miércoles, 13 de julio de 2016

No, los tiranosaurios no rugían, hacían un ruido más parecido al arrullo de las palomas

Reconstrucción moderna de un T-rex según las últimas evidencias fósiles. Ilustración: RJPalmerArt













Cuanto más avanzan las investigaciones de los paleontólogos, más indicios hay de que los feroces dinosaurios carnívoros como el Tyrannosaurus rex, en realidad eran más parecidos a gallinas gigantescas que a los lagartos bípedos que imagina el cine. El último de esos indicios tiene que ver con los sonidos que emitían.

Un nuevo estudio publicado en la revista Evolution explica que los grandes dinosaurios carnívoros no gruñían o rugían como leones abriendo la boca, sino que probablemente emitían sonidos no muy diferentes a los que hoy hacen las palomas. Sí, la famosa escena de Jurassic Park con los nietos de Hammond atrapados en el coche bajo la lluvia en la realidad hubiera terminado con el T-rex lanzando un poderoso: CLOOOO-CLOOOO-CLOOO y agitando con brío las plumas de sus alitas.

Las palomas o las avestruces emiten un tipo de llamada que se denomina arrullo, y lo hacen con el pico cerrado y llenando de aire un buche en el esófago. Investigadores de las universidades de Austin, Glendale, Newfoundland y Utah han estudiado la posible vocalización de los dinosaurios analizando cómo ha evolucionado la comunicación de 208 especies diferentes de aves de las que 58 utilizan este sistema de arrullo.

Reconstrucción de un dinosaurio adulto basada en el especímen AMNH 5027. Ilustración: Matt Martyniuk

La conclusión es que, aunque el sistema de vocalización ha pasado por hasta 16 cambios, en esencia se ha mantenido igual de los dinosaurios hasta las aves de hoy. De hecho, es probable que los grandes dinosaurios se valieran más de estos sonidos porque su descomunal tamaño les permitía llenar de aire con más facilidad el buche esofágico.

Volviendo a un terreno más cinematográfico, ¿cómo es probable que sonara un T-rex? Lo más parecido hoy en día es escuchar la llamada de alguno de los pájaros de mayor tamaño que emiten arrullos. La avestruz es un buen ejemplo. [University of Texas at Austin vía Gizmag]


Las flores aparecieron con los dinosaurios, hace 140 millones de años

-BIODIVERSIDAD BOTÁNICA-

En algunos ambientes de humedales costeros y de llanuras de inundación de estuarios de la zona pirenaica, las plantas con flor todavía competían con los helechos y las coníferas, mientras que los ambientes acuáticos estaban dominados por las algas carófitas, un grupo de algas verdes

Las flores aparecieron con los dinosaurios, hace 140 millones de años. Foto/Marta Martínez













EFEverde.- Las plantas con flores aparecieron a finales del Cretáceo, en la época de los dinosaurios, hace 140 millones de años, según un estudio del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) Miquel Crusafont, que rebate la teoría de que las flores ya habían aparecido antes.
El estudio, en el que también han colaborado el Instituto deGeociencias de la Universidad Complutense de Madrid y de la Université Lyon-1, ha sido dirigido por el paleobotánico Josep Marmi y ha analizado diferentes ambientes donde ha observado como este grupo de plantas competía en los antiguos ecosistemas dominados por coníferas, helechos y algas.
Según ha explicado Marmi, la reconstrucción de estas comunidades vegetales puede aportar información relevante para averiguar cómo los dinosaurios se adaptaron a estos cambios de vegetación y aporta información sobre las causas de su extinción.
“La era Mesozoica es conocida popularmente por el reinado de los dinosaurios en todos los ambientes terrestres. Es menos conocido, sin embargo, que en el periodo Cretácico -el último de esta era- se produjo una auténtica revolución biológica que cambió la mayoría de los ecosistemas de las tierras emergidas”, ha destacado Marmi.

