viernes, 18 de diciembre de 2020

El Museo de Dinosaurios pide a la Junta incluir los restos fósiles en la Ley de Patrimonio Cultural

Recuerdan a la Administración que otras Comunidades Autónomas han regulado en sus leyes la inclusión de este tipo de patrimonio paleontológico

Las momias de la columna de una tonelada extraída en Torrelara se guardan
en unos locales municipales. ISRAEL L. MURILLO
El Equipo Científico del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes solicita a la Junta de Castilla y León que los restos fósiles de dinosaurios sean considerados en la nueva Ley de Patrimonio Cultural, como bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla y León "a todos los efectos".

La Administración regional ha abierto del 4 al 23 de diciembre un plazo para que la ciudadanía pueda realizar aportaciones al Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural en la Comunidad.

Al hilo de esto, en un comunicado recogido por la Agencia Ical, el Museo señala que "se excluye el patrimonio paleontológico anterior al Periodo Cuaternario", y por tanto los restos fósiles de dinosaurios y otros vertebrados y de árboles y plantas.

"Se excluye el patrimonio paleontológico anterior al Periodo Cuaternario"

Por ese motivo lanzan esta propuesta en la que señalan que de mantenerse el articulado actual, todo el patrimonio paleontológico no antrópico y, especialmente por su relevancia nacional e internacional, el relacionado con los restos directos de los dinosaurios y de las faunas y floras coetáneas (árboles y plantas fósiles) "quedaría excluido de los bienes integrantes del patrimonio cultural de Castilla y León".

Asimismo afirman que tampoco estaría amparado en su regulación, protección, conservación, gestión y posibilidad de financiación como patrimonio de interés para la Comunidad "en contra de lo que prescribe el artículo 70.1.31 del Estatuto de Autonomía". "Este patrimonio paleontológico del sureste burgalés, de la Tierra de Lara, del entorno de Salas de los Infantes y de Regumiel de la Sierra, de la Sierra de la Demanda, o de las Tierras Altas de Soria y del propio entorno de capital soriana, de Armuña (Segovia) y del Condado de Treviño no tendría ningún tipo de consideración patrimonial", añaden. 

En este punto recuerdan que en Castilla y León "no solo existen yacimientos inventariados con restos fósiles de dinosaurios y otros seres mesozoicos", sino que además "se han descrito especies de dinosaurios y otros reptiles nuevas para la Ciencia en nuestro territorio, y, por tanto, únicas en el planeta". "Ese especial patrimonio, del que hacen gala otras comunidades autónomas que lo custodian, es un recurso que sirve para asentar la población e implementar la economía en las zonas rurales de esta parte de la España Vaciada en las que se localiza", aseveran.

Al respecto destacan que otras Comunidades Autónomas, entre las que citan Castilla-La Mancha, Aragón, Asturias, o La Rioja, han regulado en sus leyes de Patrimonio Cultural la inclusión de este tipo de patrimonio paleontológico, "y consideran los supuestos de excavación, conservación, protección, gestión y la financiación del mismo". En este sentido explican que algunas Comunidades lo incluyen y otras no, pero entienden que sus respectivos legisladores "han contemplado la posibilidad de que puedan aparecer fósiles que merezcan ser tratados como bien patrimonial en sus territorios". 

Al respecto destacan que otras Comunidades Autónomas, entre las que citan Castilla-La Mancha, Aragón, Asturias, o La Rioja, han regulado en sus leyes de Patrimonio Cultural la inclusión de este tipo de patrimonio paleontológico

Asimismo señalan que la exclusión del patrimonio paleontológico no relacionado con la historia de la humanidad "además de ser un error o un olvido histórico, supondría incumplir el propio Estatuto de Castilla y León, al menos en el artículo 70 al excluir de competencia autonómica la regulación de este patrimonio de interés para la Comunidad”. 

"Los dinosaurios y su mundo forman parte de la cultura de la Humanidad. El interés por los dinosaurios comienza desde el momento que fuimos conscientes de su existencia y se integró rápidamente en las inquietudes de conocimiento y cultura populares", aseguran. Por ello, piden a la Junta no "dar la espalda a un realidad aceptada y que disfruta de protección y promoción en el resto del país".

elcorreodeburgos.elmundo.es

Sorprendente conexión dental entre dinosaurios y mamíferos

Un examen de fósiles de dientes de un ancestro de los mamíferos ha revelado una disposición compleja similar de tejidos a los de los dientes cortantes característicos de los dinosaurios terópodos.

