miércoles, 2 de diciembre de 2015

Geogaceta nº 58 - Revista semestral de Ciencias de la Tierra - 2015



Comunicaciones presentadas en la LVIII Sesión Científica / Aguilar de Campóo (Palencia), 15 de Mayo de 2015


Communications presented in the LVII Scientific Session / Madrid, November 27-28, 2014




"Gigantes", la intrincada trama detrás de los fósiles hallados en la Patagonia

EN "GIGANTES", MIGUEL PRENZ CUENTA EL HALLAZGO DE ENORMES FÓSILES DE DINOSAURIOS EN EL SUR ARGENTINO, UNA IRRUPCIÓN QUE DEJÓ ATRÁS LOS ESTRAGOS PRODUCIDOS POR LAS PRIVATIZACIONES EN LA OBRA PÚBLICA Y LA EXPLOTACIÓN PETROLERA DE LOS AÑOS 90 Y SU TRANSMUTACIÓN EN UN NEGOCIO TURÍSTICO, CON INTERESES Y ACTORES CONTRAPUESTOS.


El triángulo de los dinosaurios es un área cuyos vértices están formados por los pueblos de El Chocón y Plaza Huincul y por el Centro Paleontológico Lago Barreales, donde sucede esta crónica, publicada por editorial Tusquets.

 Prenz es autor de los libros de crónica "El heredero del General" (2011), sobre el destino de los bienes de Juan Domingo Perón, y "La misa del diablo. Anatomía de un crimen ritual" (Tusquets,2013). Sus textos han aparecido en Soho, C (del diario Crítica de la Argentina), Maxim, Anfibia y Brando.

Entre los personajes de esta historia, el periodista y escritor menciona al mecánico Ruben Carolini, quien encontró el 25 de julio de 1993 -aunque hay algunas dudas- una tibia enorme que pasó a ser el Giganotosaurus Carolinii; Juan Canale, paleontólogo que dirige el estudio de fósiles en El Chocón; y a su colega Rodolfo Coria, del museo Carmen Funes de Plaza Huincul.

A principios de la década del 90 el estreno de la película Jurassic Park y su célebre Tiranosaurio rex, un primo hermano del hallado por Carolini, detonó el interés por visitar estos lugares para ver de cerca esos huesos monumentales e incorporar una nueva fuente de trabajo en la zona, donde la palabra fin -como subraya el autor a Télam- puede tener 65 millones de años o un poco más de veinte.

- Aunque el tema central del libro son los dinosaurios el escenario donde se hallan los fósiles a veces adquiere un rol protagónico ¿Tuviste esa percepción?
- Es cierto que los dinosaurios son fundamentales, pero creo que la pregunta rectora que guía y sostiene el relato no son los dinosaurios en sí mismos, sino qué pasa después del fin: para los dinosaurios, la caída de un meteorito del tamaño de Manhattan fue el fin hace 65 millones de años y también lo fue hace poco más de 20 años para las poblaciones de Plaza Huincul y Cutral-Có. Ambas historias se cruzan y así dinosaurios y neuquinos terminan protagonizando una historia sobre qué pasa después del fin.

- Con las privatizaciones tanto de Hidronor en el Chocón o YPF en Plaza Huincul y Cutral -Co ¿qué significó el hallazgo de los fósiles en 1993 que continúa hasta estos días? ¿Los pobladores de la región lo visualizan como una oportunidad de progreso para toda la comunidad?
- Después de las privatizaciones, la realidad era de pesadilla en esas ciudades: desocupación de casi el 90 por ciento, familias destrozadas, enfermedades, suicidios, basura en las calles porque las municipalidades no tenían presupuesto ni para la recolección de residuos. Cuando los municipios, asesorados por la Universidad Nacional del Comahue, vieron que los dinosaurios podían reactivar la economía con museos que convocaran a visitantes que gastaran su dinero en los negocios del lugar, construyeron una especie de circuito de turismo paleontológico. En El Chocón dio y da buenos resultados, porque es una población de poco más de dos mil habitantes, pero en Plaza Huincul nunca llegó a tener un impacto positivo tan notorio, porque el petróleo y el gas dominan su economía.

