jueves, 5 de julio de 2018

NOTA DE PRENSA: XV CAMPAÑA DE EXCAVACIONES PALEONTOLÓGICAS (DINOSAURIOS) EN LA SIERRA DE LA DEMANDA

COLECTIVO ARQUEOLÓGICO Y PALEONTOLÓGICO DE SALAS, C.A.S.

Firma de la donación de huesos fósiles entre Roberto Ortega Delgado y Fidel
Torcida, director del Museo de Dinosaurios y director de las excavaciones. CAS
    
PRESENTACIÓN XV CAMPAÑA DE EXCAVACIONES PALEONTOLÓGICAS (DINOSAURIOS) EN LA SIERRA DE LA DEMANDA, YACIMIENTO VALDEPALAZUELOS-TENADAS DEL CARRASCAL (TORRELARA, BURGOS) 

La XV campaña de excavaciones paleontológicas den la Sierra de la Demanda se desarrollarán de nuevo en el yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal (Torrelara, Burgos).

Se trabajará desde el día 7 al 22 de julio. El equipo de excavación estará formado por 22 investigadores al que se sumarán otras personas encargadas de diversas tareas fuera del yacimiento para el buen desarrollo de la campaña, hasta alcanzar las 30 participantes. 

 
Detalle extracción excavación 2017. CAS
En la campaña del año 2017 se recuperaron, como piezas destacadas, 10 vértebras de la cola, una vértebra dorsal (espalda), tres vértebras sacras unidas, costillas, un hueso del pie y fragmentos de huesos craneales. Asimismo, se recogieron dos dientes de cocodrilos y madera fosilizada.

Los trabajos expusieron en superficie unos 100 m2 de la capa en la que yacían los huesos fosilizados del dinosaurio, pero se estima que la extensión real del yacimiento es mayor y se pueden recuperar más huesos. El ambiente en el que vivió este dinosaurio se ha reconstruido a partir de los sedimentos bajo los que se encuentra enterrado: corresponde a la llanura de inundación de un río donde quedó depositado el cadáver del animal. La edad del yacimiento es de 145 millones de años, en el paso del Jurásico al Cretácico y coincide con la edad de los yacimientos de icnitas situadas entre Quintanilla de las Viñas y Mambrillas de Lara.

Fragmento de fémur. CAS
El conjunto de piezas permite identificar a un dinosaurio de tipo saurópodo, de gran tamaño y herbívoro. La preparación de varios de sus fósiles en el laboratorio de restauración del Museo de Dinosaurios salense ha permitido conocer mejor algunas características del dinosaurio de Torrelara; así, la hipótesis con la que trabaja el equipo científico del museo salense apunta a un dinosaurio Diplodocoideo. Esta posibilidad aumenta el interés de este ejemplar, pues fósiles de diplodocoideos son relativamente escasos en la península ibérica. Además, su estudio puede aportar datos importantes sobre la evolución de los diplodocoideos en Europa, durante el intervalo del Jurásico al Cretácico (hace aprox. 145 millones de años).

Las expectativas de esta campaña pasan por completar el esqueleto del ejemplar, pues la mayor parte de lo recuperado hasta ahora corresponde a la cadera y la cola del animal. Tener disponibles huesos de distintas partes del cuerpo para su estudio, permitiría identificar con más exactitud la especie a la que pertenecía el dinosaurio.

Entre los investigadores participantes figuran doctores en Paleontología y Geología así como licenciados, graduados y estudiantes en Biología, Biología evolutiva, Antropología, Arqueología y Restauración.

Foto parcial XIV Campaña 2017. CAS
La procedencia de los investigadores es variada: Castilla y León, Madrid, Cataluña, Galicia, País Vasco, La Rioja, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha; México y Bélgica.

Los centros de investigación o universidades de procedencia son: Museo de Historia Natural de París (Francia), Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Universidades de Salamanca, León, Complutense de Madrid, Autónoma de Madrid, Valencia y Politécnica de Valencia, Granada, Zaragoza, País Vasco.

Las excavaciones están organizadas por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.), Museo de Dinosaurios y Fundación Dinosaurios de Castilla y León. Colaboran los ayuntamientos de Torrelara, Villoruebo y Salas de los Infantes, así como la Comandancia Militar de Burgos, Soria y Cantabria (Ejército de España). Se espera contar con financiación de la Diputación de Burgos, que está apostando desde el año pasado por ayudar a pequeños municipios que quieren trabajar en pro de sus patrimonios arqueológico y paleontológico.