Los gorgonopsianos fueron los primeros animales con dientes de sable. Sus
caninos se extendían hasta 13 centímetros. - CCA 3.0/DMITRY DOGDANOV
   
Los gorgonopsianos son un grupo de sinápsidos del Pérmico medio-tardío hace 270-252 millones de años. Estos animales, al igual que otros sinápsidos, se consideran los precursores de los mamíferos y caen dentro del linaje que finalmente dio lugar a los mamíferos.

"Estos animales fueron los depredadores ápice de su época y se caracterizan por su canino en forma de sable que podría extenderse hasta 13 centímetros de largo", explica la autor del nuevo estudio, Megan Whitney, becaria postdoctoral en el Departamento de Biología Organísmica y Evolutiva de la Universidad de Harvard.

Estudios previos de dinosaurios terópodos descubrieron una disposición compleja de tejidos hechos de esmalte y dentina que formaban las estrías de sus dientes. Este diseño complejo se consideró exclusivo de los dinosaurios terópodos. Pero nadie había obtenido antes una sección delgada de un diente de gorgonopsio para examinar las estrías.

En la investigación publicada en Biology Letters, Whitney y sus coautores combinaron su experiencia en paleohistología (el estudio de la microestructura de tejidos esqueléticos fosilizados) y examinaron secciones delgadas de fósiles de tres sinápsidos de tres períodos de tiempo diferentes para probar una teoría de la estructura de las estrías en este grupo.

"Nos sorprendió encontrar estrías similares a terópodos en gorgonopsianos", dijo Whitney. "Queríamos ver cómo otros sinápsidos carnívoros habían hecho sus estrías, así que miramos un sinápsido más viejo [Dimetrodon] y un sinápsido mamífero más joven [Smilodon]".

Gorgonopsian, Dimetrodon y Smilodon son todos sinápsidos y, como los terópodos, eran los depredadores ápice de su época y tenían dientes dentados en forma de cuchillo (es decir, zifodoncia). Dimetrodon es uno de los primeros sinápsidos durante el período Cisuraliano hace alrededor de 295 a 272 millones de años; Dimetrodon a menudo se describe erróneamente como un dinosaurio. Smilodon vivió en las Américas durante la época del Pleistoceno hace 250 millones de años a 10.000 años.

"Todos estos animales caen a lo largo de la línea de los mamíferos que es divergente de la línea de los reptiles con los dinosaurios", dijo Whitney. "De hecho, estos tres animales están más relacionados con los humanos que con los dinosaurios".

Las secciones delgadas revelaron que las estrías gorgonopsianas están compuestas por estrías muy compactas hechas de esmalte y dentina, la misma disposición compleja de tejidos que se había atribuido previamente a los dinosaurios terópodos y se consideraba exclusiva de ellos. "Lo sorprendente es que el tipo de estrías en los gorgonopsianos son más parecidas a las de los dinosaurios carnívoros de la era mesozoica", dijo el coautor Aaron LeBlanc, de la Universidad de Alberta. "Significa que este tipo único de diente cortante evolucionó primero en el linaje que condujo a los mamíferos, solo para luego evolucionar de forma independiente en los dinosaurios". 

"El hecho de que solo veamos este tipo de dentado evolucionar en animales carnívoros es significativo", dijo Brink. "Las diminutas microestructuras escondidas dentro de los dientes ofrecen una ventaja significativa al diente, fortaleciendo las estrías y ayudándolas a durar más en la boca, lo que a su vez ayuda al animal a comer de manera eficiente".

