martes, 15 de noviembre de 2022

Enigmatic tracks of solitary sauropods roaming an extensive lacustrine megatracksite in Iberia

ESTAMOS DE ENHORABUENA

El mapa geológico, la ubicación de los sitios y la sección estratigráfica fueron
elaborados por uno de los autores (P. Huerta) de este manuscrito.
Nos informan desde la mega revista científica Scientific Reports que el artículo sobre Iniestapodus burgensis ha superado más de 3.500 descargas; hay más datos sobre este éxito, por ejemplo: https://nature.altmetric.com/details/112090839.

Este artículo se encuentra en el percentil 97 (en el puesto 9.655) de los 343.218 artículos rastreados de una edad similar en todas las revistas y en el percentil 99 (en el puesto 1) de los 2 artículos rastreados de una edad similar en Scientific Reports".

https://www.nature.com/articles/s41598-021-95675-3/metrics

https://nature.altmetric.com/details/112090839

Circuito Las Sereas 8. Huellas de Iniestapodus burgensis: (a) Ortofoto de la huella
 de LS8A; (b) Cartografía interpretativa de la vía LS8A; (c) Sección inicial de la
vía LS8A, desde LS8A,1p hasta LS8A,7p; (d) Tramo final de vía LS8A,
desde LS8A,20m hasta LS8A,27m; (e) Un detalle de las vías LS8A,4p/ m; LS8A,
5p/m; LS8A,6p; y LS8A,7p; (f) Par LS8A, 21p/m; (g) Par LS8A, 22p/m.
El trabajo de investigación se ha llevado a cabo por un equipo encabezado por Fidel Torcida Fernández-Baldor (Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, Burgos) y en el que participan Ignacio Díaz Martínez (CONICET- Universidad Nacional de Río Negro, Argentina), Pedro Huerta Hurtado (Universidad de Salamanca, Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas), Diego Montero Huerta (Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas) y Diego Castanera (Institut Català de Paleontologia Miguel Crusafont).


nature.com

domingo, 13 de noviembre de 2022

Tierra de Dinosaurios, una aventura jurásica en Burgos

Esta provincia esconde un secreto de película: varios yacimientos del período Jurásico-Cretácico en plena Sierra de la Demanda

Foto: Malopez 21

Porque el otoño es época de planes en familia y de seguir disfrutando de escapadas de desconexión, aventurarse en “Tierra de Dinosaurios” es una idea emocionante. Una aventura que esconde la Sierra de la Demanda y que lleva a teletransportarse millones de años en el tiempo para encontrarse cara a cara con esos gigantescos vertebrados que poblaron el planeta hace más de 200 millones de años y que fueron de carne y hueso: los dinosaurios. Una ruta que nos descubre cómo vivieron, cómo se alimentaron, cómo evolucionaron y cómo y por qué desaparecieron.

Érase un lugar llamado “Tierra de Dinosaurios”

Yacimiento de La Pedraja | Turismo de Burgos
La ruta ‘Tierra de Dinosaurios’ recorre los yacimientos de icnitas (huellas fósiles) ubicados entre Quintanilla de las Viñas y Regumiel de la Sierra, con sendas paradas en Mambrillas de Lara y Salas de los Infantes. A través de esta ruta, podremos descubrir afloramientos rocosos que se remontan 144 millones de años atrás, en la transición entre el Jurásico y el Cretácico. Todo un privilegio poder ver, en pleno 2021 y sin salir de la Península Ibérica, los restos que dejaron impresos nuestros antecesores más remotos y posiblemente versionados, los dinosaurios, y recorrer los mismos escenarios que ellos habitaron en tiempos remotos.

El trayecto comienza en Quintanilla de las Viñas, en el yacimiento Las Sereas 7, que forma parte de un megayacimiento de 5 kilómetros de longitud y que se extiende hasta La Pedraja. Aquí se conservan más de un millar de icnitas, entre las que destacan los saurópodos, vegetarianos cuadrúpedos de varias toneladas que dejaron sus huellas en las márgenes del gran lago subtropical que cubrió esta zona hace millones de años.