Las plantas con flores aparecieron a finales del Cretáceo, en la época de los 
dinosaurios, hace 140 millones de años, según un estudio del Instituto Catalán de 
Paleontología  (ICP) Miquel Crusafont, que rebate la teoría de que las flores 
ya habían aparecido antes. EFE/Jaime Bermejo/CSIC
Angiospermas

El estudio concluye que hace 140 millones de años aparecieron las primeras plantas con flor -llamadas angiospermas en botánica- en algunos ambientes acuáticos de agua dulce de latitudes bajas.
Según Marmi, en un espacio de 30 a 40 millones de años se diversificaron por las llanuras de inundación fluviales y otros ambientes abiertos y acabaron dominando la mayoría de comunidades vegetales del planeta.
El paleobotánico ha analizado, en las comarcas del Berguedà, Alt Urgell, Pallars Jussà, La Noguera y la Ribagorza aragonesa, rocas sedimentarias que se formaron durante los últimos seis millones de años del Cretácico, cuando se extinguieron los dinosaurios.
De esta zona ha recuperado numerosos restos vegetales que incluyen algas, esporas, granos de polen, semillas, hojas, troncos y raíces que han sido la base para reconstruir aquellas comunidades vegetales pretéritas.

A finales del Cretácico

El estudio rebate la creencia anterior de que las plantas con flor ya dominaban todos los ambientes terrestres de latitudes bajas y medias a finales del Cretácico.
Según Marmi, en algunos ambientes de humedales costeros y de llanuras de inundación de estuarios de la zona pirenaica a finales de esta época, las plantas con flor todavía competían con los helechos y las coníferas, mientras que los ambientes acuáticos estaban dominados por las algas carófitas, un grupo de algas verdes.

El estudio revela que los únicos ambientes plenamente dominados por las plantas con flores eran algunas comunidades de ribera que crecían en las orillas de los ríos.

Según el paleobotánico, el recambio de las plantas más antiguas -dominadas por carófitas, helechos y coníferas (grupo al que pertenecen los pinos, abetos, cedros y ciprés, entre otras especies actuales)- por las floras dominadas por angiospermas, afectó la mayoría de ecosistemas terrestres, las redes tróficas, la química del suelo y la composición atmosférica.
“La irrupción de las plantas con flor en los antiguos ecosistemas supuso una auténtica revolución en múltiples niveles. Este cambio sentó las bases a partir de las cuales evolucionaron posteriormente los ecosistemas terrestres modernos”, ha afirmado el investigador.
Este estudio también ha aportado datos interesantes para conocer el clima de la región pirenaica al final de la era de los dinosaurios.

efeverde.com

martes, 12 de julio de 2016

Boletín Informativo nº 64, primavera 2016

Ya tenemos disponible el Boletín informativo número 64 de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León. Podéis descargaros aquí el sexagésimo cuarto boletín de nuestra Fundación Dinosaurios CyL.


Cómo es la fábrica de dinosaurios argentinos for export

Copias en tamaño natural / El Museo Feruglio, de Chubut, construye a pedido réplicas de Titanosaurios, el animal más grande de todos los tiempos. Furor en Nueva York y pedidos de Miami, Los Angeles y Londres.

Dinosaurios ragentinos for export en Trelew / Daniel Feldman.
Aurelio Fernández iba en su caballo recorriendo El Sombrero, una estancia a 260 kilómetros de Trelew. Se detuvo frente a unos huesos que asomaban sobre la tierra seca. Bajó y los inspeccionó con sus ojos de baqueano. No eran los que solía encontrar cada día cuando cuidaba animales de la familia Mayo, dueña de esos campos. Por eso se lo contó enseguida a sus patrones, que ya estaban alertados sobre la posibilidad de estar parados sobre un verdadero parque jurásico.

En enero de 2013, un grupo de científicos del Museo Egidio Feruglio de Trelew se instaló en ese lugar donde en verano se soportan 40 grados y en invierno la nieve cubre buena parte de algunas elevaciones que parecen proteger la historia de la humanidad. Después de trabajar y desenterrar huesos, se dieron cuenta de que tenían a la vista al dinosaurio más grande que haya pisado el planeta. Un Titanosaurio de 40 metros de largo y 12 metros de alto. Su peso, 72 toneladas. Para tener una idea: sólo su fémur pesa mil kilos .

