martes, 5 de octubre de 2021

«Tierra de Dinosaurios», una aventura jurásica para toda la familia en la provincia de Burgos

Eclosión en el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes (Burgos).
Porque el otoño es época de planes en familia, de seguir disfrutando de escapadas de desconexión y de disfrute padres-hijos, aventurarse en “Tierra de Dinosaurios” es una idea emocionante. Una aventura que esconde la Sierra de la Demanda y que lleva a teletransportarse millones de años en el tiempo para encontrarse cara a cara con esos gigantescos vertebrados que poblaron el planeta hace más de 200 millones de años y que, sí, fueron de carne y hueso: los dinosaurios. Una ruta que nos descubre cómo vivieron, cómo se alimentaron, cómo evolucionaron y cómo y por qué desaparecieron. ¿Arrancamos?

Érase un lugar llamado “Tierra de Dinosaurios”

La ruta ‘Tierra de Dinosaurios’ recorre los yacimientos de icnitas (huellas fósiles) ubicados entre Quintanilla de las Viñas y Regumiel de la Sierra, con sendas paradas en Mambrillas de Lara y Salas de los Infantes.

A través de esta ruta, podremos descubrir afloramientos rocosos que se remontan 144 millones de años atrás, en la transición entre el Jurásico y el Cretácico. Todo un privilegio poder ver, en pleno 2021 y sin salir de la Península Ibérica, los restos que dejaron impresos nuestros antecesores más remotos y posiblemente versionados, los dinosaurios, y recorrer los mismos escenarios que ellos habitaron en tiempos remotos.

El trayecto comienza en Quintanilla de las Viñas, en el yacimiento Las Sereas 7, que forma parte de un megayacimiento de 5 kilómetros de longitud y que se extiende hasta La Pedraja. Aquí se conservan más de un millar de icnitas, entre las que destacan los saurópodos, vegetarianos cuadrúpedos de varias toneladas que dejaron sus huellas en las márgenes del gran lago subtropical que cubrió esta zona hace millones de años.

Si seguimos por la carretera hasta Salas de los Infantes llegaremos a Costalomo, un enclave prácticamente único en toda Europa, ya que los restos se han conservado de una manera muy especial: las garras de los dinosaurios se hundieron en el barro y el hueco que dejaron se rellenó posteriormente con arenas. Las capas de sedimentos se depositaron encima, conservando las huellas con su forma original bajo tierra durante milenios y, al aflorar a la superficie, hoy podemos ver que la erosión ha dejado al descubierto las huellas en tres dimensiones. Increíble, ¿verdad?

Pues queda aún lo más impresionante y único en el mundo: en Costalomo se encuentra el rastro mejor conservado de Atila, un temible dinosaurio carnívoro que los científicos han estipulado, mediría hasta 10 metros de largo y 4 de alto. Los restos hallados pertenecen a huellas tridáctilas, con dedos largos y esbeltos acabados en garras cuya longitud total ascendería ¡a 75 centímetros!

El Museo de Dinosaurios

En el municipio de Salas de los Infantes podemos visitar el Museo de Dinosaurios, situado en la misma plaza del Ayuntamiento. Esta instalación expone los principales restos arqueológicos y paleontológicos de la zona de la Demanda. Particularmente, se pueden contemplar fósiles de numerosos seres vivos como cocodrilos, tortugas, peces y moluscos. Todos ellos, coetáneos de los dinosaurios, fueron descubiertos en tierras burgalesas.

Aquí se alojan los restos del Demandasaurus darwini, el lagarto gigante Arcanosaurus ibericus, la tortuga Larachelus morla y el Europatitan eastwoodi, en honor a Clint Eastwood.

Y, ¡atención!, porque este mismo verano los excavadores han hallado en la provincia de Burgos una nueva icnoespecie de dinosaurio no catalogada hasta la fecha a la que han bautizado Iniestapodus burgensis (“Pie de Iniesta burgalés”). Las continuas excavaciones y trabajos de investigación en estos yacimientos, declarados Bien de Interés Cultural, hacen posible esta labor única de descubrimiento en una tierra con una riqueza arqueológica de tiempos remotos simpar.

La última parada de la ruta es en Regumiel de la Sierra. Una estatua a tamaño real de un dinosaurio da la bienvenida a los visitantes en el yacimiento de El Frontal, que consta de 86 icnitas pertenecientes, en su mayoría, a iguanodóntidos, dinosaurios ornitópodos que solían caminar sobre dos patas. Sin embargo, sí que se han hallado restos que pertenecerían a un iguanodóntido cuadrúpedo, lo que solo ocurría ocasionalmente. Por eso este yacimiento, como los anteriores, alberga un importante interés paleobiológico.

zamora3punto0.com

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