sábado, 19 de diciembre de 2020

Los fósiles de peces primitivos revelan los orígenes del desarrollo de los dientes

Los dientes y las estructuras duras llamadas odontoides dérmicos están relacionados evolutivamente, surgiendo del mismo sistema de desarrollo, según muestra un nuevo estudio publicado en la revista eLife.

Estos resultados obtenidos a través de antiguos fósiles de peces contradicen las afirmaciones establecidas sobre la diferencia entre las dos estructuras, basadas en el examen de tiburones modernos, y proporcionan nuevos conocimientos potenciales sobre los orígenes y el desarrollo de los dientes.

Los odontoides son estructuras duras hechas de dentina, la principal sustancia del marfil, y se encuentran en las superficies externas de animales con espinas dorsales (vertebrados). Los dientes son un ejemplo de odontoides, pero algunos animales también los tienen en la piel, como las "escamas" dentarias de los tiburones. Estos se conocen como odontoides dérmicos.

"Se creía que los dientes y los odontoides dérmicos han evolucionado por separado porque parecen desarrollarse de maneras diferentes", dice el autor principal Donglei Chen, investigador del Departamento de Biología de Organismos de la Universidad de Uppsala, Suecia. "Sin embargo, la mayor parte de lo que sabemos se limita a los tiburones modernos en los que la diferencia entre estas estructuras se ha vuelto muy clara. Para entender la relación entre ambos aún más claramente, necesitamos recurrir al registro fósil".

El equipo examinó los fósiles de uno de los primeros peces óseos llamado Lophosteus que vivió hace más de 400 millones de años. Escogieron este pez porque representa una etapa temprana de la evolución de los dientes, acercándolos al momento en que los dientes y los odontoides dérmicos podrían haberse separado con la esperanza de que cualquier similitud de desarrollo entre ambos fuera más obvia.

Parte de una mandíbula del pez óseo fósil Lophosteus de 422 millones de años de antigüedad, visualizado con una técnica de rayos X de alta resolución. A la derecha, la superficie de la mandíbula se muestra en gris. En el medio, los dientes expuestos están resaltados en color oro y los odontoides dérmicos en tonos púrpura, rosa y rojo. A la izquierda, el hueso mismo se hace transparente, revelando los vasos sanguíneos internos y las cavidades de la pulpa, que se muestran en azul y verde, así como los dientes incrustados y los odontoides dérmicos. (Foto: Chen et al. (CC BY 4.0))

Los investigadores utilizaron imágenes de rayos X de alta resolución para observar la estructura tridimensional de los odontoides en Lophosteus en diferentes etapas de desarrollo. Encontraron que la apariencia de los odontoides eran similares en las primeras etapas de desarrollo pero que cambiaban dependiendo de si crecían en la boca o en la cara. Esto sugiere que había diferentes señales químicas en cada área que dirigían su desarrollo. En las etapas posteriores, algunos odontoides dérmicos se moverían de la cara a la boca y comenzarían a parecerse a los dientes.

Estos hallazgos sugieren que ambos tipos de odontoides son capaces de responder a las mismas señales que controlan el desarrollo del otro y están hechos por el mismo sistema de desarrollo, no por sistemas separados como se pensaba anteriormente.

"Además de arrojar luz sobre la temprana evolución de nuestros propios dientes, nuestros resultados apuntan a una relación de desarrollo evolutivo no reconocida previamente entre los dientes y los odontoides dérmicos", dice el autor principal Per Ahlberg, Profesor del Departamento de Biología de Órganos de la Universidad de Uppsala. "Esto tiene implicaciones potenciales para la comprensión de la señalización que se produce durante el desarrollo y podría inspirar nuevas líneas de investigación sobre el desarrollo en otros organismos". (Fuente: NCYT Amazings)

noticiasdelaciencia.com

Conoce a la 'bestia loca', un mamífero que vivió entre dinosaurios

Un extraño mamífero de 66 millones de años descrito en una nueva investigación proporciona nuevos conocimientos profundos sobre la historia evolutiva de los mamíferos del supercontinente de Gondwana.