Una visita a las excavaciones de 2017. CAS
Como especialmente destacable se considera la plena colaboración de los propietarios de la finca donde se asienta el yacimiento. No solo por las facilidades dadas a la organización, sino también, como es el caso de Roberto Ortega Delgado, por la donación de algunos huesos fosilizados que recogió y conservó hasta este momento, en el que ha decidido donarlos al Museo salense para facilitar su estudio. Este es un buen ejemplo de concienciación sobre la importancia de nuestro patrimonio y la necesidad de que todos colaboremos para conocerlo mejor y ayudar a su conservación; en primera línea de esta actitud nos toca a los que habitamos unas tierras tan ricas en tesoros patrimoniales, como es el conjunto de Sierra de la Demanda, Lara y Pinares, en le sureste de la provincia burgalesa.


XV Campaña de Excavaciones Paleontológicas de Dinosaurios en la Sierra de la Demanda

Foto: Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas de los Infantes.
Ya han comenzado los trabajos preparatorios en el yacimiento de Valdepalazuelos-Tenada del Carrascal en Torrelara (Burgos), que organiza el Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas de los Infantes y, en el que colabora un año más, la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León dentro de la XV Campaña de Excavaciones Paleontológicas en yacimientos de restos fósiles de dinosaurios, en la Sierra de la Demanda.

Las excavaciones se extenderán del 7 al 22 de julio de 2018.

miércoles, 27 de junio de 2018

Qué ver y hacer en Burgos este verano

La llegada del buen tiempo es la mejor excusa para disfrutar de la provincia de Burgos en familia. Todo el territorio ofrece multitud de espacios ideales para pequeños y mayores donde es posible viajar al pasado, como en Atapuerca, Paleolítico Vivo o el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, disfrutar de enclaves únicos como la escultura más grande del mundo, complejos kársticos y minas de hierro, sal o manganeso y recorrer espacios naturales como el Cañón del Ebro o la Metrópolis Verde.

Paleolítico Vivo
Además, todo el territorio favorece la práctica de actividades de turismo activo como piragüismo, ciclismo, equitación, senderismo, vuelo en globo o tirolina que permiten disfrutar de la variedad paisajística de esta provincia llena de contrastes.

Un mundo bajo tierra en Las Merindades

Con 18 cuevas y más de 100 kilómetros bajo la superficie, el complejo kárstico de Ojo Guareña es uno de los mayores del mundo. Creado por la erosión del río Guareña a lo largo del tiempo, hoy es uno de los grandes atractivos del noroeste de la provincia.

Una parte de este paraíso interior es visitable, con lugares como la gran cueva del Ayuntamiento con sus 400 metros de recorrido, la cueva-ermita de San Bernabé con sus pinturas murales, el sumidero del río y la Casa del Parque en Quintanilla del Rebollar.

Además, en toda la zona de Las Merindades existen multitud de posibilidades para disfrutar en familia: miradores sobre el Cañón del Ebro, el museo del Petróleo en Sargentes de La Lora o la estación de esquí de Lunada que en verano ofrece actividades como tiro con arco, paint ball y rutas a caballo.

El Nueva York de los Bosques en un enclave natural

El parque natural Montes Obarenes - San Zadornil es un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, gracias a unos paisajes montañosos y llenos de cortados donde nidifican gran cantidad de rapaces.

En las proximidades de este espacio natural, se halla el Nueva York de los bosques, una "gran ciudad" donde en vez de edificios lo que se eleva hacia el cielo son árboles agrupados en calles y barrios. Recorrer esta Metrópoli Verde es fácil y divertido gracias a su señalización y a actividades como paseos a caballo o con bicicleta eléctrica.

Además, quienes quieran descubrir los valores naturales del parque natural Montes Obarenes de una manera didáctica y divertida, pueden acercarse a su casa del parque, ubicada en Oña, una población con un enorme atractivo que forma parte, junto a Frías y Poza de la Sal, de la mancomunidad turística Raíces de Castilla.

Estas tres localidades se han unido para dar a conocer sus atractivos, entre ellos, el magnífico castillo de los Duques de Frías donde los más pequeños se sentirán como en un cuento o el espacio dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente y el centro de interpretación de las Reales Salinas.