Aunque los gorgonopsianos comparten este rasgo con los dinosaurios terópodos, en realidad comparten más características con otros sinápsidos como Dimetrodon y los humanos. "Estos animales convergieron en una morfología dentada similar debido a los beneficios funcionales, no porque sean parientes cercanos entre sí", dijo Whitney. "En este caso, probablemente tenga algo que ver con el hecho de que los animales realmente estaban desgastando mucho sus dientes. Y así, independientemente, han podido formar una estría que va a resistir las fuerzas repetidas necesarias comer porque comer es importante. Por lo tanto, hay mucha selección que actúa sobre los dientes".

europapress.es

martes, 15 de diciembre de 2020

Los restos fósiles de dinosaurios deben ser incluidos como bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla y León a todos los efectos

La Junta de Castilla y León ha elaborado un Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural que excluye de los bienes patrimoniales los restos fósiles de dinosaurios y de otros animales y árboles y flora coetáneas. Si la ley definitiva se aprobara tal y como está redactada, todos esos restos fósiles del Mesozoico no se considerarían como patrimonio, por lo que no se garantizaría su protección, conservación, gestión ni financiación pública. La ciudadanía solo puede participar entre el 04 y el 23 de diciembre para hacer aportaciones. Si consideras que los restos de dinosaurios y otros fósiles del Mesozoico forman parte de nuestro patrimonio, puedes ayudar con tu voto para que los dinosaurios se sigan considerando bienes patrimoniales en Castilla y León (¡hasta el día 23! en este enlace 👇)


http://participa.jcyl.es/forums/932614-anteproyecto-de-ley-de-patrimonio-cultural-de-cast/suggestions/42216379-los-restos-f%C3%B3siles-de-dinosaurios-deben-ser-inclui?fbclid=IwAR2-vhnIxbOjYFOPHnfXXkDryJwSHg70Mc70MZA8Akmmg7RjSXjyLiFrFGI  

En este Anteproyecto de Ley no se incluye el patrimonio paleontológico no relacionado con la historia de la humanidad. Ello supondría que, de mantenerse el articulado actual, todo el patrimonio paleontológico no antrópico y, especialmente por su relevancia nacional e internacional, el relacionado con los restos directos de los dinosaurios y de las faunas y floras coetáneas (árboles y plantas fósiles) quedaría excluido no solo de su consideración como uno de los bienes integrantes del patrimonio cultural de Castilla y León, sino que también quedaría excluido de los ámbitos y de las figuras de regulación, protección, conservación, gestión y acceso a financiación como patrimonio de interés para la Comunidad de Castilla y León, en contra de lo que prescribe el artículo 70.1.31 del Estatuto de Autonomía. Este patrimonio paleontológico del sureste burgalés, de la Tierra de Lara, del entorno de Salas de los Infantes y de Regumiel de la Sierra, de la Sierra de la Demanda, o de las Tierras Altas de Soria y del propio entorno de capital soriana, de Armuña (Segovia) y del Condado de Treviño no tendría ningún tipo de consideración patrimonial. 

En Castilla y León, como es bien sabido, no sólo existen yacimientos inventariados con restos fósiles de dinosaurios y otros seres mesozoicos, pues la Consejería de Cultura dispone de esos inventarios desde hace más de diez años, sino que además se han descrito especies de dinosaurios y otros reptiles nuevas para la Ciencia en nuestro territorio, y, por tanto, únicas en el planeta. Ese especial patrimonio, del que hacen gala otras comunidades autónomas que lo custodian, es un recurso que sirve para asentar la población e implementar la economía en las zonas, básicamente rurales, de esta parte de la España Vaciada –en esa denominación extendida-, en los que se ha localizado hasta el momento. 

La exclusión del patrimonio paleontológico no relacionado con la historia de la humanidad además de ser un error o un olvido histórico, supone incumplir el propio Estatuto de Castilla y León, al menos en el artículo 70 al excluir de competencia autonómica la regulación de este patrimonio “de interés para la Comunidad”. Ha de ser tenido en cuenta que una cuestión es el Gobierno de la Junta de Castilla y León y otra diferente la Comunidad de Castilla y León.

participa.jcyl.es

dinosaurioscyl.blogspot.com

Hallan un extravagante dinosaurio con pelo y varillas

  • La criatura, de hace 110 millones de años, lucía unas cintas rígidas nunca vistas

Bob Nicholls / Paleocreations.com 2020
Un equipo internacional ha descubierto entre los fósiles de la colección del Museo Estatal de Historia Natural de Karlsruhe, en Alemania, un dinosaurio distinto a cualquier otro conocido. Aunque a los científicos les había pasado inadvertido hasta ahora, en vida, esta criatura no era precisamente invisible. El dinosaurio, del tamaño de un pollo moderno, se paseaba hace 110 millones de años por lo que hoy es Brasil con el aspecto más fabuloso que se pueda imaginar. Una larga mata de pelo recorría su dorso hasta sus patas y, lo que es más enigmático, unas varillas de queratina, largas y rígidas, se proyectaban hacia fuera y hacia atrás desde sus hombros.