Recreación de adalatherium - ANDREY ATUCHIN 
Llamado Adalatherium, que traducido de los idiomas malgache y griego significa 'bestia loca', se describe en base a un esqueleto casi completo y exquisitamente conservado, el más completo para cualquier mamífero descubierto hasta ahora en el hemisferio sur antes de la extinción de los dinosaurios.

La investigación que se publica ahora en Journal of Vertebrate Paleontology, llevada a cabo durante 20 años, demuestra que Adalatherium era un "gigante" en relación con los mamíferos, en su mayoría del tamaño de una musaraña o un ratón, que vivieron durante el período Cretácico.

Sus características "extrañas" incluyen más vértebras del tronco que la mayoría de los otros mamíferos, extremidades traseras musculosas que se colocaron en una posición más extendida (similar a los cocodrilos modernos) junto con patas delanteras musculosas y veloces que se metieron debajo del cuerpo (como se ve en la mayoría de los mamíferos de hoy), dientes frontales como los de un conejo y dientes posteriores completamente diferentes a los de cualquier otro mamífero conocido, vivo o o extinto, y un extraño espacio en los huesos en la parte superior del hocico.   

Un equipo de 14 investigadores internacionales dirigido por el Dr. David Krause (Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver) y el Dr. Simone Hoffmann (Instituto de Tecnología de Nueva York) publicó la descripción y el análisis completos de este mamífero del tamaño de una zarigüeya que vivía entre dinosaurios y cocodrilos masivos cerca el final del período Cretácico (hace 145-66 millones de años) en Madagascar. El anuncio inicial del descubrimiento se hizo en la revista Nature a principios de este año.   

Adalatherium, de Madagascar, pertenece a un grupo extinto de mamíferos conocidos como gondwanatherians, que fueron descubiertos por primera vez en la década de 1980 y, hasta hace poco, solo estaban representados por unos pocos dientes aislados y fragmentos de mandíbula. Pero incluso esos escasos restos ya indicaban que los gondwanatianos eran muy diferentes de otros mamíferos contemporáneos. Tantos misterios habían rodeado a los gondwanatherianos que no estaba claro cómo encajaban en el árbol genealógico de los mamíferos.  

Ahora, el equipo de investigación presenta el primer esqueleto de este misterioso grupo que una vez vagó por gran parte de América del Sur, África, Madagascar, el subcontinente indio e incluso la Antártida.

La integridad y la excelente conservación del esqueleto de Adalatherium abren nuevas ventanas sobre cómo eran los gondwanatherianos y cómo vivían, pero las características extrañas todavía tienen al equipo perplejo.    "Sabiendo lo que sabemos sobre la anatomía esquelética de todos los mamíferos vivos y extintos, es difícil imaginar que un mamífero como Adalatherium podría haber evolucionado; cuestiona e incluso rompe muchas reglas", explica Krause. 

Aunque la reconstrucción realista de Adalatherium es superficialmente similar a un tejón común y corriente, su "normalidad" es sólo superficial. Debajo de la superficie, su esqueleto es nada menos que extravagante.   

Como dice Hoffmann, "Adalatherium es simplemente extraño. Tratar de descubrir cómo se movía, por ejemplo, fue un desafío porque su interfaz nos cuenta una historia completamente diferente a la de su parte posterior".

Si bien sus musculosas patas traseras y sus grandes garras en las patas traseras pueden indicar que Adalatherium era un excavador poderoso (como los tejones), sus patas delanteras eran menos musculosas y son más similares a las de los mamíferos vivos que pueden correr rápido.

Las extremidades de Adalatherium también indican que su postura era un híbrido entre las de mamíferos vivos y parientes más antiguos. Sus extremidades anteriores estaban escondidas debajo del cuerpo (como se ve en la mayoría de los mamíferos de hoy) pero sus extremidades traseras estaban más extendidas (como en los cocodrilos y lagartos).