El lugar donde creció Félix Rodríguez de la Fuente

El naturalista burgalés más reconocido nació y creció en Poza de la Sal, localidad que le rinde homenaje con un espacio medioambiental dedicado a su figura. En él es posible descubrir cómo fue su infancia, sus vivencias y su inconfundible trabajo repleto de amor por la naturaleza y por las especies que la habitan.

No es lo único que ofrece Poza de la Sal. Esta localidad es famosa también por sus salinas, declaradas Bien de Interés Cultural. El centro de interpretación de Las Reales Salinas permite descubrir lo que es un diapiro, los usos de la sal y el trabajo de extracción que se ha llevado a cabo desde época romana en la zona.

Cómics y paseos en barco en Amaya

El centro de Interpretación Fabulantis en Villadiego es un rincón dedicado al cómic que homenajea a Ángel Pardo, dibujante del Capitán Trueno, que vivió y murió en esta localidad, un espacio en el que se premia la imaginación y la innovación con actividades interactivas como "Crea tu propio comic" o "Disfrázate de tu personaje favorito", ideales para niños y adultos.

Otra de las opciones que ofrece la zona de Amaya son los paseos en barco por el Canal de Castilla, el único canal navegable de España. Construido entre los siglos XVIII y XIX para el transporte de cereales, su tramo burgalés se puede recorrer a bordo del "San Carlos de Abánades", una embarcación que pasa por las localidades de Castrillo de Riopisuerga, San Llorente de la Vega y Melgar de Fernamental.

Arlanza. Entre burros, arte y cine

En el valle de Arlanza es posible seguir los pasos de una princesa noruega, obtener un diploma de jinetes de burros, visitar un cementerio de película, descubrir la escultura más grande del mundo y adentrarse en el desfiladero de La Yecla, un sinfín de actividades para disfrutar en familia que aúnan historia, deporte y naturaleza.

Madrigalejo del Monte es una de las pocas localidades que todavía se puede recorrer montado en burro. Un paseo para mayores y pequeños con rutas explicativas por la zona centradas en la fauna y la flora.

A poca distancia se halla la escultura más grande del mundo, territorio Artlanza, un espacio que recrea un pueblo tradicional y que ha sido levantado por Félix Yáñez. En sus 8.000 metros cuadrados, es posible encontrar diez plazas, museos con objetos rurales, escuela, fragua, panadería, capilla, calabozos... y casas hechas con materiales reciclados.

Y no hace falta irse muy lejos para visitar un cementerio depelícula, Sad Hill. Construido para rodar la escena del duelo final de "El bueno, el feo y el malo", este espacio fue elegido por su paisaje, similar al de Arizona o Nuevo México.

Un viaje al pasado en Atapuerca y Paleolítico Vivo

La zona norte de la Sierra de la Demanda ofrece un auténtico viaje al pasado gracias a espacios como el Centro de Arqueología Experimental, Paleolítico Vivo y a una trinchera que traslada a la I Guerra Mundial.

Para que toda la familia conozca el origen del ser humano es necesario visitar CAREX (el parque arqueológico de Atapuerca y Centro de Arqueología Experimental), un centro situado en Atapuerca dedicado a la divulgación arqueológica. Su Parque Arqueológico junto al Centro de Visitantes recrean cómo vivían nuestros antepasados y los yacimientos donde aparecieron. Un espejo del día a día de nuestros orígenes que incluye instrumentos de uso cotidiano como herramientas, tejidos o cerámicas.

En esta misma localidad, se halla Mina Esperanza, una mina de hierro que se introduce en el corazón de la Sierra de Atapuerca. Más de 200 metros de galerías, que se recorren a la luz de un farol, en el único museo subterráneo de minerales de Europa.

Para seguir con el viaje al pasado, nada mejor que visitar Paleolítico Vivo, un safari en 4x4 que traslada a toda la familia al Pleistoceno, gracias a la introducción de especies que habitaban la Tierra hace 10.000 años y que incluyen bisontes europeos, caballos Przewalski, uro y tarpán.

Y más minería. El complejo minero de Puras de Villafranca permite adentrarse en la mina de manganeso más antigua de España para descubrir cómo se trabajaba el mineral en el siglo XIX.

