domingo, 31 de agosto de 2025

Descubren en la Patagonia huellas de dinosaurios “raptores” de aproximadamente 100 millones de años

Las pisadas pertenecen a los dromeosáuridos, un grupo de dinosaurios carnívoros con plumas de menos de un metro a más de seis metros de largo. El trabajo fue publicado por investigadores del CONICET.

Descubren en la Patagonia huellas de dinosaurios “raptores”.
Ilustración: Alessio Ciaffi.
Las huellas halladas en las proximidades de la localidad de El Sauce, provincia de Neuquén, tienen aproximadamente alrededor de 100 millones de años, pertenecen a los dromeosáuridos, una familia de dinosaurios terópodos, carnívoros y con plumas, de pequeños a medianos tamaños que habitaron durante el periodo Cretácico en América del Norte, Europa, África, Asia, América del Sur y posiblemente Antártida. Este es el primer registro de huellas asignadas a esta familia en Argentina, mientras que en Sudamérica solo se conocen algunos registros en Bolivia. El trabajo fue publicado por científicos del CONICET en la revista internacional Lethaia.

Los dromeosáuridos presentan características anatómicas muy distintivas, como la gran garra en forma de hoz del segundo dedo del pie. Esta garra era retráctil y solía mantenerse elevada del suelo. Probablemente la especie más conocida de esta familia sea el célebre Velociraptor, popularizado por la película Jurassic Park, motivo por el cual a estos dinosaurios se los conoce comúnmente como "raptores".

“Descubrimos estas huellas durante una campaña paleontológica realizada en marzo de 2023, en las proximidades de la localidad de El Sauce, a pocos kilómetros de la ciudad de Picún Leufú, en la provincia de Neuquén. Se encontraban preservadas en un bloque que se había desprendido parcialmente de la parte más alta de una barda. Apenas las observamos, sospechamos casi de inmediato que podían pertenecer a dromeosáuridos, aunque la confirmación llegó luego, tras analizarlas mediante fotografías y modelos 3D generados con técnicas fotogramétricas. En abril de 2024 presentamos un estudio preliminar de estas huellas en el 5º Congreso Internacional de Icnología (ICHNIA), realizado en Florianópolis, Brasil. Más tarde regresamos al sitio original para trasladar el bloque al Museo ‘Carlos Hermosilla’ de la Comisión de Fomento de El Sauce, que actualmente ya cuenta con su propia colección paleontológica”, explica Arturo Heredia, investigador del CONICET y primer autor del artículo.

Arturo Heredia en trabajo de campo. Foto: gentileza investigador.
Se han documentado al menos seis huellas preservadas en rocas areniscas que se formaron en lo que alguna vez fue una antigua planicie aluvial. Estas huellas estaban aisladas, es decir, no formaban una caminata completa o serie de pisadas. Cada una mide alrededor de 10 centímetros de largo y conserva la impresión de dos de sus dedos, además de una marca parcial del dedo con la garra, claramente destacada y bien desarrollada. Este tipo de huellas, que muestran principalmente dos dedos —llamadas didáctilas—, suele asociarse con los dinosaurios dromeosáuridos. Sin embargo, la impresión de la garra en forma de hoz es algo poco frecuente en el registro fósil de huellas.

Características del dinosaurio que dejó sus huellas

El registro de huesos fósiles de dromeosáuridos en Argentina se limita a la cuenca Neuquina e incluye a una subfamilia conocida como unenlagiinos. "Por lo tanto, es probable que estas huellas hayan sido producidas por un miembro pequeño de este grupo. En la Formación Candeleros, en rocas de la misma edad donde se encontraron las huellas, se conoce al unenlagiino Buitreraptor gonzalezorum, que habría tenido pies del mismo tamaño que estas huellas, lo que lo convierte en un buen candidato de haberlas producido”, indica Heredia.

Descubren en la Patagonia huellas de dinosaurios “raptores”.
Foto: gentileza investigador.
El animal que dejó estas huellas tenía una garra muy desarrollada en uno de sus dedos del pie, que ocasionalmente podía apoyar en el sustrato, posiblemente mientras permanecía inmóvil. De manera similar a la icónica escena de los velociraptores en Jurassic Park (1993), donde apoyaban su garra en forma de hoz sobre el piso de la cocina. Esta garra era retráctil y, cuando el animal se movía, normalmente se mantenía elevada, sin tocar el suelo, tal como se observa en la mayoría de las rastrilladas de dromeosáuridos registradas en otras partes del mundo.

Importancia para el conocimiento de dinosaurios carnívoros

"Al tratarse de las primeras huellas de dromeosáuridos registradas en la Formación Candeleros y en la Patagonia, este hallazgo incrementa la diversidad de huellas y permite una correlación más completa entre la evidencia icnológica y osteológica de esta unidad geológica. Es decir, a veces se conocen solo los huesos de un grupo de dinosaurios y otras veces solo sus huellas, y ahora en este caso ya se conocen ambos tipos de evidencias", concluye el paleontólogo.

