura, para abastecer de agua potable a las ciudades cada vez más densamente pobladas, para interpretar el origen de los paisajes e incluso para diseñar estrategias militares, y por tanto, para impulsar el conocimiento geológico del país. Estos mapas constituyen eslabones fundamentales en la Historia de la Ciencia española.


Cada uno de los 40 mapas geológicos seleccionados supuso un hito fundamental en su momento, bien por las técnicas de representación empleadas, por la especialidad reflejada o por la manera de obtener la información. Unos mapas geológicos que, al fin y al cabo, eran la representación gráfica de las observaciones y del conocimiento adquirido laboriosa y pacientemente en el campo. Junto a ellos se exponen también objetos que utilizaron los geólogos para la confección de los mismos, como brújulas y altímetros. Se trata, por tanto, de la más completa exposición de cartografía geológica realizada en nuestro país hasta la fecha.


viernes, 2 de octubre de 2015

jueves, 1 de octubre de 2015

La endogamia contribuyó a la extinción de los neandertales que habitaron en Asturias


Un estudio, liderado por el CSIC, ha descubierto una alta incidencia de anomalías congénitas en vértebras cervicales halladas en la cueva de El Sidrón. Estos defectos serían el resultado de los altos niveles de emparejamiento entre los miembros de los grupos.

Los neandertales vivían en pequeños grupos, relativamente aislados y con una baja diversidad genética, según indica un nuevo análisis de restos óseos hallados en la cueva de El Sidrón (Asturias). El trabajo, dirigido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicado en la revista PLOS ONE, apunta a que la alta incidencia de anomalías congénitas en la primera vértebra cervical, llamada atlas, junto con la retención de caninos de leche, puede ser resultado de la endogamia en el grupo de neandertales que habitó en dicha cueva.

“Las anomalías congénitas han sido halladas en dos de los tres atlas recuperados en el yacimiento de El Sidrón, de un grupo compuesto por un total de 13 neandertales”, señala Antonio Rosas, director del estudio e investigador del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN).

Según el investigador, “el atlas forma un anillo de hueso donde descansa el cráneo, y puede presentar una gran variedad de anomalías congénitas de baja frecuencia en la parte anterior y posterior del anillo". Dentro de estas anomalías, "la más sencilla es la dehiscencia (falta de cierre) del arco posterior en la línea sagital media, que en poblaciones humanas actuales se presenta con una frecuencia baja, que oscila entre el 1% al 4%”, explica Rosas.

“En la práctica clínica el hallazgo de este defecto del atlas es casual en la mayoría de los casos, y se suele producir por pruebas de imagen médica (radiografías, tomografía axial) solicitadas por ejemplo por traumatismos en la región cervical”, añade Luis Ríos, primer firmante del artículo y científico del MNCN.

“Uno de los atlas de El Sidrón presenta este defecto. El segundo atlas presenta una dehiscencia del arco anterior también en la línea sagital media. Se trata de un defecto que se presenta con una frecuencia mucho menor, por debajo del 0.1% en poblaciones humanas modernas”, señala este investigador.
Tres posibles explicaciones
¿Cómo se explica la presencia de dos de estas anomalías congénitas de baja frecuencia en un grupo neandertal tan reducido? “Hay tres posibles explicaciones”, señala Antonio Rosas. La primera es que esta anomalía congénita tenga una base genética y la alta frecuencia indique que estos dos individuos neandertales son familiares. Esta interpretación casa con los estudios genéticos realizados en El Sidrón, en los que se deducen relaciones de parientes entre los individuos del grupo.

La segunda explicación se superpone a la primera, y apunta a la endogamia o "práctica de contraer matrimonio personas de ascendencia común o naturales de una pequeña localidad o comarca", según la definición de la RAE. Precisamente, el escenario demográfico dibujado para los humanos del Pleistoceno consiste en grupos de pequeño tamaño y dispersos, lo que favorecería el emparejamiento dentro del mismo grupo y consiguientemente y a largo plazo, dentro de la misma familia.

“A lo largo del tiempo, la endogamia puede generar un aumento en la frecuencia de pequeñas variantes y anomalías congénitas del esqueleto (como transposición de dientes, defectos vertebrales como las dehiscencias del atlas, costillas cervicales), y una mayor frecuencia de estas anomalías se ha observado por ejemplo en poblaciones humanas isleñas o localizadas en zonas aisladas”, detalla Ríos. Incluso en la biología de la conservación estas anomalías se pueden emplear como indicadores de endogamia en zonas de repoblación de fauna.

Por otro lado, los estudios genéticos más recientes realizados en muestras provenientes de El Sidrón, Vindija (Croacia) y Siberia (Rusia), apuntarían a un emparejamiento frecuente entre neandertales con relaciones de parentesco cercanas, y las anomalías congénitas del atlas en El Sidrón se podrían interpretar como otra señal, en este caso esquelética, de endogamia en los neandertales de esta zona geográfica.

En conjunto, “el panorama demográfico de los grupos neandertales esclarecido en los últimos años permite dar una explicación biológica al declive numérico de sus poblaciones, que con el paso del tiempo pudo haber desembocado en su extinción definitiva”, apunta Rosas.

Una tercera explicación vincula posibles deficiencias congénitas (por ejemplo, defectos en el cierre del tubo neural) con condiciones ambientales adversas durante los periodos tempranos de gestación, como por ejemplo un patrón de alimentación deficiente en algunos nutrientes. Aunque la acumulación de datos genéticos y osteológicos señala un escenario demográfico de endogamia, la contrastación de esta hipótesis solo vendrá de nuevos estudios de restos neandertales, concluyen los investigadores.