miércoles, 28 de junio de 2017

Europatitan eastwoodi un nuevo dinosaurio con un enorme cuello descrito en la Sierra de la Demanda (Burgos)


La prestigiosa revista PeerJ acaba de publicar un artículo donde se describe una nueva especie de dinosaurio para la Sierra de la Demanda: Europatitan eastwoodi. El nombre hace alusión a su gran tamaño (como los titanes de la mitología griega) y al actor de cine Clint Eastwood, uno de los protagonistas de la película “El Bueno, el Feo y el Malo”, rodada en la comarca serrana.

Esta nueva especie se identifica como un dinosaurio saurópodo, grupo caracterizado por englobar animales de grandes dimensiones y de cuello y cola largos.
La antigüedad de los fósiles de Europatitan ronda los 125 millones de años, al principio del período Cretácico (Era Mesozoica), por tanto de edad similar al otro dinosaurio burgalés Demandasaurus darwini.

Fidel Torcida y José I. Canudo junto a la vértebra dorsal del Europatitan.
Los restos fósiles se extrajeron del yacimiento Oterillo II, situado entre Salas de los Infantes y Barbadillo del Mercado (Burgos). El yacimiento fue objeto de  3 campañas de excavaciones -años 2004 a 2006- financiadas por la Junta de Castilla y León y la Fundación Dinosaurios. Se recuperó un esqueleto semicompleto y parcialmente articulado, con muchos huesos dispuestos tal como murió el animal.

El ejemplar es uno de los saurópodos titanosauriformes más completos de comienzos del Cretácico en Europa. Este descubrimiento puede ayudarnos a conocer mejor cómo evolucionaron y se diversificaron estos dinosaurios en Europa en ese tiempo.

Otro de los aspectos más apasionantes para los investigadores es la aportación de Europatitan al conocimiento de los posibles intercambios de faunas de dinosaurios entre África y Europa. El debate científico sobre esas relaciones tiene una necesaria referencia en la península ibérica, que ha proporcionado fósiles de dinosaurios que exhiben claras semejanzas con otros existentes en África o América del Sur: el caso más paradigmático es precisamente Demandasaurus.

El nuevo dinosaurio tiene una combinación única de caracteres anatómicos, nunca vistos en otras especies de dinosaurios. Los huesos más característicos son las costillas, escápula (equivalente a nuestro omoplato), y las vértebras dorsales (de la espalda). El estudio revela que esta especie estaría situada en la base de la evolución de los llamados Sonfospóndilos (“vértebras esponjosas”, nombre que refiere la posesión de huesos con grandes huecos internos).

Un cuello extremadamente largo.

Decididamente, la característica más impactante de Europatitan es que se trataba de un animal de proporciones gigantescas. El hueso más largo que se ha recuperado es una costilla de 210 cm. de longitud; las 2 escápulas tienen 165 cm. de longitud y una vértebra dorsal alcanza 70 cm. de altura a pesar de estar incompleta.
Lo más sorprendente para los investigadores fue comprobar las dimensiones de las vértebras del cuello: hasta 114 cm. de longitud y 90 cm. de alto. Estos animales tenían hasta 15 vértebras de cuello –no todas del mismo tamaño- y se estima que la longitud total del cuello de este coloso estaría entre 10 y 11 metros. Era un cuello extremadamente largo, que podría duplicar en longitud al tronco y ser tan largo como su cola. La longitud total de este dinosaurio podría alcanzar 27 m., y su peso llegaría a las 35 toneladas.

Este dinosaurio formaba parte de los coloquialmente conocidos como “dinosaurios jirafa”, entre los que destaca una especie norteamericana denominada Sauroposeidon, cuyas vértebras de cuello son muy semejantes a las de Europatitan. A pesar de su formidable tamaño, el peso de estos huesos no sería excesivo, pues presentaban un pronunciado aligeramiento a base de lo que los investigadores denominan neumaticidad: el conjunto de huecos y excavaciones en los huesos, incluso con abundantes cavidades dentro de la masa ósea. Eran grandes huesos de una fragilidad asombrosa.

