domingo, 14 de junio de 2026

Huellas fósiles encontradas en Italia son la evidencia más antigua de cuándo y dónde empezaron los dinosaurios a dominar el planeta

Un estudio revisa el yacimiento de Lerici y concluye que la primera radiación global de los saurópodos ocurrió en el Carniense, antes de lo que se pensaba.

Un molde de fibra de vidrio de las huellas fósiles encontradas.
Crédito: L. Marchetti et al. 2026
Hace unos 230 millones de años, en un período geológico conocido como Carniense (dentro del Triásico Superior), la Tierra experimentó un cambio climático drástico. Un episodio de lluvias intensas y generalizadas, llamado Episodio Pluvial del Carniense, transformó los áridos paisajes de la época en ambientes más húmedos.

Fue entonces, según un nuevo estudio publicado en la revista Gondwana Research, cuando los dinosaurios comenzaron a tomar el control de los ecosistemas terrestres, mucho antes de lo que indicaban los registros de huesos fósiles.

Un equipo internacional de paleontólogos liderado por Lorenzo Marchetti, del Museo de Historia Natural de Berlín, ha reexaminado en profundidad un yacimiento de huellas fósiles (icnitas) situado en la costa rocosa de Lerici, en la provincia de La Spezia (noroeste de Italia). Este lugar, conocido como el icnositio de Lerici, contiene pisadas impresas en rocas de la Formación Quarziti e Filladi, y ha resultado ser una pieza clave para reescribir la historia temprana de los dinosaurios.

Entorno geográfico y geológico. A. Ubicación del yacimiento de estudio cerca de
 Lerici (provincia de La Spezia, norte de Italia). B. Vista panorámica del yacimiento
de icnofósiles litorales. C. Perfil estratigráfico esquemático de la sucesión triásica
expuesta en Punta Bianca, a unos 10 km al sureste de Lerici.
Crédito: Giancarlo Molli / L. Marchetti et al. 2026
El análisis, que ha combinado técnicas de fotogrametría digital y escaneo por luz estructurada para crear modelos tridimensionales de las huellas, ha identificado la asociación de huellas de dinosaurios más antigua conocida hasta la fecha, dominada por un grupo llamado sauropodomorfos – los ancestros de los gigantescos dinosaurios de cuello largo, como el Brachiosaurus o el Diplodocus, pero en versiones más pequeñas y bípedas.

Un ecosistema de hace 230 millones de años al descubierto

Los investigadores han identificado cinco tipos diferentes de huellas fósiles en Lerici, lo que les ha permitido reconstruir la fauna que caminaba por aquella antigua llanura costera deltaica bajo un clima húmedo. Las huellas pertenecen a:

  • Dos tipos de sauropodomorfos (dinosaurios primitivos de cuello largo): identificados como Evazoum sirigui y Eosauropus cimarronensis.
  • Un tipo de terópodo (dinosaurio carnívoro bípedo): clasificado como Grallator isp., un pequeño dinosaurio similar al Velociraptor pero de época mucho más temprana.
  • Un tipo de pseudosuquio (reptil emparentado con los cocodrilos actuales): llamado Brachychirotherium parvum.
  • Un tipo de lepidosauromorfo (reptil similar a los lagartos): identificado como Rhynchosauroides isp.

Los tipos de huellas fósiles descubiertos. Crédito: L. Marchetti et al. 2026
Lo más relevante es que el 60% de las huellas pertenecen a dinosaurios (los dos tipos de sauropodomorfos y el terópodo), y de ellas, las más abundantes son las de los sauropodomorfos primitivos. Esto convierte a Lerici en el ejemplo más antiguo de un ecosistema dominado por dinosaurios. Como afirman los autores en sus conclusiones: La icnoasociación de Lerici es una de las más antiguas dominadas por Sauropodomorpha.

Los fósiles no solo sirven para saber qué animales vivieron, sino también para datar las rocas. Los paleontólogos utilizan la primera fecha de aparición (FAD, por sus siglas en inglés) de una especie o, en este caso, de un tipo de huella, como marcador temporal.