Dinosaurios, fósiles y aventuras entre árboles en Tierra de Pinares

En Salas de los Infantes, en la comarca de Pinares burgalesa, se encuentra el Museo de Dinosaurios, un espacio que reúne la colección más importante del país de fósiles de estos animales del pasado. Además de visitar las salas de Antropología y Paleontología y ver huevos fósiles de dinosaurios, es posible acercarse a diferentes yacimientos para ver las icnitas (Ruta Tierra de Dinosaurios), las huellas de estas enormes criaturas.

La Pedraja, Mambrillas de Lara.
A poca distancia de Salas, se encuentra el comunero de Revenga, un espacio rodeado de pinos que comparten tres localidades, Regumiel, Canicosa y Quintanar de la Sierra. Allí se ha levantado la Casa de la Madera, una construcción hecha con materiales de la zona con un espacio expositivo que adentra en el mundo de la madera.

También los árboles, y en concreto los pinos, son los protagonistas de la aventura en los árboles de Pino a Pino, el mayor parque de aventura en árboles en España.

Los olores y el pasado de la Ribera del Duero

Repleta de viñedos, la Ribera del Duero, ofrece muchas actividades para disfrutar en familia, por ejemplo, descubrir cómo vivían los romanos en Clunia, adentrarse en un cuento en el magnífico castillo de Peñaranda de Duero o visitar el único Museo de los Aromas de Europa.

Así, la ciudad romana de Clunia Sulpicia en el Alto de Castro permite imaginar cómo era el día a día de los romanos que habitaron estas zonas gracias a su teatro, a las termas, a las casas romanas y a la necrópolis.

Por su parte, en el Museo de los Aromas, en Santa Cruz de la Salceda, el sentido del olfato es el protagonista. Diferentes espacios, permiten acercarse a un universo sensorial único en el continente.

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El momento del nacimiento queda registrado en los huesos

El nacimiento de un mamífero queda reflejado en la estructura de sus huesos largos formando una línea neonatal, de forma similar a cómo los anillos concéntricos de los troncos de los árboles muestran diferentes etapas de su crecimiento. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por dos investigadoras del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont que han analizado fémures, tibias y metápodos de cebra y asnos salvajes. Los resultados podrían extrapolarse a otros vertebrados.

Imagen al microscopio electrónico de la zona cortical de los huesos largos de una 
cebra (A y B, fémur y C y D, tibia). La flecha blanca indica la línea neonatal. 
Carmen Nacarino-Meneses (ICP)
Muchos de los sucesos que tienen lugar durante la vida de los animales queda registrado en la estructura de sus huesos. Desde hace ya algunos años, se sabía que a partir  del estudio las marcas de crecimiento llamadas bone growth marks (BGMs, por sus siglas en inglés) de la zona más compacta (cortical) de los huesos largos se puede obtener información relacionada con varios aspectos de la vida de aquel animal cuando estaba vivo.

El estudio de las BGMs cíclicas (es decir, relacionadas con los ciclos anuales) permite saber, por ejemplo, la longevidad, la tasa de crecimiento o a qué edad el animal entraba en la etapa reproductiva. Estas marcas tienen un paralelismo con las anillas concéntricas que muestra el interior de una sección de un tronco de un árbol, donde se observan los periodos de crecimiento y de latencia vinculados a los cambios en las condiciones ambientales (precipitaciones, temperatura, disponibilidad de nutrientes, etc.). 
"El nacimiento de un animal es un momento muy estresante, tanto para la cría como para la madre", explica Carmen Nacarino-Meneses 
En los animales, más allá de las BGMs cíclicas, hay otras que aparecen en momentos inesperados y que no se pueden relacionar directamente con etapas de crecimiento. Son marcas vinculadas con momentos estresantes de su vida y que, hasta ahora, no habían sido demasiado estudiadas.

El estudio, publicado esta semana por Carmen Nacarino-Meneses y Meike Köhler, investigadoras del grupo de Paleobiología Evolutiva del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en el revista PLoS ONE, revela que en la estructura de los huesos se puede identificar el momento de nacimiento del animal.

El momento más estresante de la vida

"El nacimiento de un animal es un momento muy estresante, tanto para la cría como para la madre. En el caso de la cría, todo el organismo debe prepararse para la vida fuera del útero y este proceso requiere numerosos cambios fisiológicos", explica Carmen Nacarino-Meneses. Son precisamente estos cambios vinculados a alteraciones hormonales puntuales los que reflejan los huesos estudiados.