-El retrato que haces de Rubén Carolini contrapuesto al de Rodolfo Coria o Juan Canale ¿no representan miradas muy opuestas sobre el tema?
- En realidad son tres miradas diferentes, cada uno con la suya en relación a cómo encarar la actividad y, en general, la vida. Lo que sí puede decirse es que, en términos científicos, Carolini es un amateur, mientras que Canale y Coria son profesionales.

- La incorporación de algunos elementos como los efectos devastadores que causó en los adventistas u otras religiones creacionistas el tema de los dinosaurios ¿estaba presente cuando decidiste escribir este libro o surgió a partir del trabajo de campo?
- El creacionismo como doctrina está presente en muchas religiones. Y si bien soy ateo, las religiones me interesan enormemente, indagar sobre las causas y consecuencias de su existencia. Como ya sabía que la historia del libro es, como ya dije, sobre lo que pasa después del fin, me pareció que el relato habilitaba la incorporación de una tercera línea sobre personas que viven pensando en el más allá, en lo que pasa después del fin. Y encima, esas personas también tienen una opinión formada sobre los dinosaurios. Y me encuentro a esas personas en Neuquén. Fue una decisión narrativa que fui a buscar a la realidad y, por suerte, encontré. En la crónica, por lo general, es al revés: se encuentra una realidad y luego se toman decisiones narrativas para contar esa realidad.

- ¿Cómo se relacionan los jóvenes de la región con los estudios paleontológicos? ¿Hay interés por estudiar carreras afines al tema?
- Las nuevas universidades que se fueron inaugurando en la Patagonia dictan la carrera Paleontología y tienen muchos alumnos. Pero lo que pasa en esa región es que la mayoría de los adolescentes deciden estudiar carreras relacionadas con la industria petrolera, que es una fuente de trabajo muchísimo más grande y con sueldos muchísimo mejores.

- ¿Cuál es la reacción de los investigadores extranjeros cuando llegan al Sur a visitar estos reservorios de dinosaurios?
- La Argentina es una potencia en Paleontología. Los paleontólogos argentinos están entre los mejores del mundo, y casi todos son egresados de universidades públicas e investigadores del Conicet. Lo que quiero decir con esto es que la mirada de los paleontólogos extranjeros respecto de la actividad que se desarrolla en el país es de respeto y admiración.

- En el libro se mencionan algunos robos ¿hay una preocupación que lleve a tomar medidas provinciales o nacionales para preservar estos descubrimientos?
- A nivel provincial y nacional se trabaja para proteger los fósiles, porque son patrimonio cultural de la Nación. Pero a veces, simplemente, no alcanzan los controles.

- Pareciera que la visión de algunos políticos no supera las intrigas del pago chico ¿Esto es así? ¿En qué medida entorpecen el trabajo de los científicos?
- Esta es una historia que se alimenta de todas esas cosas: las intrigas del pago chico, el trabajo científico, los fósiles, las ambiciones personales, las actitudes mezquinas, las actitudes nobles. En el libro se lee cómo interactúan esos elementos, si circulan libremente o chocan y terminan representando un obstáculo para el otro.

Confirman la existencia de vasos sanguíneos en un dinosaurio de hace 80 millones de años

Los científicos lo han averiguado al comparar los restos de unos péptidos que hoy se encuentran en avestruces y gallinas con los encontrados en unos huesos fosilizados de un hadrosaurio que medía unos 30 metros de largo


Restos que podrían corresponder a estos vasos sanguíneos - M. Schweitzer, NC State University















Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte han logrado confirmar que una serie de estructuras similares a vasos sanguíneos halladas en un hadrosaurio de hace 80 millones de años son exactamente lo que parecen, y no simple contaminación por material biológico ajeno al animal. El hallazgo confirma que estructuras tan sumamente delicadas como son los vasos sanguíneos pueden conservarse durante millones de años, lo que hace posible estudiar, de primera mano, secuencias originales de proteínas e incluso células sanguíneas. Se trata, en pocas palabras, de una auténtica revolución en Paleontología. El estudio se acaba de publicar en la revista «Journal of Proteome Research».