Las piezas están sostenidas por una estructura de hierro / Daniel Feldman.
El impacto del hallazgo en la comunidad científica fue alto. Pero la fama mundial llegó en enero de este año cuando una réplica de su estructura fue exhibida con toda la pompa en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Para que entrara el esqueleto completo tuvieron que remodelar una de sus paredes. Nunca habían tenido en sus salas un esqueleto de ese tamaño.

El éxito de la muestra también tuvo repercusiones en Trelew. Las instalaciones del Museo Feruglio, donde se construyeron y ensamblaron las piezas de esa réplica celebrity que podrá verse en Nueva York hasta 2020, se transformaron en una auténtica fábrica de dinosaurios. En los últimos meses recibieron más pedidos de otros museos que quieren tener una copia del gran dino argentino. En estos días están construyendo otro que, apenas esté terminado, iniciará un largo recorrido por Miami y Los Angeles, y continuará en Londres posiblemente a principios de 2018.

Viva visitó la fábrica y pudo ver el proceso de construcción del Titanosaurio, por el momento su apodo hasta que los científicos le encuentren un nombre propio. El gran taller no sólo impresiona por sus piezas for export. También hay réplicas de dinos pequeños: 50 centímetros por 30 centímetros, hechas con fidelidad asombrosa.

Cuando encontraron la pieza original del fémur, los expertos 
advirtieron que se trataba de un animal gigantesco / Daniel Feldman.
Hueso a hueso. Armar una copia del tamaño del titanosaurio es toda una aventura para quienes trabajan en el gran taller del Parque Industrial de Trelew. Son galpones, propiedad de la familia Benetton, que alguna vez supieron almacenar la lana que los fabricantes de ropa traían del sur de la provincia. Allí trabajan unas diez personas. En esta época del año, el lugar es frío por sus enormes dimensiones. Todos trabajan muy abrigados.

Javier García Díaz, gerente de exhibiciones del museo, recibió a Viva y acompañó la recorrida. Saltan chispas de una moladora que pretende perforar un hierro. Hay personal con cascos y soldadoras. La imagen es la de cualquier herrería sólo que en ese lugar se le está dando forma al esqueleto del animal más grande del mundo: un dinosaurio del grupo de los saurópodos,herbívoro, que habitó la Tierra hace 100 millones de años en los comienzos del Período Cretácico Superior, lo que no es un dato menor ya que significa la última era de los dinosaurios.

A pesar de su tamaño, las piezas fabricadas, aun de las partes más importantes del cuerpo, resultan livianas y pueden ser transportadas a mano por cualquiera de los trabajadores.Están hechas de resina y rellenas con poliuretano. Se les da la forma tomando el original y haciendo un encamisado de arcilla. Para graficarlo: es lo que hace un dentista cuando debe tomar muestras para hacer una dentadura nueva.

Cráneo listo del Titanosaurio / Daniel Feldman.
Este es un proceso práctico, sencillo y rápido. Aunque requiere del talento de Maximiliano Iberlucea, un paleoartista que trabaja en la construcción de la réplica. Viva lo encontró en plena tarea, junto a unos hierros en el centro del taller. “Hacer esto implica una enorme responsabilidad. No podemos equivocarnos ni un milímetro. Va a recorrer el mundo y debe ser exacta al animal que encontramos en el campo”, dice. Agrega que las piezas originales no necesitan de ningún lugar especial para ser resguardadas. “Son como rocas. No nos olvidemos que estuvieron a la intemperie durante casi 100 millones de años. Lo único que hay que hacer para preservarlas es colocarlas en un lugar seguro como el edificio del museo. No es un óleo al que el sol le puede cambiar los colores. Lugar seguro, temperatura uniforme, estanterías especiales, evitar cualquier golpe que pueda dañarlo. Eso es todo”, dice el especialista.

Cuando lo hayan terminado, el esqueleto pesará 5 mil kilos. El viaje a Estados Unidos será por barco, la única manera de transportarlo. Las piezas serán embaladas en cajones. Para que no se rompan, serán ensambladas y fijadas con hierro para protegerlas de cualquier golpe. El Titanosaurio ocupará un container completo, estima Javier García Díaz.