Los dientes de Adalatherium, reconstruidos mediante micro tomografía computarizada de alta resolución y modelado digital extenso, son indicativos de herbivoría, pero por lo demás son más que extraños.

Adalatherium no solo tenía dientes frontales en constante crecimiento, parecidos a los de un conejo o un roedor, sino que los dientes posteriores son completamente diferentes a los de cualquier otro mamífero conocido, vivo o extinto. Si solo se hubieran encontrado estos dientes, ¡el misterio de lo que era este animal probablemente no se hubiera resuelto! Además del aparente caos, hay un agujero en la parte superior del hocico para el que simplemente no hay paralelo.

Aproximadamente del tamaño de una zarigüeya de Virginia, el Adalatherium de 3,1 kilos era muy grande para su época. Si bien no es particularmente grande para los estándares actuales, era un gigante en comparación con los mamíferos del tamaño de una musaraña y un ratón que vivían en el Cretácico.   

La historia geológica de Gondwana proporciona pistas sobre por qué Adalatherium es tan extraño.

Adalatherium se encontró en rocas fechadas cerca del final del Cretácico, hace aproximadamente 66 millones de años. En ese momento, Madagascar ya había sido una isla separada de África durante más de 150 millones de años y del subcontinente indio durante más de 20 millones de años. "Las islas son la materia de la rareza", dice Krause, "y, por lo tanto, hubo tiempo suficiente para que Adalatherium desarrollara sus muchas características extraordinariamente peculiares de forma aislada".

europapress.es

Las serpientes pitón ya reptaban hace 47 millones de años y en Europa

Las icónicas serpientes pitón ya reptaban hace 47 millones de años, según la datación de los fósiles más antiguos conocidos de esta especie, descubiertos en el yacimiento de Messel, en Alemania.

Fósil de pitón de hace 47 millones de años - INSTITUTO SENCKENBERG
Se trata de fósiles de serpientes casi completamente conservadas con una longitud de alrededor de un metro. La nueva especie de pitón, Messelopython freyi, recibió su nombre en honor al paleontólogo Eberhard "Dino" Frey del Museo Estatal de Historia Natural de Karlsruhe. El estudio ha sido publicado en la revista científica Biology Letters.

Con una longitud de más de seis metros, las pitones se encuentran entre las serpientes más grandes del mundo. Hoy en día, varias especies de estas constrictores se encuentran principalmente en África, el sur y sudeste de Asia y Australia.

"El origen geográfico de las pitones aún no está claro. El descubrimiento de una nueva especie de pitón en Messel es, por lo tanto, un gran avance en la comprensión de la historia evolutiva de estas serpientes", explica en un comunicado el doctor Krister Smith del Instituto de Investigación Senckenberg y el Museo de Historia Natural en Frankfurt.

La nueva especie de pitón Messelopython freyi descrita por Smith y su colega brasileño, el doctor Hussam Zaher, es el registro fósil más antiguo conocido de una pitón en todo el mundo. "Según nuestros hallazgos, estas serpientes ya existían en Europa en la época del Eoceno, hace más de 47 millones de años. ¡Nuestros análisis rastrean su historia evolutiva hasta Europa!" añade Zaher.

Sin embargo, las grandes serpientes constrictoras desaparecieron posteriormente del continente europeo durante bastante tiempo. Los fósiles de esta familia de serpientes no volvieron a aparecer hasta el Mioceno, hace entre 23 y 5 millones de años. "Cuando el clima global comenzó a enfriarse de nuevo después del Mioceno, las pitones desaparecieron una vez más de Europa", dice Smith.

A diferencia de la pitón primigenia de Messel, las pitones modernas viven en completa separación espacial de sus parientes anatómicamente muy similares, las boas. "Sin embargo, en Messel, tanto Messelopython freyi como las boas primitivas como Eoconstrictor fischeri vivían juntas en el mismo ecosistema; por lo tanto, tenemos que revisar la tesis de que estos dos grupos de serpientes compiten entre sí, lo que las hace incapaces de compartir hábitats", explica Smith.

europapress.es

viernes, 18 de diciembre de 2020

Canal 54 Burgos: Fidel Torcida detalla profundamente lo publicado de sus dos nuevos estudios

El Director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida, habla en profundidad de sus dos nuevos artículos publicados en la prestigiosa revista científica Journal of Iberian Geology y de los nuevos proyectos que se han puesto en marcha en el Museo y de los futuros.


