sábado, 8 de julio de 2023

La UBU se abre a investigar los yacimientos de dinosaurios

Firma un acuerdo con el Ayuntamiento de Salas para facilitar recursos materiales y técnicos y participar en las campañas de verano. Elaborará también recreaciones en 3D con uso turístico

Un grupo de investigadores durante una de las campañas de excavación que han
sacado a la luz fósiles que han permitido conocer más sobre estos animales.
- Foto: Luis López Araico
A pesar de la cercanía (poco más de 53 kilómetros separan la sede del Rectorado de Salas de los Infantes), la Universidad de Burgos mantenía hasta el momento una exigua relación con la localidad y, principalmente, con la riqueza patrimonial de sus yacimientos de icnitas de dinosaurios, expuesta en su museo. Lo único que existía al respecto era un convenio entre la Fundación de la institución académica con la también Fundación para el estudio de los reptiles más antiguos del mundo de Castilla y León.

El rector, Manuel Pérez Mateos, ha querido dar un paso más en esa colaboración al firmar un convenio marco con el Ayuntamiento de la localidad que abarca varios ámbitos de trabajo. El primero y de mayor relevancia tiene que ver con la actividad investigadora en el campo de la arqueología y la paleontología, de tal forma que el objetivo pasa por que estudiantes o científicos del campus burgalés puedan participar en las excavaciones que se realizan cada verano. «Ponemos también a su disposición los recursos con los que contamos en el Parque Científico», explica, al tiempo que añade otro nicho de actuación como el desarrollo de proyectos conjuntos.

Dentro de esta misma línea cooperativa, Pérez Mateos avanza la invitación realizada al director del Museo de Dinosaurios, Fidel Torcida, para que visite las instalaciones de la Estación de la Ciencia y la Tecnología con el fin de que pueda incluirse en su programación actividades relacionadas con este campo de estudio y así visibilizarlo y poner de relieve su importancia en la ciudad. De igual forma, esta relación se tratará de materializar en el ámbito académico a través del desarrollo por parte del alumnado de trabajos de fin de grado y máster, y tesis doctorales.

«Queremos involucrar a nuestros investigadores, principalmente a los del área de Evolución Humana», asegura el máximo responsable académico, quien cita expresamente al científico austriaco Colin Smith, arqueólogo molecular, que desarrolla su labor profesional en la Universidad de Burgos a través de las prestigiosas ayudas estatales Beatriz Galindo.

El acuerdo también incluye la implicación de la Facultad de Humanidades y Comunicación, concretamente de su Centro de Innovación y Tecnología en Videojuegos (ITACA), para el desarrollo de reconstrucciones virtuales o recreaciones en 3D de algunos yacimientos que faciliten la labor de los investigadores, ya que hasta ahora solo disponen de planimetría horizontal, pero que sirvan al mismo tiempo de recursos turísticos para los visitantes que se acercan al museo salense. Otro aspecto a tener en cuenta pasa por la posibilidad de que tanto universitarios nacionales como extranjeros puedan realizar estancias en la zona (programa Erasmus Rural), al que se añade la inclusión de programas específicos sobre este patrimonio en los Cursos de Verano o en UBUAbierta e iniciativas relacionadas con el emprendimiento.

La alcaldesa de Salas de los Infantes, Ada Marcos, muestra su «gran satisfacción» por el acuerdo al recuperar la relación con la Universidad de Burgos, «que en los últimos años se había perdido». Asegura que el ofrecimiento de esos medios materiales y humanos supone una «oportunidad de oro que posibilitará hacer crecer el proyecto», sin olvidarse de esa proyección turística y cultural que «tanto necesita nuestro municipio».

diariodeburgos.es

En busca de fósiles de dinosaurio: nueva campaña de excavaciones en la sierra de la Demanda (Burgos)

Se extenderá del 7 al 23 de julio de 2023

Excavaciones en el yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, en la
Sierra de la Demanda (Burgos) / ICAL
El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.) desarrollará la XX campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda (Burgos) en Torrelara entre el 7 al 23 de julio. Después de la parada por motivos técnicos que se decidió en 2022, se plantea seguir trabajando en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, en el que se intervino por primera vez en 2017.