En su artículo, los investigadores afirman que «estructuras similares a vasos sanguíneos han sido recuperados tras el proceso de desmineralización de múltiples fragmentos de huesos de dinosaurio, algunos con más de 80 millones de años». Sin embargo, esas estructuras podrían ser endógenas del propio fósil, es decir, pertenecer a él, o tener un origen exógeno y ser el resultado de la colonización de la red de vasos sanguíneos vacía por parte de otros organismos después de que se degradara el tejido original.

«En este estudio -prosigue el artículo- hemos podido comprobar la hipótesis de que esas estructuras son endógenas». O, en otras palabras, que pertenecían realmente al dinosaurio.

Tim Cleland, que actualmente es paleontólogo molecular en la Universidad de Texas, desmineralizó un fragmento del hueso de una pata de un Brachylophosaurus canadensis, un hadrosaurio de más de 30 metros de largo que vivió hace 80 millones de años en lo que hoy es el estado de Montana. 
Cleland analizó después el hueso desmineralizado con un espectroscopio de masas de alta resolución y encontró varias proteínas que son características de los componentes celulares de los vasos sanguíneos. Una de esas proteínas, la miosina, se encuentra, en efecto, en los finos músculos asociados a las paredes de los vasos sanguíneos.

Los investigadores confirmaron después sus resultados llevando a cabo el mismo proceso con huesos de «arcosaurios modernos», como gallinas y avestruces, que son parientes vivos de los dinosaurios. Y tanto en las muestras antiguas como en las actuales, la secuencia de péptidos coincidía con la que caracteriza a los vasos sanguíneos. La metodología utilizada también permitió a los investigadores validar otras secuencias reportadas con anterioridad, así como descubrir secuencias adicionales.

«Este estudio es el primer análisis directo de vasos sanguíneos realizado sobre un organismo extinto -asegura Cleland-, y nos proporciona una oportunidad única para comprender qué clase de proteínas y tejidos pueden perdurar en el tiempo, y observar cómo éstos van cambiando durante el proceso de fosilización. Lo cual nos proporcionará también nuevas vías para formular preguntas sobre las relaciones evolutivas de los organismos extintos, y nos ayudará a averiguar, identificando importantes modificaciones en las proteínas, cuándo esos animales pudieron haber surgido de los varios linajes».

Para Elena Schroeter, coautora de la investigación, «la paleoproteómica es una tarea ardua, y requiere que pensemos en el modo de apoyar nuestras conclusiones desde ángulos y perspectivas muy diferentes. Este proyecto es significativo porque nos muestra el potencial de combinar distintos métodos experimentales, y a la vez múltiples formas de analizar los resultados para hallar una explicación científica».

Mary Schweitzer, otro de los firmantes del artículo, afirma por su parte que esta investigación «nos dará pistas de cómo las proteínas pueden cambiar y modificarse a lo largo de 80 millones de años. Y eso no solo nos dice cómo los tejidos logran preservarse a lo largo del tiempo, sino que nos da la posibilidad de ver cómo estos animales se adaptaron a su entorno mientras aún estaban vivos».

Huellas fósiles de dinosaurios halladas en Escocia dan una idea de la vida de los gigantes prehistóricos

  • Se trata de las primeras huellas de saurópodo encontradas en esta región

Los autores de las huellas fueron antepasados de conocidas especies como 
el Brontosaurus y el Diplodocus. Foto: Scottish Journal of Geology.
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

Una colección recién descubierto de huellas de dinosaurios raros está ayudando a los científicos arrojan luz sobre algunos de los animales más grandes que vivieron en la tierra. Se trata de cientos de huellas de saurópodos herbívoros hace alrededor de 170 millones halladas en la isla de Skye, en Escocia.

El descubrimiento --el sitio de dinosaurios más grande encontrado hasta ahora en Escocia-- ayuda a llenar un vacío importante sobre la evolución de los enormes animales de cuello largo, que eran los mayores de los dinosaurios. Científicos de la Universidad de Edimburgo, Escocia, identificaron las huellas en capas de roca, lo que habría sido la parte inferior de una laguna superficial de agua salada cuando se hicieron las pisadas.

