viernes, 11 de noviembre de 2016

Neønymus: Viaje a lo remoto

SEGUNDA ACTIVIDAD DE LA SEMANA DE LA CIENCIA DEL MUSEO DE DINOSAURIOS
-RECOGIDA ANTICIPADA DE ENTRADAS EN EL MUSEO DE DINOSAURIOS. EN TAQUILLA, EL SÁBADO 12 A PARTIR DE LAS 19.30 H-







































Neønymus es quizá una propuesta musical única a nivel mundial. Su espectáculo traslada al oyente a lugares imaginarios que recrean paisajes sonoros de la antigüedad (el concierto comienza evocando al Paleolítico), a veces con una enorme carga emocional y un notable sentido de transcendencia.

Un viaje exploratorio por la intimidad cultural y espiritual del ser humano, pero también por el humor y la frescura del mundo rural. A lo largo del concierto Neønymus crea en directo una muy personal mezcla de voces, sonidos y pequeños instrumentos, utilizando armonías vocales de música antigua y contemporánea junto con la atrevida combinación de tecnología.

Neønymus crea en directo una muy personal mezcla de voces, sonidos y pequeños instrumentos (huesos, tubos, objetos prehistóricos…), utilizando armonías vocales de música antigua y contemporánea junto con la atrevida combinación de tecnología. Distintas líneas vocales creadas en directo, se tejen y entrelazan, a veces levantando acordes y otras, pequeñas frases en contrapunto.

Neønymus no hace la música que se hacía en el Paleolítico, pero la música de Neønymus te lleva al Paleolíitico. Y más acá.

Los dinosaurios surgieron 20 millones de años antes de lo verificado

-EL FÓSIL MÁS ANTIGUO CONOCIDO TIENE 240 MILLONES DE AÑOS-

BIOLOGY LETTERS (2016). DOI: 10.1098/RSBL.2016.060
El mayor árbol familiar de los dinosaurios ha revelado que estas criaturas pudieron haber evolucionado 20 millones de años antes de lo verificado por los fósiles más antiguos encontrados.   

En un artículo publicado en Biology Letters, el equipo liderado por G.T. Lloyd, de la Macquarie University, describe cómo crearon el nuevo árbol utilizando métodos probabilísticos y por qué los nuevos hallazgos sugieren que los dinosaurios podrían haber sobrevivido a una extinción en masa anterior.

CASI MIL ESPECIES
   
Al examinar huesos de dinosaurios, los científicos han podido establecer lo que creen que son estimaciones razonables para el período de tiempo que existían los dinosaurios. Pero tales estimaciones siempre han dejado lugar a errores. En este último trabajo, los investigadores utilizaron dos métodos probabilísticos para crear un árbol masivo que representa casi 1.000 especies y calcularon la fecha de la primera aparición de lo que ahora llamamos dinosaurios.

Los resultados de los estudios coincidieron, dando crédito a los resultados. Su árbol muestra a los dinosaurios apareciendo por primera vez hace aproximadamente 250 millones de años. Además, el árbol muestra lo que se cree fueron las primeras aves, que se ramificaron del árbol hace aproximadamente 165 a 172 millones de años. También muestra que el grupo que incluye todas las aves conocidas llegó a existir hace aproximadamente 69 a 108 millones de años, durante el Cretácico Tardío que, curiosamente, fue antes de la extinción masiva que aniquiló a todos los otros dinosaurios.   

En particular, el árbol muestra dinosaurios que llegan a existir durante un tiempo anterior al fósil de dinosaurio más antiguo conocido, un Nyasasaurus, que se ha fechado hace sólo 240 millones de años. Esto significa que los investigadores tendrán que confiar en las matemáticas y la fe para aceptar el nuevo árbol, al menos hasta que se encuentre un fósil más antiguo. El equipo también cree Los dinosaurios surgieron 20 millones de años antes de lo verificado que hay algunas pruebas que indican que la línea de tiempo podría ser retrocedida otros 10 millones de años.

La nueva línea de tiempo, si es correcta, significaría que las criaturas que evolucionaron en dinosaurios de alguna manera lograron sobrevivir a la extinción Permo-Triásica que es la extinción masiva más grande que jamás haya ocurrido.

El extraño dinosaurio despatarrado

Esta criatura pudo morir atrapada en el barro en una inusual postura hace 70 millones de años

El Tongtianlong limosus fue una de las últimas especies de dinosaurios que
andaron por la Tierra antes del choque de asteroide que terminó
con casi todas las formas de vida del planeta. BBC
Las extremidades extendidas hacia los lados, el cuello estirado y la cabeza levantada. Este dinosaurio pudo haber muerto en esa posición tan inusual atrapado en el barro hace unos 70 millones de años. El extraño fósil, prácticamente intacto, fue descubierto en una obra de construcción cerca de Ganzhou, en el sur de China y, además de llamar la atención por su insólita postura, puede arrojar valiosas pistas sobre una familia de criaturas que floreció justo antes de la extinción en masa de los dinosaurios a causa del impacto de un gran asteroide hace 66 millones de años.