Magnetismo. Los científicos del Feruglio son conscientes de que los dinosaurios resultan de un gran magnetismo que no reconoce edades. Para tener una idea, el museo de Nueva York recibe 5 millones de visitantes por año. Pero desde que exhibe al Titanosaurio, en seis meses, aumentó esa cantidad en un 40 por ciento. Por eso después llegaron otros pedidos para hacer más réplicas.

Florencia Gigena, gerenta institucional del museo de Trelew y artífice de estos viajes, contó que la relación con el museo neoyorquino viene desde hace años y por razones científicas. “Hay un intercambio mutuo en cuanto a viajes de perfeccionamiento en paleontología. Tenemos exportación a otros museos, pero de ejemplares más chicos. Algunos pueden entrar en el baúl de un auto. Ocurre que al tratarse del dino más grande del mundo, la trascendencia es otra”.

Hay varias hipótesis respecto del lugar donde fue hallado el ejemplar. En principio se creyó que era el elegido por los animales para ir a morir. Pero tras las investigaciones y el hallazgo de una gran cantidad de huevos el tema está en discusión. Podría ser el sitio para anidar o también el lugar donde los dinosuarios iban para protegerse de grandes catástrofes, como avalanchas o explosiones volcánicas. Pero tampoco es seguro porque no se hallaron vestigios de plantas carbonizadas. El clima allí era templado, ideal para que nacieran las crías.
Las copias que se construyen en Trelew pesan 5 mil kilos. Sólo pueden ser transportadas en barcos. 
La tierra de Chubut en cuanto a estos hallazgos es inmensa. “A veces los dueños de estancias tienen cierto temor en denunciar estos hallazgos. Algunos piensan que los campos serán expropiados. Pero no es así. Nosotros hacemos el trabajo y nos vamos. Nadie le quita nada a nadie”, expresó García Díaz y recordó la frase de la señora Mayo dueña del lugar donde se encontró al Titanosaurio: “En mi campo ya no hay ovejas, pero tengo dinosaurios”.

El Titanosaurio comía bosques enteros en pocos minutos. Podía consumir 6 mil kilos diarios y, a pesar de sus dimensiones, se desplazaba con destreza. Ahora, es el representante argentino paleontológico en el mundo. Una nueva tendencia hace que los turistas tengan un apetito especial por apreciarlos. Sobre todo cuando se trata de ejemplares que superan la imaginación. Lo real se confunde con lo mágico y esa interacción hace que en los planes del Feruglio figure estar preparado para darles respuesta a más pedidos de réplicas en el futuro.

Al año de haber descubierto los huesos en El Sombrero, Aurelio Fernández dejó la estancia y desapareció de los lugares que solía frecuentar para soportar la soledad a la que su vida de peón de mesetas áridas lo había acostumbrado. Se fue a buscar otros horizontes, siempre como trabajador de estancia, como baqueano. La Patagonia tiene extensiones grandes pero pueblos chicos. Por eso se supo que, poco después de haberse ido, Aurelio Fernández murió. Dicen que se fue de esta tierra sin saber lo que le había dejado.

6 falsos mitos sobre los dinosaurios que aún te crees

omicrono.com
















Estados Unidos.- Los que hemos crecido con la saga de películas de Parque Jurásico hemos pasado gran parte de nuestra infancia y nuestra adolescencia (y dejémoslo ahí por temas de dignidad) jugando con dinosaurios de juguete.

Esto, junto al visionado de otras películas y la lectura de libros y todo tipo de propaganda poco fiel a la realidad ha llevado a que interioricemos una serie de creencias falsas sobre estos animales que hace mucho tiempo que fueron desmitificadas.

Por ese motivo, Nick Longrich, paleontólogo de la Universidad de Bath, ha elaborado en The Conversation una lista de seis falsos mitos sobre los dinosaurios que todos hemos escuchado en más de una ocasión, explicando las causas por las que no son así. Y como consideramos que es un tema interesante, nosotros tambiénos hablamos sobre el tema en este artículo.

