martes, 29 de noviembre de 2011

Nuevo dinosaurio en Canadá

Una nueva especie de Thescelosaurus (dinosaurio herbívoro) se ha confirmado en Saskatchewan (Canadá).


La nueva especie se llama assiniboiensis Thescelosaurus por la provincia de Assiniboia, donde el esqueleto parcial del dinosaurio fue encontrado hace más de 40 años.

Es pequeño, del tamaño de un ciervo, pero hay características en el cráneo, y algunas características de la pelvis que son muy diferentes entre todas las demás especies conocidas de Thescelosaurus.

Los restos se recogieron cerca de Eastend en 1968 por un empleado del Museo de Real de Saskatchewan.

La nueva especie se describe en la edición de diciembre de la Revista de Zoología de la Sociedad Linneana.

El esqueleto parcial puede verse en el Centro de DescubrimientoT. rex en Eastend.

Ilustración: Peter Bond

CBCnews

lunes, 28 de noviembre de 2011

Lucas, el dinosaurio feliz


Lucas, el dinosaurio feliz es un nuevo cuento de dinosaurios escrito por la escritora mexicana Irene Beatriz Selser Ventura con ilsutraciones  de Miguel Felipe Rodríguez Ortiz


 Es de la editorial Libros para imaginar.

Lucas, el dinosaurio feliz, es la historia de Tomy, un niño de la Ciudad de México, quien una mañana de diciembre, al despertarse, encuentra al dinosaurio que pensó haber visto antes de dormir. Su nuevo amigo estaba ahí: dormido al pie de su cama.


Tomy no lo podía creer, parecía un cuento hecho realidad: “Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí”, como el que escribió hace años el guatemalteco Augusto Monterroso.



Lucas se llama el nuevo amigo. No es un dinosaurio cualquiera, es fuerte y sobrevivió al cambio climático. Nació en Sonora y es herbívoro. Es el famoso “Pico de Pato”, que por efectos de la evolución y de las necesidades de sobrevivencia, su pico se fue haciendo más redondo, pues debía acostumbrarse a la comida del siglo XXI y a una que otra golosina.

Lucas no puede concebir que los chicos de hoy consuman tanta comida chatarra; tampoco da crédito de la contaminación y los millones de autos que existen en las metrópolis. Toda la saturación de ruidos, cosas y basura le hacen recordar la extinción de su especie, cuando los cielos se pusieron negros y el mundo se transformó radicalmente.

Milenio.com

domingo, 27 de noviembre de 2011

Se descubre cocodrilo prehistórico con cabeza de escudo

Un nuevo cocodrilo prehistórico que muestra una rara cabeza en forma de “escudo” ha sido encontrado en Marruecos.

Apodado “cocodrilo escudo”, el apéndice de la cabeza del animal estaba rodeado por vasos sanguíneos y lo cubría una capa como la que se ve en los dinosaurios extravagantes, incluyendo el Triceratops.


De entre 9 y 11 metros de largo, el monstruo de río habría cazado otros animales gigantes del Cretáceo Tardío, como celacantos de 4 metros. Pero el cocodrilo escudo probablemente tenía quijadas relativamente débiles, al menos en comparación con las de los cocodrilos actuales.

“Se puede decir con bastante certeza que perteneció a un grupo de cocodriliformes -incluyendo los cocodrilos de cabeza aplanada-, que tenía quijadas realmente delgadas y débiles y articulaciones débiles en la barba”, dice el investigador Casey Holliday, un paleontólogo de la Universidad de Missouri.

“Así que no peleaban con dinosaurios en los bancos de agua. Debieron haber sido depredadores rápidos que esperaban a que se acercaran sus víctimas para agarrarlas y tragarlas con su enorme boca tipo canasta, algo como lo que haría un pelícano”, explica Holliday.

Es difícil determinar qué propósito tenía el escudo cuando el animal vivía, hace aproximadamente 99 millones de años, señala Holliday.

El descubrimiento en Marruecos del cocodrilo escudo podría sugerir que los cocodrilos modernos evolucionaron en el actual Mediterráneo, teoría que sigue siendo acaloradamente debatida entre los expertos en cocodrilos.

Pero no hay duda de que el animal aporta evidencia de sorprendente diversidad de cocodriliformes en el Hemisferio Sur durante el Cretáceo Tardío, considera Holliday, quien describió a la nueva especie durante la LXXI Reunión Anual de la Sociedad de Paleontología Vertebrada, celebrada la semana pasada en Las Vegas.


National Geographic

Los Andes.com

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un plesiosauro descubierto en Canadá


El esqueleto fósil de un plesiosauro, fue descubierto en Canadá el pasado 14 de noviembre, cuando una máquina de una compañía petrolera estaba trabajando.  


Está siendo ahora examinado por el Museo de Paleontología Royal Tyrrell.