Referencia bibliográfica:

Heredia, A.M., Gianechini, F.A., Bellardini, F., Maniel, I.J., Garrido, A.C., Windholz, G.J., Baiano, M.A., Ciaffi, A., Díaz-Martínez, I., 2025. Dromaeosaurid tracks from the Upper Cretaceous Candeleros Formation of northwestern Patagonia provide additional data on the palaeobiology and palaeoecology of ‘raptor’ dinosaurs. Lethaia, 58(3), 1–12. DOI: https://doi.org/10.18261/let.58.3.4

Por Nahuel Aldir – Área de Comunicación del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN).

patagoniaconfluencia.conicet.gov.ar

sábado, 30 de agosto de 2025

Descubren en Marruecos un dinosaurio con armadura y espinas nunca antes vistas en la historia de la paleontología

Descubrimiento de Spicomellus: Un Dinosaurio Armado de la Era Jurásica

Hace aproximadamente 165 millones de años, en una llanura costera que hoy corresponde a Marruecos, habitó uno de los dinosaurios más extraordinarios jamás registrados: el Spicomellus. Investigadores han descrito recientemente restos fósiles hallados en las montañas del Atlas, cerca de la localidad de Boulemane, pertenecientes a este dinosaurio del período Jurásico. Con una longitud de unos 4 metros y un peso estimado de entre una y dos toneladas, Spicomellus es el miembro más antiguo conocido de un grupo de dinosaurios acorazados, los anquilosaurios, que se caracterizaban por ser herbívoros de cuerpo robusto y andar en cuatro patas.

El paleontólogo Richard Butler, de la Universidad de Birmingham y coautor del estudio publicado en la revista Nature, ha destacado la singularidad del armamento de Spicomellus, que incluye una serie de espinas largas y afiladas, algunas de hasta un metro de longitud, que emergen de sus costillas. Además, el dinosaurio presentaba espinas similares a palos de golf formando un collar alrededor de su cuello, un rasgo nunca antes observado en ningún otro dinosaurio o animal conocido, vivo o extinto. La extraordinaria armadura del Spicomellus podría haber cumplido funciones duales: servir como defensa frente a grandes depredadores y, al mismo tiempo, como un elemento de exhibición para atraer a potenciales parejas.

Aunque los fósiles encontrados no corresponden a un esqueleto completo, ya que faltaba la cabeza, estos restos han permitido a los científicos obtener una visión más clara de la morfología de Spicomellus. Anteriormente, este dinosaurio solo era conocido por un fragmento de costilla descrito en 2021. La nueva información revela que su espalda estaba cubierta de espinas cortas derivadas de costillas con picos en su superficie superior. Además, se ha observado que sus vértebras de la cola estaban fusionadas, lo que sugiere que Spicomellus poseía un arma en el extremo de su cola, posiblemente un mazo o espinas, aunque esta no fue recuperada entre los restos. Este hallazgo indica que las armas en la cola de los anquilosaurios podrían haber existido 30 millones de años antes de lo que se había documentado previamente, iluminando así aspectos importantes sobre su evolución y adaptación en un entorno repleto de depredadores.

larepublica.es

miércoles, 27 de agosto de 2025

Plazo de inscripción de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su entorno 2025

Se informa que las inscripciones online han finalizado.

Las últimas inscripciones podrán realizarse de manera presencial el 4 de septiembre, durante el registro de las Jornadas.


























ℹ️ Recordamos que la Segunda Circular contiene toda la información práctica necesaria (programa, horarios, inscripción, etc.). Recomendamos su lectura, ya que muchas de las dudas recibidas están allí explicadas en detalle.

dinosaurioscyl.blogspot.com

Los árboles fósiles que unen a Burgos y Palencia en un viaje de 130 millones de años

Los árboles fósiles del Geoparque de Las Loras, descubiertos en Aguilar, cobran nueva vida gracias a la restauración de Caterine Arias, conservadora y restauradora del Museo de Dinosaurios de Salas

Caterine Arias, restauradora y conservadora del Museo de Dinosaurios de
Salas, trabaja en los troncos fósiles. Geoparque de Las Loras
El Geoparque de Las Loras, localizado entre las provincias de Palencia y Burgos, es un ejemplo de que la colaboración entre provincias resulta exitosa. Al final, las fronteras, los límites artificiales los ponemos nosotros, la naturaleza no los entiende ni los comparte. Así, los troncos fosilizados descubiertos en el embalse de Aguilar (Palencia) han sido restaurados por Caterine Arias, conservadora y restauradora del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos).

Trabajo y muestra de los árboles fósiles. Geoparque de Las Loras
A finales de 2022, en el entorno del embalse de Aguilar, se descubrieron y recuperaron varios troncos fosilizados. Las piezas dejan constancia de que, hace algo más de 130 millones de años, este territorio entre Burgos y Palencia estuvo poblado por Bennettitales, un grupo de plantas ya extinto. Hablamos del territorio del Geoparque de Las Loras. Recientemente, un estudio pionero del CENIEH mostró que Las Loras nació de la pugna entre placas tectónicas.

Un paisaje poblado por dinosaurios y vegetales

Trabajo y muestra de los árboles fósiles. Geoparque de Las Loras
Este descubrimiento nos permite hacernos una idea de cómo era este terreno hace 130 millones de años. Cuesta imaginarlo, pero, en ese pasado tan lejano el Geoparque de Las Loras estuvo poblado por dinosaurios y por especies vegetales, hoy extintas, adaptadas a un clima y a un paisaje completamente diferentes a los actuales.

Estas piezas restauradas por Caterine Arias, del Museo de Dinosaurios de Salas, nos permiten viajar hasta un mundo pasado. Son todas de gran tamaño y dejan constancia de que hace muchos millones de años, en el Cretácico Inferior, en esta parte del Geoparque crecían las Bennettitales, un grupo de plantas extintas que, en la actualidad, podrían asemejarse a una palmera, aunque no están emparentadas con estas.