Según algunos investigadores, el cuello de estos dinosaurios podría disponerse casi vertical y tendría bastante movilidad; eso les permitía conseguir alimento de árboles de gran altura. En el caso de Europatitan su cabeza podría estar a 16 metros por encima del suelo, por lo que se considera como uno de los dinosaurios conocidos más altos de Europa. Estos cuellos eran una auténtica obra de ingeniería evolutiva que muestra de una manera evidente la gran capacidad adaptativa de los dinosaurios a los ecosistemas y ambientes que ocupaban, una de las razones de su éxito en la era Mesozoica.

La presencia de un dinosaurio de estas características en Europa es uno de las cuestiones más llamativas de la investigación realizada. Los resultados de este estudio, ponen de nuevo el foco de atención de la paleontología mundial en la Sierra de la Demanda burgalesa.

martes, 27 de junio de 2017

Presentación de una nueva especie de dinosaurio descubierta en la Sierra de la Demanda (Burgos)

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.) presentará mañana miércoles, 28 de junio, a las 10.30 horas, en el Museo de la Evolución Humana de Burgos, una nueva especie de dinosaurio gigante descubierto cerca de Salas de los Infantes (Burgos).
Se trata de uno de los dinosaurios saurópodos más completos de Europa. Su característica más llamativa es la de poseer un cuello extremadamente largo: 11 m.

El trabajo de investigación lo ha realizado un equipo de especialistas del Museo de Dinosaurios y del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (Burgos), Universidad de Zaragoza, y Universidade Nova de Lisboa.

La rueda de prensa correrá a cargo de Fidel Torcida Fernández-Baldor (Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes) y José Ignacio Canudo (Grupo Aragosaurus-IUCA, Universidad de Zaragoza), coautores del artículo científico donde se describe la nueva especie, y será presentada por Juan Luis Arsuaga (director científico del MEH).

sábado, 24 de junio de 2017

Brazos del chilesaurio eran similares a los de las aves actuales

El análisis de sus fósiles muestra que su postura natural era con los brazos flectados.

Aún no es posible determinar qué fue lo que, hace 148 millones de años, mató a los chilesaurios (Chilesaurus diegosaurezi) que vivían al sur del lago General Carrera, en la Región de Aysén, pero sus fósiles -encontrados a partir de 2004- los muestran en posición de vida, como si hubiesen estado en una actividad de rutina y un evento repentino los hubiera enterrado.
Esa posición es la que ha ayudado a los paleontólogos a estudiar sus extremidades y determinar que su disposición se asemeja mucho a la postura de reposo descrita en dinosaurios próximos a las aves -como los troodóntidos-, que se ha relacionado con la adquisición del vuelo.

David Rubilar, jefe de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), y uno de los autores del estudio publicado en la revista Ameghiniana, indica que analizaron cuatro fósiles, entre ellos el holotipo que le da nombre a la especie, que es el más completo. “Los brazos están flectados, pero no las piernas, lo más probable es que haya sido una postura natural, como la mantenían además muchos otros dinosaurios”, dice el paleontólogo.

“Ello trae a colación un tema que siempre se pone en las reconstrucciones científicas de los terópodos (carnívoros bípedos, como el tiranosaurio): se le ponen los brazos como colgando. Yo creo que lo que ocurría a estos terópodos es que tal vez mantenían flectados los brazos, en una posición cómoda. Sería como una posición reflejo, que cuando está en posición bípeda, se recogen, como la postura de ala del pollo o los pájaros”, explica.

Esta posición sólo se había documentado en ciertos dinosaurios que dan origen a las aves, como los troodóntidos, animales pequeños, de rasgos muy avianos y linaje más cercano a las aves. “Es interesante encontrarlo en un dinosaurio jurásico, porque todavía hay debate de si es terópodo o no y esto suma evidencia de que es terópodo”, dice Rubilar.

Pistas de cómo murió

Hasta ahora no se ha determinado qué hizo que los fósiles de chilesaurio se mantuvieran en buen estado y casi armados -en algunos casos- en la fría zona de Aysén. Por su postura, los investigadores creen que estaba en alguna actividad de rutina cuando un evento repentino los sepultó, pero no hay señales de que intentaran escapar.