Es un plesiosauro de cuello largo, lo que quiere decir un reptil marino de cuello muy largo, cabeza pequeña y cuerpo reducido.

Hace diez años que se recuperó el último ejemplar. Fue reconocido como una nueva especie al que  se  llamó Wapuskanectes.


Milenio

martes, 22 de noviembre de 2011

También en Las Vegas "jugaron" los Dinosaurios......

A principios de este mes, los paleontólogos de todo el mundo se reunieron en Las Vegas para la Sociedad 71a conferencia anual de Paleontología de Vertebrados.


Los resultados preliminares fueron compartidos, los nuevos descubrimientos se presentaron, y los investigadores se encontraron con amigos y colegas, pero no todas las noticias vinieron de las salas de reunión. Hubo varios viajes de campo justo antes de la conferencias que enseñó a los paleontólogos la geología y la paleontología en los alrededores de Las Vegas, Arizona y el sur de Utah. Uno de ellos confirmó las huellas de un dinosaurio, no lejos de las brillantes luces de Las Vegas .




Un artículo en el Las Vegas Review Journal tiene los detalles. A unos veinte minutos fuera de Las Vegas, dentro del Área de Conservación Cañón Red Rock Nacional, se encuentran las huellas de un dinosaurio terópodo relativamente pequeño , de hace unos 190 millones de años en rocas del Jurásico Temprano. Nuestro conocimiento de los dinosaurios en América del Norte de ese momento es relativamente escasa.


Muy pocos esqueletos se han encontrado de esta época, y gran parte de lo que sabemos sobre los dinosaurios del Jurásico Temprano proviene de sus huellas. Por el momento, estos tres dedos con impresiones de garras indican que el dinosaurio del Red Rock Canyon era un terópodo pequeño. Detalles del comportamiento de los dinosaurios, como por ejemplo la rapidez con que podría haber estado caminando, aún no han sido estudiados.


La Oficina de Administración de Tierras planea crear moldes de las pistas para que los visitantes aprendan sobre el sitio, sin arriesgarse a dañar las huellas antiguas. Si estás en la zona y tienes realmente ganas de ver algunas huellas de dinosaurios, sin embargo, hay otras oportunidades en unas pocas horas en coche: the Dinosaur Discovery Site en St. George, Utah está lleno de huellas similares de un dinosaurio del Jurásico Temprano.


Smithsonian.com

viernes, 18 de noviembre de 2011

Descubren un nido con fósiles de pequeños dinosaurios

Un equipo de investigadores ha descubierto un nido con los restos fósiles de 15 crías de dinosaurio en su interior que quedaron enterrados por un desprendimiento de tierra cuando todavía estaban vivos, según publica Journal of Paleontology.

El descubrimiento sugiere que los 'bebés dinosuario', del género Protoceratops, fueron criados en el interior del nido y recibieron la atención de sus progenitores en una cueva de la región de Tugrikinshire, Mongolia, donde han sido localizados.

Hasta la fecha un gran número de huevos se habían asociado con otras especies de dinosuarios, como los Oviraptor o ciertos Hadrosaurios -conocidos como dinosaurios de 'pico de pato'-, pero el hallazgo de múltiples ejemplares juveniles en un mismo nido no suele ser habitual.

El responsable de la investigación, David Fastovsky, ha reconocido que no asocia "ninguna otra especie de dinosuario que conserve 15 crías en su nido de esta manera", en declaraciones recogidas por Discovery News

domingo, 13 de noviembre de 2011

Jurásico en la Sierra de la Demanda

Jurásico en la Sierra de la Demanda, así titula el Norte de Castilla, el artículo que dedica al Museo de Dinosaurios de Dinosaurios de Salas de los Infantes y que os dejamos íntegro:

El Museo de Dinosaurios y 265 yacimientos con huellas y fósiles convierten la comarca de Salas de los Infantes en uno de los enclaves paleontológicos más ricos de Europa




Enclavada en las estribaciones de la Sierra de la Demanda, Salas de los Infantes (sureste de Burgos, 2.100 habitantes) es un territorio privilegiado para investigadores y aficionados al mundo perdido de los dinosaurios. 

Esta comarca, 130 millones de años atrás, estaba poblada por colonias de Saurópodos, Terópodos, Ornitópodos y Tireóforos que pastaban o se devoraban entre ellos en un clima y una flora subtropical. La teoría más aceptada entre los científicos atribuye al impacto de un meteorito el desastre climático que provocó hace 65 millones de años la extinción progresiva de la especie en todo el planeta.

La vida de esa época remota ha quedado minuciosamente registrada en 265 yacimientos diseminados por toda la comarca. Al menos cien de ellos guardan restos de dinosaurios y de fauna diversa que merodeó por el terreno hace 130 millones de años. En este escenario, para ubicarse en el tiempo es posible prescindir de ayudas tan evocadoras como las imágenes del filme 'Parque Jurásico' de Steven Spielberg. Basta con recorrer el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes para comprobar por qué este lugar es un testigo vigente de ese remotísimo pasado.