Los científicos de la Universidad de Edimburgo y de la Academia de Ciencias Geológicas de China han bautizado a la nueva especie como Tongtianlong limosus, que significa algo tan poético como «Dragón de barro en el camino al cielo». El animal de dos patas pertenece a una familia de dinosaurios con plumas llamados oviraptorosaurios, que se caracterizan por tener picos afilados y carecer de dientes. Algunos, incluyendo la especie recién descubierta, tenían crestas de hueso en la cabeza, que probablemente utilizaban como llamativas señales para atraer a sus parejas e intimidar a los rivales, como los casuarios de hoy en día.

Los investigadores señalan en la revista Scientific Reports que el Tongtianlong es diferente a otras especies debido a la forma única del techo del cráneo en forma de cúpula y un premaxilar altamente convexo (un hueso craneal en la punta de la mandíbula superior).

Los fósiles descubiertos en las últimas décadas sugieren que este grupo de animales no voladores estaba experimentando un aumento de la población, diversificándose en nuevas especies, durante los 15 millones de años antes de que los dinosaurios se extinguieran.

«Bello y triste»

El fósil bien preservado del Tongtianlong o «Dragón de barro»- Junchang Lu
El esqueleto fue encontrado por un agricultor y trabajadores de la construcción durante unas excavaciones para levantar unas escuelas cerca de Ganzhou. Los restos fósiles estaban muy bien conservados y casi completos, a pesar de algún daño causado por una explosión de dinamita. Pero no se señalizó su ubicación original durante los trabajos de las obras, por lo que resulta difícil interpretar lo que pudo haber causado la extraña posición del animal a la hora de su muerte.

«Este nuevo dinosaurio es uno de los más bellos, pero más tristes fósiles que he visto nunca, pero tenemos suerte de que el «Dragón de barro» se quedara atrapado, porque su esqueleto es uno de los mejores ejemplos de un dinosaurio que estaba floreciendo durante esos últimos pocos millones de años antes de que el asteroide cayera y cambiara el mundo en un instante», explica Steve Brusatte, de la Escuela de Geociencias de Edimburgo.

Para Junchang Lu, del Instituto de Geología de la Academia de Ciencias Geológicas de China, el descubrimiento del nuevo dinosaurio indica, además, que la formación Nanxiong en el área de Ganzhou es muy rica en fósiles de oviraptorosaurios, lo que puede ayudar a arrojar luz sobre la evolución de estas criaturas fascinantes.

Hallan restos orgánicos en las garras de un dinosaurio de hace 75 millones de años

El oviraptor de Mongolia quedó enterrado por una duna de arena mientras empollaba sus huevos

Citipati osmolskae
Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en EE.UU. han descubierto material orgánico en las garras de un dinosaurio que quedó fosilizado para la posteridad mientras empollaba sus huevos hace 75 millones de años. Se trata de la vaina de queratina que cubría los dedos del animal, es una prueba más de que tejidos blandos pueden preservarse en el tiempo, lo que supone abrir una ventana al pasado más allá de los huesos y fósiles.

El dueño de esos tejidos es un oviraptor, el Citipati osmolskae, un dinosaurio del tamaño de un emu que vivió en lo que hoy es Mongolia durante el período Cretácico. Su aspecto nos es familiar, porque se recrea muchas veces en las películas, con un cuello extremadamente largo, la cola corta y un cráneo pequeño coronado con una cresta alta. Este ejemplar en concreto fue recuperado en 1995 de la formación Djadokhta, donde apareció en posición de estar empollando sus huevos en un nido. Los paleontólogos teorizaron que fue enterrado rápidamente por una duna de arena, lo que explica su excelente conservación.

Durante la preparación de la muestra, los científicos notaron que había una lente delgada de material blanco que se extendía más allá de una de las garras óseas en una extremidad anterior, y que difería en textura y color del sedimento y el hueso.

En las aves modernas, una especie de funda cubre la garra al final de un dedo al igual que las uñas en los seres humanos y cumplen una serie de funciones, como ayudar en la defensa, el movimiento o la captura de una presa. Las vainas en las aves modernas se componen de dos tipos de queratina: alfa-queratina, la forma más suave que se encuentra en el interior de la vaina; y beta-queratina, una queratina más dura y resistente que comprende el exterior de la vaina.