Hasta 19 personas trabajarán directamente en el yacimiento, pero el equipo completo que participa en la organización será de 25 personas. La mayor parte de los participantes son universitarios y egresados, que por medio de esta experiencia completan su formación, pudiendo añadir esta actividad a su currículo académico. Entre el grupo de excavadores también hay una representación significativa de personas de la comarca, cuya participación es una muestra de su interés y su compromiso en relación al patrimonio comarcal.

A finales de la campaña de 2021, el número de piezas fósiles registradas fue de 850, correspondientes a grupos diversos de dinosaurios, otros grupos de vertebrados como cocodrilos, tortugas, pterosaurios, fósiles vegetales, cáscaras de huevos y microfósiles como pólenes de plantas diversas. Todos esos restos proporcionan una visión compleja y diversa de un ecosistema de 145 millones de años de antigüedad.

Entre los objetivos de la campaña 2023 está ampliar la superficie abierta hasta ahora para conocer si el yacimiento es aún mayor de lo conocido. Esa ampliación se hará en dos frentes de trabajo que presumiblemente proporcionarán una abundancia y riqueza en fósiles semejantes a las de años anteriores, con huesos completos y en buen estado de conservación. Sumar más tipos de dinosaurios a los representados hasta el momento en Torrelara, de modo que el ecosistema gane en complejidad, es otro de los planteamientos de partida.

La edad del yacimiento de Torrelara, estimada en 145 millones de años aproximadamente, corresponde al paso del Jurásico al Cretácico. Ese tiempo resulta muy atractivo para los paleontólogos al ser un periodo significativo en la evolución de los dinosaurios, en el que se dieron cambios importantes en las faunas globales de dinosaurios. El yacimiento de Torrelara se está configurando como una pieza clave para entender esos cambios en la península ibérica y en el conjunto de Europa.

El proceso de investigación de los fósiles procedentes de este yacimiento depende en primer lugar de los tratamientos previos de limpieza y consolidación, que requieren de un alto número de horas de trabajo por parte de personal especializado, tarea que se desarrolla en el Museo de Dinosaurios salense. Además de un artículo científico que se publicó en 2020, en el que se describió el húmero de un dinosaurio saurópodo de tipo braquiosáurido (herbívoros cuadrúpedos de gran tamaño), este mismo año aparecerá publicado un nuevo trabajo sobre un fragmento de una mandíbula y varios dientes de otro dinosaurio saurópodo. Por otra parte, una colección amplia de dientes de dinosaurios terópodos (carnívoros) del mismo yacimiento fue objeto de un Trabajo Fin de Máster por las universidades de Valencia y Alicante.

Los trabajos de preparación de los fósiles recuperados, así como los de estudio y difusión de resultados se beneficiarán de los acuerdos que desde las instituciones salenses se están firmando con otras instituciones burgalesas de especial relevancia. Es el caso del proyecto que financia la Fundación Caja Rural, y que gestiona la Fundación Dinosaurios CyL, sobre un conjunto de fósiles de un enigmático dinosaurio de tamaño medio, del que esperan recuperarse más restos en la XX Campaña. También se ha planteado la firma de un acuerdo entre la Universidad de Burgos y el Ayuntamiento de Salas de los Infantes para impulsar la colaboración en proyectos de investigación y difusión en torno al patrimonio arqueológico y a los dinosaurios serranos.

Está previsto organizar visitas guiadas a las excavaciones a partir de la semana del 10 al 15, cuando las condiciones de trabajo y recepción de visitantes sean compatibles; en los próximos días se informará al púbico interesado por diversos medios.

La campaña está promovida por el Ayuntamiento de Torrelara y cuenta con el patrocinio de la Diputación de Burgos. Como organismos colaboradores se prevé la participación de: Ayuntamiento de Salas de los Infantes, Universidades de Salamanca, Zaragoza y Vigo, Ejército de Tierra, Asociación Amigos de Torrelara. Esta relación aumentará con la búsqueda de más colaboradores durante las semanas próximas.

abc.es

jueves, 6 de julio de 2023

Tras las huellas de los gigantes perdidos: Arranca la campaña de los dinosaurios en Torrelara

El equipo de excavación se compone de 19 personas / Se han recuperado hasta ahora 850 fósiles de dinosaurios y otros animales y plantas

Yacimiento de dinosaurios en Torrelara.
El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (CAS) está ultimando su vigésima campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda que tendrá lugar en Torrelara del 7 al 23 de julio.