Huellas en el yacimiento de Las Sereas | Ángel M. Felicísimo
Si seguimos por la carretera hasta Salas de los Infantes llegaremos a Costalomo, un enclave prácticamente único en toda Europa, ya que los restos se han conservado de una manera muy especial: las garras de los dinosaurios se hundieron en el barro y el hueco que dejaron se rellenó posteriormente con arenas. Las capas de sedimentos se depositaron encima, conservando las huellas con su forma original bajo tierra durante milenios y, al aflorar a la superficie, hoy podemos ver que la erosión ha dejado al descubierto las huellas en tres dimensiones.

Y aún queda lo más impresionante y único en el mundo: en Costalomo se encuentra el rastro mejor conservado de Atila, un temible dinosaurio carnívoro que los científicos han estipulado, mediría hasta 10 metros de largo y 4 de alto. Los restos hallados pertenecen a huellas tridáctilas, con dedos largos y esbeltos acabados en garras cuya longitud total ascendería a 75 centímetros.

El Museo de Dinosaurios

Museo de Dinosaurios | Turismo de Burgos
En el municipio de Salas de los Infantes podemos visitar el Museo de Dinosaurios, situado en la misma plaza del Ayuntamiento. Esta instalación expone los principales restos arqueológicos y paleontológicos de la zona de la Demanda. Particularmente, se pueden contemplar fósiles de numerosos seres vivos como cocodrilos, tortugas, peces y moluscos. Todos ellos, coetáneos de los dinosaurios, fueron descubiertos en tierras burgalesas.

Aquí se alojan los restos del Demandasaurus darwini, el lagarto gigante Arcanosaurus ibericus, la tortuga Larachelus morla y el Europatitan eastwoodi, en honor a Clint Estwood.

Museo de Dinosaurios | Turismo de Burgos
Y atención, porque este mismo verano los excavadores han hallado en la provincia de Burgos una nueva especie de dinosaurio no catalogada hasta la fecha a la que han bautizado Iniestapodus burgensis (“Pie de Iniesta burgalés”). Las continuas excavaciones y trabajos de investigación en estos yacimientos, declarados Bien de Interés Cultural, hacen posible esta labor única de descubrimiento en una tierra con una riqueza arqueológica de tiempos remotos simpar.

La última parada de la ruta es en Regumiel de la Sierra. Una estatua a tamaño real de un dinosaurio da la bienvenida a los visitantes en el yacimiento de El Frontal, que consta de 86 icnitas pertenecientes, en su mayoría, a iguanodóntidos, dinosaurios ornitópodos que solían caminar sobre dos patas. Sin embargo, sí que se han hallado restos que pertenecerían a un iguanodóntido cuadrúpedo, lo que solo ocurría ocasionalmente. Por eso este yacimiento, como los anteriores, alberga un importante interés paleobiológico.

viajar.elperiodico.com

sábado, 12 de noviembre de 2022

Este dinosaurio intentó salvar la vida de sus hermanos durante una erupción volcánica

Un joven psitacosaurio cuidaba de 24 crías durante la ‘Pompeya China’.

Fósiles de un grupo de Psittacosaurus que murieron en durante una erupción
volcánica. Hedrick et al. 2014.
En China aparecieron los fósiles de 25 dinosaurios que cuentan una historia inusual en el estudio de estos animales extintos. Murieron durante una erupción volcánica y según la interpretación de los investigadores, la escena muestra cómo un espécimen en etapa juvenil estaba cuidando de 24 bebés. Algunas de estas crías se han conservado en el tiempo con el gesto de intentar aferrarse al cráneo del juvenil, quizás en un intento de sobrevivir ante el flujo de lodo volcánico que acabó con todos ellos.