Más sobre las Bennettitales

Trabajo y muestra de los árboles fósiles. Geoparque de Las Loras
Las plantas incluidas en el Orden Bennettitales conforman un grupo de gimnospermas hoy extinto que se extiende desde el Triásico hasta el Cretácico y, aunque aparecen en ambos hemisferios, no es muy frecuente encontrarlos en esta unidad estratigráfica, por lo que tienen un alto valor científico. Dentro de las Bennettitales había diferentes géneros y, por lo general, sus hojas eran morfológicamente similares a las de muchas de las cicadáceas actuales.

La fosilización de un tronco es un proceso geológico que transforma la madera en roca a través de la permineralización. El agua subterránea, rica en minerales, se filtra a través de la madera enterrada y reemplaza gradualmente la materia orgánica por minerales, como la sílice. Los minerales se precipitan dentro de los espacios celulares de la madera y crean una réplica de roca que conserva los detalles de la estructura original del árbol y da lugar a lo que se conoce como madera fósil.

La exposición

Muestra de los árboles fósiles al público. Geoparque de Las Loras
Con este material, con madera fósil, es con lo que ha trabajado Caterine Arias durante estos días. La experta en conservación y restauración también pudo explicar los detalles de su trabajo en una jornada de puertas abiertas.

Además, en el Geoparque de Las Loras se han encontrado huesos fósiles de dinosaurios y otros reptiles mesozoicos, dientes de cocodrilomorfos y diferentes huellas de diversos dinosaurios (icnitas). Todo este material está siendo restaurado en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes. «La idea es que, en un futuro, algunos de estos materiales sean expuestos en el Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque Las Loras de Aguilar, que abrirá sus puertas próximamente», explica José Ángel Sánchez, director científico del Geoparque de Las Loras.

Así, miles de años después, esos árboles contarán su historia fruto de la unión entre provincias, la historia de un paisaje de palmeras prehistóricas entre las que caminaban dinosaurios.

burgosconecta.es

domingo, 24 de agosto de 2025

Presentación de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su entorno 2025 en Salas de los Infantes

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.) organiza las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno, que se celebrarán en Salas de los Infantes (Burgos) del 3 al 6 de septiembre de 2025.

Las Jornadas constituyen el único congreso en España dedicado a dinosaurios que se celebra en España de forma periódica.

En su historial cuenta con la participación de los más prestigiosos especialistas mundiales en dinosaurios, tales como Paul C. Sereno, David Norman, Martin Lockley, Peter Galton, Jeff Wilson, Leonardo Salgado, José Luis Sanz, J. Ignacio Canudo, Luis Chiappe, David Weishampel, Paul Upchurch, etc.

Se impartirán 6 conferencias por especialistas nacionales e internacionales de trayectoria destacada, que se intercalarán con las sesiones de nuevas comunicaciones en este ámbito de estudio, admitidas por un comité científico formado por paleontólogos de todo el mundo.

En la convocatoria de 2025 se han presentado un total de 57 trabajos por lo que es la edición de las Jornadas que cuenta con más participación de ponencias y de centros científicos.

Entre los congresistas estarán presentes prácticamente todos los equipos españoles de investigación sobre dinosaurios, procedentes de diez comunidades autónomas. Entre ellos destacan investigadores jóvenes que inician nuevas líneas de estudio y de metodología científica.

Participan equipos de una decena de universidades españolas, además de museos y otros centros de investigación de nuestro país. Los especialistas internacionales proceden de Reino Unido, Francia, Portugal, Canadá, Alemania, Estados Unidos y Argentina (en este último caso, de varios centros de investigación).

El principal objetivo científico de las Jornadas es la presentación y discusión de los avances más recientes sobre paleontología de dinosaurios, nuevas tecnologías de investigación y todo lo relacionado con el conocimiento sobre los ecosistemas mesozoicos en los que habitaron.

La trascendencia del congreso no termina en los días de su celebración, pues las investigaciones que se presentan en él se publicarán posteriormente en una revista científica relevante que consultan paleontólogos de todo el planeta.

Asimismo, en paralelo al encuentro científico, se desarrollará un programa de actividades culturales, abierto también al público interesado que se acerque a Salas de los Infantes: dos conciertos, una conferencia y una excursión geo-paleontológica.

Como coorganizadores participan el Museo de Dinosaurios salense, la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, y las universidades de Salamanca, Zaragoza, País Vasco y Cantabria.

Como colaboradores institucionales destacan el Ayuntamiento de Salas de los Infantes y la Diputación de Burgos. Otros colaboradores son Reale Seguros, G.A.L. Agalsa-Sierra de la Demanda, Bodegas Astil-Linaje Garsea, Paleoymás y empresas comarcales como Miel Mataviejas, Bar Restaurante El Pozo, Panificadora La Serrana, Pelayo Productos artesanos, Patrimonio de la Luz-Conjunto Monumental.

Con este congreso científico, la Sierra de la Demanda burgalesa vuelve a convertirse en la capital española de los dinosaurios durante unos días intensos, que presentarán novedades que van a enriquecer nuestro conocimiento sobre estos seres tan atractivos y el mundo en el que vivieron.

Un evento singular que cuenta con la singularidad de producirse y organizarse en un municipio rural de la provincia de Burgos. Salas de los Infantes cuenta con su patrimonio paleontológico como un elemento de desarrollo, identidad y visibilidad internacional.

Además de eventos temporales como estas Jornadas, o conferencias, talleres, ferias, el Museo de Dinosaurios es un foco de atracción cultural, educativa y científica activo durante todo el año.

burgostv.es

sábado, 23 de agosto de 2025

PRÓXIMOS CONCIERTOS · SALAS DE LOS INFANTES · X JORNADAS INTERNACIONALES

Conciertos enmarcado dentro de las actividades programadas de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su entorno, 2025.