6 mitos falsos sobre los dinosaurios

Los mitos de los que habla Longrich en su artículo son los siguientes:

1. Todos los dinosaurios eran grandes

La verdad es que si vuestro modelo sobre los dinosaurios son las películas de Parque Jurásico no deberíais tener esta creencia, pues en varias de ellas se observan los Prosocompsognathus, esos dinos pequeños y con un poco de mala leche a los que se refieren cariñosamente bajo el nombre de “compis“.

Pero no son los únicos, ya que en los últimos años se han descubierto muchos otros fósiles de especies de tamaño reducido, como el Hesperonychus, del tamaño de un gato, o el Tianyulong, no más grande que un conejo. Adorables, ¿verdad?

2. Los dinosaurios tenían escamas

Desmitificar esta creencia se ha convertido en una de las grandes cruzadas de muchos paleontólogos, que ya en los años 70 comenzaron a plantearse la posibilidad de la existencia de cuerpos recubiertos de plumas, algo que no sería de extrañar si tenemos en cuenta que las aves se encuentran emparentadas con ellos.

Y así fue, pues en 1997 esta teoría quedó confirmada gracias al descubrimiento del Sinosauropteryx.

3. Los dinosaurios eran verdes, grises o marrones

Hala, y ya está. ¿Habéis visto alguna vez un dinosaurio representada en otro color? Pues según muchos estudios elaborados a partir de descubrimientos fósiles parece ser que las tonalidades de estos animales eran muy diferentes, ya que se han encontrado restos de melanina de colores como el negro, el blanco o el rojo.

Además, también tenían “dibujos” tales como rayas, machas y otros patrones que les servían para camuflarse de los depredadores. Sí, sí, los dinosaurios también tenían depredadores.

4. Eran malos padres

A pesar del parentesco más que demostrado tendemos a asociar a los dinosaurios con los reptiles, olvidándonos de las aves. Por eso, solemos imaginarlos como estos primeros, que entierran los huevos en la arena y se desentienden de las crías, que se tendrán que buscar la vida, por lo que a menudo acaban teniendo un futuro bastante negro.

Sin embargo, el descubrimiento de varios fósiles justo encima de un nido demostró que no habían muerto tratando de comerse a las crías de otro, sino que habían pasado a mejor vida protegiendo a las suyas.

5. Estaban condenados a extinguirse

Esto es muy místico y muy defendido por los que piensan que todo está escrito. ¿Que los dinosaurios se extinguieron? Pues eso es porque estaban condenados a extinguirse, quizás por un problema de adaptación al medio.

Sin embargo, se ha comprobado que las diferentes especies de dinosaurios vivieron en todas las regiones del planeta durante más de 100 millones de años, por lo que no parece precisamente que estuviesen mal adaptados. Es más, si no hubiese sido por el fenómeno que los llevó a la extinción a lo mejor podrían estar aún por aquí. Y en ese caso a nosotros sí que nos habría ido bastante mal.

6. Todos los dinosaurios fueron extinguidos por el impacto de un meteorito

Se conoce que hace millones de años impactó un meteorito sobre la península de Yucatán que probablemente acabó con la mayoría de especies de dinosaurios. Sin embargo, muchos de ellos quedaron para contarlo y evolucionar hasta convertirse en las aves que conocemos hoy en día.

Además, también se barajan otras causas para la extinción, por lo que esa afirmación tan tajante sería totalmente falsa.

Es increíble todo lo que pueden contarnos los fósiles, ¿verdad? Y sin embargo siempre le haremos más caso al cine.

viernes, 8 de julio de 2016

Museo de Historia Natural de Los Ángeles explora el mundo de los pterosaurios

Foto de las redes sociales del Museo de Historia Natural de Los Ángeles.
El Museo de Historia Natural del condado de Los Ángeles (NHMLA) acoge la exposición "Pterosaurs: Flight in the Age of Dinosaurs", la mayor de Estados Unidos dedicada a explorar el mundo de estos reptiles voladores prehistóricos que dominaron los cielos en la era de los dinosaurios.