Como las aves modernas

El Citipati- Natural History Museum
La investigadora Alison Moyer y sus colegas querían averiguar si el misterioso material hallado en el Citipati era una funda de garra y, de ser así, si la beta-queratina original se había conservado. Para ello, utilizaron un microscopio electrónico de transmisión y barrido para obtener detalles de la superficie del tejido y su estructura interna. Los resultados mostraron que la muestra era estructuralmente similar a las vainas de las garras de las aves modernas, por lo que el equipo decidió dar un nuevo paso y someter a las muestras a un procedimiento de inmunohistoquímica (IHC).

Estas pruebas utilizan anticuerpos que reaccionan contra una proteína particular. Si la proteína está presente, los anticuerpos se unen a las pequeñas regiones de la proteína, e indican que la proteína se encuentra en el tejido. Moyer utilizó anticuerpos de beta-queratina derivados de plumas de las aves modernas. En las pruebas iniciales, los resultados no fueron concluyentes, así que la investigadora tuvo que mirar los tejidos aún más de cerca. Entonces descubrió una concentración inusualmente alta de calcio en la garra fósil, mucho mayor que la que se encuentra en las garras de las aves actuales utilizadas en comparación o del sedimento que rodea el fósil. Ante la posibilidad de que el calcio pudiera estar afectando los resultados, Moyer lo retiró e hizo más pruebas de IHC en el material de la vaina de la garra.

Después de eliminar el calcio, los anticuerpos reaccionaron mucho más fuertemente, lo que indica la presencia de beta-queratina y la preservación de las moléculas originales.

Es prácticamente imposible que estas muestras orgánicas puedan ayudar a recrear la fantasía de Jurasic World y traer un dinosaurio a la vida, pero sí son muy valiosas para saber cómo los tejidos pueden conservarse a lo largo del tiempo y conocer mejor cómo eran estos seres que vivieron hace millones de años.

jueves, 10 de noviembre de 2016

LOS DINOSAURIOS SEDUCÍAN CON SU SONRISA

De acuerdo con un reciente estudio, sonreír era un modo de captar la atención del sexo opuesto
Juan Scaliter 

La presencia de caninos en algunos dinosaurios, antepasados de los mamíferos,
ha permitido llegar a esta conclusión. Crédito imagen: Jarmoluk.
Los estudios antropológicos aseguran que la sonrisa puede tener diferentes significados, desde la sumisión, hasta la agresividad o el placer, pero un nuevo estudio, publicado en PlosOne, señala que en la raíz evolutiva de este gesto que consideramos tan humano se encuentra nada más y nada menos que la seducción.

Los mamíferos tenemos tres tipos de piezas dentales principales, los incisivos, al frente, los molares en las mejillas y los colmillos o caninos, separando los dos anteriores. Esta división ocurrió unos 300 millones de años atrás, cuando nuestros ancestros todavía eran reptiles: los terápsidos, de los cuales se cree descienden los mamíferos. Estos animales tenían un juego de importantes caninos pero no los usaban para cazar o resultar amenazantes, sino como un recurso de atracción hacia el sexo opuesto.  Vestigios de esto se pueden ver actualmente en especies como las morsas o los muntíacos (similares a los ciervos). Pero, ¿cómo saber si los ancestros de los mamíferos también recurrían a la sonrisa como seducción?

Para responder a esta pregunta, un grupo de paleontólogos de la Universidad de Witwatersrand, la escuela de Ciencias Anatómicas de Johanesburgo y la Instalación Europea de Radiación Sincrotrón (ESRF por sus siglas en inglés), utilizaron técnicas como rayos X computarizados y microtomografías para analizar el fósil de un Choerosaurus dejageri, un antepasado de los mamíferos que vivió 260 millones de años atrás. De acuerdo con Julien Benoit, líder del equipo y autor principal del estudio, “solo se conoce un cráneo del Choerosaurus y es el único de los euteriodontes con dos protuberancias simétricas en la mandíbula. Creemos que el propósito de estos bultos era para el combate entre miembros de la misma especie o como herramienta de exhibición sexual”.

Los análisis efectuados sobre el cráneo mostraron que se trata de una estructura demasiado débil para ser útil en combate. A esto se le suma que la región maxilar estaba muy irrigada, también incompatible con la lucha y más vinculada a conductas de exhibición. “Las protuberancias del Choerosaurus – explica Benoit en un comunicado de la universidad – son las primeras evidencias de estructuras dedicadas exclusivamente a atraer al género opuesto. El fósil muestra que este tipo de conducta, mostrar los dientes, era una parte fundamental de la evolución de los antepasados de los mamíferos y que se remonta al menos a 300 millones de años atrás”.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Conferencia de Daniel Mediavilla, redactor de Materia

Nuestro vecino, Daniel Mediavilla, redactor de Materia, la sección científica de El País, abrió el sábado pasado la Semana de la Ciencia 2016 del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.