CHICKEN'S WING · CHANO DOMÍNGUEZ TRÍO



























dinosaurioscyl.blogspot.com

PROGRAMA DE LAS X JORNADAS INTERNACIONALES SOBRE PALEONTOLOGÍA DE DINOSAURIOS Y SU ENTORNO

SALAS DE LOS INFANTES (BURGOS) · 3-6 DE SEPTIEMBRE DE 2025

Ya está disponible el programa de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su entorno, que incluye la información sobre las conferencias, las comunicaciones orales y la lista de pósteres.

Programa de conferencias, comunicaciones orales y lista de pósteres (PINCHA AQUÍ).



























dinosaurioscyl.blogspot.com

viernes, 22 de agosto de 2025

Revolución en paleontología: El T.rex trituraba presas pero otros dinosaurios las desgarraban como dragones de Komodo

Estudio de la Univ. de Bristol analizó 18 cráneos de terópodos y descubrió que la
evolución generó múltiples estrategias de alimentación en depredadores gigantes.
Una investigación pionera de la Universidad de Bristol reveló que los dinosaurios carnívoros desarrollaron estrategias de mordida radicalmente diferentes para satisfacer sus apetitos gigantescos. Tras escanear y modelar en 3D 18 cráneos de terópodos, los paleobiólogos Andre Rowe y Emily Rayfield descubrieron que el Tyrannosaurus rex optimizó su cráneo para fuerzas de trituración extremas, similar a los cocodrilos modernos, mientras que depredadores como el Allosaurus y el Giganotosaurus desarrollaron mordidas más ligeras para desgarrar carne, semejantes a los dragones de Komodo. 

El estudio, publicado en Current Biology, demostró que el tamaño no determinaba la potencia de mordida: terópodos menores como el Raptorex ejercieron mayor estrés craneal que gigantes como el Acrocanthosaurus.

Implicaciones ecológicas

Según reportó Science Alert, Rowe explicó que esta "diversidad biomecánica" sugiere que los ecosistemas prehistóricos albergaron más especialización y menos competencia de lo estimado. Mientras los tiranosáuridos asumieron el rol de trituradores de huesos, otros terópodos evolucionaron hacia estrategias de desgarro rápido que requerían menor fuerza pero mayor precisión. 

Esta partición de nichos ecológicos permitió la coexistencia de múltiples superdepredadores en un mismo territorio. Los hallazgos redefinen la comprensión de las redes tróficas mesozoicas, indicando que la evolución produjo "múltiples soluciones" para la vida carnívora gigante sin repetir patrones mecánicos. 

futuro360.cnnchile.com

Plantas del Cretácico cuentan cómo era el paisaje del Geoparque Las Loras hace millones de años

En los últimos días se han llevado a cabo los trabajos de restauración de los troncos de árboles fosilizados hallados en el entorno del Embalse de Aguilar

Plantas del Cretácico cuentan cómo era el paisaje del Geoparque
Las Loras hace millones de años. La Razón
Han pasado más de 130 millones de años, así que cuesta mucho imaginarlo, pero, en un pasado muy remoto, el territorio del Geoparque Las Loras estuvo poblado por dinosaurios y por especies vegetales, hoy extintas, adaptadas a un clima y a un paisaje radicalmente diferentes a los actuales. Hasta el momento, no existe ninguna máquina del tiempo que nos permita viajar hasta aquel pretérito mundo, pero sí que disponemos de diferentes ventanas desde las que asomarnos para descubrir, o al menos imaginar, cómo era la vida entonces.

Un buen ejemplo de ello son los troncos fosilizados descubiertos y recuperados a finales de 2022 en el entorno del Embalse de Aguilar. Sobre ellos ha estado trabajando Caterine Arias, conservadora-restauradora del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos). Las piezas, todas de gran tamaño y belleza, dejan constancia de que hace muchos millones de años -en el Cretácico Inferior- en esta parte del Geoparque crecían las Bennettitales, un grupo de plantas extintas que, en la actualidad, podrían asemejarse a una palmera, aunque no están emparentadas con estas.

Pero, ¿cómo han llegado estos fósiles hasta nuestros días? La fosilización de un tronco es un proceso geológico que transforma la madera en roca a través de la permineralización. Dicho de otro modo, el agua subterránea rica en minerales se filtra a través de los restos de madera enterrados, reemplazando gradualmente la materia orgánica por minerales como la sílice. Los minerales se precipitan dentro de los espacios celulares de la madera, creando una réplica de roca que conserva los detalles de la estructura original del árbol y dando lugar a lo que también se conoce como madera fósil.

Y ese es, precisamente, el material con el que ha podido trabajar Caterine Arias a lo largo de estos días. La experta en conservación y restauración también ha explicado los detalles de su delicada labor al público gracias a una jornada de puertas abiertas que congregó a alrededor de 40 personas, todas ellas muy interesadas en conocer esta parte de la historia del territorio.

larazon.es

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes colabora con el Geoparque Las Loras

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes ha iniciado una colaboración con el Geoparque Las Loras, un territorio que, hace más de 130 millones de años, estuvo poblado por dinosaurios y especies vegetales ya extintas. La alianza busca rescatar y poner en valor el rico patrimonio paleontológico de la zona.

Un ejemplo de esta cooperación es el trabajo de restauración que se está llevando a cabo en los troncos fosilizados de gran tamaño descubiertos a finales de 2022 cerca del embalse de Aguilar de Campoo (Palencia). Estos fósiles, que han sido restaurados por Caterine Arias, conservadora del museo de Salas de los Infantes, confirman que en esta parte del Geoparque crecían unas plantas extintas llamadas Bennettitales.