"Como paleontólogo me parece una muestra muy interesante porque presenta imágenes e información sobre un grupo completamente extinto, pero que fueron los organismos que surcaban los aires en la era de los dinosaurios", dijo a Efe Jorge Velez-Juarbe, director del departamento de mamíferos del NHM.

Velez-Juarbe explicó que, aunque existe un error conceptual generalizado, los pterosaurios no eran dinosaurios, aunque ambos grupos estaban estrechamente vinculados.

De hecho, fueron los primeros animales vertebrados en adquirir la capacidad de volar.

Luego, indicó, se diversificaron en más de 150 especies de todas las formas y tamaños (la muestra recoge réplicas de fósiles de entre 25 centímetros y 10 metros), los cuales se diseminaron por el planeta hasta su extinción.

"El visitante verá los fósiles y el tipo de vida que llevaban entre 220 y 66 millones de años atrás, además de disfrutar de las reconstrucciones de ambientes enteros", como el que existía en los depósitos acuáticos de la Formación Santana (Brasil), apuntó el especialista.

La exposición presenta, asimismo, las últimas investigaciones de los científicos del museo y de destacados paleontólogos, con descubrimientos realizados en Italia, Alemania, China, Estados Unidos, Reino Unido y Brasil.

Entre los fósiles más destacados, aparece un ejemplar de "Anhanguera Santanae", un pterosaurio que murió y cayó en una laguna de Brasil hace 110 millones de años.

La muestra, además, incluye una maqueta de gran tamaño que ilustra la figura de un cretáceo de mar encontrado en lo que actualmente es la Cuenca del Araripe, al noreste de Brasil.

"No podemos viajar en el tiempo, pero sí tener una clara imagen de cómo era la vida por entonces para estos animales", sostuvo Velez-Juarbe.

Los más pequeños también podrán disfrutar de la exposición a través de varias exhibiciones interactivas que permiten al visitante investigar los ecosistemas donde vivían a través de la perspectiva de un pterosaurio y "pilotar" a los propios animales a través de bosques, mares y volcanes.

Incluso, hay disponibles cinco iPads con los que se pueden conocer los detalles de diferentes especies de pterosaurios (pteranodon, tupuxuara, pterodaustro, jeholopterus y dimorphodon) con animaciones en las que aparecen volando, caminando, comiendo y desplegando sus crestas.

La exposición, organizada por el Museo Americano de Historia Natural, podrá visitarse hasta el próximo 2 de octubre.

miércoles, 6 de julio de 2016

Primer tumor facial fósil hallado en un dinosaurio pico de pato

-DE CARÁCTER BENIGNO, AFECTA A MAMÍFEROS Y REPTILES-

MIHAI DUMBRAVA
El primer registro fósil de una hinchazón tumoral facial ha sido descubierto en la mandíbula de un dinosaurio enano transsylvanicus Telmatosaurus, una especie de primitivo dinosaurio con pico de pato.

Un grupo internacional de investigadores, entre ellos Kate Acheson, estudiante de doctorado de la Universidad de Southampton, ha documentado una clase de tumor facial no canceroso, que se encuentra en los seres humanos, mamíferos y algunos reptiles modernos, pero nunca antes encontrada en animales fósiles.

"Este descubrimiento es el primero en su clase en el registro fósil y el primero en documentarse íntegramente en un dinosaurio enano. Telmatosaurus es conocido por estar cerca de la raíz del árbol genealógico de los dinosaurios con pico de pato, y la presencia de una deformidad al principio de su evolución nos proporciona una prueba más de que los dinosaurios con pico de pato eran más propensos a sufrir tumores que los demás dinosaurios".

El fósil de hadrosaurio, estimado en aproximadamente 69-67 millones de años, fue descubierto en el 'Valle de los Dinosaurios' un paraje Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en Rumania.

Los escáneres sugieren que el dinosaurio sufría una dolencia conocida como 'ameloblastoma', un tumor benigno no canceroso conocido por afectar a las fauces de los seres humanos y demás mamíferos, así como a algunos reptiles también.