El comportamiento de los dinosaurios

Uno de los asuntos más difíciles de estudiar para los paleontólogos es el comportamiento de los dinosaurios. Contamos con muchos fósiles conservados con una mejor o peor calidad, pero solo nos muestran los huesos de las especies, lo cual deja pocas pistas acerca de cómo encaraban el día a día estos animales del Mesozoico. A esta falta de datos evidentes se suma la enorme variedad y pluralidad de especies, modos de vida y hábitats de los dinosaurios. Hablamos de 200 millones de años de vida en el planeta en los que estos animales evolucionaron, se adaptaron y exploraron cuantas opciones les fueron posibles para sobrevivir. Todo ello en animales que copan todas las características (y las que nos quedan por conocer): desde pequeños como gatitos a gigantes como Titanosaurio, los que vivían en pleno desierto y los que basaban su hábitat en lagos y otros ambientes acuáticos. Sin embargo, a pesar de estas dificultades, a veces los investigadores tienen golpes de suerte. Es justo lo que ha ocurrido con el hallazgo de varios fósiles de Psittacosaurus en China, uno de los géneros de dinosaurios del que más restos fósiles hemos encontrado. En cambio, estos aparecieron en una situación muy peculiar.

La ''Pompeya china''

Hace unos 120 millones de años se dieron erupciones volcánicas en la actual provincia de Liaoning, en China. El evento acabó con muchos de los especímenes que vivían en la zona por entonces y los materiales volcánicos conservaron sus restos fosilizados. Es por ello que entre los investigadores hacen referencia al lugar como la “Pompeya china”. Entre los yacimientos estudiados en la zona, destaca la Unidad Lujiatun, en la Formación Yixian, donde se han encontrado algunos de los fósiles de vertebrados más espectaculares del Cretácico Inferior de China. En este enclave es donde aparecieron amontonados 25 esqueletos de Psittacosaurus lujiatunensis.

Los psitacosaurios fueron un género de dinosaurios cuyo nombre hace referencia a su apariencia de “lagarto con pico de loro”, podían llegar a los dos metros de largo y vivieron hace unos 129 a 122 millones de años en el actual continente asiático. Los fósiles encontrados muestran una escena congelada en plena tragedia: un caudal de cenizas y agua acabó con la vida de 24 crías y un joven.

¿Un dinosaurio cuidando de sus hermanos?

Brandon Hedrick, del Departamento de Ciencias Ambientales y de la Tierra de la Universidad de Pensilvania, encabezó el equipo de investigación encargado de describir los fósiles de psitacosaurios, cuyos resultados fueron publicados en 2014 en la revista “Cretaceous Research”. En un primer momento pensaron que el esqueleto del espécimen de mayor tamaño pudo ser arrastrado por algún corrimiento de tierras hasta la posición de las crías. Sin embargo, tras un análisis más profundo, concluyeron que los 25 individuos murieron juntos.

Recreación de Psittacosaurus. Robert Nicholls. 2016. Current Biology.
Esta situación tan compleja no deja más alternativa a los científicos que teorizar acerca de cómo pudieron comportarse ciertos dinosaurios en base a la interpretación de cuantos datos puedan recabar sobre la propia especie y su contexto. Pero es difícil superar la mera conjetura. Por ejemplo, ¿qué dinámicas sociales mantenían los dinosaurios? ¿Tenían dinámicas sociales?

Ante esta apreciación, cabía esperar que el mayor de los psitacosaurios fuera un padre o una madre rodeada de sus crías. Pero descubrieron que el supuesto adulto solo tenía cinco años, por lo que le faltaban unos cuatro para llegar a su etapa adulta. Por tanto, no podían ser sus crías:

“En comparación con análisis histológicos previos de P. lujiatunensis, se muestra que el espécimen grande asociado con los juveniles probablemente aún no sea un adulto y que este conjunto no es un ejemplo de cuidado de los padres, pero puede ser un ejemplo de cooperación posterior a la eclosión”.

Es decir, podría tratarse de un cuidador de las crías. Las afirmaciones no dejan de ser especulaciones, pero se baraja la idea de que tal vez fuera una cría de la generación anterior que todavía vivía en el ambiente de sus padres y podía encargarse del cuidado de estos bebés. Se han detectado comportamientos similares en aves ya extintas, por lo que se sospecha que los dinosaurios no avianos también pudieron realizar estas acciones.