Laguna en la ley de patrimonio

AL SERENO

RICARDO Gª URETA

PARECE MENTIRA que con la hemorragia de leyes y normas que emiten las administraciones públicas y con la multitud de personal y expertos con los que cuentan, sean capaces de dejarse lagunas en la legislación del tamaño de dinosaurios. Literalmente. La Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León ha elaborado un anteproyecto para la nueva ley del Patrimonio Cultural de Castilla y León en la que sólo protege aquello que se considera como obra del ser humano en las diferentes etapas de la Historia.

Se olvida en ese texto de los yacimientos de dinosaurios, sus huellas y otros restos de fauna que ayudan a explicar la prehistoria, un campo en el que Castilla y León y, especialmente, Burgos es especialmente relevante. Tiene la prudencia mínima esta nueva ley, de mantener y privilegiar la protección a los enclaves que ya tienen algún tipo de protección como Bien de Interés Cultural o de Patrimonio de la Humanidad.

Lo que significa en la práctica que los investigadores de Atapuerca ya no van a tener que tirar a la basura los restos de fauna que se encuentren en el yacimiento porque la ley no los considere aptos de protección por no corresponder con el patrimonio cultural. También se salva el yacimiento de icnitas de Regumiel de la Sierra porque está declarado BIC, pero la ley se pasa por el forro de sus entretelas toda la investigación realizada por el Colectivo Arqueológico Salense en Burgos relativa a los dinosaurios que poblaron la sierra.

Según la redacción del anteproyecto, quedarían excluidos los restos fósiles de dinosaurios, un campo de investigación en el que Castilla y León es puntera en España. Hasta el punto de que en la zona de Salas de los Infantes se han encontrado restos que han dado nombre a nuevas especies de saurios. Pues con la nueva ley, esta investigación científica y los restos que se están desenterrando o analizando son piedras viejas sin ningún valor.

El problema añadido de que esta ley de patrimonio ignore este tipo de investigaciones científicas no es sólo que los investigadores se puedan quedar fuera del reparto de subvenciones, sino que estos restos no estarían protegidos contra el vandalismo.

Literalmente serían piedras en el monte y cualquiera podría llevárselas a casa o cualquier otra fechoría. Da la casualidad de que las zonas del sureste burgalés que se extienden a las Tierras Altas Sorianas, así como otros puntos de Segovia y también el Condado de Treviño son muy ricos en estos restos de dinosaurios.

Pero mientras Aragón, por ejemplo, los protege y hace de sus fósiles un reclamo para las familias, la consejería de Cultura de Castilla y León empeora, que ya es difícil, la poca sensibilidad que ha tenido históricamente la Junta con los dinosaurios. Muy lamentable.

diariodecastillayleon.elmundo.es

Entidades burgalesas critican la exclusión de los restos paleontológicos no antrópicos del patrimonio de Castilla y León

El Museo de Dinosaurios de Salas y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico ponen de evidencia que los restos fósiles de dinosaurios únicos y descubiertos en la provincia y de muchas plantas quedarían fuera de toda protección, conservación o promoción

Excavación de restos fósiles de dinosaurios en Torrelara.
/ CAS / MUSEO DE DINOSAURIOS DE SALAS
La Junta de Castilla y León quiere excluir de su Ley de Patrimonio Cultural el patrimonio paleontológico no antrópico, algo que dejaría fuera de protección y conservación a, por ejemplo, los restos fósiles de dinosaurios, pero también de otras plantas y árboles anteriores al periodo Cuaternario. Desde el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes y desde el Colectivo Arqueológico y Paleontológico Salense (CAS) se ha propuesto a la Junta una modificación de este anteproyecto.