Además de los troncos, en el Geoparque también se han hallado huesos fósiles de dinosaurios, dientes de cocodrilomorfos e icnitas (huellas), que están siendo restaurados en el museo. El objetivo es que parte de este material sea expuesto en el nuevo Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque Las Loras en Aguilar, que abrirá sus puertas próximamente, permitiendo a los visitantes conocer de cerca la historia de este territorio.

canal54.es

Plantas del Cretácico que cuentan cómo era el paisaje del Geoparque Las Loras hace millones de años

En los últimos días se han llevado a cabo los trabajos de restauración de los troncos de árboles fosilizados hallados en el entorno del Embalse de Aguilar. Las piezas dejan constancia de que, hace algo más de 130 millones de años, el territorio estuvo poblado por Bennettitales, un grupo de plantas extinto hoy en día. La encargada de llevar a cabo estas labores ha sido Caterine Arias, conservadora-restauradora del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes

Han pasado más de 130 millones de años, así que cuesta mucho imaginarlo, pero, en un pasado muy remoto, el territorio del Geoparque Las Loras estuvo poblado por dinosaurios y por especies vegetales, hoy extintas, adaptadas a un clima y a un paisaje radicalmente diferentes a los actuales. Hasta el momento, no existe ninguna máquina del tiempo que nos permita viajar hasta aquel pretérito mundo, pero sí que disponemos de diferentes ventanas desde las que asomarnos para descubrir, o al menos imaginar, cómo era la vida entonces.

Un buen ejemplo de ello son los troncos fosilizados descubiertos y recuperados a finales de 2022 en el entorno del Embalse de Aguilar. Sobre ellos ha estado trabajando Caterine Arias, conservadora-restauradora del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos). Las piezas, todas de gran tamaño y belleza, dejan constancia de que hace muchos millones de años -en el Cretácico Inferior- en esta parte del Geoparque crecían las Bennettitales, un grupo de plantas extintas que, en la actualidad, podrían asemejarse a una palmera, aunque no están emparentadas con estas.

Pero, ¿cómo han llegado estos fósiles hasta nuestros días? La fosilización de un tronco es un proceso geológico que transforma la madera en roca a través de la permineralización. Dicho de otro modo, el agua subterránea rica en minerales se filtra a través de los restos de madera enterrados, reemplazando gradualmente la materia orgánica por minerales como la sílice. Los minerales se precipitan dentro de los espacios celulares de la madera, creando una réplica de roca que conserva los detalles de la estructura original del árbol y dando lugar a lo que también se conoce como madera fósil.

Y ese es, precisamente, el material con el que ha podido trabajar Caterine Arias a lo largo de estos días. La experta en conservación y restauración también ha explicado los detalles de su delicada labor al público gracias a una jornada de puertas abiertas que congregó a alrededor de 40 personas, todas ellas muy interesadas en conocer esta parte de la historia del territorio.

HUESOS FÓSILES, DIENTES E ICNITAS

En el Geoparque también se han encontrado huesos fósiles de dinosaurios y otros reptiles mesozoicos, dientes de cocodrilomorfos y diferentes huellas (icnitas) de diversos dinosaurios que, actualmente, están siendo restaurados en el Museo de Salas de los Infantes. "La idea es que, en un futuro, algunos de estos materiales sean expuestos en el Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque Las Loras de Aguilar, que abrirá sus puertas próximamente", explica José Ángel Sánchez. El director científico del espacio reconocido por la UNESCO también destaca el enorme valor de estos materiales y de otros como los restos fósiles de macroflora del Jurásico hallados en Becerril del Carpio, que forman parte del patrimonio paleontológico de la zona y proporcionan más información sobre lo que en un pasado fue este territorio.

burgosnoticias.com

jueves, 21 de agosto de 2025

Huellas de dinosaurios de hace más de 100 millones de años emergen en Texas tras devastadoras inundaciones

Un hallazgo de hace más de 100 millones de años salió a la luz en el condado de Travis, Texas, luego de que las crecidas del Sandy Creek destaparan 15 huellas de dinosaurios carnívoros, similares al Acrocanthosaurus.

Las intensas inundaciones que golpearon Texas Hill Country a principios de julio, dejando al menos 135 fallecidos, provocaron un hallazgo prehistórico inesperado. Un voluntario que colaboraba en la limpieza tras la catástrofe encontró 15 huellas de dinosaurio de tres garras, distribuidas en un patrón cruzado a lo largo del Sandy Creek, en el condado de Travis.

Según el paleontólogo Matthew Brown, del Museo de Historia de la Tierra de la Universidad de Texas en Austin, las huellas pertenecen a un carnívoro bípedo de unos 11 metros de largo, similar al Acrocanthosaurus, y datan de entre 110 y 115 millones de años. Cada pisada mide entre 45 y 50 centímetros.

“Las huellas están preservadas en capas de roca de la Formación Glen Rose, de aproximadamente 110 millones de años. Esa es la evidencia que nos permite estimar su antigüedad”, explicó Brown a CNN.

Un hallazgo en medio del desastre

Brown visitó el sitio para asesorar a las autoridades estatales y del condado sobre cómo proteger el hallazgo durante las labores de limpieza, evitando el uso de maquinaria pesada sobre las huellas. También se han identificado otros posibles yacimientos en la zona.

Las imágenes captadas por Carl Stover, residente local, muestran las pisadas incrustadas en la roca caliza y de un tamaño mayor que un zapato deportivo. El Sandy Creek, normalmente seco, se elevó seis metros durante la crecida, arrastrando árboles, autos y viviendas, dejando al descubierto el rastro fósil.