"Lo que observamos cuando miramos una lámina muy delgada de este tejido al microscopio es una fina franja que hemos llamado línea neonatal", comenta la investigadora. Alrededor de esta franja se observan cambios en la vascularización del tejido.

Para llegar a esta conclusión se han analizado fémures, tibias y metápodos de cebra y asnos salvajes, pero es muy posible que también se pueda extrapolar a otros vertebrados. Las BGMs no cíclicas se han relacionado anteriormente con la puesta de huevos en anfibios y reptiles, la metamorfosis en anfibios o el momento de destete en erizos terrestres, por ejemplo. Estos estudios se pueden hacer tanto con especies actuales como con especies extintas, ya que los fósiles retienen la estructura interna del hueso cuando el animal estaba vivo.

Referencia bibliográfica:

Nacarino-Meneses C. & Köhler M. (2018) "Limb bone histology records birth in mammals". PLoS ONE 13(6): e0198511. DOI: 10.1371/journal.pone.0198511

martes, 26 de junio de 2018

¿Por qué la vida en la Tierra se hizo grande al principio?

Algunos de los primeros organismos complejos en la Tierra se hicieron grandes no para competir por la comida, sino para una mayor dispersión de sus crías en la medida de lo posible.

CHARLOTTE KENCHINGTON
Un estudio publicado en 'Nature Ecology and Evolution', dirigido por la Universidad de Cambridge, descubrió que los organismos más exitosos que vivían en los océanos hace más de 500 millones de años fueron los que pudieron "arrojar" a sus descendientes lo más lejos posible, colonizando así su entorno.

Antes del periodo Ediacara, entre 635 y 541 millones de años atrás, las formas de vida eran de tamaño microscópico, pero durante el Ediacara aparecieron organismos grandes y complejos, algunos de los cuales, como un tipo de organismo conocido como rangeomorfos, crecieron tan grandes como dos metros. 

Estos organismos fueron algunos de los primeros organismos complejos en la Tierra, y aunque parecen helechos, pueden haber sido algunos de los primeros animales en existir, aunque es difícil para los científicos estar completamente seguros. Los organismos ediacaranos no parecen tener bocas, órganos o medios de movimiento, por lo que se cree que han absorbido nutrientes del agua a su alrededor. 

A medida que los organismos ediacaranos se hicieron más altos, sus formas corporales se diversificaron, y algunas desarrollaron estructuras parecidas a tallos para mantener su altura. En los entornos modernos, como los bosques, existe una intensa competencia entre los organismos por recursos como la luz, por lo que los árboles y las plantas más altos tienen una ventaja obvia sobre sus vecinos más pequeños. 

"Queríamos saber si había conductores similares para los organismos durante el periodo de Ediacara --explica la autora principal del artículo, la doctora Emily Mitchell, del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge--. ¿La vida en la Tierra se hizo grande como resultado de la competencia?".

Mitchell y su coautora Charlotte Kenchington, de la 'Memorial University of Newfoundland', en Canadá, examinaron los fósiles de Mistaken Point en el sudeste de Terranova, uno de los sitios más ricos de fósiles de Ediacara en el mundo. Investigaciones anteriores plantearon la hipótesis de que el aumento en el tamaño fue impulsado por la competencia por nutrientes a diferentes profundidades de agua; pero el trabajo actual muestra que los océanos de Ediacara eran más como un buffet libre.

"Los océanos en ese momento eran muy ricos en nutrientes, por lo que no había mucha competencia por los recursos, y los depredadores aún no existían --dice Mitchell, investigador en 'Murray Edwards College'--. Así que debe haber habido otra razón por la cual las formas de vida se hicieron tan grandes durante este periodo".

COLONIZACIÓN DE ÁREAS

Como los organismos ediacaranos no eran móviles y se preservaron en el lugar donde vivían, es posible analizar poblaciones enteras a partir del registro fósil. Usando técnicas de análisis espacial, Mitchell y Kenchington encontraron que no había correlación entre la altura y la competencia por la comida. Los diferentes tipos de organismos no ocuparon distintas partes de la columna de agua para evitar competir por los recursos, un proceso conocido como escalonamiento.

"Si estuvieran compitiendo por comida, entonces esperaríamos encontrar que los organismos con tallos tuvieran niveles muy altos --explica Kenchington--. Pero encontramos lo opuesto: los organismos sin tallos eran en realidad más escalonados que aquellos con tallos, por lo que los tallos probablemente cumplieron otra función".