La Junta de Castilla y León ha abierto un plazo de participación ciudadana, desde el día 4 de diciembre al 23 del mismo mes, para poder realizar aportaciones al Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León. La página web para poder hacerlo es la siguiente: http://participa.jcyl.es/forums/932614-anteproyecto-de-ley-de-patrimonio-cultural-de-cast/suggestions/42216379-los-restos-f%C3%B3siles-de-dinosaurios-deben-ser-inclui.

Desde el Museo de Dinosaurios y el CAS se pone en evidencia una ausencia de esta ley y es que se excluye el patrimonio paleontológico anterior al periodo Cuaternario y, por tanto, los restos fósiles de dinosaurios y otros vertebrados y de árboles y plantas. Estas dos entidades han realizado una propuesta en esta página institucional de participación ciudadana solicitando que los restos paleontológicos no relacionados con la acción antrópica sean considerados en la nueva Ley de Patrimonio Cultural como bienes integrantes del patrimonio cultural de la comunidad a todos los efectos. 

El no incluir este patrimonio paleontológico no antrópico supondría, como señalan desde el Museo de Dinosaurios y desde el CAS, que todos estos bienes quedasen excluidos de los bienes integrantes del patrimonio cultural de Castilla y León. «No solo eso, tampoco estaría amparado en su regulación, protección, conservación, gestión y posibilidad de financiación como patrimonio de interés para la comunidad», señalan estas dos entidades. 

Añaden que, por ejemplo, «el patrimonio paleontológico del sureste burgalés, de Tierra de Lara, del entorno de Salas de los Infantes y de Regumiel de la Sierra, de la Sierra de la Demanda, o de las Tierras Altas de Soria y del propio entorno de la capital soriana, de Armuña (Segovia) y del Condado de Treviño no tendría ningún tipo de consideración patrimonial». 

Se pone en evidencia desde el Museo de Dinosaurios y el CAS que esas especies de dinosaurios y otros reptiles nuevas para la ciencia y descubiertas en nuestro territorio sean excluidas de protección cuando en otras comunidades autónomas «se hace gala de ello», «es un recurso para asentar población e implementar la economía en las zonas rurales de esta parte de la 'España Vaciada' en las que se localiza». 

Puntualizan, además, que la exclusión del patrimonio paleontológico no relacionado con la historia de la humanidad es «un error histórico» pero supondría, además, «incumplir el propio Estatuto de Castilla y León, al menos en el artículo 70 al excluir de competencia autonómica la regulación de este patrimonio 'de interés para la comunidad».

En contra de este anteproyecto de ley se menciona también la propia Ley del Patrimonio Histórico Español del Estado español se incluyen entre los bienes integrantes del patrimonio cultural español el patrimonio paleontológico no relacionado con la historia de la humanidad. Igualmente, numerosas comunidades autónomas han regulado en sus leyes de patrimonio cultural la inclusión de este tipo de patrimonio y consideran los supuestos de excavación, conservación, protección, gestión y la financiación del mismo. Algunos ejemplos son Castilla-La Mancha, Aragón, Asturias, La Rioja, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Canarias, Madrid y Cantabria.

«Los dinosaurios y su mundo forman parte de la cultura de la Humanidad; múltiples expresiones artísticas, cinematográficas, literarias y de raíz popular han integrado a los dinosaurios en su práctica y comunicación habituales en todo el planeta. El interés por los dinosaurios comienza desde el momento que fuimos conscientes de su existencia y se integró rápidamente en las inquietudes de conocimiento y cultura populares. La Junta de Castilla y León no puede legislar para dar la espalda a una realidad aceptada y que disfruta de protección y promoción en el resto de nuestro país», concluyen desde el Museo de Dinosaurios y el CAS. 

burgosconecta.es

Cadena Ser: El CAS pide que se incluya el patrimonio paleontológico en la Ley de Protección del Patrimonio


17-12-2020

Entrevista de Rosalía Santaolalla a Fidel Torcida sobre el Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León en Hoy por Hoy Burgos.

play.cadenaser.com