Daniel Mediavilla observando un cráneo de Allosaurus del Museo de Dinosaurios
Foto: Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes
Bajo el título "Muones asesinos en la Sierra de la Demanda" explicó los entresijos del periodismo científico y divulgativo. En un primer momento, ya explicó que la charla no iba a versar sobre estas partículas minúsculas que nos rodean, sino que era una especie de señuelo (cebo) para seducir al público. De esta técnica y, de muchas otras habló en el Teatro Auditorio "Gran Casino" cerca de una hora. Después hubo un diálogo fluido entre público y ponente en el que se disertó sobre el periodismo científico y el periodismo en general.

Su trabajo cuenta con varias dificultades como es la de difundir la ciencia en los medios de comunicación que, se centran más en los temas de economía o política o, el poco interés del gran público por la ciencia. Además deben soportar presiones según el tipo de información que tratan, y considera el periodismo científico fundamental para hacer ciudadanos informados y críticos.

Un momento de la conferencia de Daniel Mediavilla en el Teatro Auditorio
"Gran Casino" de Salas de los Infantes. Foto: Museo de Dinosaurios.
Daniel Mediavilla tiene un extenso currículo. Ha trabajado para los periódicos ABC y Público, y fue asesor del secretario de Estado de Investigación en el Ministerio de Ciencia e Innovación los años 2010 y 2011. En 2012, fundó Materia (web de noticias de ciencia,medio ambiente, salud y tecnología de El País) junto con otros amigos y compañeros de profesión. Y, desde entonces han ganado varios premios Primas.

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes celebra la Semana de la Ciencia

Las actividades se realizarán a lo largo del mes de noviembre


CGP/DICYT El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se suma a la celebración de la Semana de la Ciencia 2016, con la colaboración de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León y del Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas, C.A.S. Se han programado varias actividades que combinan talleres didácticos junto a actos públicos que abordan otros campos científicos o exploran aspectos lúdicos relacionados con los conocimientos que genera la investigación científica. Las actividades se realizarán a lo largo del mes de noviembre.

La primera actividad será una conferencia que impartirá Daniel Mediavilla, periodista de Materia (sección de Ciencia del diario El País) y que lleva por título ‘Muones asesinos en la Sierra de la Demanda’. La conferencia se celebrará en el Teatro Auditorio "Gran Casino" el sábado 5, a las 20.30 horas.

Asimismo, el sábado 12, a las 20.30 horas en el Teatro Auditorio de Salas, se celebrará un concierto musical por parte del artista Neønymus, con el lema ‘Viaje a lo remoto’. Neønymus es un músico autodidacta que tiene entre sus leitmotivs la prehistoria y la tecnología. Su mayor satisfacción es que su público salga de los conciertos con nuevas emociones. Su participación en esta programación busca precisamente descubrir sensaciones artísticas que tienen su raíz en lo que ofrece el conocimiento científico.

Cartel Semana de la Ciencia 2016 Museo de Dinosaurios
Por otro lado, el sábado 19, en la Plaza Jesús Aparicio de Salas, se desarrollará una proyección gigante en el formato mapping, con imágenes sobre edificios a los que se dará vida creando ilusiones ópticas y dando volumen y tridimensionalidad a su superficie, junto con efectos sonoros. La temática de la proyección será los hallazgos de dinosaurios en la comarca serrana.

Finalmente, centros escolares de la comarca serrana podrán disfrutar de la programación de esta semana científica por medio de talleres didácticos sobre arqueología y paleontología, según la información del Museo recogida por DiCYT.

El programa se completa con la inauguración de la exposición que recogerá los trabajos presentados al VIII Concurso internacional de ilustraciones científicas de Dinosaurios. La exposición se instalará en la segunda quincena de mes en el Museo de Dinosaurios salense, cuya entrada será gratuita del 15 al 20 de noviembre.

Semana de la Ciencia 2016

La Semana de la Ciencia es una iniciativa de la Unión Europea que tiene como objetivo acercar la ciencia, la investigación y la innovación a los ciudadanos de todos los países de la Unión. Constituye un evento anual celebrado en el mes de noviembre en toda España.

En 2016 se celebra la XIII edición de la Semana de la Ciencia en Castilla y León, con la coordinación del Parque Científico Universidad de Valladolid y la colaboración de la Consejería de Educación, a través de la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León (FUESCYL).

Participan una treintena de instituciones de la comunidad autónoma. Se han programado cursos, talleres, conferencias, visitas guiadas, exposiciones y debates, con el objetivo de acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a todos los públicos.