Los paleontólogos, que nunca han visto cosa igual, creen que el animal utilizaba estos extravagantes atributos para deslumbrar a sus potenciales parejas o intimidar a depedradores o competidores. El hallazgo, publicado en la revista «Cretaceous Research», puede arrojar luz sobre cómo los pavos reales y otras aves heredaron su capacidad para lucirse.

El espécimen fue recuperado de las dos losas de piedra en las que estaba. Utilizando rayos X, los investigadores encontraron elementos esqueléticos y tejidos blandos previamente ocultos, lo que les permitió construir una imagen clara de sus características. Bautizaron a la nueva especie como Ubirajara jubatus, un nombre indio tupí para «Señor de la lanza», en referencia precisamente a las estructuras alargadas, planas y rígidas de la criatura, cada una con una pequeña cresta afilada en el medio. Estas varillas estaban colocadas para no impedir la libertad de movimiento en los brazos y patas, por lo que no habrían molestado al animal a la hora de cazar, acicalarse o enviar señales. 

Un macho joven

Las cintas «probablemente se usaron para exhibirse, atraer a la pareja, rivalizar entre machos o ahuyentar al enemigo», afirma David Martill, coautor del estudio en la Universidad de Portsmouth. Los investigadores no pueden probar el sexo del espécimen, pero creen probable que fuera un macho joven, «lo cual es sorprendente dado que las habilidades de exhibición más complejas están reservadas para machos adultos maduros», añade Martill. Además, dada su extravagancia, no cree difícil imaginar que el dinosaurio se hubiera entregado a un baile elaborado para mostrar su llamativo aspecto. 

Las cintas, según explica Robert Smyth, también de Portsmouth, no son escamas ni piel, ni tampoco plumas en el sentido moderno. Parecen ser estructuras exclusivas de este animal. «Nunca habríamos predicho estas características tan raras en un animal tan pequeño si solo hubiéramos tenido el esqueleto preservado», admite. 

Pelo erizado

Una sección de la larga y espesa pelambrera que corre por el lomo del animal se conservaba casi intacta. Las patas también estaban cubiertos de filamentos parecidos a piel. Se cree que este pelo era controlado por músculos que le permitían levantarse, de manera similar a un perro que eriza su pelo o un puercoespín levanta sus espinas cuando está amenazado. De esta forma, Ubirajara podría aplanar su melena cerca de la piel cuando no estaba exhibiéndose, lo que le habría permitido moverse rápidamente sin enredarse en la vegetación. «Cualquier criatura con pelo o plumas móviles como cobertura corporal tiene una gran ventaja al hacer más aerodinámico el contorno del cuerpo para cazar o escapar más rápido, pero también para capturar o liberar calor», apunta Martill. 

Pero, ¿por qué adornarte de una manera que te haga más obvio tanto para tu presa como para los depredadores potenciales? «Para muchos animales, el éxito evolutivo es más que simplemente sobrevivir, también debes lucirte bien si quieres transmitir tus genes a la próxima generación», dice Smyth.

Una herencia para las aves

«Las aves modernas son famosas por su elaborado plumaje y exhibiciones que utilizan para atraer parejas; la cola de los machos del pavo real y las aves del paraíso son ejemplos claros. Ubirajara nos muestra que esta tendencia a lucirse no es una característica única de las aves, sino algo que las aves heredaron de sus ancestros dinosaurios», añade.

Smyth sostiene que el plumaje de Ubirajara podría haber mejorado las posibilidades de supervivencia de un pequeño animal como él. Muchos dinosaurios tenían crestas óseas y volantes, que probablemente también usaban para exhibirse. Pero el hueso requiere mucha energía para formarse y mantenerse. Además, es pesado y puede causar lesiones graves si se rompe. Sin embargo, «la queratina, el material que forma el pelo, las plumas y las escamas, es una alternativa de exhibición mucho menos costosa de producir para el cuerpo, también es liviana, flexible y se puede reemplazar regularmente si se daña». Mucho más eficaz para un animal no más grande que una gallina.

abc.es

Descubrieron enormes huellas de dinosaurios en el Tíbet

Un equipo de científicos encontró alrededor de 99 huellas en piedra arenisca en la ciudad de Qamdo.

Pisadas de dinosaurio similares a estas, en el Alto Atlas, a unos 600 kilómetros
al sureste de Rabat fueron encontradas en el Tibet (EFE).
Un equipo de científicos internacionales anunció que ha descubierto un grupo de huellas de dinosaurios en la región autónoma del Tíbet, en el suroeste de China.

El equipo formado por expertos de China, Estados Unidos y Alemania encontró alrededor de 99 huellas en piedra arenisca en la ciudad de Qamdo.

Según sus hallazgos, publicados en la revista académica Historical Biology a principios de este mes, se cree que estas huellas, que poseen desde 22 a 99,3 centímetros de largo, fueron dejadas por saurópodos grandes, medianos y pequeños que datan del período Jurásico Medio, hace entre 176 y 161 millones de año.

Vista aérea de Qamdo, en la región autónoma del Tíbet (Xinhua).
Los científicos estiman que estos dinosaurios medían 22 metros, 10 metros y 5 metros de longitud, respectivamente.

Estas huellas enriquecerán los registros de dinosaurios en Qamdo, comentó este lunes a Xinhua Xing Lida, investigador principal del equipo y profesor asociado de la Universidad de Geociencias de China.

Xing señaló que el sitio de las grandes huellas es una famosa atracción turística y se ha convertido en parte de una leyenda folclórica, ya que los lugareños creen que las huellas de los saurópodos fueron dejadas por el guerrero mitológico Rey Gesar.

Huellas de dinosaurios en el Parque Nacional Torotoro, en Bolivia (AFP).
"Esta creencia también ayuda a mantener intactas las huellas", informó Xing, y agregó que el sitio de las huellas posee en las cercanías una enorme escultura de un saurópodo para atraer a los fanáticos de los dinosaurios.

De 2017 a 2019 los equipos de investigación de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Geociencias de China llevaron a cabo exploraciones en el área, encontrando múltiples conjuntos de huellas y recopilando datos detallados, según explicó Xing.

Agencia Xinhua.

clarin.com

Reconstrucción 3D del cerebro revela dieta y movilidad de un dinosaurio

Una reconstrucción pionera del cerebro perteneciente a uno de los primeros dinosaurios que vagaron por la Tierra ha arrojado nueva luz sobre su posible dieta y capacidad para moverse rápidamente.

Reconstrcción 3D del cerebro de Thecodontosaurus antiquus.
 - ANTONIO BALLELL
 
La investigación, dirigida por la Universidad de Bristol, utilizó imágenes avanzadas y técnicas de modelado 3-D para reconstruir digitalmente el cerebro de Thecodontosaurus, mejor conocido como el dinosaurio de Bristol debido a sus orígenes en la ciudad del Reino Unido. Los paleontólogos encontraron que Thecodontosaurus pudo haber comido carne, a diferencia de sus parientes posteriores gigantes de cuello largo, incluidos Diplodocus y Brontosaurus, que solo se alimentaban de plantas.

Antonio Ballell, autor principal del estudio publicado en Zoological Journal of the Linnean Society, dijo en un comunicado: "Nuestro análisis del cerebro de Thecodontosaurus descubrió muchas características fascinantes, algunas de las cuales fueron bastante sorprendentes. Mientras que sus parientes posteriores se movían pesadamente a cuatro patas, nuestros hallazgos sugieren que esta especie puede haber caminado sobre dos patas y ser ocasionalmente carnívora".

Thecodontosaurus vivió a finales del Triásico hace unos 205 millones de años y era del tamaño de un perro grande. Aunque sus fósiles se descubrieron en el siglo XIX, muchos de los cuales se conservan cuidadosamente en la Universidad de Bristol, los científicos solo recientemente han podido implementar software de imágenes para extraer nueva información sin destruirlos. Los modelos 3-D se generaron a partir de tomografías computarizadas extrayendo digitalmente el hueso de la roca, identificando detalles anatómicos sobre su cerebro y oído interno nunca antes vistos en el fósil.   

"Aunque el cerebro real desapareció hace tiempo, el software nos permite recrear la forma del cerebro y el oído interno a través de las dimensiones de las cavidades que quedan. La caja del cerebro de Thecodontosaurus está bellamente conservada, así que la comparamos con otros dinosaurios, identificando características comunes y algunas que son específicos de Thecodontosaurus", dijo Ballell. "Su molde cerebral incluso mostró el detalle de los lóbulos floculares, ubicados en la parte posterior del cerebro, que son importantes para el equilibrio. Su gran tamaño indica que era bípedo. Esta estructura también está asociada con el control del equilibrio y los movimientos de los ojos y el cuello, lo que sugiere que Thecodontosaurus era relativamente ágil y podía mantener una mirada estable mientras se movía rápido".

Aunque Thecodontosaurus es conocido por ser relativamente pequeño y ágil, su dieta ha sido objeto de debate.

Ballell estudiante de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol, dijo: "Nuestro análisis mostró que las partes del cerebro asociadas con mantener la cabeza estable y los ojos y la mirada fija durante el movimiento estaban bien desarrolladas. Esto también podría significar que el Thecodontosaurus podría atrapar presas ocasionalmente, aunque la morfología de sus dientes sugiere que las plantas fueron el componente principal de su dieta. Es posible que adoptara hábitos omnívoros”. 

Los investigadores también pudieron reconstruir los oídos internos, lo que les permitió estimar cómo de bien podía oír en comparación con otros dinosaurios. Su frecuencia auditiva era relativamente alta, lo que apuntaba hacia algún tipo de complejidad social: la capacidad de reconocer una variedad de chillidos y bocinazos de diferentes animales.

europapress.es

domingo, 13 de diciembre de 2020

Hallada una tortuga marina de hace más de 90 millones de años en Cabrejas del Pinar

El estudio realizado por el paleontólogo Adán Pérez García de este fósil determina que hasta ahora ningún tipo de esta tortuga había sido previamente reconocido en niveles tan antiguos en Castilla Y León

Molde interno del caparazón de Cabrejas del Pinar
La curiosidad y la afición de un vecino del pueblo de Cabrejas del Pinar por la búsqueda de los fósiles en la zona ha conseguido ayudar a la identificación de una tortuga Pleurodira del Cretácico medio de hace aproximadamente más de 90 millones de años.

Juan Manuel Pérez, pintor profesional, lleva muchos años en la búsqueda de fósiles durante su tiempo libre. “Llevo muchos años y es una afición que tengo, trato de juntar lo más diverso posible. He encontrado cosas curiosas que todo el mundo encuentra como son las caracolas y a lo largo de tantos años he ido encontrando alguna cosa interesante que encantado yo se lo doy a la ciencia para que lo puedan aprovechar y estudiar”.

La importancia de entregar estos hallazgos a la ciencia para que así puedan estudiarlo es fundamental para que los paleontólogos puedan determinar la época concreta a la que pertenecieron estos fósiles.

Entre algunos de los fósiles más llamativos que ha visto este vecino con el paso de los años se encuentran unos dientes de pez y el de esta pieza que se asemejaba a una tortuga. “En fósiles es difícil de reconocer y por eso se lo mandé a Adán Pérez”, un paleontólogo especializado en tortugas que ha realizado excavaciones por todo el mundo y que se ha encargado de su análisis y su posterior estudio.

“Es un gran profesional de Madrid y al que ya conocía, así que le llamé en cuanto vi lo que podía ser. Me he limitado a dejarle la pieza, él se desplazó a Cabrejas donde le enseñé el lugar en el que había encontrado las cosas más interesantes; Adán lo estuvo viendo y el prosiguió con los estudios” comenta este vecino.

También recuerda que cualquier tipo de fósil o pieza que pueda poseer y pueda ser de interés para la ciencia o para realizar algún tipo de estudio, él no tiene ningún problema en darlo.