Tras una pausa técnica en el año 2022, el CAS ha decidido retomar su trabajo en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, en el que realizaron su primera intervención en 2017.

El equipo de excavación está compuesto por 19 personas que trabajarán directamente en el yacimiento para un total de 25 personas involucradas en la organización.

Los participantes de esta campaña son en su mayoría universitarios y titulados universitarios, quienes ven en esta experiencia una oportunidad única para complementar su formación académica y enriquecer sus currículos. El valor educativo de esta iniciativa radica en la posibilidad de agregar esta valiosa experiencia a sus trayectorias académicas.

Además, destaca el hecho de que la campaña cuenta con una representación significativa de personas de la comarca, quienes muestran un genuino interés y compromiso con el patrimonio comarcal al participar activamente como excavadores. Este espíritu colaborativo y de conexión con la comunidad local brinda un enfoque más integral a las excavaciones, fortaleciendo así los lazos entre el proyecto y la región.

Patrimonio paleontológico

Con esta nueva campaña, el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas reafirma su compromiso con la preservación y el estudio del patrimonio paleontológico, asegurando que la historia de la Sierra de la Demanda continúe desvelando sus secretos a través de la labor arqueológica y el apoyo de entusiastas y profesionales por igual.

La Organización ha previsto organizar visitas guiadas a las excavaciones a partir de la semana del 10 al 15, cuando las condiciones de trabajo y recepción de visitantes sean compatibles.

Campañas anteriores

A finales de la campaña de 2021, el número de piezas fósiles registradas fue de 850 correspondientes a grupos diversos de dinosaurios, otros grupos de vertebrados como cocodrilos, tortugas, pterosaurios, fósiles vegetales, cáscaras de huevos y microfósiles como pólenes de plantas diversas. Todos esos restos proporcionan una visión compleja y diversa de un ecosistema de 145 millones de años de antigüedad.

Objetivos de la campaña 2023

En primer lugar se pretende ampliar la superficie abierta hasta ahora para conocer si el yacimiento es aún mayor de lo conocido. Esa exploración se hará en dos frentes de trabajo que presumiblemente proporcionarán una abundancia y riqueza en fósiles semejantes a las de años anteriores, con huesos completos y en buen estado de conservación.

De esta forma se esperan sumar más tipos de dinosaurios a los representados hasta el momento en Torrelara, de modo que el ecosistema gane en complejidad, es otro de los planteamientos de partida.

La edad del yacimiento de Torrelara, estimada en 145 millones de años aproximadamente, corresponde al paso del Jurásico al Cretácico. Ese tiempo resulta muy atractivo para los paleontólogos al ser un periodo significativo en la evolución de los dinosaurios, en el que se dieron cambios importantes en las faunas globales de dinosaurios.

El yacimiento de Torrelara se está configurando como una pieza clave para entender esos cambios en la península ibérica y en el conjunto de Europa.

El proceso de investigación de los fósiles procedentes de este yacimiento depende en primer lugar de los tratamientos previos de limpieza y consolidación, que requieren de un alto número de horas de trabajo por parte de personal especializado, tarea que se desarrolla en el Museo de Dinosaurios salense.

elcorreodeburgos.com

sábado, 1 de julio de 2023

Nuestros antepasados convivieron con los dinosaurios

El ancestro de todos los mamíferos placentarios sobrevivió al asteroide que impactó en la Tierra hace 66 millones de años y acabó con la mayoría de los dinosaurios.

Nuestros antepasados convivieron con los dinosaurios antes del impacto
 del asteroide - Midjourney/Sarah Romero.
El antiguo pariente de humanos, perros y murciélagos, el ancestro de todos los mamíferos placentarios, coexistió brevemente con los dinosaurios antes del devastador accidente del asteroide Chicxulub hace unos 66 millones de años en un evento conocido como la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno. Este impacto liberó una cantidad increíble de gases que cambian el clima en la atmósfera, desencadenando una cadena de eventos que condujo a la extinción de los dinosaurios no aviares y al 75 % de la vida en el planeta.

La pérdida de las especies de dinosaurios dominantes allanó el camino para la rápida diversificación y el surgimiento de pequeños mamíferos, incluidos los primeros ancestros de los primates y, finalmente, los humanos. Este evento marcó un punto de inflexión fundamental en la historia de la Tierra, permitiendo que los mamíferos llenaran los nichos ecológicos que antes ocupaban los dinosaurios.

Debate resuelto

Los investigadores llevan buscando durante mucho tiempo evidencia científica suficiente para determinar si los animales placentarios coexistieron con los dinosaurios masivos o aparecieron en la Tierra tras la extinción catastrófica provocada por el impacto del enorme asteroide. Ahora, un equipo de investigadores de las Universidades de Bristol (Reino Unido) y Friburgo (Suiza) ha llegado a la conclusión de que sí que coexistieron nuestros ancestros y los dinosaurios durante un breve espacio de tiempo gracias al estudio de miles de fósiles de mamíferos placentarios. Se trata del antiguo linaje de mamíferos primitivos.

Dinosaurio - Midjourney/Sarah Romero.
El registro fósil ha arrojado datos de reloj molecular que sugieren que el linaje se remonta más atrás en el tiempo, junto con los dinosaurios. Si bien no se han encontrado fósiles de mamíferos placentarios definitivos antes de la extinción del Cretácico que acabó con los dinosaurios, al emplear un nuevo enfoque de análisis estadístico, los investigadores han podido mostrar, efectivamente, que las formas más tempranas de mamíferos placentarios probablemente surgieron en el período Cretácico, mezclándose con los dinosaurios durante un período corto.

Diseccionando el registro fósil

Los investigadores recopilaron una gran cantidad de datos fósiles de grupos de mamíferos placentarios que se remontan a la extinción masiva hace 66 millones de años para determinar el origen exacto de los mamíferos placentarios. “Reunimos miles de fósiles de mamíferos placentarios y pudimos ver los patrones de origen y extinción de los diferentes grupos”, explicó Emily Carlisle, coautora del estudio que publica la revista Current Biology.

“En base a esto, podríamos estimar cuándo evolucionaron los mamíferos placentarios. El modelo que utilizamos estima las edades de origen en función de cuándo aparecen los linajes por primera vez en el registro fósil y el patrón de diversidad de especies a lo largo del tiempo para el linaje", aclara Daniele Silvestro, paleobiólogo de la Universidad de Friburgo y coautor del trabajo. 

Este examen demostró “que los primates, el grupo que incluye el linaje humano, así como Lagomorpha (conejos y liebres) y Carnivora (perros y gatos) evolucionaron justo antes de la extinción masiva del final del Cretácico, lo que significa que nuestros antepasados se mezclaron con los dinosaurios”, comentan los investigadores.

Sin embargo, la historia no termina ahí. Su investigación muestra que los mamíferos placentarios comenzaron a florecer solo después de que el impacto de un asteroide acabase con los dinosaurios, lo que sugiere que la eliminación de los dinosaurios como competencia permitió que estos mamíferos se diversificaran y prosperaran.

Parece claro que, si el enorme asteroide no hubiera matado a los dinosaurios, el mundo tal y como lo conocemos hoy en día sería muy diferente.

¿Cómo eran esos antepasados?

“Desafortunadamente, no sabemos cómo se verían nuestros antepasados mamíferos placentarios en ese entonces. Muchos de los primeros fósiles de mamíferos placentarios son criaturas bastante pequeñas como Purgatorius, un antepasado primitivo de los primates, que era una pequeña criatura excavadora parecida a una musaraña de árbol. Entonces, es probable que muchos de nuestros antepasados fueran pequeños y ardillas”, concluyen los expertos.

Referencia:

Emily Carlisle, Christine M. Janis, Davide Pisani, Philip C.J. Donoghue, Daniele Silvestro. A timescale for placental mammal diversification based on Bayesian modeling of the fossil record. Current Biology, 2023; DOI: 10.1016/j.cub.2023.06.016

Alvarez, L. W., Alvarez, W., Asaro, F., & Michel, H. V. (1980). Extraterrestrial cause for the Cretaceous-Tertiary extinction. Science, 208(4448), 1095-1108.

Schulte, P., Alegret, L., Arenillas, I., Arz, J. A., Barton, P. J., Bown, P. R., ... & Smit, J. (2010). The Chicxulub asteroid impact and mass extinction at the Cretaceous-Paleogene boundary. Science, 327(5970), 1214-1218.

muyinteresante.es

jueves, 29 de junio de 2023

La Tierra tal y como se encontraba durante su última glaciación, ilustrada en un estupendo mapa

Hace aproximadamente 25.000 años, gigantescas capas de hielo enterraban la mayor parte de Asia, Europa y América durante el Último Máximo Glacial, lo que se conoce coloquialmente como la última edad de hielo. Durante esa época, el final del Pleistoceno, los glaciares cubrieron casi la totalidad de un mundo habitado por mamuts y tigres dientes de sable. Un momento de la historia en el que las temperaturas globales eran aproximadamente 6 grados más bajas que las actuales.

Los científicos llevan siglos estudiando cómo ocurrieron las edades de hielo y, gracias a las últimas investigaciones, sabemos que ocurren por factores como los niveles fluctuantes de dióxido de carbono, la posición de la Tierra y cuánto calor recibe nuestro planeta del sol. Por ejemplo, la forma de la órbita de la Tierra varía en un ciclo de 96.000 años, y el planeta es más frío cuando la gravedad de Júpiter lo atrae más lejos del sol.

Lo cierto es que la Tierra ha estado experimentando un enfriamiento constante durante los últimos 50 millones de años. Según explica la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, hace unos 4,5 millones de años, se formó el puente terrestre del Istmo de Panamá entre América del Norte y América del Sur, lo que pudo desencadenar la última edad de hielo. El Atlántico y el Pacífico ya no podían intercambiar agua tropical, forzando el agua cálida hacia el norte y aumentando precipitaciones en forma de nieve. La nevada creó glaciares y capas de hielo, desviando la luz solar y continuando la tendencia de enfriamiento de la Tierra.

¿Y cómo era el mundo durante esa última edad de hielo? Las condiciones eran muy secas. Debido a que la mayor parte del agua en la superficie de la Tierra era hielo, hubo pocas precipitaciones (la mitad que ahora). Además, el nivel del mar era mucho más bajo y las costas estaban mucho más alejadas porque la glaciación atrapó el agua en capas de hielo. Este mapa del cartógrafo Perrin Remonté publicado en Visual Capitalist ilustra cómo se veía el mapa del mundo en esa época.

Puedes consultar el mapa en su máxima resolución aquí. 

Tal y como podemos apreciar, hay diferencias drásticas entre la Tierra tal y como la conocemos y durante la última edad de hielo. Como mencionamos antes, los niveles del mar eran mucho más bajos (unos 120 metros menos que en la actualidad) a medida que el agua del océano que se evapora se almacenó en las capas de hielo, casquetes polares y glaciares en lugar de regresar al océano. La vista de Japón es alucinante: el bajo nivel del agua convirtió el Mar de Japón en un lago y un puente terrestre conectó la región con el continente.

Las bajas temperaturas y el clima seco durante la última edad de hielo provocó la expansión de los desiertos y la desaparición de los ríos. La mayor parte de Canadá y el norte de Europa estaban cubiertos por grandes capas de hielo. Estados Unidos era una mezcla de hielo y bosques nevados. Las áreas que hoy son desiertos, como el Mojave, estaban llenas de lagos. África tenía una mezcla de praderas en su mitad sur y desiertos en el norte (el desierto del Sahara ya existía) y Asia era una combinación de desiertos tropicales en el oeste, desiertos alpinos en China y praderas en la India.

Lugares que ahora no existen

También se formaron algunas regiones de tierra seca que ahora están bajo el agua. Algunos ejemplos son el continente perdido Sundaland, una extensión del sureste de Asia que forma las islas de Indonesia en el presente y que dio origen al famoso mito de la Atlántida; el puente terrestre de Bering, ahora un estrecho que conecta Asia y América del Norte y que da origen a la teoría de que los humanos antiguos cruzaron entre los dos continentes; otro puente terrestre que conectaba Gran Bretaña con el resto de Europa y una conexión de la isla de Irlanda a Gran Bretaña gracias a una capa de hielo gigante.

Los continentes fueron habitados por animales de grandes tamaños como el mamut lanudo, el mastodonte, el castor gigante y el tigre dientes de sable, pero la mayor parte de esa fauna se extinguió hacia el final de la época del Pleistoceno. La mayoría de los glaciares se retiraron y se derritieron a medida que el planeta se calentaba, pero parte de la capa de hielo sigue ahí. Los glaciares en la Península Antártica, por ejemplo, pueden remontarse a esa época, según el Servicio Geológico de EEUU.

El pleistoceno concluyó mientras los humanos modernos, u Homo sapiens, se extendieron por la mayor parte de la Tierra antes de que terminara el período. Y más tarde el Pleistoceno fue precedido por la época del Plioceno y seguido por la época del Holoceno, en la que todavía vivimos hoy.

Mapa: Perrin Remonté

xakata.com

sábado, 10 de junio de 2023

Dinosaur Size Comparison | 3d Animation Comparison | Real Scale Comparison (60FPS)

Global Data

In this video we made 3d Comparison of REAL life dinosaurs Size and this is true real scale comparison of dinosaurs and this is 60 fps video.


youtube.com

jueves, 1 de junio de 2023

El CAS plantea la última excavación de dinosaurios en Torrelara este verano

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes no puede abordar «con seguridad» el trabajo bajo una pared de dos metros donde hay más fósiles. Requiere una logística compleja que «sin apoyo regional no podemos asumir»

Trabajos en el yacimiento de Torrelara de anteriores campañas. ECB

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS) afronta su vigésima campaña con las mismas estrecheces de siempre y la impotencia de no recibir todos los apoyos necesarios para rescatar lo que el sedimento ofrece. Afrontan la quinta excavación en el rico yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal en la localidad de Torrelara. Probablemente será la última excavación en esta zona y se abordará otro yacimiento en próximas campañas.

«Es probable que esta sea la última campaña en Torrelara y no porque el yacimiento esté agotado sino por la dificultad de mantener la seguridad para trabajar allí ante las dimensiones que está tomando la superficie de excavación», explica el director del Museo de Dinosaurios de Salas y responsable de los trabajos científicos, Fidel Torcida. La fosa donde han aparecido hasta seis especies diferentes de dinosaurios de la época final del Jurásico, es decir, huesos de hace 145 millones de años, se ha ido agrandado con el tiempo.

En la evolución del trabajo de campo se observa que la colección de fósiles, en seis años han obtenido un millar de restos que se corresponden con 850 registros diferentes, «se meten bajo una pared de dos metros de altura que hace muy difícil avanzar», añade el director de la excavación. Es un reto logístico y operativo que sin más apoyos que los de los municipios de Torrelara y Salas de los Infantes y la Diputación Provincial no pueden asumir.

El sistema que plantea este tipo de intervenciones es retirar la capa estéril, sin registro paleontológico, superior con maquinaria pesada y, una vez finalizada la excavación, reponerlo. «Es meterse en el monte, con dos metros de altura ¿se puede hacer? Sí, con mucho esfuerzo pero es un trabajo logístico que podríamos afrontar si la excavación tuviera un apoyo regional», demanda. En los 20 años de trabajos paleontológicos consecutivos del CAS de Salas de los Infantes en muy contadas ocasiones se ha contado con apoyo de la Junta de Castilla y León. Se financiaron actuaciones vinculadas a las icnitas de dinosaurios, huellas, cuando se estableció una candidatura conjunta con Soria y La Rioja para optar a ser Patrimonio de la Humanidad. «Una intervención así, aún con el esfuerzo que su pone, si tuviéramos la financiación suficiente podríamos plantearnos una continuidad», añade Torcida.

El material es único y es el bastón en el que se apoyan para seguir reivindicando recursos a todas las administraciones, en especial la regional porque son sus competencias. «Hacemos lo que podemos que es producir conocimiento y acumular argumentos para evidenciar que el patrimonio que hay en este entorno es sobresaliente».

Sólo en Torrelara se han obtenido, en cinco campañas finalizadas, restos fósiles de dos saurópodos gigantes que no son la misma especie. «Sabíamos que había más de un saurópodo pero en el primer estudio de un húmero hemos descubierto que uno es un braquiosáurido ya sabemos que es diferente del otro ejemplar aunque son familia, no están muy lejos». Estos gigantes son similares a las especies descritas en Salas como el Europatitan eastwoodi o el Demandasaurus darwini. Son herbívoros, cuadrúpedos, de cola y cuello largos, tamaños grandes y de varias toneladas de peso. Engrosarían la lista de gigantes que han aparecido en la Demanda en estos años de trabajo.

Además, en este yacimiento se han obtenido seis especies diferentes de la familia de los Terópodos que son dinosaurios carnívoros, cazadores y carroñeros. Además, también se han obtenido fósiles de Tireóforos que son dinosaurios con espinas y placas óseas defensivas.

La diversidad de este yacimiento, que es un registro fiel de finales del Jurásico, con 145 millones de años de antigüedad, abarca también la presencia de Pterosaurios, que son reptiles voladores, además de cocodrilos, tortugas, peces o moluscos. También se realizan estudios de la vegetación que servía de alimento a los herbívoros gigantes de cuello largo. Se han rescatado piezas como ramas, pólenes, impresiones de tallos y hojas de diversas especies.

Uno de los hallazgos más singulares fue el de una columna de uno de estos gigantes de Torrelara. Una pieza de una tonelada especialmente singular y que es un símbolo de lo que podría ser y no es Salas de los Infantes. Un ejemplar tan extraordinario que no se puede consolidar, restaurar y estudiar por falta de espacio para poder trabajar y hasta de un equipo estable que tire de cincel, pincel y resinas para restaurar la pieza.

No se ha tocado ni un 1%

Y es que no llega a un 1% el material sobre el que se ha podido trabajar, aunque se han planteado ya dos investigaciones. Una de ellas sobre el estudio del húmero que habla del braquiosaurio. Y otra el resultado del análisis de piezas dentales y fragmentos de una mandíbula del segundo saurópodo que se cree diferente pero habrá que esperar las conclusiones de este artículo aún en revisión para aclararlo.

Poco más se ha podido hacer. Fósiles de 145 millones de años se extraen entre el sedimento con mucho cuidado y se da una capa protectora que los encapsula, lo que se llama momias, para los más grandes. Y se guardan. En el Museo de Salas de los Infantes apenas queda espacio, se ha iniciado la obra de un almacén aledaño y en la comarca demandan desde hace años la implicación regional para crear un espacio museístico acorde a la riqueza de los fósiles humanos porque, ademas de icnitas, hay cientos de fósiles en un registro único y de referencia mundial.

«En Torrelara nos están saliendo fósiles muy completos, con un excelente estado de conservación y piezas muy llamativas y bonitas que podrían dedicarse a la divulgación y la difusión pero apenas hemos podido intervenir ni en un 1% de este material», añade el también director de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios de Castilla y León. El nuevo museo llevaría implícito un equipo de restauración estable y constante para contar con espacio y personal para abordar, por ejemplo, esa parte de columna recuperada en la primera campaña de Torrelara.

El equipo cuenta con una restauradora desde 2001 pero su dedicación a la conservación de piezas del Museo de Dinosaurios de Salas es intermitente. «Es verdad que el museo necesitaría financiación extra, que está en la espalda de un Ayuntamiento pequeño que hace un gran esfuerzo pero, en el ámbito de la conservación, se necesita un trabajo continuo y estable a lo largo del año», remarca Fidel Torcida.

El material tarda años en excavarse a un ritmo muy lento. Casi tanto como el del compromiso de un nuevo museo regional que permitiría ampliar la exposición de fósiles y la superficie de trabajo durante todo el año. Hoy apenas se puede ver un 10% de la colección.

elcorreodeburgos.com