martes, 9 de noviembre de 2021

Conferencia: 'La gran extinción de finales del Cretácico: ¿catástrofe u oportunidad?' por Laia Alegret

-Charla-coloquio-

Sábado 13 de noviembre.

'La gran extinción de finales del Cretácico: ¿catástrofe u oportunidad?', que impartirá la doctora Laia Alegret, de la Universidad de Zaragoza, sobre los datos que sostienen la teoría de la caída de un meteorito en la Tierra y que acabó con las faunas de dinosaurios hace 66 millones de años.



































Lugar: Teatro-Auditorio 'Gran Casino' de Salas de los Infantes (Burgos).

20:15 horas.

Entrada gratuita. 

Dinosaurios en Groenlandia

No es habitual encontrar fósiles de dinosaurios en Groenlandia, por lo que el hallazgo de restos de esa clase y su identificación definitiva resultan llamativos. Ahora, una nueva especie ha sido descubierta gracias a fósiles de dinosaurios descubiertos en Groenlandia.

Reconstrucción del aspecto que probablemente tenía en vida un individuo
típico de Issi saaneq. (Ilustración: Victor Beccari)
Ejemplares del dinosaurio de dos patas Issi saaneq vivieron hace unos 214 millones de años en lo que hoy es Groenlandia. En aquella época, el supercontinente Pangea se fragmentó y comenzó a formarse el océano Atlántico. Issi saaneq era un herbívoro de tamaño medio y cuello largo, predecesor de los saurópodos, los animales terrestres más grandes que han existido.

El estudio que ha culminado en el descubrimiento de la nueva especie lo han realizado especialistas de Portugal, Dinamarca y Alemania.

Los primeros restos de esta especie de dinosaurio (dos cráneos bien conservados) fueron desenterrados en 1994 durante una excavación en Groenlandia Oriental por paleontólogos de la Universidad Harvard en Estados Unidos. En un principio se pensó que uno de los especímenes era de un Plateosaurus, un conocido dinosaurio de cuello largo que vivió en Alemania, Francia y Suiza durante el periodo Triásico.

El equipo internacional integrado, entre otros, por Oliver Wings, de la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg en Alemania, y Victor Beccari, de la Universidad NOVA de Lisboa en Portugal, escaneó los huesos con microtomografía computerizada. Esto permitió crear modelos digitales en 3D de las estructuras internas y de los huesos aún cubiertos por sedimentos.

Los dos cráneos de la nueva especie proceden de un individuo inmaduro y otro casi adulto. Aparte del tamaño, las diferencias en la estructura ósea entre uno y otro son menores y solo se refieren a las proporciones. El nuevo dinosaurio de Groenlandia difiere de todos los demás sauropodomorfos descubiertos hasta ahora, aunque presenta similitudes con dinosaurios encontrados en Brasil, como el Macrocollum y el Unaysaurus, que son casi 15 millones de años más antiguos.

Wings y sus colegas detallan su hallazgo en la revista académica Diversity. El estudio se titula “Issi saaneq gen. et sp. nov.—A New Sauropodomorph Dinosaur from the Late Triassic (Norian) of Jameson Land, Central East Greenland”. (Fuente: NCYT de Amazings)

noticiasdelaciencia.com

sábado, 6 de noviembre de 2021

Hallan dientes de tiburón megalodón en el desierto de Atacama en Chile

Fueron encontrados en la Formación Bahía Inglesa, a unos 680 kilómetros al norte de Santiago, donde también se descubrieron otros restos de vertebrados fósiles.

Pablo Sanhueza / Reuters
Restos del extinto tiburón megalodón, incluidos sus enormes dientes, fueron hallados en el desierto de Atacama, cerca de las costas del Océano Pacífico, al norte de Chile, informó la agencia Reuters.

Esos y otros elementos de gran valor paleontológico, como ballenas prehistóricas, aves e incluso especies desconocidas han aflorado en la Formación Bahía Inglesa, a unos 680 kilómetros al norte de la capital, Santiago.

Pablo Quilodrán, director ejecutivo de la Corporación de Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama, señaló: "Hemos encontrado distintos tipos de vertebrados y sin duda uno de los más llamativos es un pez maravillosamente grande, que es un tiburón, el megalodón, famoso por la película de Hollywood (Tiburón)".

"En Atacama, en Chile, Bahía Inglesa es uno de los lugares en el mundo donde más se han encontrado sus dientes", añadió Quilodrán sobre este animal de 16 metros de largo, que se alimentaba de ballenas y habitaba aguas cálidas hasta hace unos ocho millones de años.

El actual desierto de Atacama es "un tesoro natural" ideal para el estudio de la evolución de los animales marinos y un aporte para los científicos de todo el planeta, sostiene el especialista.

Los investigadores resguardan allí los restos de una vieja explotación minera, en una zona que es considerada un laboratorio paleontológico y llamó la atención de grandes nombres de la ciencia ya durante el siglo XIX, como Charles Darwin o Rodolfo Philippi.

En el siglo XX, una empresa minera que explotaba el lugar para producir fosfato de manera ilegal se hizo con varias de esas piezas prehistóricas. A comienzos del siglo XXI la comunidad científica logró salvar el emplazamiento y poner bajo protección más de 2.500 hectáreas.

actualidad.rt.com 

XXXVII Jornadas de Paleontología Cuenca 2022

Tras el éxito de las XXXVI Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología realizadas online por la Universidad de Zaragoza, volveremos a vernos en persona el año que viene en las XXXVII Jornadas de Paleontología en Cuenca.

Por primera vez en sus más de 35 ediciones, estas jornadas se llevarán a cabo en la ciudad de Cuenca, un estandarte de la Paleontología Ibérica. La región cuenta con gran cantidad de yacimientos abarcando prácticamente todo el Fanerozoico. Entre ellos, sin duda, destacan los yacimientos del Mesozoico, y en especial el yacimiento de Las Hoyas, referente a nivel mundial para esta época, con una diversidad sin paragón en el registro fósil ibérico.

Las jornadas se desarrollarán en el recientemente renovado Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha. El museo cuenta con una amplia exposición de los yacimientos de la región con muchas piezas originales, incluyendo el holotipo del icónico dinosaurio Concavenator corcovatus, así como el del excepcional mamífero Spinolestes xenarthrosus.

Además del atractivo paleontológico, Cuenca es ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La ciudad tiene gran cantidad de monumentos que narran una historia que se remonta más allá del siglo VIII, entre los que podemos destacar la Catedral, la antigua muralla o las Casas Colgadas.

La organización de estas jornadas correrá a cargo del equipo de investigación de Las Hoyas compuesto por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, Universidad de Cambridge, Museo de Historia Natural de Berlín y Universidad de Castilla-La Mancha.

Tras unos años muy difíciles, en los que todos estamos deseando acercarnos a la normalidad anterior, os esperamos a todos en Cuenca el próximo año para poder volver a disfrutar de unas Jornadas de Paleontología en persona.

sepaleontologia.es

jueves, 4 de noviembre de 2021

La ciencia se divulga en el mundo rural: actos del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes

El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se une a la Semana de la Ciencia con charlas, cine y una exposición de ilustraciones científicas de dinosaurios

Talleres, conferencias, charlas, exposiciones y visitas para todos los públicos son algunas de las actividades que se realizarán del 8 al 14 de noviembre en Castilla y León para celebrar la XIX edición de la Semana de la Ciencia, que cuenta con la coordinación del Parque Científico Universidad de Valladolid y la colaboración de la Consejería de Educación a través de la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León: http://www.semanadelacienciacyl.es.

Entre las 64 iniciativas previstas en la provincia de Burgos, El Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes se suma a esta celebración, con la colaboración de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León y del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas, C.A.S. Además de los objetivos citados anteriormente, la programación que encabeza el Museo salense pretende también dinamizar esa zona rural de modo que disfruten sus pobladores del conocimiento generado por los investigadores.

Las actividades centrales son dos charlas-coloquio. Una de ellas se realizará el sábado 13 de noviembre titulada 'La gran extinción de finales del Cretácico: ¿catástrofe u oportunidad?', que impartirá la doctora Laia Alegret, de la Universidad de Zaragoza, sobre los datos que sostienen la teoría de la caída de un meteorito en la Tierra y que acabó con las faunas de dinosaurios hace 66 millones de años. La segunda conferencia se celebrará el sábado 27, impartida por el Dr. José Miguel Parra, titulada 'Escenas de la vida a orillas del Nilo', en la que presentará una amplia visión sobre la vida cotidiana, costumbres, creencias, etc. del Egipto Antiguo. Los dos conferenciantes son especialistas reconocidos en sus campos de estudio y será para todos los burgaleses una oportunidad especial de escucharles y disfrutar de su conocimiento.

El domingo 7 de noviembre se proyectará la película 'La teoría del todo', que trata de la vida del eminente físico Stephen Hawking (1942-2018), según la visión de su esposa Jane. Hawking fue un ejemplo no solo de sabiduría científica, sino de pasión y superación vitales. La sesión la presentará Javier Casas de la Calle (profesor del IES Alfoz de Lara).

El programa se completa con la inauguración de la exposición que recogerá los trabajos presentados y premiados al XIII Concurso Internacional de Ilustraciones Científicas de Dinosaurios. Se trata de un concurso único en Europa y que concita la participación de grandes paleoilustradores de todo el planeta. La exposición se instalará el 13 de noviembre en el Museo de Dinosaurios salense y además, del 9 al 14 de noviembre la entrada será gratuita en el Museo de Dinosaurios.

El portal http://www.semanadelacienciacyl.es recoge las actividades que se celebran en el marco de la #SemanadelaCienciaCyL entre ellas: talleres, conferencias, charlas, exposiciones y visitas, entre otras y para todos los públicos.

burgosconecta.es

Un enfriamiento global desató la primera extinción masiva en la Tierra

Un enfriamiento climático global, que alteró los patrones de los corrientes oceánicas y bajó los niveles de oxígeno marino, fue la causa de la primera de las cinco extinciones masivas en la Tierra.

Fósiles de braquiópodos del afloramiento del período Ordovícico en la isla de
Anticosti, Quebec, Canadá. - ANDRE DESROCHERS, UNIVERSITY OF OTTAWA
Un nuevo artículo que explora la extinción masiva del Ordovícico tardío (LOME), que es la primera o la más antigua de las "cinco grandes (hace unos 445 millones de años)" se publica en Nature Geoscience. Alrededor del 85% de las especies marinas, la mayoría de las cuales vivían en océanos poco profundos cerca de los continentes, desaparecieron durante ese tiempo.

El autor principal Alexandre Pohl, de UC Riverside (ahora investigador postdoctoral en la Université Bourgogne Franche-Comté en Dijon, Francia) y sus coautores investigaron el medio ambiente oceánico antes, durante y después de la extinción para determinar cómo se activó el evento.

Para pintar una imagen del ecosistema oceánico durante el Período Ordovícico, el experto en extinciones masivas Seth Finnegan, profesor asociado en UC Berkeley, dice que los mares estaban llenos de biodiversidad. Los océanos contenían algunos de los primeros arrecifes creados por animales, pero carecían de una gran cantidad de vertebrados.

A diferencia de las extinciones masivas rápidas, como el evento de extinción Cretácico-Terciario donde los dinosaurios y otras especies murieron repentinamente hace unos 65,5 millones de años, Finnegan dice que LOME se desarrolló durante un período de tiempo sustancial, con estimaciones entre menos de medio millón y casi dos millones de años.   

Uno de los principales debates en torno a LOME es si la falta de oxígeno en el agua de mar provocó la extinción masiva de ese período. Para investigar esta cuestión, el equipo integró pruebas geoquímicas con simulaciones numéricas y modelos informáticos.

Zunli Lu, profesor de Ciencias de la Tierra y el medio ambiente en la Universidad de Syracuse, y sus estudiantes tomaron medidas de la concentración de yodo en rocas carbonatadas de ese período, contribuyendo con importantes hallazgos sobre los niveles de oxígeno en varias profundidades oceánicas. La concentración del elemento yodo en las rocas carbonatadas sirve como indicador de los cambios en el nivel de oxígeno oceánico en la historia de la Tierra.

Sus datos, combinados con simulaciones de modelos por computadora, sugirieron que no hubo evidencia de anoxia (o falta de oxígeno) fortaleciéndose durante el evento de extinción en el hábitat de animales del océano poco profundo donde vivían la mayoría de los organismos, lo que significa que el enfriamiento climático que ocurrió durante el período Ordovícico tardío combinado con factores adicionales probablemente fue responsable de LOME.

Por otro lado, existe evidencia de que la anoxia en los océanos profundos se expandió durante ese mismo tiempo, un misterio que no puede ser explicado por el modelo clásico de oxígeno oceánico, dice el experto en modelos climáticos Alexandre Pohl.

"Se anticipó la oxigenación de la capa superior del océano en respuesta al enfriamiento, porque el oxígeno atmosférico se disuelve preferentemente en aguas frías", dice Pohl en un comunicado. "Sin embargo, nos sorprendió ver una anoxia expandida en la parte inferior del océano, ya que la anoxia en la historia de la Tierra generalmente se asocia con el calentamiento global inducido por el vulcanismo".

Atribuyen la anoxia de las profundidades marinas a la circulación del agua de mar a través de los océanos globales. Pohl dice que un punto clave a tener en cuenta es que la circulación oceánica es un componente muy importante del sistema climático.

Formó parte de un equipo dirigido por el modelador senior Andy Ridgwell, profesor de UC Riverside, cuyos resultados de modelado por computadora muestran que el enfriamiento del clima probablemente alteró el patrón de circulación del océano, deteniendo el flujo de agua rica en oxígeno en mares poco profundos hacia el océano más profundo.

Según Lu, reconocer que el enfriamiento del clima también puede conducir a niveles más bajos de oxígeno en algunas partes del océano es un punto clave de su estudio.

"Durante décadas, la escuela de pensamiento predominante en nuestro campo es que el calentamiento global hace que los océanos pierdan oxígeno y, por lo tanto, afecten la habitabilidad marina, desestabilizando potencialmente todo el ecosistema", dice Lu. "En los últimos años, la creciente evidencia apunta a varios episodios en la historia de la Tierra cuando los niveles de oxígeno también bajaron en climas fríos".

Si bien las causas de la extinción del Ordovícico tardío no se han acordado por completo, ni lo estarán por algún tiempo, el estudio del equipo descarta cambios en la oxigenación como una única explicación para esta extinción y agrega nuevos datos que favorecen que el cambio de temperatura sea el mecanismo de muerte para LOME.

Pohl tiene la esperanza de que a medida que se disponga de mejores datos climáticos y modelos numéricos más sofisticados, podrán ofrecer una representación más sólida de los factores que pueden haber llevado a la extinción masiva del Ordovícico tardío.

europapress.es 

martes, 2 de noviembre de 2021

Miguel Moreno-Azanza: “El patrimonio paleontológico da de comer, hay que valorarlo más”

El paleontólogo oscense, referencia mundial en huevos de dinosaurios, lidera el trabajo emprendido en el yacimiento hallado en Loarre

Miguel Moreno-Azanza posa con el primer huevo de dinosaurios recuperado
en Loarre. / Octávio Mateus
Es uno de los mejores especialistas mundiales en cáscara de huevo de dinosaurio y ahora trabaja, entre otros proyectos, en el yacimiento descubierto en Loarre, a pocos kilómetros de la casa de sus padres, Mamen y Paco. El paleontólogo Miguel Moreno-Azanza (Huesca, 1983) no oculta que lloró cuando pisó el lugar del hallazgo por primera vez. Previamente había recibido de su colega José Manuel Gasca unas fotos de las cáscaras que había encontrado mientras hacía ‘running’. “Pensaba que me las enviaba desde Cataluña o Francia, pero cuando me dijo que era Loarre, aluciné”. “¡Ostras, José Manuel!, cuando salen esas cáscaras acaban saliendo nidos enteros... Hay que mirarlo con calma”, le dijo.

Para él es algo parecido a cerrar un círculo, porque todo empezó en Huesca cuando con 2 años, jugando en el parque, se cayó sobre un dinosaurio de plástico. “Me encantó, me lo quedé, le llamé Carlos y desde entonces sabía que quería estudiar los dinosaurios”. Acumulaba libros, muñecos, todo lo que tenía que ver con ese mundo, mientras estudiaba en el colegio Sancho Ramírez y en el IES Sierra de Guara. Otra de sus aficiones era salir al campo, y sumando ambas, más un familiar que había sido geólogo y que le hablaba muy bien de la carrera, se matriculó en Geología en la Universidad de Zaragoza.