Mediante el análisis de la estructura de las huellas, el equipo de científicos encontró que los dinosaurios eran muy antiguos, parientes lejanos de especies más conocidas, como el Brontosaurio y Diplodocus. Los dinosaurios hallados en Skye probablemente crecieron hasta por lo menos 15 metros de largo y pesaban más de 10 toneladas.

Las huellas -con un diámetro de 70 cm en el caso de la más grande-- son las primeras huellas de saurópodos que se encuentran en Escocia. Hasta ahora, la única evidencia de que los saurópodos vivieron en Escocia vino de un pequeño número de fragmentos de huesos y dientes. Los fósiles del Período Jurásico Medio son extremadamente raros y la Isla de Skye es uno de los pocos lugares en el mundo donde se pueden encontrar.

El descubrimiento está ayudando a los científicos a reimaginar los hábitats y las formas de vida de los dinosaurios más grandes del mundo. Junto con huellas similares halladas recientemente en otras partes del mundo, los rastros de Skye revelan que los saurópodos pasaron mucho tiempo en las zonas costeras y las aguas poco profundas, frente a la idea anterior de que los grandes dinosaurios eran puramente habitantes de la tierra.

Un equipo dirigido por expertos de la Universidad de Edimburgo encontró las huellas durante el trabajo de campo en colaboración con el Museo Staffin de Skye y otras instituciones escocesas y los detalles de su trabajo se explican en un artículo que se publica en 'Scottish Journal of Geology'.

"La nuevas huellas de Skye son uno de los descubrimientos de dinosaurios más notables que se han hecho en Escocia. Hay tantas huellas que se cruzan entre sí que parece una discoteca de dinosaurios conservada en piedra. Siguiendo las huellas se puede caminar con estos dinosaurios a medida que vadearon a través de una laguna de hace 170 millones de años, cuando Escocia era mucho más caliente que hoy", señala el director de la investigación, Steve Brusatte, de la Escuela de Geociencias de la Universidadde Edimburgo.

A ello, Tom Challand de la Escuela de Geociencias, que también participó en el descubrimiento y la investigación, añade: "Este encuentro establece claramente la isla de Skye como un área de gran importancia para la investigación del periodo del Medio Jurásico. Es emocionante hacer estos descubrimientos y poder estudiarlos en detalle, pero lo mejor es que esto es sólo la punta del iceberg. Estoy seguro de que Skye seguirá dando grandes sitios y muestras en los años venideros".

martes, 1 de diciembre de 2015

Bejís abre a los turistas sus huellas de dinosaurios al poder verlas en 3D

Los yacimientos de la Badina son el conjunto de icnitas del Triásico más importante de la Comunitat. Instalan paneles informativos para atraer visitas, con la intención de seguir el modelo de Dinópolis en Teruel


Bejís abre a sus turistas sus huellas de dinosaurios al poder verlas en 3D
El Ayuntamiento de Bejís y la Agència Valenciana de Turisme han movido ficha y han decidido poner en valor los valiosos yacimientos de huellas de dinosaurios, con la colocación de tres paneles explicativos, que permiten dar a conocer a los visitantes la riqueza paleontológica de la localidad. La información se completa con ilustraciones y fotografías de las icnitas, algunas de las cuales tienen códigos QR, que permitirán al visitante, de forma novedosa, manipular virtualmente un modelo 3D de la huella, a través del teléfono móvil o una tablet.

Según el director del museo de Bejís y reconocido paleontólogo, Andrés Santos-Cubedo, “hemos aprendido de yacimientos vecinos como los de Teruel, que las labores paralelas de investigación, conservación y difusión han permitido una gestión integral y eficaz del patrimonio. El caso de Dinópolis es un buen ejemplo. Incluso en los tiempos de crisis se han seguido descubriendo, conservando y difundiendo nuevos hallazgos y todo ello ha servido para atraer a más turistas”.