Desde el Ayuntamiento se encuentran muy contentos con esta noticia y su alcalde, Fidel Soria, reconoce que el paleontólogo especializado, Adán Pérez-García, que se ha encargado de estos estudios “ha hecho un gran trabajo”.

El ejemplar ha sido objeto de estudio, por parte del investigador de la Universidad Nacional de Educación a Distancia y especialista en este grupo de reptiles.

ESTUDIOS DEL FÓSIL

“Aunque por allí son relativamente comunes los restos de invertebrados fosilizados, generalmente conchas y caracolas de diversas especies de moluscos, el hallazgo tenía poco que ver con esto”, comenta el paleontólogo Adán Pérez en referencia a este hallazgo.

Los estudios de Pérez determinan que “aunque el mar quede actualmente lejos de Soria, el fósil correspondía a un organismo marino, que habitó allí hace algo más de 90 millones de años. Se trata de un resto correspondiente al caparazón de una tortuga, siendo el primer indicio de un vertebrado fósil hallado en las inmediaciones de Cabrejas del Pinar”.

Hasta el hallazgo de Cabrejas del Pinar, ningún representante de Pleurodira había sido previamente reconocido en niveles tan antiguos de Castilla y León, y son muy escasos los hallazgos a nivel europeo.

PLEURODIRA 

La tortuga de Cabrejas del Pinar forma parte del primer linaje de pleurodiras que migraron a Laurasia, y concretamente a Europa: se trata de Algorachelus, una tortuga definida por primera vez en el registro español y que, en nuestro país, había sido únicamente identificada en la localidad de Algora, en Guadalajara. 

A la exitosa migración del linaje de Algorachelus a Europa contribuyó su adaptación desde medios puramente dulceacuícolas a ambientes marinos costeros. De hecho, este linaje se adaptó perfectamente a nuestro continente, sustituyendo a las tortugas acuáticas reconocidas en niveles cretácicos anteriores, y haciéndose muy abundantes al final del Mesozoico. El éxito de este linaje de tortugas es tal que, tras adaptarse a vivir en nuestro continente, continuaron su dispersión más allá de Europa, alcanzando Norte América. 

Las tortugas que forman parte de la diversidad actual se clasifican en dos grupos, separados desde el Jurásico, hace más de 160 millones de años: Pleurodira y Cryptodira. 

Cryptodira agrupa a la mayoría de las tortugas que generalmente recreamos en nuestra mente al pensar en estos reptiles: todas las tortugas puramente terrestres, todas las tortugas marinas actuales, y la mayoría de los “galápagos”, es decir, de las formas que habitan en medios de agua dulce. Sin embargo, y aunque en la actualidad están restringidas a escasas formas de agua dulce exclusivas de regiones intertropicales, las pleurodiras fueron muy abundantes y diversas en el pasado, siendo las reinas de los ríos y ambientes costeros de, por ejemplo, el final de la “era de los dinosauros” o Mesozoico en Europa.

ADÁN PÉREZ GARCÍA

Investigadores como Adán Pérez tienen en el objetivo el análisis de la biodiversidad del planeta, es decir, estudian los ecosistemas del lugar que nos encontramos ahora desde hace 230 millones de años hasta hace unos 65 millones de años.

Esto es posible gracias a la ordenación de la evidencia que se encuentran en los cuerpos de roca que hay fósiles, obteniendo información de éstos y el contexto en el que se encontraban los fósiles para así poder analizar y poder entender cómo es el ecosistema que se depositó en aquel cuerpo de roca, cómo eran los animales que vivían allí y cómo era su historia evolutiva a partir de la información que tienen de ellos.

Gracias a estos estudios se puede tratar de interpretar cómo es la historia de la vida en una zona concreta del planeta a lo largo de un tiempo.

Adán Pérez-García pertenece al grupo de biología evolutiva de la UNED, que es un equipo formado por miembros de la UNED y de la Universidad Autónoma de Madrid. Aquí se encuentra en el Departamento de Física Matemática y de Fluidos.

Una de las líneas de investigación y que desarrolla Adán Pérez es el estudio de la historia evolutiva de las tortugas tanto europeas como las de la península ibérica que le ha llevado a este descubrimiento en Cabrejas.

tuvozenpinares.com