No se equivocó. Encontró una gran unión con los demás alumnos, satisfacer su gusto por salir al campo y trabajar con las manos. “Y a nivel intelectual es superdesafiante, porque abarca dinosaurios, volcanes, geoquímica, cristalografía...”, explica. Desde el principio iba encaminado hacia la paleontología y se pasaba a menudo por el departamento para colaborar en lo que fuera, e incluso iba a congresos “solo para ver cómo era ese mundo”.

En 4º curso ya salían a prospectar y en uno de esos trabajos halló su primer hueso de dinosaurio, también encontraron un fragmento de cráneo en Arén. No es fácil, “requiere un trabajo previo grande. Si quieres dinosaurios tienes que ir a rocas de la era Mesozoica, en ambientes continentales, y diferenciarlas para saber qué tipo de fósiles pueden aparecer. También patear por donde nadie ha pateado, aprovechar los años que llueve mucho o que un incendio haya despejado nuevos afloramientos... Luego ya interviene la suerte”.

Tras el máster sobre Investigación en Geología Paleontológica, realizó el doctorado con una beca del ministerio. “Estuve siete años haciéndolo -recuerda-, porque empecé a investigar e investigar... me dio mucha experiencia, lo recuerdo como los años más felices”. Su tesis fue sobre los huevos de dinosaurio, “y la gracia es que nunca encontramos un huevo entero. Estudié 35.000 fragmentos entre todos los yacimientos que analicé”.

Miguel, que también hace mineralogía, sabía que quería seguir investigando, y mientras llegaba la oportunidad, trabajó en la empresa Paleoymás, principalmente haciendo museística. “Me gusta mucho la divulgación de la ciencia”, constata.

En 2016 llegó una beca en Portugal -donde están quizá los yacimientos más importantes de Europa del Jurásico- y trabaja en la Universidad Nova de Lisboa, concretamente en el departamento abierto en el Museo de Lourinhã, donde “hay una colección de fósiles espectaculares”, explica. Desde ese puesto, ha realizado excavaciones en EE. UU., Argentina, Portugal, España; ha sido invitado a congresos en China, Japón, Australia..., y es autor de numerosas publicaciones.

Ahora uno de sus objetivos es el yacimiento de Loarre y transmite todo su entusiasmo por el proyecto. “Todavía estamos aprendiendo a trabajarlo, pero estoy abrumado por la cantidad de material, por el potencial que tiene y por lo bien que está saliendo todo”, señala, y se deshace en elogios hacia el trato que están recibiendo del Ayuntamiento y los vecinos. Aparte del ingente trabajo sobre el terreno, se proyecta llevar adelante una iniciativa museística y de talleres para poder mostrar todo lo hallado.

“Si encontráramos embriones, Loarre sería un lugar de referencia mundial. Es muy difícil, pero tememos la esperanza”, anima. De todas formas, “va a ser muy interesante”, certifica. “Vamos a publicar artículos, porque estamos viendo cosas que nunca se han podido estudiar con tanto detalle”, avanza. Pero, además, tiene una visión muy clara del futuro: “El potencial patrimonial de ese sitio es espectacular. La paleontología como patrimonio principal no acaba de cuajar a menos que montes unas instalaciones como Dinópolis, pero como patrimonio complementario es muy atractiva. El castillo de Loarre atrae visitantes, que van a querer ver los dinosaurios. Va a ser una sinergia brutal que va a permitir desarrollar más esa zona de La Hoya”.

Este trabajo se inició con fondos de la Universidad Nova, y ahora existe el compromiso de que van a poder seguir trabajando. Eso no quita para que Miguel reclame mayor apoyo a la investigación. “Aragón va un poco por delante de los demás, pero falta inversión, porque las situaciones son muy precarias. Falta transmitir que el patrimonio paleontológico da de comer, puede ayudar a todo el mundo; hay que aprender a valorarlo más”, reivindica.

Miguel estudia actualmente la diversidad de huevos en Europa: “Sobre todo explorando si podemos predecir si el dinosaurio se va a quedar en el nido al cuidado de su madre, como un gorrión, o si va a poder salir corriendo, como una gallina”, explica. Otro proyecto actual es una colaboración entre España y Francia para saber “cómo de importante es la península Ibérica para explicar la evolución de los dinosaurios”. Y su gran esperanza, que es Loarre, donde ya en su primera visita, con la perspectiva de sus años de trabajo, halló un huevo entero: “Esto es serio”, concluyó ya entonces.

diariodelaltoaragon.es