Este centro acaba de cumplir diez años de existencia como referente investigador en una zona privilegiada en fósiles y huellas de saurios y en este tiempo ha recibido más de cien mil visitas de forofos de la dinomanía, además de expertos nacionales y extranjeros en busca de descubrimientos ocultos bajo capas de tierra.

La gestación del museo comenzó hacia 1975. Un grupo de lugareños fascinados por el aura de misterio que rodea al mundo de los saurios puso en marcha el Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas. La entrada en vigor de la Ley Nacional de Patrimonio Histórico y Artístico en 1985 transformó la actividad de los aficionados, que dejaron de hacer las prospecciones de campo y las excursiones se redujeron a la búsqueda de yacimientos de huellas de dinosaurios. A partir de entonces, ordenar y catalogar materiales recogidos fue su ocupación primordial. Los trabajos de rastreo arqueológico les llevaron a recopilar abundantes restos óseos y fósiles de dinosaurios hasta hacerse con una valiosa colección que donaron al Ayuntamiento.

 A cambio, la administración local habilitó un local donde guardar y exponer el patrimonio arqueológico para darlo a conocer a la ciudadanía. «La colección no la integran solo piezas de dinosaurios, sino material arqueológico que permite hacer un repaso cronológico desde el Paleolítico inferior a la Edad Media», cuenta Sergio Urién, técnico del Museo de Dinosaurios.

Encajado en las estrecheces de un inmueble en la Plaza Mayor, el museo custodia más de cinco mil piezas de todos los grupos de dinosaurios y restos coetáneos de fauna y flora, un conjunto expositivo que permite bosquejar una composición certera de cómo era la zona en el Cretácico Inferior, hace 130 millones de años. La falta de espacio en el museo constriñe la exposición a unas trescientas piezas, entre las que no faltan dientes, garras, costillas, espinas dorsales, tibias, fémures, vértebras, espolones o fósiles de huevos de crías.
Uno de los paneles narra la historia de la vida a cámara rápida y resume 4.600 millones de años en 12 meses con la simulación de un calendario según el cual la Tierra se formó el 1 de enero, en marzo aparece la vida; en agosto, las primeras células con núcleo; el 10 de noviembre, los invertebrados; el 12 de diciembre, el reinado de los dinosaurios y el 25 del mismo mes su extinción. La aparición 'recientísima' del Homo Sapiens se sitúa en este contexto el día 31 de diciembre a las 23:37 horas.

Aunque su colección es considerada una de las más completas del país, y en géneros y especies de dinosaurios pasa por ser «una de las renombradas de Europa», según los responsables del museo, desde hace varios años se está a la espera de un proyecto en colaboración con la Junta de Castilla y Léon para construir un nuevo edificio en una parcela con el fin de acomodar la colección en unas instalaciones acordes a su importancia científica y, por añadidura, consolidar el centro como principal referente turístico de la zona.

«Hay piezas interesantes, únicas», cuenta Sergio Urién con un orgullo que no limita a los restos de saurios y extiende a la flora del lugar, con muestras fósiles de coníferas contemporáneas a la aparición de los mamíferos. «Este es un tronco fósil de Benetital, una especie de palmera enana, evidencia del entonces clima subtropical de la zona, nada que ver con las variaciones de temperatura estacionales de ahora». Restos de cocodrilos, tortugas y peces del Mesozoico dan fe del ecosistema que los saurios compartían con otras especies animales en la actual Sierra de la Demanda. Desde 19 países han recalado en el museo 175 trabajos de ilustraciones científicas que recrean imágenes del mundo perdido de los dinosaurios a través de dibujos, pinturas o diseños digitales en un concurso que ha alcanzado su tercera edición. A Rusia y a Ucrania han ido a parar los tres primeros premios a las mejores recreaciones.
Los programas de divulgación científica y el diseño de documentos didácticos para colegios e institutos convierten el museo en algo vivo que rebasa la función expositiva. Su director, Fidel Torcida, comenta que la investigación es uno de los cometidos esenciales del centro gracias a la colaboración y el apoyo de especialistas. «Hay una cantidad de producción científica salida de aquí». Una decena de expertos en geología, biología y paleontología aseguran la labor investigadora de un término plagado de yacimientos con posibilidades científicas formidables.

La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León se fundó en 2004 -promovida por el Ayuntamiento de Salas de los Infantes y el Colectivo Arqueológico-Paleontológico- con el fin de dar a conocer un patrimonio de la comunidad que se concentra en Burgos, Soria, y con menor intensidad en Segovia y Palencia. Todo un patrimonio que está a la espera de su eclosión como icono con hechizo turístico en un entorno natural espectacular.


Fotos y video: Fran Jiménez