Texas: tierra de dinosaurios

El condado de Travis se ubica a poco más de 300 kilómetros del Parque Estatal Dinosaur Valley, reconocido por su gran cantidad de huellas de saurópodos y terópodos de unos 113 millones de años.

Brown y su equipo planean volver para documentar las huellas con mapas e imágenes en 3D, con el fin de determinar cuántos animales las dejaron y si pertenecen a un solo ejemplar o a un grupo.

“Imaginar lo que habitaba aquí hace millones de años es fascinante”, comentó Andy Brown, juez del condado de Travis, a CNN. “Este hallazgo nos recuerda que Texas es también un museo natural al aire libre”.

24horas.cl

miércoles, 20 de agosto de 2025

Un fósil hallado en Siria revela una nueva especie de tortuga marina de hace 50 millones de años

Los fragmentos, extraídos en 2010 durante unas voladuras en la cantera de Al-Zarefeh, permanecieron durante más de una década almacenados en la Dirección General de Geología y Recursos Minerales de Alepo

Caparazón de Syriemys lelunensis. Universidad de Tubinga
Un hallazgo paleontológico en el norte de Siria ha permitido identificar una especie de tortuga marina hasta ahora desconocida, bautizada como Syriemys lelunensis. El descubrimiento, fruto de una investigación internacional liderada por especialistas de Brasil, Alemania, Siria, Líbano y Canadá, se remonta al Eoceno temprano, hace unos 50 millones de años, y constituye la primera especie fósil de vertebrado descrita en el país. Los resultados acaban de publicarse en la revista Papers in Palaeontology.

Permanecieron almacenados más de una década

La investigación ha sido posible gracias a la recuperación de restos fósiles en una cantera cercana a la ciudad de Afrin, en el noroeste sirio. Los fragmentos, extraídos en 2010 durante unas voladuras en la cantera de Al-Zarefeh, permanecieron durante más de una década almacenados en la Dirección General de Geología y Recursos Minerales de Alepo. No ha sido hasta ahora, tras un exhaustivo estudio coordinado por la Universidad de São Paulo y el Senckenberg Centre for Human Evolution and Palaeoenvironment de la Universidad de Tubinga, cuando se ha confirmado su importancia científica.

Wafa Adel Alhalabi examina la nueva especie de tortuga. Universidad de Tubinga
Los restos de la tortuga incluyen una impresión interna completa del caparazón, varios huesos de la parte ventral, la pelvis y parte de las extremidades posteriores. El caparazón, de forma ovalada, mide 53 centímetros de largo por 44 de ancho y se conserva en muy buen estado. Según explica la paleontóloga sirio-brasileña Wafa Adel Alhalabi, primera firmante del estudio, fue necesario el análisis de diminutos foraminíferos, protozoos con concha extraídos de la roca circundante, para determinar con precisión la antigüedad del fósil.

La evidencia más antigua de un linaje desaparecido

El hallazgo no solo amplía el catálogo de especies de tortugas marinas extinguidas, sino que también proporciona la evidencia más antigua conocida del grupo Stereogenyini, un linaje de tortugas de cuello lateral ya desaparecido. Este resultado permite retroceder más de diez millones de años el origen de este grupo, cuyos fósiles se habían documentado hasta ahora en América, el Caribe, África y Asia oriental.

Aunque en la actualidad las tortugas de cuello lateral son exclusivamente de agua dulce y con hábitos semiaquáticos, el grupo extinto de los Stereogenyini habitaba también en entornos marinos. Por ello, su registro fósil es especialmente amplio y diverso. En el caso de Siria, la explicación reside en su pasado geológico: gran parte de su territorio estuvo cubierto por aguas marinas desde el Cretácico hasta finales del Mioceno, entre hace 145 y 5,3 millones de años.

Supone una nueva localización geográfica

El hallazgo de Syriemys lelunensis añade así una nueva localización geográfica a la distribución global de este linaje y refuerza la hipótesis de un posible origen mediterráneo para estas tortugas marinas. Para el paleontólogo Gabriel S. Ferreira, de la Universidad de Tubinga, el descubrimiento “encaja” con lo que se sabía de la historia marina de la región, pero al mismo tiempo “abre la puerta a nuevas preguntas sobre la evolución y dispersión de estos animales”.

Los investigadores subrayan también el valor simbólico de este avance científico. “La situación actual en Siria es extremadamente compleja y, en medio de las tragedias que atraviesa el país, puede parecer surrealista hablar de fósiles”, señala Max Langer, profesor de la Universidad de São Paulo y coautor del trabajo. “Pero este descubrimiento demuestra el potencial del país y que la ciencia sigue viva allí”.

El equipo planea continuar sus trabajos bajo el proyecto Recovering lost time in Syria (“Recuperando el tiempo perdido en Siria”), que reunirá materiales documentados por Alhalabi en el propio país. El objetivo es doble: recuperar parte de la memoria geológica de la región y subrayar que, incluso tras años de conflicto y estancamiento, la investigación científica sigue siendo posible.

eldiario.es

El potencial arqueológico de Burgos más allá de Atapuerca

La Diputación provincial de Burgos apoya 28 proyectos de excavación con subvención a través de los Ayuntamientos. Estos son los pequeños pueblos de Burgos que tendrán su excavación en la que «se busca implicar a los vecinos»