La mayoría de las columnas vertebrales de los fósiles aparecen alineadas en una misma dirección. Los investigadores interpretan que las crías y el joven estaban siendo arrastrados por un flujo de agua y restos de la erupción volcánica que acabó con la vida del grupo y conservó sus esqueletos fosilizados hasta la actualidad.

Referencias:

Crespo, I. 2022. El buen dinosaurio que salvó a sus hermanos de una riada de cenizas. larazon.es.

Hedrick, B. et al. 2014. The Osteology And Taphonomy Of A Psittacosaurus Bonebed Assemblage Of The Yixian Formation (Lower Cretaceous), Liaoning, China. Cretaceous Research 51, 321-340. DOI: 10.1016/j.cretres.2014.06.015.

Rogers, C. et al. 2015. The Chinese Pompeii? Death And Destruction Of Dinosaurs In The Early Cretaceous Of Lujiatun, NE China. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology 427, 89-99. DOI: 10.1016/j.palaeo.2015.03.037.

muyinteresante.es

jueves, 10 de noviembre de 2022

CONCURSO Geodescubre

GEOLODÍA 23

Empezamos a calentar motores para el Geolodía 23 y lo hacemos con un concurso dirigido a estudiantes de enseñanzas preuniversitarias. Encontraréis toda la información en la web https://geolodia.es/ y también os adjuntamos la normativa del mismo en este email.

¿Te apasiona todo lo que tenga que ver con la Geología y las Ciencias de la Tierra? ¿Crees que todo el mundo debería conocer la maravillosa Geodiversidad que esconde tu localidad? ¿Eres profe de Infantil o Primaria? ¿Tienes entre 12 y 18 años y mucha imaginación? Entonces es el momento de que te conviertas en protagonista del mayor evento de divulgación geológica del mundo, el GEOLODÍA. ¡No te lo pienses, forma tu equipo y participa!

Además, en el siguiente enlace encontraréis unos vídeos promocionales:

https://www.youtube.com/playlist?list=PL_C5dXWuJje0tTsPJccqEEKUc6FDRFtLr

El concurso dará comienzo a las 8:00h del jueves 1 de diciembre de 2022 y terminará a las 22:00h del miércoles 1 de marzo de 2023.

geolodia.es

Una caída global de oxígeno desató la primera extinción animal masiva

Un nuevo estudio realizado por geobiólogos de Virginia Tech atribuye la primera extinción masiva de animales conocida a la disminución de la disponibilidad global de oxígeno.   

Impresiones de los fósiles de Ediacara Dickinsonia (en el centro) con la Parvancorina
en forma de ancla más pequeña (izquierda) en arenisca del Miembro Ediacara del
 Parque Nacional Nilpena Ediacara en Australia del Sur. - SCOTT EVANS
La investigación, publicada en PNAS, se refiere a la pérdida de un 80 por ciento de los animales presentes cerca del final del Período Ediacárico hace unos 550 millones de años.   

"Esto incluyó la pérdida de muchos tipos diferentes de animales, sin embargo, aquellos cuyos planes corporales y comportamientos indican que dependían de cantidades significativas de oxígeno parecen haber sido particularmente afectados", dijo en un comunicado Scott Evans, investigador postdoctoral en el Departamento de Geociencias y autor del estudio. "Esto sugiere que el evento de extinción fue controlado ambientalmente, al igual que todas las demás extinciones masivas en el registro geológico".   

"Los cambios ambientales, como el calentamiento global y los eventos de desoxigenación, pueden provocar la extinción masiva de animales y una profunda alteración y reorganización del ecosistema", dijo el coautor Shuhai Xiao, profesor de Geociencias. "Esto se ha demostrado repetidamente en el estudio de la historia de la Tierra, incluido este trabajo sobre la primera extinción documentada en el registro fósil. Este estudio nos informa sobre el impacto a largo plazo de los cambios ambientales actuales en la biosfera".   