Dado que el icnositio de Lerici contiene la aparición más antigua conocida del icnogénero Evazoum (las huellas del sauropodomorfo), los autores proponen un nuevo sub-biocrono (una división del tiempo geológico basada en huellas) llamado sub-biocrono de Evazoum. Este periodo abarcaría desde el Tuvaliense (la parte final del Carniense) hasta el Rhaetiense (el último piso del Triásico), y sirve para correlacionar rocas de la misma edad en diferentes partes del mundo.

Rhynchosauroides isp. del yacimiento de huellas de Lerici. MSNUP I-16958.
Huellas aisladas, hiporrelieve convexo. A. Huella del pie derecho. B. Huella
de la mano derecha. C. Mapa de profundidad en falso color.
Crédito: L. Marchetti et al. 2026
Anteriormente, se consideraba que el gran grupo de los sauropodomorfos se diversificó en el periodo Noriense (posterior al Carniense). Sin embargo, este nuevo estudio, basado en las huellas, demuestra que su radiación evolutiva ya estaba en marcha a finales del Carniense, sincronizada con el mencionado Episodio Pluvial.

¿Cómo saber qué animal hizo cada huella? La clave está en el tobillo

Uno de los mayores desafíos de la paleontología es emparejar una huella fósil con el animal que la produjo. Para ello, los científicos comparan la anatomía del pie de los fósiles esqueléticos con la morfología de las huellas. En este estudio, los autores realizan una aportación crucial: la configuración del tobillo es lo que permite diferenciar claramente una huella de dinosaurio de una de pseudosuquio.

  • Pseudosuquios (cocodrilos y parientes): Poseen un tobillo «crurotarsal», que permite una rotación entre dos huesos (astrágalo y calcáneo). Además, su quinto dedo (el meñique del pie) tiene una forma de gancho y está muy separado del resto. Esto se refleja en huellas pentadáctilas (cinco dedos) donde la impresión del quinto dedo aparece claramente separada y en una posición más retrasada.
  • Dinosaurios primitivos (sauropodomorfos y terópodos): Tienen un tobillo «mesotarsal», más rígido y sin esa rotación. Su quinto dedo se redujo y perdió su función. Por ello, sus huellas son tetradáctilas (cuatro dedos) o tridáctilas (tres dedos), con todos los dedos juntos y una única almohadilla metatarsiana.

Gracias a esta distinción, los investigadores han podido reasignar correctamente las huellas de Lerici. Unas grandes huellas que en el pasado se atribuyeron a pseudosuquios (cocodrilos primitivos) resultaron ser, en realidad, del sauropodomorfo Eosauropus cimarronensis.

Implicaciones globales: una radiación carníense

Los investigadores no se limitan a Italia. Comparan sus hallazgos con el registro fósil de huesos de dinosaurio en Sudamérica (formaciones Santa María de Brasil e Ischigualasto de Argentina) y con otras huellas encontradas en Marruecos, Alemania, Australia y Estados Unidos.


La conclusión es que durante el Carniense (y coincidiendo con el episodio de lluvias), los sauropodomorfos ya estaban presentes y diversificándose en ambos hemisferios y en latitudes cercanas al ecuador. Esto contradice teorías anteriores que situaban su primera gran diversificación en el Noriense.

Esta icnofauna podría ser coetánea con el Episodio Pluvial del Carniense. La biodiversidad de los primeros dinosauromorfos y dinosaurios en el Hemisferio Norte parece ser mayor de lo que sugiere el registro de huesos fósiles, que se concentra en el Hemisferio Sur, concluye el artículo.

En otras palabras, el dominio de los dinosaurios no comenzó de forma gradual y tardía, sino de manera relativamente rápida y global, impulsado por un cambio climático que convirtió la Tierra en un mundo más húmedo y favorable para su evolución. Las huellas de la playa de Lerici, con sus 230 millones de años, son el testigo mudo de aquella antigua revolución ecológica.

FUENTES

Lorenzo Marchetti, Alberto Collareta, et al., The earliest dinosaur-dominated fauna? A reappraisal of the Carnian Lerici tracksite and the first global radiation of Sauropodomorpha. Gondwana Research, Volume 157, September 2026, Pages 72-89. doi.org/10.1016/j.gr.2026.04.010

labrujulaverde.com

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