Manuel Suárez, geólogo e investigador de la U. Andrés Bello (cuyo hijo descubrió el primer fósil de la especie), señala que los fósiles están en depósitos torrenciales, roca sedimentaria y fragmentos de otras rocas arrastradas por un río que llegaba a un delta. “Muchos de ellos están bastante enteros, llama la atención el proceso de transporte, que fue bastante fuerte con lo enteros que estaban, porque también había dinosaurios de cuello largo, totalmente segmentados”, dice.

El ambiente en que vivió el chilesaurio hace 148 millones de años era volcánico, pero no se ha determinado hasta qué punto eso influyó en su muerte, porque no están atrapados en ceniza, dice el geólogo.

“Sabemos que hay un volcán cerca, puede ser una pista, que son depósitos cercanos a un estuario, pero saber qué les pasó sólo se puede a través de investigación. No hay duda de que murieron repentinamente, estaban en su quehacer diario cuando ocurrió”, dice Rubilar.

La respuesta sólo podrá conocerse con otro estudio, para el cual los científicos ya postulan a financiamiento.

Un nuevo fósil cambia el origen de los anfibios modernos

Nuevos fósiles del Triásico son el eslabón perdido que conecta a los ancestros anfibios de las ranas con criaturas similares a gusanos con una columna vertebral y dos filas de dientes afilados.

Chinlestegophis jenkinsi. Jorge González/USC
Denominado 'Chinlestegophis jenkinsi', el fósil recién descubierto es el pariente más antiguo del más misterioso grupo de anfibios: los caecilianos. Hoy en día, estos carnívoros serpentinos sin pelo y sin extremidades viven bajo tierra y varían en tamaño desde seis pulgadas a cinco pies (15 centímetros a 1,52 metros).

"Nuestro descubrimiento requerirá que los paleontólogos reevalúen el momento del origen de los grupos de anfibios modernos y cómo evolucionaron", afirma el autor principal del estudio, Adam Huttenlocker, profesor asistente en el Departamento de Ciencias Anatómicas Integrativas en la Escuela Keck de Medicina de la Universidad del Sur de California (USC).

El estudio, publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', amplía la historia conocida sobre ranas, sapos y salamandras por lo menos 15 millones de años y cierra una brecha importante en la evolución caeciliana temprana conectándolos a los estereospóndilos, que fueron el grupo anfibio más diverso durante la era Triásica hace más de 200 millones de años.

Los científicos creían que la historia del orden estereospondílico era un callejón sin salida porque, aunque estaba extendida durante el periodo Triásico, se creía que los animales no estaban relacionados con nada vivo hoy. Los dos fósiles descubiertos recientemente disipan esa teoría y sugieren que el linaje anfibio de hoy evolucionó de un antepasado común hace unos 315 millones de años.

"Los caecilianos son difíciles de encontrar en el registro fósil porque la mayoría son muy pequeños --explica Huttenlocker en un comunicado--. 'Chinlestegophis jenkinsi' conserva todavía una gran parte de la morfología primitiva que se comparte con otros anfibios triásicos, es decir, sus cuatro patas".

Antes de 'C. Jenkinsi', los científicos habían encontrado solamente otros dos fósiles caecilianos de la Era de los Dinosaurios y --a diferencia de los dos recientemente desenterrados-- los que llegaron más tarde y habían reducido sus miembros, se parecían más a sus parientes vivos contemporáneos.

"Es posible que las cosas que el tejido de la rana y la salamandra pueden hacer a la hora de curar sin cicatrices también estén presentes en el ADN humano, pero pueden estar desactivadas --señala el autor principal del estudio, Jason Pardo, candidato doctoral en la Facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad de Calgary en Alberta, Canadá--. Como los humanos también son vertebrados, mejoramos nuestra comprensión de nuestra propia historia evolutiva y herencia genética cuando adquirimos entendimiento del linaje anfibio”.

RESOLUCIÓN DE MISTERIOS SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LOS VERTEBRADOS

Actualmente, hay menos de 200 especies de caecilianos, que viven en regiones húmedas, tropicales de Suramérica, África y Asia Sur-Oriental. Pero los dos antiguos anfibios fósiles hallados a finales de los 90 por Bryan Small, coautor del estudio y asociado de investigación en la Universidad Tecnológica de Texas, fueron preservados en fosas fosilizadas del condado de Eagle, Colorado, Estados Unidos.

Los paleontólogos utilizaron rayos X tridimensionales para reensamblar los restos fósiles de dos ejemplares de 'C. Jenkinsi'. Partes de un cráneo, columna vertebral, costillas, hombro y piernas sobrevivieron en los fósiles de la primera muestra, pero sólo se distinguía el cráneo en el segundo espécimen.

"Hace veinte o treinta años, ni siquiera estábamos seguros del origen de las aves --relata Pardo--. Ahora, estamos resolviendo algunos de los últimos misterios que quedan sobre a partir de qué tipo de animales evolucionaron los principales grupos de vertebrados. Caecilianos, tortugas y algunos peces son los únicos grupos de vertebrados importantes sobre los que los paleontólogos todavía tienen preguntas abiertas".

Las madrigueras en las que se conservaban estos fósiles eran de casi dos pulgadas de ancho (más de cinco centímetros), lo que significa que no podían haber sido muy grandes. Sus cráneos en forma de bala tenían poco más de una pulgada (2,54 centímetros) de largo, por lo que el antiguo caeciliano era probablemente del tamaño de una pequeña salamandra, detalla Huttenlocker.

Se desconoce la longitud del animal porque los investigadores no tienen los restos fósiles completos del animal, pero Pardo estima que el caeciliano antiguo tenía entre seis pulgadas (15,24 centímetros) y un pie de largo (30,48 centímetros). Como un pequeño carnívoro, probablemente comía insectos. Sus ojos habrían sido funcionales pero diminutos. Algunos de los caecilianos de hoy no tienen ojos o están escondidos bajo la piel húmeda.

Durante el verano, esta área central de Colorado habría sido abrasadora, que es probablemente por lo que estos animales subterráneos prosperaron. Los dinosaurios grandes como los primeros parientes del 'Tyrannosaurus rex' y 'Triceratops coul' no podrían haber existido en este tipo de condiciones, según Huttenlocker.

"Los antiguos caecilianos vivían en estas madrigueras profundas en el suelo hasta el nivel de la capa freática para poder mantenerse húmedos y evitar la extrema aridez de la estación seca --detalla Huttenlocker--. Voy a regresar a Colorado este verano y espero encontrar más animales con esqueletos más completos. Encontraremos uno. Este es sólo el informe inicial".

viernes, 23 de junio de 2017

El apocalipsis volcánico que dio paso a la era de los dinosaurios

El análisis de rocas de hace 200 millones de años revela que sucesivas erupciones provocaron la extinción de la mayor parte de la fauna del Triásico

Los dinosaurios ocuparon el lugar de otras especies desaparecidas tras 
la hecatombe volcánica - Fotolia
El impacto de un gigantesco meteorito en lo que hoy es la península de Yucatán, en México, hace unos 66 millones de años es la teoría más aceptada para explicar la desaparición de los dinosaurios de la faz de la Tierra. Pero resulta que otro cataclismo de dimensiones globales fue también lo que favoreció, millones de años antes, que estos animales dominaran el planeta por encima de las demás especies. Una nueva investigación de la Universidad de Oxford apunta que una sucesión de megaerupciones volcánicas provocó una extinción masiva en el Triásico que dejó libre el trono del ecosistema para los dinosaurios.

La extinción del Triásico se produjo hace unos 200 millones de años y fue una de las mayores catástrofes para la vida animal de las que se tenga registro. La lista de bajas incluyó grandes reptiles como cocodrilos y varios invertebrados marinos. El evento también causó enormes cambios en la vegetación terrestre, y si bien sigue siendo un misterio por qué los dinosaurios sobrevivieron, lo cierto es que pasaron a ocupar los huecos dejados por las especies desaparecidas, junto a los primeros mamíferos y anfibios. Esta extinción masiva se ha vinculado a una liberación grande y brusca de dióxido de carbono en la atmósfera, pero la fuente exacta de esa emisión ha sido desconocida.

Los investigadores de Oxford estudiaron rocas volcánicas de la misma época de la extinción encontradas en un área enorme que cubre cuatro continentes, lo que se conoce como la Provincia magmática del Atlántico Central (CAMP, por sus siglas en inglés). Estudios previos ya habían analizado los oscilantes niveles de carbono en esas rocas, vinculados a las erupciones, pero el nuevo estudio se interesó por otro elemento clave: el mercurio.

El rastro del mercurio

Cuando los volcanes entran en erupción, emiten rastros de mercurio en las columnas de gas que suben al cielo, se extienden por la atmósfera y luego vuelven a caer al suelo, donde pueden permanecer durante millones de años. El aumento de los niveles de mercurio en los sedimentos revela los picos de la actividad volcánica, y eso es lo que observaron los científicos.

El equipo estudió seis depósitos de sedimentos del Reino Unido, Austria, Argentina, Groenlandia, Canadá y Marruecos, y analizó sus niveles de mercurio. Cinco de los seis registros mostraron un gran aumento en el contenido de mercurio que coincide con el comienzo de la gran extinción de finales del Triásico, con otros picos observados entre el horizonte de extinción y el límite Triásico-Jurásico, que se produjo aproximadamente 200.000 años más tarde.

Las elevadas emisiones de mercurio también coincidieron con los aumentos previamente establecidos en las concentraciones de CO2 en la atmósfera. Para Lawrence Percival, autor principal del estudio que publica la revista PNAS, no hay duda: «Estos resultados apoyan firmemente episodios repetidos de actividad volcánica a finales del Triásico». A su juicio, «esta investigación refuerza en gran medida la relación entre la extinción masiva del Triásico y las emisiones de CO2 volcánicas, lo que mejora nuestra comprensión de este evento y, potencialmente, de otros episodios de cambio climático de la historia de la Tierra».

sábado, 17 de junio de 2017

La ‘revolución china’ que ha puesto plumas a los dinosaurios

“Los dinosaurios de Hollywood se parecían mucho a los de verdad”, afirma Àngel Galobart, jefe de investigación del Mesozoico del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafon

Así eran los dinosaurios de verdad según las ilustraciones de Luis Rey 
(Martí Paola)
Los fósiles encontrados a lo largo de los 150 años de paleontología han permitido imaginar los tamaños, volúmenes y dimensiones de aquellos seres que habitaron sobre la Tierra hace cientos de millones de años, pero no han contribuido en exceso a la hora de reproducir su aspecto externo. De hecho, la apariencia de los dinosaurios ha sido objeto de debate entre la misma comunidad científica. Los nuevos descubrimientos y la evolución de la propia ciencia han permitido barajar diversas hipótesis en relación a la apariencia de estos prehistóricos animales. La llamada “revolución china” –dentro del ámbito paleontológico- significó un antes y un después en la concepción mental de estos seres, ya que ciertos hallazgos asiáticos aportaron de manera seria pruebas significativas de que algunos dinosaurios carnívoros tuvieron plumas.


Para Àngel Galobart, jefe de investigación del Mesozoico del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont (ICP), la representación que hacemos hoy en día de los dinosaurios con ilustradores y artistas se asemejaría mucho al aspecto que tenían en su momento.

De hecho, el máximo responsable de que todos nosotros tengamos en mente un Tiranosaurus Rex, Steven Spielberg, “logró –bajo el entender de Galobart- que se parecieran en un 80-90% a los de verdad, en función de la especie a comparar”.

Escamas en forma de roseta

Para la representación física externa de estos animales es importante destacar las huellas de piel que dejaron impresas para la historia sobre el barro de la época. Hace escasos meses el ICP localizó en el Pirineo un descubrimiento único en Europa por sus características, una huella de piel de un saurópodo que vivió hace 66 millones de años. Para Galobart, estos hallazgos sirven para realizar reproducciones lo más fidedignas posibles de estas especies y consolidar los conocimientos que ya se tienen sobre estos seres”. En el hallazgo pirenaico se cumple el patrón propio de la especie: escamas en forma de roseta, con una escama central y seis alrededor.


El jefe de investigación del mesozoico también considera importantísima la información que han aportado las momias fosilizadas. Se trata de aquellos dinosaurios que murieron y quedaron desecados, conservando su piel y sus músculos deshidratados, y que posteriormente por alguna inundación quedaron enterrados y, consecuentemente, fosilizados. “Cuando vemos una de estas momias, podemos decir que estamos ante un muñeco de Spielberg deshinchado, lo que nos da una visión bastante real de cómo eran estos animales”.