¿Qué causó exactamente la caída del oxígeno global? Eso todavía está en debate. "La respuesta corta a cómo sucedió esto es que realmente no lo sabemos", dijo Evans. "Podría ser cualquier número y combinación de erupciones volcánicas, movimiento de placas tectónicas, impacto de un asteroide, etc., pero lo que vemos es que los animales que se extinguen parecen estar respondiendo a la disminución de la disponibilidad global de oxígeno".

En un estudio no relacionado, los científicos de Virginia Tech descubrieron recientemente que la anoxia, la pérdida de disponibilidad de oxígeno, está afectando las aguas dulces del mundo. ¿La causa? El calentamiento de las aguas provocado por el cambio climático y el exceso de escorrentía contaminante del uso de la tierra. El calentamiento de las aguas disminuye la capacidad del agua dulce para retener oxígeno, mientras que la descomposición de los nutrientes en la escorrentía por parte de los microbios de agua dulce engulle el oxígeno.  

"Nuestro estudio muestra que, al igual que con todas las demás extinciones masivas en el pasado de la Tierra, esta nueva y primera extinción masiva de animales fue causada por un gran cambio climático, otra más en una larga lista de historias de advertencia que demuestran los peligros de nuestra actual crisis climática para la vida animal", dijo Evans, quien es becario de geobiología del Instituto Agouron.

El Período Ediacárico abarcó aproximadamente 96 millones de años, delimitado a ambos lados por el final del Período Criogénico, hace 635 millones de años, y el comienzo del Período Cámbrico, hace 539 millones de años. El evento de extinción se produce justo antes de una ruptura significativa en el registro geológico, desde el Eón Proterozoico hasta el Eón Fanerozoico.

Hay cinco extinciones masivas conocidas que se destacan en la historia de los animales, las "Cinco Grandes", según Xiao, incluida la Extinción del Ordovícico-Silúrico (hace 440 millones de años), la Extinción del Devónico tardío (hace 370 millones de años), la Extinción Pérmico-Triásico (hace 250 millones de años), Extinción Triásico-Jurásico (hace 200 millones de años) y Extinción Cretácico-Paleógeno (hace 65 millones de años).

"Las extinciones masivas son bien reconocidas como pasos significativos en la trayectoria evolutiva de la vida en este planeta", escribieron Evans y su equipo en el estudio. Cualquiera que sea la causa instigadora de la extinción masiva, el resultado fueron múltiples cambios importantes en las condiciones ambientales. "En particular, encontramos apoyo para la disminución de la disponibilidad global de oxígeno como el mecanismo responsable de esta extinción. Esto sugiere que los controles abióticos han tenido un impacto significativo en los patrones de diversidad a lo largo de los más de 570 millones de años de historia de los animales en este planeta", escribieron los autores.   

Las huellas fósiles en la roca les dicen a los investigadores cómo se habrían visto las criaturas que perecieron en este evento de extinción. Y se veían, en palabras de Evans, "raros".

"Estos organismos ocurren tan temprano en la historia evolutiva de los animales que en muchos casos parecen estar experimentando con diferentes formas de construir cuerpos multicelulares grandes, a veces móviles", dijo Evans. "Hay muchas maneras de recrear cómo se ven, pero la moraleja es que antes de esta extinción, los fósiles que encontramos a menudo no encajan bien en las formas en que clasificamos a los animales hoy en día. Esencialmente, esta extinción puede haber ayudado a allanar el camino para la evolución de los animales tal y como la conocemos".

europapress.es

martes, 8 de noviembre de 2022

Un estudio resuelve uno de los mayores enigmas sobre la evolución de la vida en la Tierra: este fue el primer animal con esqueleto

"Es una pieza clave del rompecabezas evolutivo"

El estudio apunta a la Gangtoucunia aspera. / Proceedings B
La vida en la Tierra ha cambiado considerablemente desde que se formara hace algo más de 4.540 millones de años. Nuestro planeta ha pasado de estar dominado por aquellas primeras bacterias y arqueas a ser conducido por una raza humana que se siente por encima del resto de la flora y la fauna que continúa creciendo al ritmo que lo hacemos nosotros. Sin embargo, para que el ser humano llegara hasta el punto actual, tuvieron que pasar un sinfín de situaciones que permitieran convertirnos en lo que hoy somos. ¿Cómo hemos pasado de ser un cúmulo de bacterias a convertirnos en organismos tan complejos?

