jueves, 1 de julio de 2021

Hallan un nuevo escarabajo en las heces de un ancestro de los dinosaurios

El reptil devoró un buen número de ejemplares hace 230 millones de años

El diminuto escarabajo Triamyxa coprolithica es el primer insecto que se
describe a partir de heces fósiles - QVARNSTRÖM ET AL
Hace 230 millones de años un ancestro de los dinosaurios llamado Silesaurus opolensis se dio un buen festín en lo que hoy es Polonia. El reptil extinto, de apenas 15 kilos de peso y relativamente pequeño, ingirió una gran cantidad de insectos. Después, las funciones corporales siguieron su curso y el animal dejó lo que se suele dejar después de un banquete. Las heces se fosilizaron y quedaron para la posteridad como cropolitos. Dentro, un equipo internacional de paleontólogos ha descubierto unos diminutos escarabajos nunca antes vistos, bautizados como Triamyxa coprolithica. Es la primera vez que un insecto se descubre de una forma tan... escatológica.

Los investigadores utilizaron una técnica de microtomografía de sincrotrón en la Instalación Europea de Radiación de Sincrotrón (ESRF) en Grenoble (Francia) para reconstruir en 3D los escarabajos mientras todavía estaban atrapados dentro de la materia fecal fosilizada. El coprolito contenía abundantes ejemplares, la mayoría pertenecientes a la misma especie pequeña. Algunos se encontraban casi completos, con gran parte de las delicadas patas y antenas aún intactas. El buen estado de estos fósiles permitió producir una descripción detallada del nuevo género de escarabajos y compararlo con otros más modernos. Según explican los investigadores en 'Current Biology', Triamyxa coprolithica representa un linaje extinto previamente desconocido del suborden Myxophaga, cuyos representantes modernos son pequeños y viven de las algas en ambientes húmedos.

El ancestro de los dinosaurios Silesaurus opolensis - M. Gorzata Czaja
«Quedamos absolutamente asombrados por la abundancia y la fantástica conservación de los escarabajos en el fragmento de coprolito. En cierto modo, realmente debemos agradecer a Silesaurus, que probablemente fue el animal que nos ayudó a acumularlos», dice Martin Qvarnström, investigador de la Universidad de Uppsala y uno de los coautores del artículo.

Más presas

Silesaurus opolensis, el probable productor del coprolito, poseía un pico en la punta de sus mandíbulas que podría haber sido utilizado para picotear insectos del suelo, algo similar a lo que hacen las aves modernas. Pero aunque Silesaurus ingirió numerosos individuos de T. coprolithica, el escarabajo era demasiado pequeño para haber sido su única presa. Probablemente Triamyxa compartió hábitat con escarabajos más grandes, que están representados por restos desarticulados en los coprolitos, y otras presas, que nunca terminaron en las heces en una forma reconocible.

El diminuto escarabajo Triamyxa coprolithica
- Qvarnström y col.
«Nunca pensé que podríamos averiguar qué comía en la cena el precursor Triásico de los dinosaurios», dice Grzegorz Niedzwiedzki, también paleontólogo en Uppsala. La conservación de los escarabajos en el coprolito es similar a los especímenes que quedan atrapados en ámbar, que normalmente producen los fósiles de insectos mejor conservados. El ámbar, sin embargo, se formó principalmente durante un tiempo geológico relativamente reciente. Este estudio muestra que los coprolitos pueden ser valiosos para estudiar la evolución temprana de los insectos y, al mismo tiempo, la dieta de los vertebrados extintos.

abc.es

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