martes, 26 de julio de 2022

Culminan en Salas las excavaciones centradas en fósiles, claves para reconstruir ecosistemas

La XIX Campaña de Excavaciones Paleontológicas en el entorno de Salas de los Infantes se ha centrado en buscar la diversidad de especies para aportar una idea más certera de cómo eran los ecosistemas de hace 144 o 130 millones de años

Los fósiles de esta campaña son más pequeños y el equipo debe trabajar
con mucho cuidado. / AYTHAMI PÉREZ
Más allá de los grandes fósiles, más allá de aquellos que captan la atención de las cámaras y la vista, están otros más pequeños que ayudan mucho más de lo que podríamos pensar a reconstruir ecosistemas. La XIX Campaña de Excavaciones Paleontológicas en el entorno de Salas de los Infantes tiene una palabra que la define: paleodiversidad. El objetivo de la campaña de este 2022 es buscar precisamente la diversidad de especies. «Creo que lo estamos consiguiendo», asegura Fidel Torcida, director de las excavaciones, «porque estamos hallando fósiles pequeños, pero de diferentes animales» en el entorno de Salas de los Infantes y en terrenos de la Junta de Ledanías de Castrillo de la Reina, Salas y Hacinas.

Puede que esta no sea una de las campañas de excavación más mediática. El yacimiento de Torrelara, en años anteriores, arrojó grandes fósiles de dinosaurios saurópodos de la columna vertebral, cadera o extremidades. «Pero los fósiles que estamos encontrando este año nos están dando mucha más información que si encontráramos un hueso gigante y están dando tanta información sobre el ecosistema por la gran diversidad que tienen», añade Torcida.

Dientes de dinosaurios y otros reptiles, vértebras y escamas. / AYTHAMI PÉREZ
Lo interesante de estos hallazgos se encuentra en la diversidad. Han salido fósiles de animales diversos, lo que ayuda a los investigadores a reconstruir el ecosistema que hace millones de años se encontraba en esta zona burgalesa. «Con la diversidad de especies halladas podemos hacernos una idea de las redes tróficas, por ejemplo», explica Torcida.

Y lo que ya se ha encontrado son, en principio, restos relativamente pequeños como dientes, astillas de huesos, escamas o bivalvos. Se ha recogido material que estaba disperso, buscando troncos de arbustos y huellas sueltas.

Yacimientos ya conocidos, pero con nueva información

Esta campaña, alargada del 8 al 22 de julio, se ha centrado en cuatro yacimientos en los que se han hecho catas. Ha estado orientada a realizar prospecciones en distintos yacimientos que ya se conocían y de los que habían salido fósiles que ya están expuestos en el Museo de Dinosaurios de Salas.

Lo que se pretendía era comprobar el potencial que tienen estos yacimientos, saber si son ricos, si contienen más fósiles, qué tipo de fósiles y qué animales y plantas existían. «Vamos tocando en distintos lugares y lo que hacemos son catas, excavamos, pero a poca profundidad y en una zona no demasiado extensa», concreta el director.

De los 144 a los 130 millones de años

La visita a esta campaña de excavaciones nos pilla en el yacimiento llamado El Juguete. «El nombre es básico, cuando lo encontramos había un muñeco», aclara Torcida. Durante la visita aparece el fósil de un pez, concretamente una escama. Al poco de mirarla saben que se trata de un pez lepidotes. Es una pieza de milímetros enclavada en una piedra, pero les cuesta poco descifrarla. «Se conoce bastante bien porque hay de estos fósiles por Europa. Había sido un pez de ríos, pero se ha encontrado en algunas zonas salobres, en algunos ríos de delta», aclara Torcida. Era un pez de metro y medio y de escamas muy gruesas. Parecían tener una coraza y debían ser bastante indigestos para sus depredadores.

Fidel Torcida, director de las excavaciones, supervisa el trabajo en
el yacimiento de El Juguete. / AYTHAMI PÉREZ
Este yacimiento, el de El Juguete, es más moderno que aquel de Torrelara en el que aparecieron restos tan grandes. El de El Juguete tiene unos 130 millones de años, el de Torrelara unos 144 millones. Pero este año también han trabajado en otro ubicado en Terrazas y que también tiene una edad de unos 144 millones de años. «Que estos dos yacimientos, el de Torrelara y el de Terrazas, sean de la misma edad es muy interesante. Están apartados y tenemos ahí dos ventanas de esa época, lo que da mucha información potente de esa época», apunta Torcida.

Siempre se puede aportar algo más

Puede que para las personas no formadas en la materia un yacimiento de 144 millones de años no se diferencie mucho de otro de 130 millones. Pero en ese marco temporal un ecosistema cambia mucho. Cambia la fauna, el paisaje, el clima… «Cuando insistimos, por ejemplo, en que el yacimiento de Torrelara es de un momento importante en la historia de los dinosaurios es porque es de un momento en el que cambian grupos, desaparecen unos y los reemplazan otros. Es un cambio de ecosistema», ejemplifica.

Los puntos en los que aparecen los fósiles son marcadas con chinchetas en
el yacimientos  para, después, elaborar un mapa. / AYTHAMI PÉREZ
 
Los yacimientos de Terrazas y Torrelara, con 144 millones de años, son de origen lagunar. En cambio, este de El Juguete es de origen fluvial. Son los sedimentos los que indican qué tipo de zona era, pero los fósiles también son indicadores.

Yacimientos de 130 millones de años hay bastantes, asegura Torcida, pero «siempre se puede aportar algo más». Cerca hay un yacimiento de vegetales que también se trabajó junto a la Universidad de Vigo. Se obtuvieron muchas muestras de vegetales muy variadas y ya se han publicado artículos científicos.

Importancia de las excavaciones y del apoyo

Son 19 las campañas de excavaciones paleontológicas que se han realizado en este entorno. La primera fue en 2002, porque un año no se hizo. De manera continua es una de las pocas excavaciones paleontológicas que se realizan en Castilla y León. Fidel Torcida, director de las mismas, reconoce que intentan «transmitir la importancia que tienen, pero falta apoyo de la administración. Hay muchas formas de apoyar, pero si se hace se lograr transmitir más a la sociedad. Además del apoyo económico, con fondos que no tenemos y con los que podríamos desarrollar más proyectos».

Estas campañas se financian con ayuda de la Diputación de Burgos y de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León.

Otra parte fundamental es contar con personal con estabilidad. Reconoce Torcida que, actualmente, en el proceso de estabilización de la administración, se va a sacar un puesto de restaurador del Museo de Dinosaurios de Salas a oposición. Ahora, y de cara a las excavaciones, a través de la Fundación Dinosaurios de Castilla y León se ha cubierto el puesto, pero no puede ser por mucho tiempo.

«Parece que el Ayuntamiento ha visto el trabajo y la importancia que esto tiene y se va a sacar el puesto de restaurador y de guías del museo», explica Torcida. «Tener a alguien fijo cuando salga la oposición es muy importante. No estás pendiente de subvención, no estás meses parado, puedes hacer un trabajo continuo con una personas que conoce el terreno».

burgosconecta.es

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