Hace apenas unos días, un grupo de investigadores ha resuelto uno de los mayores enigmas sobre la evolución de la vida en la Tierra al dar con el primer animal con esqueleto. Así lo ha dado a conocer a través de la revista de divulgación científica Proceedings of the Royal Society B donde ha revelado, después de analizar hasta cuatro especímenes de Gangtoucunia aspera, que esta especie de esponjas marinas de 500 millones de años de antigüedad fueron los primeros animales que desarrollaron los primeros esqueletos duros.

El primer animal con esqueleto duro

Los fósiles demuestran que este animal contaba con su propio
esqueleto. / Proceedings B
Después de analizar estos fósiles, con tejidos blandos aún intactos entre los que podemos encontrar el intestino y las piezas bucales de los distintos especímenes, los científicos al frente de esta investigación han reconocido haber encontrado información muy relevante respeto a los mismos. ¿Y cómo se han podido conservar tan bien después de todo este tiempo? Porque fueron descubiertos en un área de China donde la falta de oxígeno ha permitido que los tejidos blancos escapen a las bacterias hambrientas hasta nuestros días.

Después de trasladarnos a un evento conocido como la Explosión Cámbrica, que tuvo lugar hace alrededor de 550-520 millones de años, los investigadores han dado a conocer que estas esponjas marinas de forma tubular de 514 millones de años de antigüedad estaban estructuradas por hilos duros y mineralizados que se asemejan a los esqueletos modernos. A pesar de que inicialmente pensaban que este género extinto era un pariente de los gusanos anélidos vivos, entre los que podemos encontrar las lombrices de tierra, los investigadores llegaron a la conclusión de que no podía ser así por el curioso esqueleto que descubrirían más adelante y otros detalles de su organismo como el intestino.

"Es una pieza clave del rompecabezas evolutivo"

A pesar de que sus parientes más cercanos desarrollaron habilidades de natación libre, como pueden ser las medudas, algunas especies de hidrozoos siguen siendo pólipos como un día fueron los diferentes ejemplares de Gantoucunia. De esta manera, el estudio sitúa a la Gangtoucunia aspera mucho más cerca de pólipos cnidarios como pueden ser las medusas, las anémonas de mar y los corales. Esto explicaría entre otras cosas las bocas en forma de tubo de estos organismos que estaban rodeadas por tentáculos retráctiles de aproximadamente cinco milímetros de largo con el que capturaban a sus presas.

Después de analizar la composición de estos fósiles, los investigadores aseguran que las criaturas estaban moldeadas por un mineral duro conocido como fosfato de calcio. Un mineral que también se encuentra en los huesos humanos, convirtiendo así a este animal en el primero encontrado hasta la fecha con esqueleto. Tal y como explica el paleobiólogo de la Universidad de Oxford Luke Parry, se trata de un descubrimiento único que permitirá saber más acerca de las primeras especies que dominaron el planeta Tierra: "Estos misterios tubos a menudo se encuentran en grupos de cientos de individuos, pero hasta ahora se los consideraba fósiles 'problemáticos' porque no teníamos forma de clasificarlos". De esta manera, Parry asegura que este descubrimiento consigue resolver uno de los mayores enigmas sobre la evolución de la vida en la Tierra: "Gracias a estos nuevos especímenes extraordinarios, una pieza clave del rompecabezas evolutivo se ha colocado firmemente en su lugar".

cadenaser.com

Así controlaba el T.rex la temperatura de su cabeza

Unas hendiduras halladas en la cabeza y mandíbulas del Tyrannosaurus rex, antes creídas anclajes musculares, podrían haber desarrollado una función termoreguladora.