La instalación de estos paneles es la primera fase de un proyecto a largo plazo, que pretende estabilizar un flujo de visitante. Santos-Cubedo ha explicado que, como ejemplo, se ha tomado el Parc Cultural Dinomania de Cinctorres que, tras algo más de una década poniendo en valor los dinosaurios de Els Ports, ya recibe miles de visitantes anualmente.

BIC // Desde el 2012, un equipo multidisciplinar de la Universitat de València, el Grup Guix de Vila-real y el CRIP de Hostalets está trabajando en los yacimientos de huellas de vertebrados del Triásico de Bejís --245 millones de años--. En el año 2006, las tres icnitas que se conocían hasta la fecha fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) y, en el 2014, el equipo científico presentó cuatro nuevas, pasando los yacimientos de la Badina a ser el conjunto de icnitas del Triásico más importantes de la Comunitat Valenciana.

El proyecto más urgente ahora, según explica este reconocido paleontólogo, es consolidar y conservar las huellas, amenazadas por los fenómenos atmosféricos. Además, uno de los bloques está en peligro de desprenderse y acabar cayendo a un barranco. 

Leiden, la ciudad de los 13 museos


Esqueleto de un dinosaurio en el museo Naturalis , en Leiden (Holanda).


















En el caso de Leiden, habría que adaptar la famosa expresión y decir que todos los caminos conducen a su universidad, ya que gracias a ella la ciudad atesora valiosas colecciones de arte antiguo e historia natural, entre otras muchas de relevancia nacional, que la convierten en la ciudad holandesa de la cultura. Con algo más de 100.000 habitantes, es la segunda en número de museos nacionales de todo el país, después de la cercana Ámsterdam. Aunque ofrece más de una docena de todo tipo, desde un viejo molino holandés hasta la colección de arte y cultura japonesa más completa de Holanda, son cuatro los centros que cualquier visitante no debe perderse. Con la formación académica como el engranaje perfecto, el arte, la cultura y la ciencia son impulsadas por y desde esta universidad centenaria.

01 Museo Nacional de Arte Antiguo

Museo arqueológico holandes, en la ciuidad de Leiden.
El origen de este museo arqueológico se remonta a 1744, cuando la Universidad de Leiden recibió un legado de 150 esculturas griegas y romanas. Décadas más tarde se inauguraría el museo en un antiguo convento del canal principal de Leiden, su sede actual, que el 15 de diciembre reabre suspuertas tras una profunda renovación. Entre las novedades se encuentra una nueva sala dedicada a la colección de arte etrusco, romano y griego, así como una nueva entrada principal en la que su templo egipcio de casi cinco metros de altura sigue siendo el gran protagonista. La arquitectura del museo merece también especial atención puesto que, tras sucesivas ampliaciones, el centro ocupa actualmente varias casas del canal, además del convento, y su cubierta acristalada sobre los viejos tejados es una atracción en sí misma.

02 Museo Nacional de Historia Natural

Dos niñas observando minerales en el museo Naturalis de Leiden.
También conocido como Naturalis, el museo forma parte de una fundación dedicada al estudio de la biodiversidad y a las ciencias de la tierra que emplea a más de 70 personas entre investigadores, educadores y personal del museo. Vinculado a la Universidad de Leiden desde sus inicios, hace más de dos siglos, su colección de animales, rocas y plantas se encuentra entre las más extensas del mundo, con cifras difíciles de superar, como los 18 millones de insectos o los tres millones de fósiles de su fondo. El visitante podrá admirar el esqueleto de un dinosaurio de 18 metros de largo o los restos originales del famoso hombre de Java, uno de los primeros Homo Erectus, descubierto por el científico holandés Eugène Dubois en 1891.