Cueva San Millán, en el Parque de Sabinares del Arlanza, ha ofrecido 2.200 restos
de una nueva cultura tecnológica del paleolítico, el Arlanziense.
POLICARPO SÁNCEZ YUSTOS
El objetivo de los Ayuntamientos que se presentan a la convocatoria de subvenciones a excavaciones arqueológicas de la Diputación Provincial de Burgos es impulsar un nuevo recurso turístico que se convierta en foco de atracción de visitantes y personas a la localidad. Pero no siempre se consigue. «No todo es musealizable hay mucho trabajo arqueológico que tiene un gran valor a nivel científico, pero no siempre se puede visibilizar, aunque todos los municipios lo ven beneficioso», remarca Rosa Cuesta. Como ejemplo expone los dinosaurios de Salas de los Infantes, imposible exponer las grandes piezas en conexión anatómica sin un gran museo regional, pero siguen ampliando actividad y potenciándolo. «Los trabajos científicos innovadores de Salas, las tumbas de Comunero de Revenga o Sotopalacios se intervienen por un interés plenamente científico», señala Cuesta.

Este año se han aprobado 28 ayudas en total que se pueden dividir en tres categorías. De menos de 5.000 euros de aportación son las intervenciones en Guzmán, Merindad de Sotoscueva, Padilla de Arriba. Entre 5.000 y 10.000 euros están los trabajos en Belorado, Brizuela, Canicosa de la Sierra, Huérmeces, Mambrillas de Lara, Montorio, Puentedey, Valle de Mena, Valle de Valdelucio, Villadiego y Villarcayo. De 10.000 a 15.000 euros van a los proyectos arqueológicos de Haza, Merindad de Río Ubierna, Modúbar de San Cibrián, Moradillo de Roa, Quintanarraya, Santa Gadea del Cid, Sargentes de la Lora, Sasamón, Tardajos, Torregalindo y Villafranca Montes de Oca. En el top de la concesión, entre 15.000 y 20.000 euros por proyecto, están la Comunidad de Villa y Tierra, Quintanar de la Sierra y Salas de los Infantes.

¿Qué requisitos hay que cumplir?

Los ayuntamientos reciben una subvención que puede alcanzar el 60% del proyecto de intervención arqueológica. «Es fundamental contar con el permiso de excavación de la Junta de Castilla y León o, en caso de ser un terreno de propiedad privada donde se va a intervenir, tener el permiso del propietario», avanza Rosa Cuesta. Además, la documentación debe cumplir ciertos requisitos como: el interés científico a través de un proyecto de investigación, utilizar metodología innovadora e información de lo que puede aportar a la provincia. Los ayuntamientos deben incluir un apoyo específico en sus presupuestos del 20 al 30% de la intervención.

Es necesario también realizar una planificación y cronograma de las actividades a desarrollar y ejecutar a lo largo del tiempo para rescatar esa historia envuelta en piedra. Debe tener detallado el presupuesto para determinar el coste de la intervención.

Los municipios y los equipos de investigación deberán después justificar el trabajo realizado presentando una memoria final y un registro de justificación de la campaña. Este año se han establecido novedades como que sólo se puede optar a un proyecto por municipio al año para ampliar el grado de acción de estas actividades arqueológicas a un mayor número de municipios.

Los vecinos, un arqueólogo más

Uno de los factores principales de la convocatoria es implicar a los vecinos de cada pueblo. De esta manera, se potencia la participación en la localidad con charlas de puertas abiertas, difusión y divulgación de lo que están haciendo e incluso hacer partícipes a los vecinos en el desarrollo de la actividad científica.

Un ejemplo es Prado Vargas. El asentamiento neandertal que cuidó a la pequeña, Vera, cuyo diente apareció hace unos años y que «dará sorpresas próximamente», realiza una convocatoria para que «los propios vecinos del pueblo colaboren con nosotros en el lavado del sedimento con voluntariado del río», explica Marta Navazo. Será del 18 al 22 de agosto en el que se recluten un máximo de 16 vecinos excavadores por día. «Siempre intentamos implicar a la población, hacerles partícipes a los vecinos del pueblo porque además nos conocen y son ellos mismos los que ponen en valor la información que vamos obteniendo», señala Alfonso Benito.

También permite proteger el territorio por quienes lo habitan a diario, herederos de ese valor patrimonial. Mucha historia de la provincia que mira a donde se pierde la memoria. Desde Pink en Atapuerca, hace casi 1,4 millones de años, hasta el medievo. Todo está registrado en el suelo de Burgos y poco a poco, va saliendo a la luz generando una industria del conocimiento, un valor de orgullo de cada pequeño pueblo y una información científica de primer nivel.

Cata de excavaciones de Segisamo, un poblamiento romano del I a C hasta la época tardoantigua entre Sasamón y Olmillos de Sasamón. ROMANARMY.EU

1/6 Excavaciones en Sasamón

Exploración del poblado aravaco de Klounioq en Quintanarraya. D-ARGYA

2/6 Trabajos arqueológicos en Klounioq

Exploración con georradar en Segisamo. D-ARGYA

3/6 Exploración con georradar en Segisamo

Los trabajos arqueológicos en Prado Vargas cumplen diez años. MARTA NAVAZO

4/6 Trabajos arqueológicos en Prado Vargas

Los trabajos arqueológicos en Cueva Kaite en Ojo Guareña. MARTA NAVAZO

5/6 Primeras intervenciones en Cueva Kaite

Cueva Millán, a la derecha con una cubierta, ha ofrecido la nueva tecnología, el arlanziense. En frente la Cueva del Estillín que se excavará este año y contiene registro del Paleolítico Superior. POLICARPO SÁNCEZ YUSTOS