Reproducción a tamaño real de un saurópodo en el Museo 
del Insitut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (Martí Paola)
El imaginario colectivo también ha relacionado, quizás por falsa similitud, los dinosaurios con los reptiles de nuestra época. Àngel Galobart desmiente totalmente que una tortuga, una iguana o un cocodrilo sean los descendientes directos de los seres prehistóricos y reserva ese protagonismo para las aves. Por poner un ejemplo, “un gorrión es un dinosaurio, ya que los pájaros es el único grupo de la especie que sobrevivió a la extinción”, sentencia el experto.
LA REIVINDICACIÓN "Por años fuí rechazado por pintar dinosaurios emplumados y coloridos”
LUIS REY
Ilustrador hispano-mexicano

Luis Rey es un ilustrador hispano-mexicano, afincado en Londres, que ha colaborado con prestigiosos investigadores en la ilustración de dinosaurios. En la actualidad está considerado uno de los mayores expertos en reconstrucción anatómica, aunque no siempre fue así. En los años 90 empezó a representar a los carnívoros con espectaculares plumajes, lo que le llevó a ser tachado de transgresor y de saltarse los cánones del momento. Pero los descubrimientos en China, que se hicieron a finales del siglo XX, cambiaron completamente el punto de vista de la obra de Rey, pasando a ser automáticamente un autor reconocido por su visión y atrevimiento.

Cuando nadie creía en la teoría del plumaje, usted fue uno de los primeros en apostar por ello. ¿Qué le hizo pensar en que los dinosaurios tenían plumas?

El ilustrador Luis Rey (MP)
Por el simple estudio de la anatomía comparada. Hueso por hueso, el Deinonychus es una versión agigantada del Archaeopterux, según pudo demostrarse en los años sesenta. ¿Por qué el Deinonychus no podía también ser emplumado, a pesar de tener tres metros de largo? Ahora sabemos que él y sus parientes (especialmente el Velociraptor) tienen huellas en los huesos del antebrazo donde se ve que estaban insertadas las plumas. Entonces, ¡hay fósiles! Por años fui rechazado por hacer dinosaurios emplumados y coloridos, pero cuando empezaron a aparecer las pruebas fosilizadas me sentí reivindicado. La gran “revolución china” de los dinosaurios emplumados en los 90 fue la salvación de muchos que abogábamos por esto desde hacía décadas.

¿Crees que, por ejemplo, los Tiranosaurus Rex pierden ferocidad y aspecto de “tipos duros” si llevan plumas?

Para muchos es una simple cuestión psicológica. No pueden tolerar que sus tradicionales dragones de antaño o de su niñez se vuelvan pájaros. Pero un tiranosaurio emplumado es, diría yo, aún más terrorífico y monstruoso. Es un “correcaminos infernal”, como diría Robert Bakker, un prestigioso paleontólogo estadounidense que ayudó a replantear una serie de teorías sobre los dinosaurios. 
Un tiranosaurio emplumado es aún más terrorífico y monstruoso, es un correcaminos infernal”
¿Por qué cree que el cine norteamericano moderno no recoge en sus películas el aspecto que defiende?

Ilustrador de dinosaurios de Luis Rey (MP)
Por prejuicio cultural y mercadotecnia. Las películas de Spielberg no son científicas, son largometrajes de monstruos para vender a perfiles que buscan filmes de terror.

¿Cómo es la relación que mantiene con especialistas? ¿En qué se basa?

Se basa en un mutuo respeto, y sobre todo en el hecho de que para cada una de mis obras necesito buena relación. Cada una requiere estudiar rigurosamente lo que los paleontólogos me proporcionan, lo que la biología animal y el medio ambiente me proporcionan también. Después me embarco a usar mi imaginación como artista. Los paleontólogos profesionales aprecian esto y he tenido el privilegio de trabajar con muchos de ellos.

jueves, 15 de junio de 2017

Presentación del cómic: Los Siete Infantes de Lara







































Hoy sábado 17 de junio, presentación del cómic recientemente publicado sobre Los Siete Infantes de Lara a cargo de sus autores.

Una versión actualizada y con un guión en principio pensado para el cine y que finalmente han sacado en un cómic de 160 páginas encuadernado en tapa dura. Contaremos con la presencia del prestigioso guionista Manolo Matji y del dibujante Sergio Córdoba.

Organiza: Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas.

P.D.: Habrá firma de ejemplares.