Calavera de T.rex / Foto: iStock
La termoregulación - es decir, la regulación de la temperatura corporal- es una de las funciones más importantes en los seres vivos. En gran medida, el modo y la eficiencia con que estos intercambian calor con el ambiente -ya sea ganándolo o perdiéndolo- determina algunas de las adaptaciones evolutivas fisiológicas y anatómicas más importantes de algunas especies. También su comportamiento.

Como ejemplo, en el primer caso encontramos al antílope saiga, cuyo gran hocico le sirve, además de como sistema de filtrado -una adaptación al clima polvoriento y seco en el que habita- de sistema de intercambio de calor. Por otro lado, es bien sabido que muchas son las especies de reptiles que han de exponer sus cuerpos al sol hasta alcanzar una temperatura que les permita activar su metabolismo.

Así, en el mundo animal encontramos especies que necesitan mantenerse calientes, o bien necesitan deshacerse del exceso de calor de alguna manera. A este segundo respecto, los animales grandes, como los elefantes o los rinocerontes han desarrollado diversas estrategias; se trata de un problema, por lo general, de animales de gran tamaño. En el pasado, probablemente otras especies como el Tyrannosaurus rex se enfrentaron al mismo problema, y parece que ahora los científicos han encontrado la explicación a como estos gigantes del Cretácico mantenían constante la temperatura de algunas partes de su cuerpo como la cabeza: desarrollando un auténtico sistema de aire acondicionado en sus testas.

El dilema de todos los días: cómo mantener la cabeza fría

Casey Holliday, del departamento de patología y ciencias anatómicas de la Universidad de Missouri y sus colegas, explican el mecanismo en el artículo titulado The Frontoparietal Fossa and Dorsotemporal Fenestra of Archosaurs and Their Significance for Interpretations of Vascular and Muscular Anatomy in Dinosaurs publicado esta semana en la revista especializada The Anatomical Record.

Estas estructuras pueden haber sido útiles para absorber desprender calor

Así, el cuidadoso estudio anatómico llevado a cabo por el equipo de Holliday, reveló unos grandes agujeros en la parte superior de los cráneos de estos dinosaurios carnívoros que los científicos nombraron como fenestra dorsotemporal. Posteriormente, una mirada en profundidad pareció mostrar que dichas cavidades probablemente contenían tejido rico en grasa y vasos sanguíneos. Estas estructuras pueden haber sido útiles para desprender calor al ambiente cuando los dinosaurios estaban demasiado calientes y absorberlo calor cuando se enfriaban.

"Descubrimos que los dinosaurios terópodos grandes, e incluso algunos de los pequeños como el Velociraptor, tenían este tipo de hendiduras probablemente dotadas de vasos sanguíneos y que eran útiles para la regulación térmica", explica Holliday en declaraciones a National Geographic. 

Durante más de un siglo, los paleontólogos pensaron que estos agujeros ayudaron a sostener los músculos de la mandíbula de especies como el T. rex, ya que en los dinosaurios y sus parientes vivos, las aves, las depresiones se encuentran justo en frente de las principales aberturas de los músculos de la mandíbula. En cambio, cuando los investigadores estudiaron la anatomía de los caimanes y pájaros modernos, algunos de los parientes vivos más cercanos a los dinosaurios no aviares, vieron que estos animales tendían a llenar la región con grasa y vasos sanguíneos. Al igual que el intercambiador de calor en una unidad de aire acondicionado, la estructura podría haber permitido que la sangre irradie o absorba el calor del ambiente.

"Este nuevo estudio sugiere una forma alternativa en que los terópodos pueden haber estado regulando su temperatura cerebral y ocular" afirma Holliday, que también señala que algunos dinosaurios con cuernos, como Triceratops y Chasmosaurus, revelan estructuras similares en los techos de sus cráneos.

nationalgeographic.com.es