6/6 Zona de yacimientos de San Millán y el Estillín

elcorreodeburgos.com

Descubren una nueva especie de libélula de hace 75 millones de años en el Parque de los Dinosaurios

Además, el hallazgo ha obligado a crear una familia inédita dentro de este grupo de insectos

El fósil fue descubierto en 2023 por un estudiante de grado durante un curso de
campo de paleontología dirigido por el profesor Hans Larsson. McGill University
Un hallazgo inesperado en el Parque Provincial de los Dinosaurios, en Alberta (Canadá), ha permitido identificar el primer fósil de libélula de la era de los dinosaurios descubierto en el país. Se trata de un ala parcial fosilizada de unos 75 millones de años que no solo ha sido reconocida como una especie nueva para la ciencia, sino que además ha obligado a crear una familia inédita dentro de este grupo de insectos. El hallazgo, liderado por investigadores de la Universidad McGill, contribuye a llenar un vacío de 30 millones de años en la historia evolutiva de las libélulas.

El fósil fue descubierto en 2023 por un estudiante de grado durante un curso de campo de paleontología dirigido por el profesor Hans Larsson. Mientras se excavaba una zona conocida por la abundancia de hojas fosilizadas, los investigadores dieron con un fragmento de ala que descolocó por completo sus expectativas. “No esperábamos encontrar insectos en este yacimiento”, explicó André Mueller, autor principal del estudio y estudiante de máster en el laboratorio de Larsson. La sorpresa fue aún mayor cuando el análisis confirmó que se trataba de un insecto nunca antes descrito.

Así es la nueva especie

Imagen del fósil de libélula batuizada como Cordualadensa acorni,
McGill University
La nueva especie ha sido bautizada como Cordualadensa acorni, en honor al divulgador y entomólogo John Acorn, de la Universidad de Alberta, conocido por promover durante décadas el conocimiento de la historia natural de la región. Sus características anatómicas son tan singulares que los expertos han propuesto una familia propia, Cordualadensidae, para clasificarla. Con una envergadura similar al ancho de una mano humana, este insecto pudo haber sido una presa habitual de pequeños dinosaurios carnívoros, según los investigadores.

El hallazgo resulta especialmente relevante porque hasta ahora el registro fósil de insectos en la formación geológica de Dinosaur Park era casi inexistente. La única evidencia previa era un diminuto áfido atrapado en ámbar. En palabras de Alexandre Demers-Potvin, coautor del estudio, “este descubrimiento no solo duplica nuestro conocimiento de insectos en el parque, sino que también revela un modo de preservación completamente nuevo en la zona: fósiles de impresión”. El hallazgo ha abierto la puerta a nuevas prospecciones que ya están sacando a la luz más restos de insectos.

Primer representante norteamericano de un amplio grupo denominado Cavilabiata

Más allá de su rareza, el fósil aporta claves fundamentales para entender la evolución de las libélulas. Se trata del primer representante norteamericano de un amplio grupo denominado Cavilabiata, caracterizado por adaptaciones al planeo en vuelo, un rasgo asociado a las libélulas migratorias actuales. “El análisis del ala indica que esta especie estaba adaptada para deslizarse largas distancias, lo que probablemente fue crucial para su éxito evolutivo”, señaló Larsson. De este modo, el hallazgo ayuda a reconstruir cómo se distribuían y desplazaban estos insectos en plena era de los dinosaurios.

El fósil se conserva en rocas de la Formación Dinosaur Park, un yacimiento
declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. McGill University
El fósil se conserva en rocas de la Formación Dinosaur Park, un yacimiento declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y célebre por su abundancia de restos de dinosaurios del Cretácico tardío. La identificación de un insecto tan singular en este contexto aporta una pieza que faltaba en el puzle ecológico de uno de los enclaves más diversos en fósiles de vertebrados del planeta. Según los autores, el registro fósil de insectos en Canadá era hasta ahora muy limitado, lo que convierte este hallazgo en un punto de inflexión.

El estudio incluye una reconstrucción artística del insecto

La investigación ha sido publicada en la revista Canadian Journal of Earth Sciences e incluye una reconstrucción artística del insecto realizada por un estudiante de McGill. El trabajo fue financiado con fondos del Consejo de Investigación en Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá (NSERC), así como por la universidad y el gobierno de Quebec. Los autores subrayan que este tipo de descubrimientos ponen de relieve la importancia de la colaboración entre estudiantes y equipos consolidados de investigación.

Para los científicos, Cordualadensa acorni no es solo un fósil excepcional, sino también un recordatorio de lo mucho que queda por descubrir sobre los ecosistemas prehistóricos de Canadá. En palabras de Larsson, “este espécimen nos ofrece una ventana inédita a la vida en Norteamérica hace 75 millones de años”. Con cada nuevo hallazgo, se va completando la imagen de un paisaje en el que los dinosaurios convivían con insectos que, como las libélulas, han perdurado hasta nuestros días con adaptaciones sorprendentes.

eldiario.es

martes, 19 de agosto de 2025

NOTICIAS 8 PRIMERA EDICIÓN | 11-08-2025 · X JORNADAS INTERNACIONALES SOBRE PALEONTOLOGÍA DE DINOSAURIOS Y SU ENTORNO

Presentación de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico Salense (C.A.S.) y el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes anuncian la próxima celebración de las X Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno, que se celebrarán en Salas de los Infantes (Burgos), del 4 al 6 de septiembre de 2025 con la colaboración de la Universidad de Salamanca, la Universidad de Zaragoza, la Universidad del País Vasco, la Universidad de Cantabria y la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León (Fundación Dinosaurios CyL).

Del minuto 11:56 al 13:11.