sábado, 1 de agosto de 2026

'Parque Jurásico' mintió: las crías de T. rex eran más pequeñas que un gato y nacían por docenas

REPRODUCCIÓN DE LOS TITANOSAURIOS

La segunda entrega de la saga no solo distorsionó el tamaño real de las crías de estos dinosaurios. Además, difundió una imagen mucho más protectora de la real

Esqueleto de un Tiranosaurio rex (Getty Images)
Las primeras evidencias fósiles atribuidas a crías recién nacidas de Tyrannosaurus rex han permitido reconstruir una etapa prácticamente desconocida de este depredador. El estudio, publicado en la revista científica Biology, parte del análisis de pequeños huesos y dientes almacenados durante años en colecciones de museos. Los resultados dibujan una infancia muy distinta a la representada por películas como Parque Jurásico y obligan a revisar algunas hipótesis sobre la reproducción de los tiranosaurios.

El hallazgo comenzó con el examen de un diminuto tercer metatarsiano, un hueso situado en la zona central del pie de los dinosaurios terópodos. Su superficie presentaba una porosidad extraordinariamente elevada, provocada por una densa red de vasos sanguíneos encargada de alimentar el tejido durante el crecimiento. Esta característica indicó a los paleontólogos que no pertenecía a una especie adulta de pequeño tamaño, sino a un animal que apenas había iniciado su desarrollo.

La comparación anatómica reveló que el fósil conservaba los mismos rasgos esenciales observados en los ejemplares adultos de T. rex, aunque con proporciones mucho más estrechas y delicadas. “Este es el hueso del pie de un T. rex muy, muy pequeño. Es el T. rex más pequeño que hemos visto”, explicó Nick Longrich, paleontólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Bath. A partir de ese indicio, el equipo revisó otros restos olvidados en depósitos científicos.


Un tiranosaurio más pequeño que un gato

Las estimaciones sitúan al ejemplar principal en unos 75 cm de longitud y 2,5 kg de peso, aunque al salir del huevo podría haber pesado únicamente 1,7 kg. Estas cifras reducen de forma considerable los cálculos anteriores, que atribuían a los tiranosaurios recién nacidos una longitud cercana al metro. Pese a su tamaño, los dientes analizados eran robustos, mostraban desgaste y sugieren que las crías ya podían morder materiales duros durante sus primeras etapas de vida.

“Lo que más me sorprendió fue lo mucho que los fósiles de los Tyrannosaurus recién nacidos se parecían a los de los grandes adultos”, señaló Eric Snively, paleontólogo de la Universidad Estatal de Oklahoma. Según el investigador, el pequeño metatarsiano conservaba los rasgos característicos de un ejemplar gigantesco, mientras que las piezas dentales eran gruesas y estaban desgastadas. El equipo también descartó que los restos pertenecieran a embriones o a Nanotyrannus.

El nuevo cálculo sobre el tamaño corporal permitió aproximar las dimensiones de los huevos, pese a que nunca se ha identificado con certeza un huevo completo de Tyrannosaurus rex. Los investigadores consideran que eran relativamente pequeños en comparación con el tamaño que alcanzaban los adultos. Esta relación sugiere que cada puesta podía reunir entre 20 y 30 huevos, por lo que un nido habría albergado decenas de crías vulnerables al mismo tiempo.

Una estrategia reproductiva inesperada

Los huesos de T. rex que han permitido determinar el tamaño de
 las crías (Longrich et al., Biology, 2026)
La abundancia de descendientes apunta hacia una estrategia reproductiva más próxima a la de ciertos reptiles que a la de las aves y los mamíferos modernos. Los animales que generan numerosas crías suelen invertir menos recursos en cada individuo, ya que la supervivencia de la especie depende de que solo una parte alcance la edad adulta. Esta hipótesis cuestiona la imagen de unos padres extremadamente protectores, aunque no demuestra que los tiranosaurios abandonaran por completo sus nidos.

“Demuestra que los tiranosaurios son una transición entre reptiles como los cocodrilos y las tortugas y las aves modernas”, afirmó Nick Longrich. El estudio plantea que la atención intensiva a las crías evolucionó gradualmente durante el Mesozoico, al mismo tiempo que distintos grupos animales comenzaron a tener descendientes menos numerosos y de mayor tamaño. Los modestos restos conservados en los museos ofrecen así una nueva mirada sobre el ciclo vital del dinosaurio más famoso.

No hay comentarios: