domingo, 16 de noviembre de 2025

La mandíbula de los fitosaurios es clave para comprender su evolución

Reconstrucciones de Angistorhinus y Nicrosaurus mostrando los fósiles
estudiados. Ilustración de A. Blázquez Riola
Víctor López-Rojas, estudiante de la Universidad NOVA de Lisboa, lidera un estudio que revela la importancia de analizar la forma de las mandíbulas para comprender las relaciones evolutivas en un grupo de reptiles arcosaurios semejantes a los cocodrilos. El estudio, que forma parte de su tesis doctoral, dirigida por los aragosaureros Eduardo Puértolas Pascual y Miguel Moreno-Azanza, es un ejemplo de como partes de la morfología de un animal que habitualmente pasan desapercibidas pueden ayudar a desenmarañar el árbol de la vida, y ha sido publicado en la revista Papers in paleontology.

Los fitosaurios son un grupo de reptiles extintos con morfología similar a los cocodrilos (con cuerpos y hocicos alargados y patas cortas) que vivieron durante el período Triásico, hace 237 hasta 201 millones de años. La mayoría de los estudios realizados sobre estos animales se han enfocado en su inusual cráneo, sobre todo porque las narinas o fosas nasales aparecen frente a los ojos en vez de en la punta del hocico, como suele ocurrir en la mayoría de los reptiles. Sin embargo, aunque la mandíbula forma parte del cráneo, lo cierto es que a lo largo de los años se han realizado pocos estudios sobre este hueso, a pesar de que probablemente sufrió modificaciones similares a las que afectaron a la parte superior del cráneo.

El trabajo aborda el estudio de varias mandíbulas fósiles de fitosaurios desde una nueva perspectiva. El estudio usa Morfometría Geométrica, una metodología basada en marcar regiones de importancia anatómica mediante puntos de referencia (o landmarks) para analizar la variación morfológica de varias especies. Este tipo de análisis permite comparar diferentes regiones de la mandíbula de fitosaurios, y agrupar a las diferentes especies en función de sus similitudes y diferencias morfológicas.

Este estudio demuestra que la mandíbula en fitosaurios contiene información importante para la filogenia (relaciones de parentesco entre especies y grupos de especies) que no se habían explorado desde los primeros análisis filogenéticos en fitosaurios. También destaca el potencial de futuros descubrimientos si los investigadores amplían su enfoque a otras regiones anatómicas, como las mandíbulas y el esqueleto postcraneal, integrando tanto en la filogenética de los fitosaurios como la comparación con otros reptiles actuales, con el fin de lograr una mejor comprensión de su paleobiología.

La referencia completa es:

López-Rojas, V, Moreno-Azanza, M- & Puértolas-Pascual, P. 2025. Systematic utility of the phytosaur post-dentary mandibular region. Papers in Paleontology. https://doi.org/10.1002/spp2.70045

aragosaurus.com

sábado, 15 de noviembre de 2025

Investigadores del CONICET reconstruyen la historia de huellas fósiles de 72 millones de años ubicadas en Ingeniero Jacobacci

El estudio permitió recuperar un legado olvidado y destacar el valor científico y patrimonial de un rincón de la Patagonia.

Reconstrucción de las huellas. Créditos: Gabriel Díaz Yanten
Tradicionalmente, los habitantes de Ingeniero Jacobacci, en la provincia de Río Negro, utilizan piedras lajas extraídas de canteras familiares para construir sus viviendas: pisos, paredes y otras estructuras, aunque sin fines comerciales. Fue así que, en 1978, el paleontólogo y arqueólogo argentino Rodolfo Casamiquela hizo un hallazgo inesperado, advirtió que algunas de las lajas que formaban la vereda de una casa particular en la localidad contenían huellas fósiles. Éstas provenían de una cantera de la familia Rodríguez, ubicada en una zona llamada Monton Iló. Años más tarde, Casamiquela estudió y describió la laja creando los nombres científicos de las pisadas, Patagonichnornis venetiorum y Tridigitichnus inopinatus.

"Durante muchos años no pudimos dar con el trabajo original de Casamiquela, ya que una de las lajas fue donada al investigador italiano Giancarlo Ligabue, quien la llevó al Museo de Historia Natural de Venecia, donde hoy se conserva y exhibe. Por lo cual se complicaba el estudio de las huellas. Casi treinta años después se decidió reconstruir la historia completa de la laja revisando su valor científico y patrimonial, aplicando además nuevas tecnologías, como la fotogrametría 3D, para documentarla con detalle. El objetivo fue recuperar esa parte olvidada del patrimonio paleontológico argentino y darle visibilidad tanto a nivel científico como cultural", explica Silvina de Valais, investigadora del CONICET con lugar de trabajo en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN).

Características de las pisadas

"Vale la aclaración de que Patagonichnornis venetiorum y Tridigitichnus inopinatus son los nombres de las huellas fósiles y no de los animales que las dejaron. No sabemos exactamente quiénes fueron esos animales, pero por la morfología, la edad y la distribución podemos estimarlo", indica de Valais.

Paleontólogos estudiando las huellas impregnadas en las lajas.
Foto: gentileza investigadora
Patagonichnornis venetiorum corresponde a huellas pequeñas, con tres dedos delgados, similares a las que dejan hoy las aves costeras conocidas como shorebirds. En cambio, Tridigitichnus inopinatus fue atribuido originalmente por Casamiquela a un pequeño dinosaurio, posiblemente un hadrosaurio, aquellos famosos dinosaurios herbívoros de “pico de pato”. Las lajas que conservan estas huellas se formaron durante el Cretácico Superior tardío, hace aproximadamente 72 millones de años.

La investigadora comenta que "en total se hallaron al menos 9 lajas en la vereda provenientes de la misma cantera, en la mayoría hay huellas que sí pueden ser vinculadas a Patagonichnornis venetiorum, pero no hemos encontrado nada similar a lo que Casamiquela nombró como Tridigitichnus inopinatus en la laja donada que se encuentra en el Museo de Historia Natural de Venecia".

Además, en las mismas rocas se identificaron trazas dejadas por distintos tipos de invertebrados, lo que, junto con la información geológica de las lajas portadoras, permite reconstruir el paleoambiente de la zona en aquella época. Este conjunto de evidencias revela las interacciones entre diferentes organismos que habitaron ese antiguo ecosistema, brindándonos una verdadera ventana a la vida del Cretácico patagónico.

Importancia patrimonial

Huellas en una de las lajas. Foto: gentileza investigadora
Este estudio demuestra que el patrimonio paleontológico no siempre se encuentra en museos, instituciones académicas o yacimientos alejados, sino que también puede formar parte de la vida cotidiana, incluso en algo tan común como la vereda de un pueblo. Además, pone en valor a las huellas fósiles como testimonios únicos de organismos del pasado, que muchas veces no dejaron restos óseos, pero sí la marca de su paso. Las huellas conservadas en la laja que hoy se encuentra en Venecia son irremplazables, ya que definieron especies fósiles y poseen un valor científico y patrimonial incalculable.

"Imaginar que estas huellas pudieran formar parte de un circuito educativo o turístico en la región no es una idea lejana. De hecho, podrían convertirse en el eje de un proyecto que combine ciencia, historia y turismo, mediante la señalización del lugar, la elaboración de materiales informativos -como folletos o códigos QR- y la realización de visitas guiadas. Iniciativas de este tipo permitirían poner en valor el hallazgo, contribuyendo a fortalecer la identidad cultural y científica de la región", concluye la paleontóloga.

El trabajo fue realizado en conjunto por un equipo de investigadores argentinos del CONICET, e investigadores de la Universidad de Cantabria –España- e Italia. También participaron personas de la comunidad local que ayudaron a reconstruir la historia y trabajadores del Museo Jorge H. Gerhold.

Referencia bibliográfica:

Díaz-Martínez, Urzagasto-Torres, S., I., Citton, P., Belvedere, M., de Valais, S. 2025. The Holotypes of Patagonichornis venetiorum Casamiquela 1996 and Tridigitichnus i nopinatus Casamiquela 1996 Vertebrate Ichnotaxa (Late Cretaceous, Patagonia): History and Patrimonial Significance. Geoheritage 17: 161.

Link: https://rdcu.be/eN8Io

iipg.conicet.gov.ar

Un huevo fosilizado le dice a la ciencia cómo eran los cocodrilos que cazaban saltando desde los árboles

La cáscara fue hallada en un yacimiento de Queensland. Según los primeros análisis, los cocodrilos mekosuquinos habrían mostrado un comportamiento cazador sorprendente

Fragmento de la cáscara de huevo fosilizada (Xavier Panadès)
Un análisis de cáscaras de huevos fósiles atribuidas a antiguos cocodrilos mekosuquinos ha revelado indicios de un comportamiento depredador inesperado: estos reptiles pudieron dejarse caer desde los árboles para sorprender a sus presas. El hallazgo procede de un yacimiento de Queensland y abre nuevas vías para comprender su reproducción y adaptación al entorno. La investigación, basada en técnicas microestructurales, ha sido publicada en la revista Journal of Vertebrate Paleontology. 

Los fragmentos fueron localizados en las cercanías de Murgon, un enclave excavado durante décadas por la Universidad de Nueva Gales del Sur. Allí surgieron evidencias de los denominados drop crocs, apodo que alude a su presunta habilidad para cazar desde las ramas. El paleontólogo Michael Archer explicó que algunos ejemplares, de hasta cinco metros, podían emboscar a sus presas desde alturas elevadas.

“Es una idea extraña, pero algunos de ellos parecen haber sido cazadores terrestres que se movían entre los árboles”, afirmó. Esta hipótesis rompe con la imagen convencional de los cocodrilos como depredadores exclusivamente acuáticos. Su posible agilidad arborícola sorprende incluso a los especialistas.

Un descubrimiento singular

La historia del yacimiento se remonta a 1983, cuando los investigadores pidieron permiso a los propietarios del terreno para excavar su jardín tras detectar formaciones prometedoras. Desde entonces, la zona ha proporcionado fósiles excepcionales que han permitido reconstruir ecosistemas antiguos. Es más, creen que todavía le queda mucho potencial.

El estudio ha sido dirigido por Xavier Panadès i Blas, del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. El investigador destacó que las cáscaras “conservan señales microestructurales y geoquímicas que indican qué animales las pusieron, dónde anidaban y cómo se reproducían”. 

Los mekosuquinos desaparecieron hace unos 3.000 años. Un proceso que, según los investigadores, pudo estar vinculado a la pérdida de hábitat y a la competencia con otros depredadores. El avance de zonas más secas redujo la fauna disponible en su entorno, lo que generó una presión ambiental que no pudieron soportar.

jueves, 13 de noviembre de 2025

No hay nada igual: hallan fósil de una planta única en la Antártica, de la era de los dinosaurios

Investigadores de Chile y Japón hallaron el fósil de una planta única en la Antártica, se trata de un helecho que pertenece a la era de los dinosaurios, según informa un comunicado del Instituto Antártico Chileno (INACH).

INACH
La llamaron Escuderia livingstonensis y es el primer fósil permineralizado de Schizaeales descrito para el Continente Blanco, que servirá para reconstruir parte de la historia evolutiva de los helechos.

Además, revela que alguna vez la Antártica estuvo cubierta de vegetación, posiblemente durante el Cretácico, la época del apogeo de los dinosaurios.

Un fósil único en la Antártica

El fósil presenta una ramificación simpodial del eje fértil, espórangios con fijación basilateral sobre segmentos laminares enrollados y esporas tipo Ischyosporites.

De acuerdo con INACH, este conjunto de características no coincide con ningún género vivo ni fósil conocido.

El análisis fue posible gracias a una metodología que combinó peels seriados, reconstrucción 3D y microscopía de alta resolución, logrando un nivel de detalle excepcional.

INACH
Marcelo Leppe Cartes, paleobiólogo y académico del Centro GEMA-Universidad Mayor explicó que este tipo de fósiles ofrecen información esencial para la biología evolutiva.

“Los fósiles permineralizados entregan información anatómica clave para probar hipótesis filogenéticas. Este material inicia la reconstrucción ‘holofilogenética’ de Schizaeales al integrar características anatómicas y esporas en su contexto original”, señala.

El hallazgo además, refuerza la hipótesis de que la Antártica fue un centro de diversificación de helechos y plantas vasculares durante el Cretácico, y no una zona marginal como se creía.

En el mismo paleosuelo donde se encontró Escuderia livingstonensis se preservan otros fósiles asociados, como órganos ovulados gimnospérmicos, brotes y hojas de coníferas (Araucariales) y raíces con nódulos micorrícicos, que permiten reconstruir un ecosistema terrestre de gran complejidad.

El equipo de investigación ya desarrolló una reconstrucción 3D del fósil y prepara nuevos análisis comparativos con ejemplares de Japón y el sur de Sudamérica.

“El reanálisis de rocas colectadas mediante tecnologías no destructivas, como tomografía de rayos X, permitirá descubrir más evidencias de un tiempo en que la Antártica era verde y poblada de vegetación, cuyos descendientes aún viven en la Patagonia austral”, concluye Leppe.

La planta fue nombrada Escuderia en honor a Julio Escudero Guzmán, jurista chileno vinculado al Tratado Antártico y figura que da nombre a la principal base científica del INACH.

Por otro lado, el epíteto livingstonensis alude a su lugar de procedencia, la isla Livingston. “Los autores quisieron reconocer a la base Escudero y a su gente, científicos y logísticos, que hacen posible el despliegue de la investigación en áreas remotas de la Antártica”, explica Leppe.

Referencia:

Harufumi Nishida, Marcelo Leppe C, Aya Kubota y Julien Legrand. Cretaceous diversity of Schizaeales in Antarctica, Escuderia livingstonensis n. gen. et sp., a permineralized fertile organ from Livingston Island, and its ecological implication combined with associated biota. Revista Annals of Botany, 2025.

biobiochile.cl

martes, 11 de noviembre de 2025

El secreto de los huevos fósiles: cómo funciona la revolucionaria técnica que busca datar los descubrimientos paleontológicos

Científicos presentan un método inédito para determinar la antigüedad de restos prehistóricos analizando la composición de cáscaras conservadas, una solución que promete aclarar cronologías y resolver debates históricos en la paleontología

El método desarrollado por la Stellenbosch University ofrece una solución innovadora
 para la datación directa de fósiles terrestres en paleontología - (Europa Press)
La datación precisa de fósiles terrestres representó un reto constante para la paleontología, especialmente en yacimientos sin capas volcánicas que permitan emplear los métodos tradicionales. Un equipo internacional liderado por el Dr. Ryan Tucker de la Stellenbosch University desarrolló una técnica innovadora que permite datar directamente cáscaras de huevo fosilizadas de dinosaurio.

Este avance abre nuevas posibilidades para descifrar la cronología de la evolución de estos animales. Según un comunicado de la Stellenbosch University y el artículo científico publicado en Communications Earth & Environment, la metodología fue validada en yacimientos de Utah (Estados Unidos) y del desierto del Gobi (Mongolia), con resultados comparables a los de las mejores técnicas basadas en cenizas volcánicas.

El método desarrollado por la Stellenbosch University ofrece una solución
innovadora para la datación directa de fósiles terrestres en paleontología.
La técnica se fundamenta en el análisis de isótopos de uranio y plomo presentes en la calcita de las cáscaras fosilizadas. El equipo utilizó un espectrómetro de masas de plasma acoplado inductivamente con multicolector (MC-ICP-MS), un instrumento capaz de medir múltiples isótopos con alta precisión simultáneamente.

Este aparato, ubicado en el laboratorio de análisis elemental e isotópico de la Stellenbosch University, permitió identificar y cuantificar las trazas de uranio y plomo que actúan como un reloj natural, ya que el uranio se incorpora a la calcita durante el enterramiento y, con el tiempo, se desintegra en plomo a un ritmo conocido.

El procedimiento exige una selección y preparación rigurosa de las muestras, seguida de un mapeo elemental para definir las zonas de la cáscara con mayor concentración de uranio y menor alteración diagenética. Según Communications Earth & Environment, la técnica requiere validación cruzada con otros métodos y un control estricto de posibles alteraciones químicas posteriores al enterramiento para asegurar que la edad obtenida refleje el momento real de la deposición y no procesos subsecuentes.

La validación de la técnica en yacimientos de Utah y el desierto del Gobi demuestra
 su fiabilidad y precisión frente a métodos tradicionales - (Jorge González)
Las pruebas iniciales se realizaron en huevos de dinosaurio procedentes de la Formación Cedar Mountain en Utah. Los resultados de la datación por uranio-plomo en cáscaras se compararon con las edades obtenidas de cenizas volcánicas intercaladas en los sedimentos. Los análisis indicaron una edad de 94,7 ± 1,3 millones de años para las cáscaras, aproximadamente un cinco por ciento más joven que la edad de las capas de ceniza, lo que demuestra una notable precisión y fiabilidad del método.

En Mongolia, la técnica se aplicó a huevos y nidos hallados en Teel Ulaan Chaltsai, en el desierto del Gobi, donde la edad de los depósitos era motivo de debate. El equipo dató directamente las cáscaras en 75,35 ± 0,74 millones de años, proporcionando por primera vez una referencia radiométrica directa para estos yacimientos y resolviendo la controversia sobre su antigüedad.

El estudio contó con la colaboración de instituciones como el North Carolina Museum of Natural Sciences, North Carolina State University, Colorado School of Mines, Mongolian Academy of Sciences y la Universidade Federal de Ouro Preto (Brasil). “La calcita de la cáscara de huevo es notablemente versátil. Nos ofrece una nueva forma de datar yacimientos fósiles donde faltan capas volcánicas, un desafío que limitó la paleontología durante décadas”, afirmó el Dr. Tucker en declaraciones recogidas por la Stellenbosch University.

La validación de esta técnica representa un avance relevante para la paleontología, porque permite establecer marcos temporales precisos en yacimientos donde los métodos convencionales no son aplicables. Según Communications Earth & Environment, la datación directa de fósiles constituyó durante mucho tiempo un objetivo difícil de alcanzar, por la tendencia de huesos y dientes a comportarse como sistemas abiertos, susceptibles a alteraciones químicas que distorsionan los resultados. En contraste, la microestructura de la calcita en cáscaras de huevo posibilita evaluar su estado de preservación y detectar posibles alteraciones, lo que incrementa la fiabilidad de las edades logradas.

La colaboración internacional permitió aplicar la técnica en diferentes regiones,
destacando la versatilidad de la calcita de cáscara de huevo como material de datación.
El impacto de esta metodología supera los casos estudiados. La técnica podría aplicarse a yacimientos de todo el mundo donde faltan volcanitas datables, como otros depósitos del Gobi o sitios emblemáticos en Patagonia y Sudáfrica. “La datación directa de fósiles es el sueño de cualquier paleontólogo”, señaló Lindsay Zanno, coautora y responsable de paleontología en el North Carolina Museum of Natural Sciences, en declaraciones difundidas por la Stellenbosch University.

No obstante, el artículo en Communications Earth & Environment advierte sobre la necesidad de una preselección rigurosa de las muestras y de controles exhaustivos para descartar alteraciones diagenéticas. El método exige la aplicación de técnicas complementarias —como el mapeo de elementos traza y la comparación con otros indicadores estratigráficos y biológicos— para garantizar que la edad obtenida corresponde efectivamente al momento de la deposición. Además, los autores recomiendan que futuras investigaciones incluyan más muestras y validaciones cruzadas para afinar la precisión y ampliar el rango de aplicación de la técnica.

Con este enfoque, la paleontología dispone de una herramienta poderosa para resolver debates históricos sobre la edad de los yacimientos y reconstruir con mayor detalle la evolución y distribución de los dinosaurios y otros vertebrados terrestres. La posibilidad de datar directamente cáscaras de huevo fosilizadas promete desvelar episodios evolutivos que hasta ahora resultaban inaccesibles para la ciencia.

infobae.com

Conferencia: "Galaxias: de la Vía Láctea a los confines del universo", a cargo de Miguel Querejeta

Semana de la Ciencia 2025 Museo de Dinosaurios

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes participa en esta cita desde 2006, en colaboración con la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.). Además de compartir los objetivos generales del evento, el museo centra su programación en acercar a la comarca serrana temas de actualidad científica e investigaciones desarrolladas por jóvenes investigadores. Con ello, se pretende reforzar la idea de que la ciencia es patrimonio de todos y un elemento clave para el desarrollo del conocimiento en el medio rural.

Ponente: Dr. Miguel Querejeta Pérez (Observatorio Astronómico Nacional, Madrid).  Astrónomo profesional; premio CAF-Elhuyar y premio José María Savirón de divulgación científica. 

Lugar y hora: Teatro-Auditorio 'Gran Casino' de Salas de los Infantes (Burgos): Viernes 14 de noviembre de 2025. 18:30 horas.

Resumen: Formadas por miles de millones de estrellas, las galaxias constituyen los ladrillos del cosmos. En esta charla partiendo de la Vía Láctea, se propone un viaje por el universo y por la fascinante aventura histórica de descubrirlo. Hoy sabemos que las galaxias contienen gigantescos agujeros negros en sus núcleos y que están inundadas por una gran cantidad de materia oscura. Nuestros telescopios han revelado galaxias de las formas más diversas y nos han permitido observar la luz emitida por algunas en la infancia del universo.

Además, la entrada al Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos) es gratuita toda esta semana (del 11 al 16 de noviembre de 2025).

fundaciondinosaurioscyl.com

sábado, 8 de noviembre de 2025

Tortugas fósiles del noroeste argentino revelan nuevos datos sobre el origen de linajes actuales del hemisferio sur

El estudio, liderado por científicos del CONICET, amplía el registro paleontológico paleógeno regional.

Caparazón dorsal y plastrón de Gestemys powelli | Caparazón dorsal y plastron de
Cattoiemys argentinensis. Gentileza investigadores.

Dos investigaciones lideradas por el Grupo de Paleontología de Vertebrados del Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA, CONICET-UTN) identificaron especies extintas de tortugas, que habitaron el noroeste argentino (Puna y Sierras Suandinas) hace más de 37.8 y de 50 millones de años (Ma), respectivamente, y que estarían emparentadas con los linajes actuales de tortugas “cabezonas” de Madagascar (África), la Amazonia y la Orinoquía (Sudamérica). Los estudios, publicados en Journal of Systematic Palaeontology (2022) y en Swiss Journal of Palaeontology (2025), contaron con la participación de especialistas de diversos institutos del CONICET y universidades nacionales e internacionales.

Los trabajos describen dos nuevas especies fósiles: Gestemys powelli, del Eoceno tardío, aproximadamente 37,8 Ma (Formación Geste, Salta), y Cattoiemys argentinensis, del Paleoceno tardío-Eoceno temprano, aproximadamente 56 Ma  (Formación Maíz Gordo, Jujuy). Estas especies habitaron distintos paleoambientes del noroeste argentino: planicies fluviales templadas en la actual Puna y extensas áreas tropicales en las Sierras Subandinas, similares paleoambientalmente durante el límite Paleozoico-Eoceno a los llanos actuales de la Orinoquía.

Particularmente, los registros fósiles recuperados en los afloramientos Paleocenos tardíos-Eoceno temprano corresponden a un momento clave en la historia climática del planeta: el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, ocurrido hace aproximadamente 55 o 56 millones de años. Este evento global de calentamiento aceleró importantes transformaciones ambientales y bióticas.

Desde el punto de vista evolutivo, los análisis filogenéticos indican que Gestemys powelli y Cattoiemys argentinensis están más estrechamente emparentadas con las tortugas cabezonas actuales (Erymnochelys madagascariensis y Peltocephalus dumerilianus) que con las del género Podocnemis. Esta evidencia contradice hipótesis previas que ubicaban el origen de estos linajes en África, y apunta a un origen sudamericano con posteriores eventos de dispersión entre continentes.

“Cuando se describió por primera vez la especie “Podocnemis” argentinensis, se refirió al género actual de Podocnemis únicamente con base en un plastrón (parte del vientre del caparazón) que no presentaba caracteres que permitieran referir este taxón a un género conocido de Pelomedusoides o Podocnemididae. La clave fue hallar un cráneo, asociado a un caparazón en una de las localidades del flanco occidental de la Sierra del Mal Paso (al oeste de la quebrada de Humahuaca, Provincia de Jujuy), que permitió reconocer una combinación de rasgos anatómicos que son únicas en “Podocnemis” argentinensis y permitieron referirlo al nuevo género Cattoiemys”, comenta Marcelo de la Fuente, investigador del CONICET en el IDEVEA y líder del estudio. Y agrega: “Entre los caracteres craneanos que lo diferencian de otros géneros podemos indicar que el espacio interorbital es más ancho junto a órbitas de posición lateral y una mayor osificación del techo craneano, un notable acortamiento rostral de la región preorbital por una marcada curvatura de los huesos prefrontales-frontales, ausencia del foramen palatinum posterious (conexión que permite el paso de estructuras nerviosas y vasculares) y una expansión de procesos laterales de los huesos exoccipitales que limitan el foramen magnun en la parte superior de este foramen”.

Según el científico, Gestemys powelli y Cattoiemys argentinensis se asemejan a las  tortugas actuales “cabezonas” de Madagascar, y de la Amazonía y Orinoquía por el grado de osificación (formación de hueso o cartílago) del techo craneano, que impedirían la retracción lateral total de estas cabezas muy osificadas dentro del caparazón. Por otra parte, afirma que Gestemys powelli presenta rasgos anatómicos únicos en el cráneo que la diferencian de las tortugas actuales más relacionadas, como en la vista ventral del cráneo, con enormes forámenes palatinos posterius en el paladar y una reducida lámina pterygoidea que no cubre el cavum pterygoideo, entre otros. Por su parte, Cattoiemys argentinensis, se diferencia por el acortamiento preorbital del rostro, ausencia de forámenes palatinos posterius y una expansión de procesos laterales de los huesos exoccipitales que limitan el foramen magnun en la parte superior de este foramen en el cráneo a una ranura, de las dos especies actuales relacionadas, y por el patrón de escudos gulares, extragulares y humerales en el plastrón.

Por otra parte, de acuerdo al PhyloCode (Código Internacional de Nomenclatura Filogenética), las especies de Podocnemis integran el grupo sudamericano Podocnemidinae, mientras que las cabezonas forman un grupo hermano denominado “Erymnochelydand”, que incluye a los clados Erymnochelyinae y Peltocephalinae. Los nuevos hallazgos indican que esta diversificación tuvo lugar en Sudamérica, con múltiples migraciones hacia y desde África durante el Cenozoico.

El descubrimiento de estas tortugas fósiles no solo amplía el registro paleontológico paleógeno regional, sino que ofrece nuevas claves sobre la evolución y distribución de uno de los linajes de tortugas más distintivos del hemisferio sur.

Referencias bibliográficas 

de la Fuente, M. S., Maniel, I.J., González Ruiz, P. Ledesma, J., Deraco, M.V., del Papa, C., Herrera, C. 2022. A new podocnemidid (Pleurodira: Pelomedusoides) from the Eocene of north-western Argentina, with comments on its evolutionary relationships and palaeoenvironmental settings. Journal of Systematic Palaeontology 20 (1), 2081939. https://doi.org/10.1080/14772019.2022.2081939

de la Fuente. M. S., Maniel I. J., Bogado, J. P., González Ruíz, P., Galli. C. 2025. Taxonomics reassessment of “Podocnemis” argentinensis (Testudines, Pleurodira) from the Maíz Gordo Formation (late Paleocene) with a description of new specimens from the western flank of Sierra del Mal Paso, Province of Jujuy, Argentina. Swiss Journal of Palaeontology. 144: 1-37. https://doi.org/10.1186/s13358-025-00390-5

mendoza.conicet.gov.ar