03 Museo Nacional de Ciencia y Medicina

Recreación de la antigua aula de anatomía de la Universidad 
de Leiden en el museo de Boerhaave.
El museo Boerhaave rinde homenaje a la tradición científica de la Universidad de Leiden. Por ella pasaron matemáticos y astrónomos como Christiaan Huygens, cuyo telescopio se expone en este centro, o médicos como Herman Boerhaave, que hace 300 años solía impartir sus lecciones de anatomía en el mismo lugar donde hoy se muestra una reproducción de este aula con forma de anfiteatro. Astrolabios, relojes de péndulo, los primeros microscopios o el herbario más antiguo del mundo conforman esta colección sumamente didáctica que recorre la historia de la medicina, la física, la química y la astronomía de la mano de los grandes científicos holandeses, entre ellos seis premios Nobel. Hasta finales de año puede visitarse la exposición temporal Einstein & Friends, sobre la amistad que mantuvo el célebre físico con varios de estos científicos holandeses y las visitas que realizó a Leiden donde impartió clases de física.

04 Museo Etnográfico Nacional

Museo etnográfico de Leiden (Holanda).
Muy cerca de la estación de tren de Leiden se encuentra el museo Volkenkunde o de las culturas del mundo. Se trata de uno de los museos etnográficos más antiguos del viejo continente, cuya colección de objetos procedente de Japón y del sureste asiático se remonta a la época de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, a finales del siglo XVIII. La posterior colonización de Indonesia ha dejado un legado de impresionantes piezas como las dagas o kris javanesas, así como las esculturas de dos guardianes de un templo del siglo XII descubierto por el ejército holandés hace más de cien años. En 2014 el museo se fusionó con el etnográfico de Ámsterdam (Tropen Museum) y con el Afrika Museum de Nijmegen, y además de sus colecciones permanentes, los tres organizan exposiciones temáticas para niños, introduciéndoles en estas culturas milenarias a través del juego.

Más propuestas para una escapada a Leiden pinchando aquí

Hallan un raro fósil de dinosaurio con cuernos del 'continente perdido'

-América del Norte, partida en dos en el Cretácico-



Universidad de Bath
Una raro fósil del este de Norteamérica de un dinosaurio cornudo del tamaño de un perro ha proporcionado evidencias de la división en la evolución de los dinosaruios en este subcontinente.    

Durante el período Cretácico Tardío, hace 66-100 millones de años, la masa de tierra que hoy es América del Norte quedó dividida en dos continentes por un mar poco profundo, una vía marítima interior que se extendió desde el Golfo de México hasta el Océano Ártico. Los dinosaurios que viven en el continente occidental, llamado Laramidia, fueron similares a los encontrados en Asia.    

Sin embargo, se han encontrado pocos fósiles de animales del 'continente perdido' de Appalachia, al este, porque esas áeras presentan una vegetación densa, por lo que es difícil de descubrir y excavar fósiles.    

Nick Longrich, de la Universidad de Bath, estudió uno de estos pocos fósiles, un fragmento de un hueso de la mandíbula que se conserva en el Museo Peabody de la Universidad de Yale. Resultó ser un miembro de los dinosaurios con cuernos, el Ceratopsia.    

Su estudio, publicado enla revista Cretaceous Research, destaca como el primer fósil de dinosaurio ceratopsiano de esta época en el este de América del Norte.    

Ceratopsia es un grupo de dinosaurios con cuernos herbívoros del Cretácico, y proceden de unos pequeños parientes de los Triceratops más conocidos, los leptoceratopsids. Eran aproximadamente del tamaño de un perro.

La muestra estudiada por Longrich era demasiado incompleta para identificar con precisión la especie exacta, pero apreció un extraña disposición en la mandíbula, haciendo que los dientes se curvasen hacia abajo y hacia el exterior en forma de pico.    

La mandíbula era más delgada que la de los Ceratopsia que se encuentran en el oeste de América del Norte, lo que sugiere que tuvieron una dieta diferente a la occidental, y que recorrieron un camino evolutivo separado.

Nick Longrich explicó: "al igual que muchos animales y plantas que se encuentran en Australia hoy son muy diferentes a los encontradas en las demás partes del mundo, parece que los animales en la parte oriental de América del Norte en el período cretácico evolucionaron de forma totalmente diferente a los encontrados en la parte occidental de lo que hoy es América del Norte, debido a un largo período de aislamiento.