Según los investigadores, una función probable de los tallos sería permitir una mayor dispersión de la descendencia, que se produce mediante la distribución de pequeños propágulos. Los organismos más altos estaban rodeados por los grupos más grandes de crías, lo que sugiere que el beneficio de la altura no era más comida, sino una mayor posibilidad de colonizar un área.

"Si bien los organismos más altos habrían estado en aguas de flujo más rápido, la falta de niveles en estas comunidades muestra que su altura no les dio ninguna ventaja clara en términos de absorción de nutrientes --dice Mitchell--. En cambio, la reproducción parece haber sido la principal razón por la que la vida en la Tierra se hizo grande cuando lo hizo".

A pesar de su éxito, los rangeomorfos y otros organismos de Ediacara desaparecieron al comienzo del periodo Cámbrico hace unos 540 millones de años, un periodo de rápido desarrollo evolutivo cuando la mayoría de los principales grupos animales aparecen por primera vez en el registro fósil.


domingo, 24 de junio de 2018

Primer Congreso virtual paleontológico - 1st Paleontological Virtual Congress

Del 1 al 15 de diciembre de 2018 - December 1st-15th, 2018



La aparición de nuevas aplicaciones y tecnologías abre una amplia gama de posibilidades con respecto a las nuevas formas de comunicación en el mundo científico. Conscientes de esto, estamos encantados de presentar el primer Congreso virtual paleontológico. Su principal objetivo es difundir los avances científicos más recientes en paleontología en todo el mundo de una manera rápida, fácil y económica.

Este Congreso en línea es pionero en paleontología, ofreciendo un entorno exclusivamente virtual a los investigadores de todo el mundo. Las Comunicaciones orales y los carteles sobre cualquier campo paleontológico se presentarán a través de una plataforma en línea creada ad hoc. La simplicidad de este nuevo formato permite tasas de registro de bajo costo y ahorro de gastos de viaje y mantenimiento. Por consiguiente, esta iniciativa tiene por objeto dar proyección internacional a la investigación paleontológico llevada a cabo por grupos con recursos económicos limitados y, por lo tanto, promover la participación de los paleontólogos de los países en desarrollo.

En resumen, el primer Congreso virtual paleontológico combina los beneficios de las reuniones tradicionales (es decir, proporcionando un foro para el debate, incluyendo conferencias de invitados o la producción de un libro abstracto entre otras características) con las ventajas de la Plataformas en línea, que permiten llegar a un mayor número de investigaciones a lo largo del mundo. En este sentido, los congresos en línea también permiten la creación y gestión de nuevos talleres temáticos elaborados por los participantes. Le alentamos encarecidamente a que nos envíe sus propias propuestas de taller que se ocupan de cualquier tema paleontológico específico. El comité organizador examinará su propuesta y le dirá si es aceptado.

Organiza: Universitat de Valencia, Museo Paleontológico de Alpuente, Museu Valencià d'Història Natural, Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva.


Hallan fósil de tortuga del periodo Jurásico en China

Chongqing. Un campesino de la municipalidad suroccidental china de Chongqing encontró este mes un fósil de tortuga del periodo Jurásico de hace 150 millones de años. El hombre, Liu Changyu, halló una "piedra" con forma de caparazón de tortuga en el distrito de Qijiang.

Imagenes de fósiles descubiertos en el noreste de China que indican que los 
dinosaurios no podían distinguir sus lenguas como lagartos. Foto Afp
La hija de Liu subió a la red social Wechat fotos de la "piedra", que se difundieron y llegaron al buró de recursos terrestres y administración de viviendas del distrito, indicó Xie Xianming, director del departamento de la administración de geoparques del buró.

El departamento invitó a paleontólogos del buró municipal de exploración, quienes confirmaron que se trataba de un fósil de una tortuga de cuello de serpiente del periodo jurásico.

El fósil será exhibido en el museo geológico del distrito de Qijiang, que cuenta con abundantes recursos geológicos, como múltiples fósiles de dinosaurios y peces primitivos.

Es la primera vez que se hallan fósiles de tortuga de cuello de serpiente en el distrito de Qijiang, aunque sí han aparecido en Chongqing y en la provincia vecina de Sichuan, de acuerdo con Xie.